{"id":138,"date":"2011-05-20T16:23:32","date_gmt":"2011-05-20T16:23:32","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/mononcle\/?p=138"},"modified":"2011-05-20T16:23:32","modified_gmt":"2011-05-20T16:23:32","slug":"desde_cannes_5_un_repaso_oriental","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/mononcle\/2011\/05\/20\/desde_cannes_5_un_repaso_oriental\/","title":{"rendered":"Desde Cannes (5): un repaso oriental"},"content":{"rendered":"<p>Entre las muchas pel\u00edculas vistas estos d\u00edas en Cannes, hagamos un repaso del cine oriental.<\/p>\n<p><b>Arirang<\/b>, de Kim Ki-duk. No sab\u00edamos que Kim Ki-duk estaba tan mal. Pero \u00e9l mismo nos lo cuenta, en primera persona, en soledad, ante una c\u00e1mara que no s\u00f3lo sirve para confesar, sino que escruta cada detalle vital de un artista en proceso de bloqueo art\u00edstico, desmoronamiento personal y muy cercano al delirio. A Kim Ki-duk se le va la olla pero no en el sentido creativo, sino literalmente. En este documental crudo y desgarrado, s\u00f3lo sale \u00e9l. Muestra c\u00f3mo vive en el monte, en una casa-caba\u00f1a, donde se fabrica sus propios utensilios y pasa los d\u00edas contando ante la c\u00e1mara su angustia porque desde hace tres a\u00f1os es incapaz de hacer una pel\u00edcula. La depresi\u00f3n le entr\u00f3 porque dos de sus ayudantes de direcci\u00f3n habituales ficharon por una multinacional y \u00e9l se lo tom\u00f3 como una traici\u00f3n en toda regla; y tambi\u00e9n por un accidente que tuvo en el rodaje de \u2018Dream\u2019 una actriz, que estuvo a punto de morir, aunque no le ocurri\u00f3 nada grave. Esta debi\u00f3 ser la raz\u00f3n por la que no vino en 2008 al Festival de San Sebasti\u00e1n para presentar \u2018Dream\u2019, e hizo la rueda de prensa por videocoferencia. Entonces dijo que le hubiera encantado estar en San Sebasti\u00e1n, pero un accidente se lo imped\u00eda. En \u2018Arirang\u2019 se muestra agradecid\u00edsimo a todos los festivales que le han dado fama y prestigio. Se confiesa agobiado por las expectativas que provoca un director como \u00e9l, muy premiado y con 15 pel\u00edculas en su haber, pero al mismo tiempo hecha de menos ese mundo de loas y reconocimientos. La pel\u00edcula es conmovedora por un lado (Kim Ki-duk grita, llora, canta ensimismado y entrevista a su \u2018otro yo\u2019, se le ve f\u00edsicamente cambiado, m\u00e1s gordo, avejentado y canoso, y an\u00edmicamente derrotado), y por otro puede causar irritaci\u00f3n por el ba\u00f1o de ego que se da con esta pel\u00edcula. Al final, incluso se puede dudar si ser\u00e1 todo un falso documental a lo Joaquin Phoenix, por la deriva enloquecida que tiene la historia, con una pistola de por medio. Aunque no parece que sea as\u00ed. En cualquier caso, curiosa y sorprendente, e imprescindible para fans de Kim Ki-duk, quien a pesar de los pesares pres\u00e9nt\u00f3 en la sala su pel\u00edcula (en la foto, junto al director del Festival, Thierry Fremaux) y dijo &#8220;estaba metido en una pesadilla y Cannes me ha sacado de ella&#8221;, o algo as\u00ed.<\/p>\n<p><b>Hanezo no tsuki<\/b>, de Naomi Kawase. Junto a la de Takashi Miike, las \u00fanicas orientales en la Secci\u00f3n Oficial. La directora japonesa, que el a\u00f1o pasado compiti\u00f3 en el Festival de San Sebasti\u00e1n con el documental \u2018Genpin\u2019, vuelve a Cannes con una pel\u00edcula fallida y dispersa. Una historia que mezcla el dilema amoroso de una chica, con los antepasados de algunos de los personajes, y se pretende remontar a los ancestros del lugar donde viven (otro toque cosmol\u00f3gico a lo Terrence Malick), se queda en tierra de nadie con m\u00faltiples tiempos muertos y una narrativa a la deriva. Tiene muchas de las contantes de Kawase: el pasado familiar, la pasi\u00f3n por los \u00e1rboles y la naturaleza, las im\u00e1genes simb\u00f3lica (aqu\u00ed el agua te\u00f1ida de rojo), pero esta pel\u00edcula no convenci\u00f3 a nadie y se sald\u00f3 con media docena de aplausos de cortes\u00eda y elocuente silencio por parte del resto de la sala.<br \/><b><br \/>Ichimei<\/b>, de Takashi Miike. S\u00f3lo vi la primera hora porque no aguantaba m\u00e1s el 3D. Este horrible sistema para torturar a los espectadores con las pesadas gafas que aprietan la cabeza, y que produce una imagen oscura, sin nitidez y con un velo de suciedad plasticosa imposible de quitar de las susodichas gafas, era en \u2018Ichimei\u2019 totalmente innecesario. En la primera hora, \u2018Ichimei\u2019, una historia de samurais, contiene casi \u00fanicamente conversaciones y est\u00e1ticas acciones en interiores, en base a primeros planos. La supuesta profundidad del 3D era, pues, inexistente. Vi parte de la pel\u00edcula sin gafas y, al no haber profundidad de campo, se ve\u00eda mucho mejor que con ellas, con toda la luz y casi la misma nitidez. Es incre\u00edble que la gente pague m\u00e1s dinero por ver una pel\u00edcula borrosa y oscura. Las dos salas principales de Cannes, como un Kursaal a lo grande, tienen una calidad de imagen extraordinaria. Con el 3D qued\u00f3 reducida a un oscuro manch\u00f3n. Esa primera hora me pareci\u00f3 bastante tost\u00f3n, aunque los que aguantaron aseguran que la segunda parte est\u00e1 mejor. Pero parece que \u2018Ichimei\u2019 est\u00e1 lejos de la excelente \u201913 Assasins\u2019 que hizo el a\u00f1o pasado  el japon\u00e9s Takashi Miike.<br \/><b><br \/>The Day He Arrives<\/b>, de Hong Sang-Soo. Se le coloc\u00f3 la etiqueta de \u2018el Woody Allen del cine coreano\u2019 y sus j\u00f3venes treinta\u00f1eros con dilemas amorosos y existenciales tambi\u00e9n pueden recordar a Eric Rohmer. Pero son s\u00f3lo referencias superficiales. Hong Sang-Soo tiene ya un buen pu\u00f1ado de pel\u00edculas (se edit\u00f3 en Espa\u00f1a hace unos meses un instructivo pack de Intermedio con cinco de sus obras) y, al menos en la \u00faltima \u00e9poca siempre va en esa l\u00ednea: da m\u00e1s importancia a la conversaci\u00f3n que a la puesta en escena, que en \u2018The Day He Arrives\u2019 se resuelve en planos muy b\u00e1sicos, aunque con la particularidad de que emplea el obsoleto zoom para acercarse o alejarse de sus personajes. Encuentros, acercamientos, rupturas y nacimientos de nuevos amores, a partir de un director de cine que va a Se\u00fal a encontarse con un amigo, y se topa con viejas amistades, fans devotos y la novia que le dej\u00f3. Divertida y entra\u00f1able, se ve a gusto y se hace querer, pero sin dar nada extraordinario, en la l\u00ednea de su anterior \u2018Ha ha ha\u2019, que tambi\u00e9n estuvo en Cannes en Un Certain Regard.<br \/><b><br \/>\u2018The Muderer\u2019 \/ \u2018The Yellow Sea\u2019<\/b>, de Na Hong-Jin. Presentada con los dos t\u00edtulos a elegir, la nueva pel\u00edcula del director coreano que despunt\u00f3 con \u2018The Chaser\u2019 vuelve a contar con el mismo actor y el mismo equipo para mejorar a\u00fan su fastuosa forma de filmar un \u2018thriller\u2019 percutante, casi tan bruto como el \u2018I Saw the Devil\u2019 de Kim Jee-Woon. Cuenta el t\u00edpico proceso de un hombre al que le encargan matar a un tipo y acaba envuelto en una bater\u00eda de persecuciones y asesinatos mientras est\u00e1 dolorido por el amor, pero la puesta en escena es tan apasionante que te arrastra sin descanso. El uso de la m\u00fasica es especialmente brillante y la primera huida-persecuci\u00f3n del protagonista arranc\u00f3 una ovaci\u00f3n del p\u00fablico al final de la secuencia. Luego hubo otros aplausos por los detalles ins\u00f3litos o los rasgos de humor negro, y por la pericia audivisual de muchos momentos, mezclados con un convincente lirismo.<\/p>\n<p><IMG src=\"\/mononcle\/wp-content\/uploads\/sites\/16\" height=\"294\" width=\"394\"><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Entre las muchas pel\u00edculas vistas estos d\u00edas en Cannes, hagamos un repaso del cine oriental. Arirang, de Kim Ki-duk. No sab\u00edamos que Kim Ki-duk estaba tan mal. 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