<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Cuentos de Otoño: Reconoce lo que sientes | La psicóloga en casa</title>
	<atom:link href="https://blogs.diariovasco.com/lapsicologaencasa/2013/11/29/cuentos-de-otono-reconoce-lo-que-sientes/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://blogs.diariovasco.com/lapsicologaencasa</link>
	<description></description>
	<lastBuildDate>Tue, 08 Mar 2022 10:34:58 +0000</lastBuildDate>
	<language></language>
	<generator>https://wordpress.org/?v=5.9.10</generator>
		<item>
		<title>Cuentos de Otoño: Reconoce lo que sientes | La psicóloga en casa</title>
		<link>https://blogs.diariovasco.com/lapsicologaencasa/2013/11/29/cuentos-de-otono-reconoce-lo-que-sientes/</link>
		<comments>https://blogs.diariovasco.com/lapsicologaencasa/2013/11/29/cuentos-de-otono-reconoce-lo-que-sientes/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 29 Nov 2013 07:34:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Belén Casado Mendiluce</dc:creator>
		                		<category><![CDATA[Autoestima]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://blogs.diariovasco.com/lapsicologaencasa/?p=437</guid>
		<description><![CDATA[<p>  Era conocida en el pueblo la bondad y generosidad de María Pilar, una vecina que vivía sola, para quien las puertas de su casa siempre estaban abiertas a los demás. Todas las tardes, sacaba una silla a la calle y se sentaba en ella, durante un rato, a contemplar a la gente pasar. Aquella [&#8230;]</p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.diariovasco.com/lapsicologaencasa/2013/11/29/cuentos-de-otono-reconoce-lo-que-sientes/">Cuentos de Otoño: Reconoce lo que sientes</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.diariovasco.com/lapsicologaencasa">La psicóloga en casa</a>.</p>
]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<!DOCTYPE html PUBLIC "-//W3C//DTD HTML 4.0 Transitional//EN" "http://www.w3.org/TR/REC-html40/loose.dtd">
<html><head><meta http-equiv="content-type" content="text/html; charset=utf-8"></head><body><p><img loading="lazy" class="alignnone" src="//4.bp.blogspot.com/_nwKGhh6XsdU/TP4qKJ0fZOI/AAAAAAAAAEE/yahZhGr-CaY/s1600/LA%2BISLA%2BDE%2BLOS%2BSENTIMIENTOS.jpg" alt="" width="420" height="343"></p>
<p> </p>
<p><em><span style="color: #003300; font-size: large;">Era conocida en el pueblo la bondad y generosidad de María Pilar, una vecina que vivía sola, para quien las puertas de su casa siempre estaban abiertas a los demás.</span></em></p>
<p><em><span style="color: #003300; font-size: large;">Todas las tardes, sacaba una silla a la calle y se sentaba en ella, durante un rato, a contemplar a la gente pasar. Aquella tarde se acercó hasta ella una amiga, Rosa, que se sentó a su lado con ganas de conversación.</span></em></p>
<p><em><span style="color: #003300; font-size: large;">-“Mira, María Pilar, la verdad es que, muchas veces, no espero nada de la vida. Aunque no tengo edad de morirme, a veces, sólo deseo meterme en la cama, y que un buen día, no me despierte porque me he ido al otro barrio mientras dormía, sin sufrir.”</span></em></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-adver-blogs-entries"></div><p><em><span style="color: #003300; font-size: large;">María Pilar se levantó sin decir nada y le hizo señas a su amiga para que entrara con ella en casa. Le llevó hasta la cocina y en silencio, le preparó un café caliente con galletas. Se sentaron las dos a la mesa y cada vez que Rosa tomaba el café, María Pilar, en seguida, le volvía a llenar su taza de nuevo.</span></em></p>
<p><em><span style="color: #003300; font-size: large;">-“Hija, qué andas, que me vas a reventar. Con una taza ya tengo bastante, no necesito que me la vuelvas a llenar.”</span></em></p>
<p><em><span style="color: #003300; font-size: large;">-“Si eres capaz de tomar sólo el café que necesitas y escuchas a tu cuerpo que te dice “basta”, entonces es que te preocupas por tu salud ¿no? Si sólo esperas la muerte es que tu mente no se siente bien, Rosa, y no le estás haciendo caso. Lo mismo que tu cuerpo quiere la salud, tu mente quiere la vida, así que dale lo que necesite para vivir en positivo, no en negativo.”</span></em></p>
<p><em><span style="color: #003300; font-size: large;">-“Si fuera tan fácil como tomar menos café, dejaría de pensar en negativo, María Pilar, pero no puedo.”</span></em></p>
<p><em><span style="color: #003300; font-size: large;">– “Tus pensamientos negativos no son el problema, el problema eres tú. Los pensamientos son como una señal de que algo no funciona bien en ti, como antes en tu cuerpo tu estómago te avisaba de que no podías beber más café.”</span></em></p>
<div class="voc-advertising voc-adver-inter-text hidden-md hidden-lg voc-advertising-mobile-ready"></div><p><em><span style="color: #003300; font-size: large;">-“¿Y si mis pensamientos negativos no son el problema, entonces cuál es, María Pilar?”</span></em></p>
<p><em><span style="color: #003300; font-size: large;">-“Rosa, tu problema es que no tienes ganas de vivir”</span></em></p>
<p> </p>
<p><em><span style="color: #003300; font-size: large;">Rosa se quedó callada en silencio durante un buen rato. Su amiga había puesto en palabras un sentimiento que estaba dentro de ella desde hacía tiempo y que no quería reconocer. Quizás, tenía razón, necesitaba aceptar lo que sentía para poder, así, afrontarlo y sentirse mejor. Rosa, removida interiormente por lo que le había dicho su amiga, le dio un abrazo a María Pilar y en silencio, una vez más, se marchó hacia su casa.</span></em></p>
<p><span style="font-size: medium;"><em><span style="color: #003300;">Autora: Belén Casado Mendiluce</span></em></span></p>
<p> </p>
<p><em><span style="color: #003300; font-size: large;">Caminamos…Belén Casado Mendiluce</span></em></p>
<p><a href="mailto:belencasadomendiluce@gmail.com">belencasadomendiluce@gmail.com</a></p>
<p> </p>
<p> </p>
</body></html>
<hr />
<p><small>&copy; belencasadomendiluce for <a href="https://blogs.diariovasco.com/lapsicologaencasa">La psicóloga en casa</a>, get_post_time('Y'). |
<a href="https://blogs.diariovasco.com/lapsicologaencasa/2013/11/29/cuentos-de-otono-reconoce-lo-que-sientes/">Permalink</a> |
<a href="https://blogs.diariovasco.com/lapsicologaencasa/2013/11/29/cuentos-de-otono-reconoce-lo-que-sientes/#comments">8 comments</a> |
Add to
<a href="http://del.icio.us/post?url=https://blogs.diariovasco.com/lapsicologaencasa/2013/11/29/cuentos-de-otono-reconoce-lo-que-sientes/&amp;title=Cuentos de Otoño: Reconoce lo que sientes">del.icio.us</a>
<br/>
Post tags: <br/>
</small></p>
<p><small>Feed enhanced by <a href='http://planetozh.com/blog/my-projects/wordpress-plugin-better-feed-rss/'>Better Feed</a> from  <a href='http://planetozh.com/blog/'>Ozh</a></small></p>
<p>The post <a rel="nofollow" href="https://blogs.diariovasco.com/lapsicologaencasa/2013/11/29/cuentos-de-otono-reconoce-lo-que-sientes/">Cuentos de Otoño: Reconoce lo que sientes</a> appeared first on <a rel="nofollow" href="https://blogs.diariovasco.com/lapsicologaencasa">La psicóloga en casa</a>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>https://blogs.diariovasco.com/lapsicologaencasa/2013/11/29/cuentos-de-otono-reconoce-lo-que-sientes/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>8</slash:comments>
	<post_id>437</post_id><comment_status>open</comment_status>	</item>
	</channel>
</rss>
