{"id":192,"date":"2016-03-25T13:16:23","date_gmt":"2016-03-25T12:16:23","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/la-mirada\/?p=192"},"modified":"2016-03-25T13:16:23","modified_gmt":"2016-03-25T12:16:23","slug":"las-lagrimas-de-federica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/la-mirada\/2016\/03\/25\/las-lagrimas-de-federica\/","title":{"rendered":"Las l\u00e1grimas de Federica"},"content":{"rendered":"<p>Una de las primeras cosas que aprendemos en la vida es que no hay que derramar l\u00e1grimas ante los dem\u00e1s. &#8220;Anda, no llores&#8221;, suelen reconvenir, con mayor o menor enojo, los padres a sus hijos desde bien peque\u00f1os. Llorar ante otros sigue sin tener buena prensa. Es una proyecci\u00f3n de nuestra humanidad, s\u00ed, aunque los sentimientos del llanto tambi\u00e9n puedan simularse. Pero entre nosotros es, sobre todo, un s\u00edntoma de debilidad, de fragilidad extrema, de padecimiento y de dolor. &#8220;Es insufrible ver que lloras y yo no tengo nada que hacer&#8221;, cantaba Serrat en esa hermosa declaraci\u00f3n de amor que es &#8216;Sinc\u00e9ramente tuyo&#8217;. \u00a0El martes, poco despu\u00e9s de que el fanatismo yihadista volviera a reventar, esta vez en Bruselas, nuestro modo de vida para demostrar \u00a0a los europeos lo vulnerables que somos, la Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Pol\u00edtica de Seguridad no pudo no reprimir sus l\u00e1grimas en una comparecencia en Am\u00e1n, Jordania; en el coraz\u00f3n de Oriente Medio, donde ha ido asentando sus reales el mism\u00edsimo demonio. En la era del terrorismo en Red, ese demonio vio en las televisiones de todo el mundo c\u00f3mo Federica Mogherini romp\u00eda a llorar ante la devastaci\u00f3n provocada a golpe de bomba suicida junto al complejo de la comunidad europea en el que ella y sus colaboradores trabajan a diario. Ese espacio que contin\u00faa simbolizando la paz, la libertad y la democracia compartida \u00a0pese a que la Uni\u00f3n est\u00e9 en sus horas m\u00e1s bajas, quiebre su propia identidad desentendi\u00e9ndose de los refugiados y sea incapaz de aplicar medidas m\u00e1s eficaces y coordinadas contra la amenaza terrorista. Durante unos segundos, Mogherini aparc\u00f3 lo que representa y llor\u00f3 como lo hubiera hecho Federica en la intimidad. Orill\u00f3, incluso, que si alguien no puede permitirse el llanto en p\u00fablico son las mujeres que, con mucho sacrificio, han llegado a las m\u00e1s altas responsabilidades en pol\u00edtica; las l\u00e1grimas, la definici\u00f3n milenaria de la supuesta flojedad femenina. Es verdad que Mogherini result\u00f3 m\u00e1s emp\u00e1tica hacia las v\u00edctimas que los encorbatados y burocr\u00e1ticos ministros de Interior reunidos ayer con urgencia en Bruselas para admitir, sin empacho, que sabemos c\u00f3mo combatir al yihadismo, pero que no terminamos de aplicarnos conjuntamente en hacerlo. Pero las l\u00e1grimas de la Alta Representante de la UE proporcionaron al demonio el combustible con el que recarga su energ\u00eda: el sufrimiento ajeno y la evidencia de que una frustraci\u00f3n ba\u00f1ada en llanto invade a &#8216;los infieles&#8217; por no poder refrenar la maldad absoluta. Aunque humanamente no pudiera contenerse, Mogherini eligi\u00f3 el d\u00eda m\u00e1s inadecuado para reaccionar como lo har\u00edan todas las Federicas con alma del mundo.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las primeras cosas que aprendemos en la vida es que no hay que derramar l\u00e1grimas ante los dem\u00e1s. &#8220;Anda, no llores&#8221;, suelen reconvenir, con mayor o menor enojo, los padres a sus hijos desde bien peque\u00f1os. Llorar ante otros sigue sin tener buena prensa. 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