El mundo de las ONG, los expertos y expertas del clima y las administraciones prepara las maletas para la cumbre del clima que tendrá lugar entre el 16 y el 22 de junio (¡y yo también!). Esta edición se centra en el “desarrollo Sostenible”, es decir, vivir, crecer y disfrutar sin joder el planeta ni comprometer la capacidad de las futuras generaciones para vivir, crecer y disfrutar…
Pero ¿qué está en juego en Río+20? ¿cómo se puede influir sobre la cumbre?
Para empezar, la conferencia de Naciones Unidas es una gigantesca plataforma que agrupará a jefes y jefas de Estado, sociedad civil, sector privado y público, la comunidad científica del clima y grupos de interés de todo el mundo para llegar a una resolución para el futuro del planeta.
Nada más y nada menos.
Cuando digo “futuro”, me refiero a los estándareinnata interactuar con nuestras comunidades, construir una economía global y ser más responsables en el uso de los recursos ambientales.
Para comprender el alcance de Río+20, examinemos el significado de las abreviaturas y nomenclatura relacionada con la conferencia:
Rio = Se refiere a Río de Janeiro, claro, la capital del estado de Río de Janeiro, Brasil, y el lugar donde tiene lugar la conferencia (aunque no os creáis que la conferencia tiene lugar en Copacabana, sino en un recinto apartado llamado Riocentro ).
+20 = La cantidad de años que han transcurrido desde la Cumbre del Planeta de la ONU en Río, que marcó el rumbo de lo que se trataría de hacer como comunidad en 1992. Desde 1992, la presión sobre los recursos del planeta se ha intensificado). Con 7.000 millones de habitantes y recursos finitos, no hace falta ser un lumbreras para darse cuenta de que o somos más listos acerca de lo que consumimos y tiramos colectivamente, o vamos por mal camino.
CDS = Crear un mundo mejor requiere un buen sistema mundial, con peso, y eso es lo que trata de ser la Comisión de Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible (conocida como CDS o UNCDS). Ésta coordina el proceso internacional para establecer una guía para la sostenibilidad. Y por primera vez en la historia de la ONU, este proceso se ha abierto a todos los sectores de la sociedad civil en un intento de confrontar los retos medioambientales de una forma realista y comprehensiva en un mundo en el que la gente está reclamando políticas cada vez más fuerte que la tengan en cuenta.
“Crowdsourcing” = Del inglés “crowd” (gentío, muchedumbre) y “sourcing” (fuente o búsqueda de una fuente), consiste en externalizar tareas a un grupo de personas o una comunidad a través de una convocatoria abierta, generalmente lanzada por Internet. Reconociendo la necesidad de expandir el ámbito de decisión a la participación de gente que normalmente no tiene acceso a los debates de la ONU, el gobierno brasileño convocó a la gente a participar online en la conferencia (en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo). A través de la plataforma Rio+20 Dialogues, miles de personas han podido hacer llegar sus recomendaciones sobre cómo enfrentar los asuntos de los que tratará la cumbre. Éstas se han resumido en 100 recomendaciones agrupadas en varios temas: océanos, un sistema energético, bosques, alimentación y seguridad alimentaria, ciudades sostenibles e innovación, desarrollo sostenible contra la pobreza, desempleo, trabajo decente, la crisis financiera, agua, patrones de consumo y producción, y otros. Y ahora podéis votar cuáles de estas recomendaciones son más importantes y serán dadas a conocer en la cumbre con la idea de influir sobre las decisiones finales.
¿Pueden los y las mandatarios/as hacer caso omiso de la opinión pública? Yo creo que no está el patio para ello. Yo ya he votado ¿y tú?