{"id":175,"date":"2011-09-21T12:36:36","date_gmt":"2011-09-21T12:36:36","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/mononcle\/?p=175"},"modified":"2011-09-21T12:36:36","modified_gmt":"2011-09-21T12:36:36","slug":"festival_3_las_notas_del_primer_cuatrime","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/mononcle\/2011\/09\/21\/festival_3_las_notas_del_primer_cuatrime\/","title":{"rendered":"Festival (3): Las notas del primer cuatrimestre"},"content":{"rendered":"<p>Han pasado ya los cuatro pimeros d\u00edas de la competici\u00f3n oficial, y hacemos un breve recuento. En esa primera parte ha habido tres pel\u00edculas en el terreno de lo sobresaliente, as\u00ed que uno se da por m\u00e1s que satisfecho. Una o dos pel\u00edculas grandes ya suele ser mucho encontrar en la secci\u00f3n oficial de cualquier Festival, y si ya tenemos tres, quiere decir que la clase del 2011 es de lo m\u00e1s aplicada. <\/p>\n<p>Terence Davis, Hirokazu Kore-eda y Enrique Urbizu est\u00e1n en la fila de los talentos con personalidad arrolladora, capaces de reinventarse en su propio estilo, y con las maneras de los grandes contadores de historias que saben poner su firma en el arte de la puesta en escena, m\u00e1s all\u00e1 de los di\u00e1logos o los argumentos brillantes. He aqu\u00ed el bolet\u00edn de las notas de lo que hemos visto:<\/p>\n<p>(9) <b>The Deep Blue Sea<\/b>, de Terence Davies. Parece que cualquier historia de amor ambientada en el pasado y con vocaci\u00f3n de \u2018exquisitez brit\u00e1nica\u2019 tiene que tener el estilo de James Ivory o de las producciones de la BBC. Terence Davies, afortunadamente, ha demostrado ser radicalmente distinto, con una capacidad casi milagrosa para dotar de su propio estilo a pel\u00edculas tan diferentes como \u2018Of Time and the City\u2019 y \u2018The Deep Blue Sea\u2019. Para contar el dilema de una mujer entre un amor seguro y rutinario, y otro excitante e incierto, utiliza sus genuinos encuadres, sus cadenciosos movimientos de c\u00e1mara, su modo \u00fanico de aplicar la m\u00fasica de forma radicamelte distinta a lo que suele ser una banda sonora, su equilibrio perfecto entre la apariencia teatral y la esencia cinematogr\u00e1fica. D\u00ed\u00e1logos maravillosamente tratados de la obra original, y una Rachel Weisz que es un prodigio de contenci\u00f3n, en una pel\u00edcula hecha de luz y penumbra, de amor y fracaso, que ya apetece volver a ver.<\/p>\n<p>(9) <b>Kiseki<\/b>, de Hirokazu Kore-eda. De nuevo centrado en los ni\u00f1os, aunque con un tono muy diferente al de \u2018Nadie sabe\u2019, una delicia que bajo su apariencia de sencilla historia esperanzadora esconde mil matices sobre el aprendizaje de la vida, las relaciones familiares, el fracaso, la soledad, la p\u00e9rdida, el azar y la b\u00fasqueda de la felicidad, todo ello sin abandonar el mundo infantil. Con un trabajo sencillamente prodigioso con los ni\u00f1os (\u00bfqui\u00e9n consigue en el cine de hoy que ni\u00f1os tan naturales, tan ellos mismos, y que a la vez transmitan la convicci\u00f3n del trabajo de los mejores actores), y una puesta en escena delicad\u00edsima e imaginativa, \u2018Kiseki\u2019 contiene detr\u00e1s de la historia de los dos ni\u00f1os otras situaciones familiares y vitales conmovedoras. No llega a la maestr\u00eda absoluta de \u2018Still Walking\u2019, pero casi.<\/p>\n<p>(8\u20195) <b>No habr\u00e1 paz para los malvados<\/b>, de Enrique Urbizu. No vamos a hablar de cine de g\u00e9nero, porque para empezar el personal que tanto aplica \u00faltimamente la etiqueta no parece saber siquiera a qu\u00e9 se refiere. \u2018No habr\u00e1 paz\u2026\u2019 es en cualquier caso un gui\u00f3n s\u00f3lido y potente como es dif\u00edcil ver en el cine espa\u00f1ol, trabajado en total armon\u00eda con el estilo visual y el dise\u00f1o del personaje principal. El tr\u00edo Gaztambide-Urbizu-Coronado es una entente potente capaz de adoptar a otro entorno y otras circunstancias todo el legado del thriller, el cine negro, y el cine pol\u00edtico, y no solo en su concepci\u00f3n estadounidense. Hay m\u00e1s de Jean Pierre-Melville que de Clint Eastwood, m\u00e1s del cine pol\u00edtico italiano y el western en general que de la acci\u00f3n norteamericana en esta doble investigaci\u00f3n de un mismo cuerpo de polic\u00eda por v\u00edas radicalmente distintas. Un peque\u00f1o exceso de vericuetos en la parte central de la invesgitaci\u00f3n ser\u00eda el \u00fanico aspecto cuestionable en tan s\u00f3lida y amplia visi\u00f3n de un cine negro-polic\u00edaco que se sale por completo de los m\u00e1rgenes del g\u00e9nero, tan vibrante como sutil, que refleja todo el estupor y la inquietud que produce la sociedad de hoy.<\/p>\n<p>(8) <b>The Skylab<\/b>, de Julie Delpy. Deliciosa y muy aguda disecci\u00f3n de la familia en todas sus dimensiones, y la adolescencia en todos sus sinsabores, con una mirada que transmite cari\u00f1o, compasi\u00f3n, amor, pero tambi\u00e9n inquietud y horror, a trav\u00e9s de un mont\u00f3n de personajes sorprendentemente bien definidos y distinguidos en unas pinceladas. Mentar \u2018Cu\u00e9ntame\u2019 o \u2018Verano azul\u2019 para hablar de esta pel\u00edcula s\u00f3lo puede ser tomado en t\u00e9rminos de \u2018boutade\u2019, o nos hace temer que ya no se pueda contar nada sobre los veranos de los 70 sin que aparezcan tan pobre referentes. En todo caso el ambiente de reuni\u00f3n campestre recordar\u00eda m\u00e1s a \u2018Milou en Mayo\u2019, de Louis Malle. La cuesti\u00f3n es que la Delpy se est\u00e1 convirtiendo en una muy s\u00f3lida directora, que ha tenido el detalle de incluir a dos iconos de juventud del cine franc\u00e9s, ahora grandes damas, en los papeles deliciosos de las dos abuelas, Bernadette Lafont y Emmanuelle Riva, y abre y cierra la pel\u00edcula con una escena en un tren no solo necesarias, sino definitivas para expresar la transmisi\u00f3n del sentimiento familiar.<\/p>\n<p>(5) <b>Take This Waltz<\/b>, de Sarah Polley. La actriz y \u00faltimamente directora ten\u00eda una bonita historia entre manos, con algunos momentos de gui\u00f3n que podr\u00edan resultar conmovedores, pero arruina parte de su material con una puesta en escena que no solo roza la cursiler\u00eda, sino que se zambulle en los m\u00e1s cansinos tics esteticistas de la publicidad y el cine \u2018indie\u2019 con pretensiones. Casi abducida por  lo m\u00e1s epid\u00e9rmico del estilo de Isabel Coixet, mi otro problema con la pel\u00edcula es que no acabo de creerme el dilema porque me parece desde el principio mucho m\u00e1s atractiva la opci\u00f3n de quedarse con ese marido bueno, un poco zoquete pero cari\u00f1oso, que hace pollo todo el d\u00eda con destino a su libro de cocina (si no fuera por sus pollos, \u00bfde qu\u00e9 vivir\u00eda ella, que est\u00e1 todo el d\u00eda del gimnasio a la piscina y el paseo diletante?), que el vecino supuestamente ingenioso que se dedica a idear tontaditas para escenas visualmente molonas. En fin, una historia tremenda (el dilema entre dos amores que no son totalmente buenos ni malos, como en la pel\u00edcula de Terence Davies), muy bien interpretada (estupendo ese Seth Rogen contenido y dram\u00e1tico) pero malograda por un estilo indefinido entre el rollito indie de manual y el esteticismo m\u00e1s cursil\u00f3n y reiterativo.<\/p>\n<p>(5) <b>Los pasos dobles,<\/b> de Isaki Lacuesta. El comienzo, la historia del b\u00fanker y las pinturas, es de lo m\u00e1s prometedor. Hay momento sueltos, escenas dispersas que podr\u00edan ser el germen de algo magn\u00edfico. Isaki construye im\u00e1genes de lo m\u00e1s sugerentes, y busca una nueva v\u00eda para la idea que tanto le gusta de la dualidad. Pero enseguida \u2018Los pasos dobles\u2019 inicia una deriva que no se sabe muy bien qu\u00e9 pretende o hacia donde se dirige. Dejarse llevar es una opci\u00f3n, pero se corre el riesgo de no encontrar nunca el rumbo ni el destino. Y es lo que le pasa a \u2018Los pasos dobles\u2019, deslavazado cuaderno de apuntes a falta de una estructura y una voluntad.<\/p>\n<p>(5) <b>Amen<\/b>, de Kim Ki-duk. Comprobar que Kim Ki-duk, despu\u00e9s de la ida de olla total que mostraba en el muy impactante documental sobre su crisis existencial, \u2018Arirang\u2019, ha sido capaz de salir al mundo de nuevo y filmar, ya es una buena noticia aunque, como en el caso de Isaki Lacuesta (y con formas completamente distintas), \u2018Amen\u2019 es m\u00e1s un boceto desconcertante que lo que solemos entender por una pel\u00edcula. Invitando al espectador a renunciar al concepto de obra cerrada, Kim ki-duk demuestra pericia para construir con lo que parece una c\u00e1mara dom\u00e9stica de v\u00eddeo (\u00a1ese sonido del viento machacando el micr\u00f3fono!) un relato con momentos muy inquietantes (el encuentro de los dos personajes en bancos enfrentados), filmar a la actriz de modo tremendamente sugerente, e idear una especie de alegor\u00eda extra\u00f1a, enloquecida y de incierto destino sobre lo que prodr\u00eda ser una versi\u00f3n perversa de la anunciaci\u00f3n del \u00e1ngel a la Virgen Mar\u00eda, aunque vaya usted a saber. Tambi\u00e9n se queda colgado en im\u00e1genes reiterativas, tiempos muertos a la espera de inspiraci\u00f3n. Si despu\u00e9s de \u2018Arirang\u2019 nos intrigaba por d\u00f3nde iba a salir Kim Ki-duk de ese laberinto, ahora despu\u00e9s de \u2018Am\u00e9n\u2019, nos intriga a\u00fan m\u00e1s.  <\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Han pasado ya los cuatro pimeros d\u00edas de la competici\u00f3n oficial, y hacemos un breve recuento. En esa primera parte ha habido tres pel\u00edculas en el terreno de lo sobresaliente, as\u00ed que uno se da por m\u00e1s que satisfecho. 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