{"id":293,"date":"2013-02-22T10:34:42","date_gmt":"2013-02-22T09:34:42","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/lapsicologaencasa\/?p=293"},"modified":"2013-02-22T10:34:42","modified_gmt":"2013-02-22T09:34:42","slug":"cuentos-de-invierno-el-indigente-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/lapsicologaencasa\/2013\/02\/22\/cuentos-de-invierno-el-indigente-2\/","title":{"rendered":"Cuentos de Invierno: El Indigente"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #003300; font-size: large;\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignnone\" src=\"\/\/www.abcdesevilla.es\/Media\/201202\/19\/comedores-sociales-sevilla--644x362.jpg\" alt=\"\" width=\"644\" height=\"362\" \/><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #003300; font-size: large;\">Marta era una mujer sensible de ideas solidarias que dedicaba parte de su tiempo libre a ayudar a los dem\u00e1s: iba de voluntaria a un comedor social los fines de semana y se sent\u00eda muy a gusto realizando ese trabajo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #003300; font-size: large;\">Entre los que acud\u00edan regularmente al comedor hab\u00eda un hombre taciturno que apenas hablaba y prefer\u00eda sentarse s\u00f3lo a comer. Marta le sonre\u00eda, le trataba con amabilidad cuando le serv\u00eda la comida y siempre le llamaba por su nombre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #003300; font-size: large;\">Un d\u00eda, Nicol\u00e1s -que as\u00ed se llamaba- se present\u00f3 al comedor en estado de embriaguez, visiblemente alterado y sin poder controlar lo que hac\u00eda. No pod\u00eda llevarse la comida a la mesa ni siquiera sostener la bandeja entre sus manos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #003300; font-size: large;\">Las normas del comedor estipulaban que, en estos casos, se expulsaba a la persona del centro, as\u00ed que los responsables le pidieron a Nicol\u00e1s que hiciera el favor de marcharse de all\u00ed. Pero \u00e9l no quer\u00eda, hasta que se ech\u00f3 a llorar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #003300; font-size: large;\">Como Marta sent\u00eda afecto hacia \u00e9l, pidi\u00f3 a sus jefes que le dejaran llev\u00e1rselo a una sala aparte para estar a solas con \u00e9l, a ver si le pod\u00eda tranquilizar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #003300; font-size: large;\">Ya en la sala, le cogi\u00f3 de la mano, le pregunt\u00f3 qu\u00e9 le pasaba y c\u00f3mo le pod\u00eda ayudar. Al cabo de unos minutos, Nicol\u00e1s contest\u00f3: <em>\u201cCuando t\u00fa no estabas aqu\u00ed yo no exist\u00eda para nadie y mis d\u00edas pasaban uno igual que otro. T\u00fa has empezado a llamarme por mi nombre y a mirarme a la cara, y ahora necesito emborracharme para venir aqu\u00ed\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #003300; font-size: large;\"><em>-\u201cPero, \u00bfpor qu\u00e9?. Parece que te causo da\u00f1o m\u00e1s que alivio y que ahora sufres m\u00e1s que antes\u201d.<\/em> \u2013le pregunt\u00f3 Marta.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #003300; font-size: large;\"><em>-\u201cMe emborracho porque no estoy acostumbrado a sentir, Marta. T\u00fa has hecho que me sienta alguien cuando antes no era nadie y eso ha sido un choque para m\u00ed. D\u00e9jame, por favor, seguir viniendo aunque coma aparte porque necesito aprender a quererme como me est\u00e1s demostrando t\u00fa\u201d.<\/em> \u2013le contest\u00f3 Nicol\u00e1s.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #003300; font-size: large;\">Marta habl\u00f3 con los responsables del centro para que, como excepci\u00f3n, le permitieran a Nicol\u00e1s comer en una habitaci\u00f3n aparte. Al cabo de unas semanas, se le vio m\u00e1s tranquilo y sereno y Marta quiso volver a hablar con \u00e9l.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #003300; font-size: large;\"><em>-\u201cDime, Nicol\u00e1s. \u00bfQu\u00e9 te ha ayudado a dejar la bebida?<\/em> \u201c\u2013le pregunt\u00f3.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #003300; font-size: large;\">-\u201c<em>No lo s\u00e9. S\u00f3lo s\u00e9 que ahora puedo mirar a las personas a la cara y llamarles por su nombre como t\u00fa; si puedo hacer eso, es que todav\u00eda hay amor dentro de m\u00ed para los dem\u00e1s y para m\u00ed mismo. Eso es lo que me ha curado\u201d.<\/em><\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #003300; font-size: large;\">Nicol\u00e1s sigui\u00f3 yendo al comedor, pero ahora es \u00e9l quien ayuda a Marta a servir la comida\u2026llamando a cada uno por su nombre y recibi\u00e9ndoles con una sonrisa.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #003300; font-size: large;\">Autora: Bel\u00e9n Casado Mendiluce<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"color: #003300; font-size: large;\">Caminamos\u2026Bel\u00e9n Casado Mendiluce<\/span><\/p>\n<p><span style=\"color: #003300; font-size: large;\"><a href=\"mailto:belencasado@terra.es\">belencasado@terra.es<\/a><\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; &nbsp; Marta era una mujer sensible de ideas solidarias que dedicaba parte de su tiempo libre a ayudar a los dem\u00e1s: iba de voluntaria a un comedor social los fines de semana y se sent\u00eda muy a gusto realizando ese trabajo. Entre los que acud\u00edan regularmente al comedor hab\u00eda un hombre taciturno que apenas [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":39,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/lapsicologaencasa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/lapsicologaencasa\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/lapsicologaencasa\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/lapsicologaencasa\/wp-json\/wp\/v2\/users\/39"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/lapsicologaencasa\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=293"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/lapsicologaencasa\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/293\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/lapsicologaencasa\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=293"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/lapsicologaencasa\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=293"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/lapsicologaencasa\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=293"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}