{"id":897,"date":"2013-03-30T14:50:51","date_gmt":"2013-03-30T13:50:51","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/mononcle\/?p=897"},"modified":"2013-03-30T14:50:51","modified_gmt":"2013-03-30T13:50:51","slug":"monjas-en-el-cine-negro-tempestad-en-la-cumbre-de-douglas-sirk","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/mononcle\/2013\/03\/30\/monjas-en-el-cine-negro-tempestad-en-la-cumbre-de-douglas-sirk\/","title":{"rendered":"Monjas en el cine negro: &#039;Tempestad en la cumbre&#039;, de Douglas Sirk"},"content":{"rendered":"<p>Vi <em><strong>Tempestad en la cumbre<\/strong><\/em> (<em>Thunder On the Hill<\/em>, Douglas Sirk, 1951) a principios de los 80, dentro de un fabuloso ciclo sobre Douglas Sirk que program\u00f3 TVE, con una veintena de sus pel\u00edculas, y acompa\u00f1ando cada una de ellas con un fragmento de una larga y ya legendaria entrevista de Antonio Drove al cineasta (plasmada luego en su valios\u00edsimo libro <em>Tiempo de vivir, tiempo de revivir<\/em>). Y luego ya fue imposible volver a ver la pel\u00edcula durante d\u00e9cadas: a\u00fan no ten\u00edamos v\u00eddeo para haberla grabado, no se repon\u00eda en televisi\u00f3n (cuando en la televisi\u00f3n pon\u00edan cine cl\u00e1sico todos los d\u00edas), no se edit\u00f3 en v\u00eddeo Beta ni VHS, ni luego durante muchos a\u00f1os en DVD. <a href=\"\/mononcle\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2013\/03\/Thunder-on-the-Hill.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-899\" title=\"Thunder on the Hill\" src=\"\/mononcle\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2013\/03\/Thunder-on-the-Hill.jpg\" alt=\"\" width=\"352\" height=\"551\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2013\/03\/Thunder-on-the-Hill.jpg 400w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2013\/03\/Thunder-on-the-Hill-191x300.jpg 191w\" sizes=\"(max-width: 352px) 100vw, 352px\" \/><\/a>Ten\u00eda ganas de comprobar si el recuerdo de aquella primera impresi\u00f3n ante una pel\u00edcula ambientada en un convento-hospital de monjas, pero con un ambiente extra\u00f1o, oscuro y melodram\u00e1tico, era producto de la mitificaci\u00f3n del paso de los a\u00f1os, o realmente esta pel\u00edcula de la primera etapa del gran director Douglas Sirk era algo especial. Finalmente, El Corte Ingl\u00e9s la edit\u00f3 en su exclusiva colecci\u00f3n Grandes Cl\u00e1sicos hace poco m\u00e1s de un a\u00f1o, y luego se distribuy\u00f3 de forma normal.<\/p>\n<p>Y, se confirma, <em><strong>Tempestad en la cumbre<\/strong><\/em> sigue siendo una deliciosa rareza, dentro del cine de producci\u00f3n normal de 20th Century Fox de los a\u00f1os 50. Uno tiene debilidad por las pel\u00edculas que sin pertenecer en principio al cine negro, tienen rasgos est\u00e9ticos profundamente enraizados en la est\u00e9tica <em>noir<\/em>: entre los ejemplos, cabe citar los westerns <strong><em>Sangre en la luna<\/em><\/strong> (Robert Wise, 1948) y <strong><em>Fil\u00f3n de plata<\/em><\/strong> (<em>Silver Lode<\/em>, 1954), o el alucinante y alucinado drama hist\u00f3rico <em><strong>El reinado del terror<\/strong><\/em> (<em>Reign of Terror \/ The Black Book<\/em>, Anthony Mann, 1949), todas ellas realizadas en el mismo periodo.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n <strong><em>Tempestad en la cumbre<\/em><\/strong> est\u00e1 ba\u00f1ada de est\u00e9tica <em>noir<\/em>, pero va mucho m\u00e1s all\u00e1. Basada en una obra teatral de Charlotte Hastings, plantea una peque\u00f1a intriga a partir de una condenada a muerte (<strong>Ann Blyth<\/strong>) por el asesinato de su hermano que est\u00e1 a punto de ser ejecutada a pesar de que se declara una y otra vez inocente. Lo interesante es que ella, como muchos de los habitantes de un peque\u00f1o pueblo, tienen que refugiarse en un convento-hospital que se halla en la cumbre del t\u00edtulo espa\u00f1ol, huyendo de unas inundaciones provocadas por d\u00edas de tormenta. La monja interpretada por <strong>Claudette Colbert<\/strong> se interesa por esa mujer atormentada, porque ella tiene su propio trauma familiar, que le empuj\u00f3 a meterse monja. Y ahora se convierte en una especie de investigadora que trata de averiguar antes de que sea demasiado tarde si la condenada es inocente o no.<\/p>\n<p><a href=\"\/mononcle\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2013\/03\/Tempestad-en-la-cumbre.png\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-900\" title=\"Tempestad en la cumbre\" src=\"\/mononcle\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2013\/03\/Tempestad-en-la-cumbre.png\" alt=\"\" width=\"650\" height=\"484\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2013\/03\/Tempestad-en-la-cumbre.png 718w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2013\/03\/Tempestad-en-la-cumbre-300x224.png 300w\" sizes=\"(max-width: 650px) 100vw, 650px\" \/><\/a><\/p>\n<p>As\u00ed planteado puede sonar rocambolesco y no negaremos que de alg\u00fan modo lo es. Pero lo fascinante de <em><strong>Tempestad en la cumbre<\/strong><\/em> es c\u00f3mo mezcla una intriga en un espacio concreto a lo Agatha Christie, el melodrama de la mujer pecadora y\/o sufriente, el drama de una comunidad asolada por la enfermedad y la tragedia con lo que tiene de tensi\u00f3n y esfuerzo colectivo, una est\u00e9tica de terror basada en los continuos truenos y rel\u00e1mpagos y en las formas g\u00f3ticas de la arquitectura, una iluminaci\u00f3n <em>noir<\/em> de contrastados blancos y negros, la elegancia formal ya desarrollada por Douglas Sirk y que culminar\u00eda posteriormente en sus magn\u00edficos melodramas en la Universal, la variante de cine negro psicol\u00f3gico y hasta personajes propios del terror como un ayudante mentalmente inestable y el mad doctor. Los decorados, tanto en el interior del convento, entre escaleras, claustros, estancias hospitaliaria y, como no, el campanario, se combina con una salida al exterior en un recorrido en barca sobre las aguas, entre la niebla, con un decorado deliciosamente evidente. Y todo ello manteniendo como base el car\u00e1cter de <em>pel\u00edcula de monjas<\/em> y el enfoque de <em>woman picture<\/em> que pod\u00edan tener los dramas que interpretaban Barbara Stanwyck o Susan Hayward como mujeres sufrientes y al borde de la desesperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Douglas Sirk no ten\u00eda demasiado aprecio por esta pel\u00edcula que, desde luego, no alcanza la maestr\u00eda de su etapa formada por las magistrales <strong><em>Escrito sobre el viento<\/em><\/strong> (<em>Written on the Wind<\/em>, 1956), <em><strong>Siempre hay un ma\u00f1ana<\/strong><\/em> (<em>There&#8217;s Always Tomorrow<\/em>, 1956),\u00a0 <em><strong>\u00c1ngeles sin brillo<\/strong><\/em> (<em>The Tarnished Angels<\/em>, 1957), <em><strong><a href=\"\/mononcle\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2013\/03\/tempestad-en-la-cumbre-DVD.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-901\" title=\"tempestad en la cumbre DVD\" src=\"\/mononcle\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2013\/03\/tempestad-en-la-cumbre-DVD.jpg\" alt=\"\" width=\"303\" height=\"303\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2013\/03\/tempestad-en-la-cumbre-DVD.jpg 600w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2013\/03\/tempestad-en-la-cumbre-DVD-150x150.jpg 150w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2013\/03\/tempestad-en-la-cumbre-DVD-300x300.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 303px) 100vw, 303px\" \/><\/a>Tiempo de amar, tiempo de morir<\/strong><\/em> (<em>A Time To Love and a Time To Die<\/em>, 1958) e <strong><em>Imitaci\u00f3n a la vida<\/em><\/strong> (<em>Imitation Of Life<\/em>, 1959), ni la sutileza dram\u00e1tica de algunos de los films de su etapa alemana, sobre todo <em><strong>La golondrina cautiva<\/strong><\/em> (<em>Zu neuen ufern<\/em>, 1937) y <strong><em>La habanera<\/em><\/strong> (<em>La habanera<\/em>, 1937), aunque ya hab\u00eda apuntado esa tendencia <em>noir<\/em> dram\u00e1tica en sus primeras pel\u00edculas americanas, especialmente <strong><em>El asesino poeta<\/em><\/strong> (<em>Lured<\/em>, 1947) y <em><strong>Pacto tenebroso<\/strong><\/em> (<em>Sleep, My Love<\/em>, 1948), tambi\u00e9n estupendas. Pero <em><strong>Tempestad en la cumbre<\/strong><\/em> contiene una especie de extravagancia subterr\u00e1nea, bajo una apariencia de total coherencia y de producci\u00f3n rutinaria de estudio, que la hace especialmente fascinante.<\/p>\n<p>No me puedo resistir a incluir esta foto que he encontrado en la muy recomendable p\u00e1gina web Cinema Treasures, con fotos de cines de todo el mundo, y que pertenece a un pase especial solo para monjas de <strong><em>Thunder On the Hill<\/em><\/strong>, en el Uptown Theater de Chicago en 1951.<\/p>\n<p><a href=\"\/mononcle\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2013\/03\/Monjas-en-un-pase-de-Tempestad-en-la-cumbre.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"alignleft  wp-image-902\" title=\"Monjas en un pase de Tempestad en la cumbre\" src=\"\/mononcle\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2013\/03\/Monjas-en-un-pase-de-Tempestad-en-la-cumbre.jpg\" alt=\"\" width=\"544\" height=\"432\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2013\/03\/Monjas-en-un-pase-de-Tempestad-en-la-cumbre.jpg 640w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/16\/2013\/03\/Monjas-en-un-pase-de-Tempestad-en-la-cumbre-300x239.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 544px) 100vw, 544px\" \/><\/a><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vi Tempestad en la cumbre (Thunder On the Hill, Douglas Sirk, 1951) a principios de los 80, dentro de un fabuloso ciclo sobre Douglas Sirk que program\u00f3 TVE, con una veintena de sus pel\u00edculas, y acompa\u00f1ando cada una de ellas con un fragmento de una larga y ya legendaria entrevista de Antonio Drove al cineasta [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":30,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[74,78,112,361],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/mononcle\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/897"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/mononcle\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/mononcle\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/mononcle\/wp-json\/wp\/v2\/users\/30"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/mononcle\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=897"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/mononcle\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/897\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/mononcle\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=897"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/mononcle\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=897"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/mononcle\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=897"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}