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Ion Urrestarazu

Miradas de un peatón

Ruta por Altza durante la Guerra Civil Española.

Paradas sobre plano de Alza en 1930. Altzako Historia Mintegia. / Paradas sobre plano de Alza en 1930. Altzako Historia Mintegia.

El siguiente monográfico recoge el texto entregado a los participantes en la ruta realizada éste sábado, anunciada por DV, organizada por la asociación Altzako Historia Mintegia y dirigida por el divulgador Ion Urrestarazu Parada.

 

RUTA POR ALTZA DURANTE LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA

Ion Urrestarazu Parada, 06/04/2019.

Esta ruta se centrará en la divulgación de los hechos acaecidos durante la Guerra Civil en el territorio de Altza, centrándose en el sector Bidebieta-Herrera-Miracruz.

Las fuentes utilizadas son diversas, abarcando documentación oficial, estudios especializados, hemerotecas, monografías, testimonios, etc.

Camión blindado "Trincherpe", capturado en Tolosa. Filmoteca.

1. CASA LASA Y EL BLINDADO “TRINCHERPE” 

En los primeros días de la Guerra Civil, los anarquistas pertenecientes al sindicato “Avance Marino” de Pasaia, comenzaron a prepararse para el conflicto, fabricando explosivos y camones blindados improvisados.[1]

Sabemos que el segundo camión que se blindó en Trincherpe lo fue en Casa Lasa, y que pertenecía a la “Compañía de Maderas”, situada en frente. En su construcción participaron maquinistas, fogones, pescadores y algún que otro obrero del hierro.[2]

En la imagen, proveniente de una filmación sobre la entrada de las tropas sublevadas en Tolosa, puede verse un “tiznado” (término coloquial para camiones blindados improvisados), en cuya carrocería, llena de pintadas con las banderas rojinegras del anarco-sindicalismo y siglas como FAI-CNT, AIT o UHP[3], hay una inscripción que destaca sobre las demás: “Rojo-Trincherpe”. Por ello, se deduce que fue fabricado en alguno de los talleres del barrio de Pasaia. Quién sabe si pudiera tratarse del mismo vehículo.[4]

Palacio Bidebieta. Altzako Historia Mintegia.

2. EL PALACIO DE BIDEBIETA

A lo largo del conflicto, en el desaparecido Palacio de Bidebieta, propiedad del arquitecto y político carlista Fausto Gaiztarro, sucedieron varios hechos significativos.

Poco antes del comienzo de la guerra, tras el triunfo del Frente Popular en las elecciones de 1936, se celebró en él una reunión clandestina, dónde diferentes representantes de los partidos de derechas y nacionalistas trataron asuntos relativos a los preparativos de la conspiración militar y política, en prevención de una “revolución izquierdista”.[5] [6] [7] [8] [9] [10]

Al comenzar la guerra, el palacio será incautado por los anarquistas de “Avance Marino”, que lo convertirán en cuartel. En él se almacenará parte del arsenal robado en los cuarteles de Loyola, tras la rendición.[11]

Cuando los sublevados lleguen, el palacio volverá a manos de su dueño, Gaiztarro, encontrándoselo saqueado, faltando la plata y la biblioteca.[12] En 1937 se celebrará en dicho lugar una reunión a la que acudirá el pretendiente carlista Javier de Borbón y Parma para decidirse si aspiraba al trono.[13]

Milicianos en Pasajes, antes de partir al frente. Antxotarrok Historia Mintegia.

3. RETENES DE MILICIAS EN LA CARRETERA DE BIDEBIETA 

Antes de la sublevación, puede decirse que todos los partidos políticos y sindicatos disponían de una fuerza de seguridad o milicia, formada en ocasiones por las propias juventudes políticas, o los sindicalistas en su caso, y que ejercían labores de seguridad en torno a los líderes políticos, sedes de los partidos y las manifestaciones. En no pocas ocasiones, también demostraron su faceta agresiva en la forma de atentados.

En el momento de la sublevación, estos grupos serán los que encabecen la lucha, a los que se irán sumando miembros y simpatizantes de los partidos. En el caso que nos acontece, los sindicalistas de “Avance Marino” puede decirse que fueron los más activos, encabezando la lucha contra los sublevados en Donostia-San Sebastián.[14] Entre sus filas habrá, incluso, milicianas. Pero no serían las únicas milicias formadas en el entorno de Altza. Habría que sumar a los anteriores los dos grupos de “Milicias Vascas”, con unos 38 miembros,[15] y la llamada “1ª Compañía Roja de Altza”,[16] al parecer organizada bajo las órdenes de la Comisaría de Guerra de Altza.

Tras la rendición de los Cuarteles de Loyola, bajo la llamada Junta de Defensa de Guipúzcoa, Altza organizaría un Comité de Defensa. Entre sus prioridades, se deduce, estaba la de mantener el control y seguridad de las carreteras y los accesos a las poblaciones o lugares estratégicos. Esta labor que fue generalmente realizada con retenes de milicianos, conocidos en la época como “guardias cívicas”. Generalmente, cada partido o sindicato organizaba su propio retén de guardias cívicos, aunque en San Sebastián llegaría a organizarse una guardia aparentemente unificada. En nuestro caso, no sabemos si las milicias pertenecían a un solo ente político o trabajaban en conjunto.[17]

Desde Donostia-San Sebastián hasta Trincherpe, pasando por Bidebieta, se establecieron una serie de retenes, donde los milicianos protegían diferentes puntos de interés como el Reloj de Ategorrieta, la Clínica San Ignacio, el Alto de Vinagre, la Bifurcación de Bidebieta y el acceso al Tiro Nacional.[18]

Ante la llegada de los sublevados, las milicias formadas en Altza evacuarían, y en breve tiempo se reorganizarían en batallones (Saseta y Karl Liebknecht, por ejemplo), encuadrándose en el Euzko Gudarostea. También, que sepamos, hubo un altzatarra en la Marina Auxiliar, cayendo en combate en la batalla del cabo Machichaco.[19] Mientras, en Altza, controlado ya por sublevados, también se formarían milicias, pasando algunos altzatarras a formar parte de los tercios requetés o de la Columna Sagardía, carlistas y falangistas, respectivamente; otros serían reclutados en el ejército.

Colegio de la Asunción, en la década de los 50. Altzako Historia Mintegia.

4. LA CHECA DEL COLEGIO DE LA ASUNCIÓN 

Nada más estallar el conflicto, este centro docente fue desalojado e incautado por las autoridades del Frente Popular de Altza, y convertido en “checa”, o cárcel clandestina.[20]

No parece que fuera una simple checa. El control de la misma, detentado por las autoridades de Altza y con guardias pertenecientes a las diferentes facciones políticas de la zona (CNT, IR y PNV), hace pensar de que pudiera tratarse de una suerte de cárcel local de Altza, a causa de la ausencia de calabozos oficiales en la zona, como podrían ser los pertenecientes a las fuerzas del órden.

Sobre lo sucedido en el interior sabemos que hubo aproximadamente una decena de detenidos, principalmente altzatarras, y que en su interior no hubo torturas ni ocurrieron asesinatos.

Los presos serían evacuados al llegar los sublevados, siendo trasladados algunos a otras checas, como las de Zarauz, Saturrarán o Loyola, y siendo liberados a medida que los sublevados avanzaban. Otros no tendrían tanta suerte, pues terminarían en Bilbao, y serían asesinados en la matanza de la cárcel de los Ángeles Custodios.

Tras la llegada de los sublevados, se descubriría que el lugar había sido saqueado,[21] a excepción de la sacristía y algunos objetos litúrgicos, que fueron escondidos tras un falso tabique.[22] Poco tiempo más tarde, el 15 de octubre, volvería a funcionar como centro docente.[23]

Tiro Nacional en 1934, durante un concurso de tiro al plato. Kutxateka.

5. TIRO NACIONAL DE BIDEBIETA 

Bajo el Frente Popular, momentos antes de comenzar la guerra, la última actividad registrada en el Tiro Nacional de Bidebieta fue un concurso de tiro. A partir del comienzo de la sublevación, se desconoce si hubo en el campo actividad alguna.[24]

Con la entrada de los sublevados, el lugar será usado para fusilar a un número indeterminado de personas. Hay que apuntar que en la actualidad no existe un estudio completo sobre lo acontecido. Hasta la fecha solo se ha podido averiguar que fueron fusiladas allí 19 personas.[25] [26] [27]

Salvo dos muertes contabilizadas en 1936 y 1937, el grueso de los fusilamientos se centraron entre los años 1938 y 1939, siendo estos producto de Consejos de Guerra sumarísimos. El último fusilamiento contabilizado, ocurrido en 1940, es el del edil socialista del Ayuntamiento de San Sebastián, miembro de UGT y director de la cárcel de Ondarreta, Luis Iglesias Ansaño.[28]

Al margen de los fusilamientos, el campo también fue usado por la Guardia Cívica Nacional de Donostia-San Sebastián para sus entrenamientos.[29] [30]

A partir de 1941 el campo vuelve a su función original, celebrándose ese mismo verano el Campeonato Nacional de Tiro, que no se celebraba desde 1933.[31]

Homenaje y simulacro de despedida de los Hnos. de La Salle del Colegio San Luis-La Salle de Herrera. 1933. Altzako Historia Mintegia.

6. HERRERA EN LA II REPÚBLICA 

Ya desde los años 20, Altza, como otras localidades de la bahía, estaba sumido bajo una profunda crisis. Con la llegada de la República, la situación no mejoraría. Las crisis económicas y políticas se fueron sucediendo, estancándose la industria y abundando el paro. En esta situación, los cambios ideológicos, el sindicalismo, llevaron a las clases obreras a un mayor activismo, a veces pacífico, otras agresivo.

En el entorno de Altza, nos encontramos con altzatarras afiliados a los principales sindicatos del puerto de Pasaia, como eran “Avance Marino” (CNT), “Solidaridad de Trabajadores Vascos” (STV-ELA) y UGT. También estaban presentes en la localidad diferentes sedes de formaciones políticas, como, por ejemplo, el Círculo Republicano (IR), situado cerca del cruce de Bidebieta, o la Euzko Etxea (PNV), en el local de la actual sociedad Euskal Giroa.[32]

El clima político fue agriándose a medida que la República tomaba posiciones anticlericales o sufría sucesos graves como la Revolución de 1934, durante la cual, el entorno de Altza se verá sacudido por un corte de luz y tiroteos entre milicianos y fuerzas militares y policiales.[33]

En cuanto al anticlericalismo, hay diversas noticias que nos cuentan la desazón de los religiosos y los creyentes de Altza, ante la posición del gobierno, y la hostilidad de algunos sectores políticos. En 1933 el ayuntamiento retiraría la subvención al colegio de La Salle e incauta, temporalmente, las escuelas, imponiendo maestros laicos. También se prohibió el uso de hábito. Ya en 1936, viendo que el ambiente anticlerical iba a peor, tras las elecciones del Frente Popular, paisanos armados, custodiaron de noche la iglesia de San Luis y el convento de Miracruz, ante una posible quema de los mismos.[34] Y apenas 4 o 5 días antes de comenzar la sublevación el cura de San Luis fue expulsado de su casa.[35]

Altza, al margen de los asuntos políticos y religiosos, se mantuvo en relativa calma, donde destacaban fiestas y deportes, como cualquier localidad de su tiempo. También hubo sucesos, como inundaciones, o delincuencia, tan común, a causa de la crisis.

Izq. Requeté Pedro Roteta. Altzako Historia Mintegia. Dcha. Falangista portando la bandera de la sección de Falange de Pasajes-Alza. Kutxateka.

7. ALTZA A LO LARGO DE LA GUERRA 

En el momento en que estalla el conflicto, las primeras noticias de la sublevación militar que se conservan, son las de un vecino de Altza, que al bajar a Pasaia se encontró, con sorpresa, a muchos paisanos armados paseando por las calles.[36] También los frailes de La Salle dan la visión de lo sucedido, cuando su colegio fue asaltado por los anarquistas el 19 de julio, siendo detenidos los asistentes a la misa, y liberados por la presión de los nacionalistas vascos.[37] Otra noticia sería la detención de los frailes del reformatorio de Uba, de los cuales uno sería fusilado en Polloe.[38]

El resto de la guerra bajo el Frente Popular, a lo han visto en la ruta, habría que añadir varios asesinatos, muertes derivadas del sufrimiento por haber vivido sucesos o prisión, desvalijamientos,[39] etc. También habría que añadir la impresión de los vecinos ante los sucesos bélicos, como los duelos de artillería entre San Marcos y los cuarteles de Loyola o los barcos sublevados,[40] y los cráteres resultantes eran buscados por los niños a modo de juego; o el avistamiento de aviones que salían de Lasarte con dirección a Irún para bombardear, etc.[41]

La entrada de los sublevados es otro hecho significativo y del que hay varios testimonios, en los que se recoge el vacío dejado por autoridades y milicianos, que habían evacuado hacia Bilbao, el cómo bajaron las tropas tranquilamente por San Marcos, haciendo alto en la plaza de la Iglesia de San Marcial, para descansar, aprovisionarse y seguir su marcha a Donostia-San Sebastián, con una mezcla de alegría e inquietud entre los altzatarras.[42] [43] También se sabe de las tropas que entraron por Buenavista, que para nada mostraban la tranquilidad de las que bajaron por San Marcos, estando parados allí, a la espera de entrar en Donostia-San Sebastián, nerviosos ante una probable desagradable sorpresa cómo la dureza de los combates sufridos en Irún.[44]

Durante el resto de la guerra civil Altza intentó volver a la normalidad. Aparentemente lo haría a partir de octubre de 1936. Podemos deducir que hubo una reorganización local hasta dicho mes, en que las primeras crónicas locales nos dan noticia de cómo van asentándose los carlistas y falangistas, con las inauguraciones de sus locales[45] o bautismo de sus banderas[46], o la reintroducción de los símbolos cristianos en Ayuntamiento y colegios[47]. También se tendrá noticia de las nuevas autoridades, de las recaudaciones de dinero para tal o cual causa, etc.

No faltarán noticias de represión. Las principales y públicas eran las económicas, por tal o cual incumplimiento de las nuevas normativas, desajustes de precios o no haber entregado tal o cual sello. Las otras, gracias a los testimonios de época, fueron las desapariciones de algunos ciudadanos de Altza, que terminarían fusilados en Burgos,[48] Hernani[49] y Ondarreta[50]; o prisioneros en San Cristóbal y Santoña.[51] Las autoridades principales de Altza, como alcalde, ediles y otros funcionarios, serán encarcelados, incautados sus bienes,[52] inhabilitados, multados y, algunos, hasta desterrados[53].

En el otro lado de la trinchera, algunos altzatarras prosiguieron luchando en las milicias; otros, los civiles, se refugiarían en Bilbao, otras localidades del Señorío y Bayona, Francia. Entre ellos también hubo sufrimiento, los hubo que fueron asesinados en la retaguardia[54] o que cayeron en combate.

Durante la posguerra, Altza sufrirá, al igual que el resto del país, el racionamiento y la escasez, agravando ya de por sí la situación de la villa. Al final, Altza sufrirá en 1940 la fusión con Donostia-San Sebastián, principalmente causada por el nuevo régimen, la deriva económica de la localidad y la futura necesidad de expansión de la capital.[55]

El alcalde Paguaga corta la cinta simbolizando así la unión de Altza con San Sebastián. Kutxateka.

 

NOTAS

[1] Frente Popular: diario de la República. 01/08/1936.

[2] Frente Popular: diario de la República. 01/08/1936.

[3] N. del E.: FAI: Federación Anarquista Ibérica. CNT: Confederación Nacional del Trabajo. AIT: Asociación Internacional de los trabajadores. UHP: Unión de Hermanos Proletarios.

[4] BALTXADA, Sergio. Aquel Blindado de Tolosa. El gaje del Oficio, 2014. Link.

[5] MUÑOZ BOLAÑOS, Roberto. La “gran coalición” contra el Frente Popular. La Historia, lost in translation?: Actas del XIII Congreso de la Asociación de Historia Contemporánea. Ediciones de la Universidad de Castilla La Mancha. 2016. Pág. 1653.

[6] TALÓN, Vicente. Memoria de la guerra de Euzkadi de 1936. Vol. 1. Plaza & Janes, 1988. Pág. 39.

[7] DE LA GRANJA, José Luis; ECHÁNIZ, José Ángel. Gernika y la Guerra Civil. Gobierno Vasco. 1998. Pág. 60.

[8] DÍAZ HERRERA, José. Los mitos del nacionalismo vasco: de la guerra civil a la secesión, de José Díaz Herrera. Planeta, 2005. Págs. 197 y 288.

[9] OLAYA MORALES, Francisco. Las Verdades Ocultas de la Guerra Civil: Las Conspiraciones que cambiaron el rumbo de la República. Belacqva, 2005. Pág. 342.

[10] LEGARRA Y BELÁSTEGUI, Miguel. De la calle Pi y Margall al tercio de San Miguel: recuerdos de un requeté. Actas Editorial, 2008. Pág. 90.

[11] CHIAPUSO, Manuel. Los anarquistas y la Guerra en Euskadi: La comuna de San Sebastián. 1978.

[12] “Informe sobre la situación de las provincias Vascongadas bajo el dominio rojo separatista”. Universidad de Valladolid. 1938. Pág. 103.

[13] SANTA CRUZ, Manuel de. Apuntes y documentos para la historia del tradicionalismo. Volúmenes 1-3. Edit. La Editorial Católica. 1979. Págs. 20-21

[14] BALTXADA, Sergio. Días de plomo: Gallegos en la defensa de Donostia, julio de 1936. El gaje del oficio. 2016. Link.

[15] VARGAS ALONSO, FRANCISCO MANUEL. Gudaris guipuzcoanos en el “Euzko Gudarostea”. 1999.

[16] Altza, Hautsa Kenduz XI. Altzako Historia Mintegia, 2011. Págs. 135-150. Link.

[17] BARRUSO, Pedro. Verano y Revolución: La Guerra Civil en Gipuzkoa. R&B, 1996. Link.

[18] Frente Popular: diario de la República. 01/08/36.

[19] PARDO SAN GIL, Juan. La Marina de Guerra Auxiliar de Euzkadi (1936-39), Untzi Museoa, 2008. Link.

[20] Causa General de Guipúzcoa. Pieza cuarta de Guipúzcoa: Checas. PARES.

[21] “Informe sobre la situación de las provincias Vascongadas bajo el dominio rojo separatista”. Universidad de Valladolid. 1938. Pág. 103.

[22] Testimonio de las religiosas del Colegio de la Asunción, recopilado por AHM.

[23] La Voz de España: diario tradicionalista. 07/10/36.

[24] La Voz de Guipúzcoa: diario republicano. 10/05/36.

[25] BADIOLA ARIZTIMUÑO Ascensión. La represión franquista en el País Vasco. Cárceles, campos de concentración y batallones de trabajadores en el comienzo de la posguerra. UNED, 2015. Link.

[26] PORTUGAL ARTEAGA, XABIER. Pasaia 1931-1939: La memoria de los Vencidos”. Ayuntamiento de Pasajes. 2007.

[27] EGAÑA. Los crímenes de Franco en Euskal Herria. Txalaparta. 2009.

[28] BADIOLA ARIZTIMUÑO Ascensión. La represión franquista en el País Vasco. Cárceles, campos de concentración y batallones de trabajadores en el comienzo de la posguerra. UNED, 2015. Link.

[29] N. del A. Cuerpo parapolicial creado a imitación del Somatén Nacional. En origen apolítico y con funciones de apoyo a la Guardia Municipal de San Sebastián. Con la “Unificación”, sería integrado en 1938 en FET-JONS.

[30] El Diario Vasco. 23/06/37.

[31] El Diario Vasco. 18/09/41.

[32] BARRUSO, Pedro. Verano y Revolución: La Guerra Civil en Gipuzkoa. R&B, 1996. Link.

[33] El Día. 12/10/1934. Págs. 1-7.

[34] LASA, Martín José. Crónica de la Comunidad de Alza-Herrera de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Altza, Hautsa Kenduz XII. Altzako Historia Mintegia, 2013 (107-138). Link.

[35] Informe sobre la situación de las provincias Vascongadas bajo el dominio rojo separatista. Universidad de Valladolid. 1938. Pág. 103.

[36] Testimonio de Joxe Erauskin, recopilado por Altzako Historia Mintegia.

[37] LASA, Martín José. Crónica de la Comunidad de Alza-Herrera de los Hermanos de las Escuelas Cristianas. Altza, Hautsa Kenduz XII. Altzako Historia Mintegia, 2013 (107-138). Link.

[38] Causa General de Guipúzcoa. Pieza primera de Guipúzcoa. San Sebastián (Guipúzcoa). PARES.

[39] SERRANO, Jon. Relato de los días previos al fallecimiento de J. R. Sarriegi, alcalde de Alza. Estibaus, 1999. Link.

[40] Testimonio de Juana Alkiza, recopilado por Altzako Historia Mintegia.

[41] Testimonio de Joxe Erauskin, recopilado por Altzako Historia Mintegia.

[42] Testimonio de Joxe Erauskin, recopilado por Altzako Historia Mintegia.

[43] Testimonio de Estefanía Alkiza Arrillaga, recopilado por Altzako Historia Mintegia.

[44] Testimonio de Pepita Sarriegui, recopilado por Altzako Historia Mintegia.

[45] La Voz de España: diario tradicionalista. 28/10/36.

[46] Unidad: diario de combate nacional-sindicalista. 26/10/36.

[47] La Voz de España: diario tradicionalista. 07/10/36.

[48] “El corredor Claudio Egaña rescatado del Olvido”. Estibaus, 2018. Link.

[49] “Recuperando la memoria de Luis Irisarri”. Estibaus, 2019. Link.

[50] LAZCANO ARISTIMUÑO, Patxi. Historia de San Sebastián, Altza e Intxaurrondo. D. L. 1996. Pág. 242. Link.

[51] LAZCANO ARISTIMUÑO, Patxi. Historia de San Sebastián, Altza e Intxaurrondo. D. L. 1996. Pág. 242. Link.

[52] Comisión Provincial de Incautación de Bienes de Guipúzcoa: Sección de Créditos Intervenidos. Responsabilidades políticas.

[53] Tribunal Regional de Responsabilidades Políticas de Navarra: Causa contra Mario Cordero Maldonado.

[54] LANDA IJURKO, Iñigo. Gure aitona eta Guerra Zibila, memoria eta historia. Altza Hautsa Kenduz XI, 2011. Págs. 105-134. Link.

[55] La Voz de España: diario tradicionalista. 07/04/1940.

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Un donostiarra curioso de su ciudad, entretenido en observar, desde sus ojos de peatón, todo el entorno que le rodea. Porque hay algo más allá que la bahía y la gastronomía, mostraré con todo lujo detalles, las anécdotas y curiosidades que ayuden a ampliar vuestro conocimiento

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