En los últimos comentarios he estado hablando de los peligros y dilemas que presenta el “fracking” –el proceso de fracturación hidráulica para extraer gas pizarra—, de los proyectos para extraer gas pizarra en España y de la oposición organizada a estos proyectos. Pero ¿qué piensa la gente de las áreas que se verían afectadas?
Pablo Hernádez vive en el Valle de Sedano, inmerso en el Parque Natural de las Hoces del Alto Ebro y Rudrón, Burgos. Le he preguntado qué es lo que piensa de estos proyectos. Y aunque imagino que no representan el sentir de la absoluta totalidad de la población en estas áreas, sus respuestas son interesantes, relevantes y compartidas por muchos y muchas en esta región.
P: ¿Cómo piensas que te pueden afectar a ti personalmente estos proyectos? ¿Cuál es tu interés en este asunto?
R. La mayoría de la gente que aquí vive depende directa o indirectamente del turismo. Nuestro mayor valor es nuestro entorno y lo que debemos hacer es gestionarlo bien. Una explotación de gas de este tipo acabaría con el trabajo y con las esperanzas de futuro de mucha gente. Al cabo de cinco años, que es lo que dura la rentabilidad de estos pozos “para las empresas”, no tendríamos nada. Bueno, sí, tendríamos un gran problema de contaminación medioambiental y de salud, incompatible con nuestra forma de vida: el turismo de naturaleza.
Si tenemos en cuenta la experiencia que han tenido en EEUU con el “fracking”, los problemas de contaminación de aire, suelo y agua que han sufrido y las consecuencias que esto ha tenido para la salud en las personas de ese entorno, pienso que (los pozos) convertirían esta zona en un área no habitable.
Mi interés es mantener mi actual forma de vida. Yo, como mucha gente de esta zona, hemos elegido vivir aquí por lo que este sitio nos ofrece, por su aire, sus bosques y su agua limpia, y mi interés está en que esto siga siendo así.
P: ¿Has hecho saber tus preocupaciones a las autoridades? ¿Cuáles han sido las reacciones?
Sí, la gente de este y otros valles se están organizando para informar a vecinos de otros pueblos afectados y a alcaldes sobre las técnicas de extracción de gas que hay previstas para sus municipios.
La reacción de todos nosotros, tanto vecinos como alcaldes, ha sido la misma: de sorpresa porque nadie sabía nada sobre estos planes. Ni siquiera las autoridades locales sabían que desde la Comunidad Autónoma y el Ministerio de Industria se habían aprobado permisos de prospección en nuestros pueblos, en nuestras tierras.
Lo que llama la atención es el desconocimiento, la falta de información de la gente que vive en estos pueblos y que van a ser los más afectados por las decisiones que se están tomando entre empresas y políticos con intereses muy diferentes a los nuestros.
Lo que llama la atención es el desconocimiento, la falta de información de la gente que vive en estos pueblos y que van a ser los más afectados por las decisiones que se están tomando entre empresas y políticos con intereses muy diferentes a los nuestros.
(Éste es el último comentario de la serie Freaking Fracking).