Blogs

Mitxel Ezquiaga

¡Ke paren la rotativa!

Los chicos de la foto, 25 años después

Martin Berasategui, Koldobika Jauregi, Álvaro Bermejo, Beatriz Adán, Mikel Erentxun, María José Kerejeta, Javier Ibáñez y Txema Olazabal, posan en 1989 en La Concha en la foto de Usoz.

 

Vean esta foto. Fue tomada a finales de 1989. Son ocho personas que entonces eran jóvenes promesa en lo suyo. Les bautizamos como ‘los guipuzcoanos de los 90’. Y casi 25 años después buena parte de ellos ha alcanzado la cresta de la ola. El último, ese hombre tímido que sonríe a la derecha embutido en una gabardina: Txema Olazabal. La semana pasada  le dieron el Príncipe de Asturias.

Corría 1989, sí, y a uno le pedían en este papel que montara «reportajes divertidos». Más o menos, lo mismo que ahora: mientras algunos de los protagonistas de la foto han pasado en este tiempo de promesas a ‘números uno’, yo sigo haciendo casi lo mismo: dicho a la manera de Groucho, salí de la más alta miseria para llegar a las más altas cotas de la nada.

Había entonces en esta redacción de Ibaeta un subdirector inquieto, Juan Astorqui, que pronto se iría a Madrid. «Saca gente joven en el periódico», pedía, «porque si no, siempre salen los mismos». (¡Es curioso: aquellos jóvenes son hoy de «los mismos»!)

Así surgió este reportaje. Se acercaba el cambio de década y buscábamos jóvenes que ya despuntaran en lo suyo pero, a juicio de los expertos, tendrían pronto mayor proyección. Les reunimos en el Paseo de La Concha una de esas mañanas donostiarras de ‘sinfonía en gris’. El gran Jose Usoz se subió a un banco para fijar la imagen destinada a publicar y luego hicimos otra con los ocho protagonistas más el propio Astorqui, el propio Usoz y el propio reportero. O sea, yo.

Tras la foto nos juntamos a comer en el Bodegón Alejandro, del entonces emergente Martin Berasategui, uno de los ocho guipuzcoanos seleccionados. Bebimos, comimos y reímos. Todos los contertulios pusieron sobre el mantel los sueños que acariciaban: algunos con humor, otros con la proverbial prudencia guipuzcoana. Y un cuarto de siglo después, como si esto fuera un ‘Cuéntame’ en versión ‘paisito’, comprobamos que muchos sueños se han cumplido… y otros se han roto.

Pero ya es hora de repasar aquella lista de ocho guipuzcoanos. Empecemos por Olazabal, pues: tenía 23 años, había empezado a ganar torneos y algunos ya hablaban de él como el sucesor de Seve. Se ponía colorado al escucharlo, y más aún cuando Berasategui le gritaba «tú ganarás el Master de Augusta». Olazabal, callado y sonriente, se retiró ese día pronto con Sergio Gómez, su mánager y protector… que sigue siéndolo también tantos años después.

Berasategui era otro de esos ocho protagonistas. Llegó con muletas, recién operado de un pie, pero con la vitalidad de siempre. Su Bodegón Alejandro empezaba a ser un secreto a voces en el mundo de la alta cocina y él ya se veía «con la fuerza de un jabalí, dispuesto a luchar para llegar a lo más alto». Pocos años después abrió su restaurante en Lasarte y empezaron a lloverle estrellas Michelin. Hoy es uno de los chefs del planeta con más estrellas… y sigue siendo el entrañable jabalí.

En la reunión figuraba otro joven de apariencia tímida envuelto en una chupa de cuero: Mikel Erentxun. Tenía solo 24 años pero ya había vendido miles de discos con Duncan Dhu. En su cabeza bullían aún cientos de canciones y proyectos. Y ahora, en este 2013, es portada porque ultima la reaparición de Duncan Dhu.

El escultor Koldobika Jauregi y el escritor Alvaro Bermejo formaban también parte de la foto. En este tiempo han seguido firmando trayectorias personales e independientes en cada uno de sus campos, alejados de los circuitos más fáciles. Y continúan pariendo proyectos, Jauregi desde su caserío de Alkiza, Bermejo desde la línea Madrid/Donostia.

Casi más interesantes son las peripecias de quienes no han estado tanto en el escaparate. Beatriz Adán siguió diseñando moda y pintando. Javier Ibáñez continúa en el mundo de la empresa, ahora en Kraft, y María José Kerejeta, que acababa de ganar un premio literario con su primera obra, se bajó de la esfera pública y hoy, me cuentan, es traductora en el Artium de Vitoria.

Es la historia de una foto que vuelve a ser actualidad estos días de la mano de sus protagonistas. Una década después, en torno al 2000, volvimos a reunir a algunos de los personajes en una cena donde ofició un joven aprendiz de Berasategui que era… Iñigo Lavado, hoy otra figura.

Habrá que repetir.

La vida, nada más

Sobre el autor

Curioso. Periodista de El Diario Vasco. Presento 'Keridos Monstruos' en Teledonosti. Ñoñostiarra, ma non troppo: hay vida más allá de la barandilla. O así


junio 2013
MTWTFSS
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930