{"id":19,"date":"2011-10-13T10:08:11","date_gmt":"2011-10-13T10:08:11","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/lapsicologaencasa\/?p=19"},"modified":"2011-10-13T10:08:11","modified_gmt":"2011-10-13T10:08:11","slug":"la_chica_del_tic","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/lapsicologaencasa\/2011\/10\/13\/la_chica_del_tic\/","title":{"rendered":"La chica del &#8220;tic&#8221;"},"content":{"rendered":"<p><P><FONT size=3>&nbsp;<IMG src=\"\/lapsicologaencasa\/wp-content\/uploads\/sites\/22\">&nbsp;<\/FONT><\/P><br \/>\n<P><FONT size=3>&nbsp;&nbsp; Era una estudiante universitaria que acud\u00eda regularmente a clase. Se situaba en primera fila para no perderse detalle del profesor. Hac\u00eda sus deberes puntualmente y se relacionaba con la gente como su constante timidez se lo permit\u00eda.&nbsp;<BR>&nbsp;&nbsp; En una de las asignaturas hab\u00eda que reunirse en grupos reducidos que contrastaban con la masificaci\u00f3n diaria del aula magna. Y ah\u00ed empez\u00f3 a manifest\u00e1rsele el problema a Irene (nombre ficticio). <BR>&nbsp;&nbsp; Los alumnos se sentaban en c\u00edrculo en sencillas sillas donde todos se ve\u00edan y a Irene su pierna derecha se le disparaba hacia delante en un inc\u00f3modo \u201ctic\u201d nervioso. \u201c\u00bfC\u00f3mo puedo hacer para que no lo vean?\u201d-pensaba ella. <BR>&nbsp;&nbsp; Cuando llegaba el temido d\u00eda de la reuni\u00f3n, Irene se tensaba y no pod\u00eda relajarse en clase porque estaba alerta y pendiente de en qu\u00e9 momento iba aparec\u00e9rsele el \u201ctic\u201d. Oscilaba entre mirar a su pierna con fijaci\u00f3n y hacer como si no existiera, a ver si pasando de ella la cosa desaparec\u00eda. Pero ninguna de esas actitudes consegu\u00eda impedir que la pierna se le disparase y que resultase obvio su nerviosismo. <BR>&nbsp;&nbsp; Entonces, Irene pens\u00f3 que ser\u00eda mejor que cuando se sentara en el grupo se sujetara la pierna juntando sus manos alrededor de la rodilla. As\u00ed, cre\u00eda ella, que la presi\u00f3n ejercida con las manos conseguir\u00eda frenar el \u201ctic\u201d. Pero ni por esas; \u00e9ste segu\u00eda mostr\u00e1ndose contra todo viento y marea por mucha presi\u00f3n que ejerciera. Pareciera que el \u201ctic\u201d tuviera vida propia y se rebelara contra toda imposici\u00f3n. <BR>&nbsp;&nbsp; Cansada de luchar contra \u00e9l, se dio cuenta de que todo lo que hab\u00eda probado hasta ahora no le hab\u00eda dado resultado y que s\u00f3lo le quedaba una cosa por hacer: <STRONG>rendirse.<\/STRONG> No significaba que ahora le daba igual que le vieran con el \u201ctic\u201d; no, segu\u00eda sinti\u00e9ndose inc\u00f3moda cuando aparec\u00eda, pero dej\u00f3 de agarrarse la rodilla entre sus manos. <BR>&nbsp;&nbsp; Por contra, se sent\u00f3 como siempre, en c\u00edrculo y se dej\u00f3 internamente estar con lo que le saliera, imaginando la situaci\u00f3n m\u00e1s que probable de que su pierna se disparase. <BR>&nbsp;&nbsp; Y ah\u00ed estaba otra vez el \u201ctic\u201d, s\u00f3lo que Irene estaba preparada: ya no le pill\u00f3 asustada y tensa sino algo m\u00e1s relajada. \u201cS\u00e9 que me han visto y no me hace gracia, pero no me voy a machacar por ello\u201d,\u201d s\u00e9 que deber\u00eda estar m\u00e1s tranquila pero me dejo estar en paz si no es as\u00ed\u201d. <BR>&nbsp;&nbsp; Curiosamente, esta actitud propici\u00f3 el cambio. Irene se permite delante de los dem\u00e1s que se le vea la pierna y \u00e9sta va dejando, poco a poco, de hacerse notar. Ya casi no recuerda cu\u00e1ndo dej\u00f3 de aparecer ese \u201ctic\u201d que tanta energ\u00eda le consum\u00eda. <BR>Esta historia real-aunque modificados ciertos datos- ilustra c\u00f3mo no precisamente el luchar por cambiar algo de nosotros mismos nos va a ayudar, sino el <STRONG>dejarnos de aferrar<\/STRONG> incluso a cambiar. Eso s\u00ed, con consciencia. <BR>Seguiremos\u2026Bel\u00e9n Casado Mendiluce <BR><\/P><br \/>\n<\/FONT><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp;&nbsp; &nbsp;&nbsp; Era una estudiante universitaria que acud\u00eda regularmente a clase. Se situaba en primera fila para no perderse detalle del profesor. Hac\u00eda sus deberes puntualmente y se relacionaba con la gente como su constante timidez se lo permit\u00eda.&nbsp;&nbsp;&nbsp; En una de las asignaturas hab\u00eda que reunirse en grupos reducidos que contrastaban con la masificaci\u00f3n [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":39,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[5],"tags":[7],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/lapsicologaencasa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/lapsicologaencasa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/lapsicologaencasa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/lapsicologaencasa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/39"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/lapsicologaencasa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=19"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/lapsicologaencasa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/19\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/lapsicologaencasa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=19"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/lapsicologaencasa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=19"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/lapsicologaencasa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=19"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}