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Cómo reducir el ángulo muerto en la conducción

El ángulo muerto de un vehículo es la parte del entorno que el conductor no puede ver, debido a su posición en el coche, la de los espejos y la forma de la carrocería. Esta zona sin visión está en la parte trasera y es la que los espejos retrovisores no llegan a mostrar. Los espejos retrovisores no consiguen dar una visión completa de lo que hay a los lados del coche. Por ello, hay hasta tres espejos retrovisores en un turismo moderno y, en muchos, hasta sensores y cámaras para detectar lo que no ve el conductor y reducir en la medida de lo posible los problemas del ángulo muerto.

La forma de reducir los ángulos sin visión por detrás del vehículo es colocando correctamente los espejos retrovisores y tomando una postura al volante adecuada.

Los espejos retrovisores

Los espejos retrovisores exteriores tienen que estar colocados muy abiertos hacia fuera. No están para ver nuestro propio coche, están para aumentar nuestro campo de visión al máximo. Tampoco debemos usar los retrovisores exteriores para ver los coches que nos siguen justo detrás, para eso ya está el espejo retrovisor interior. Hay que usarlos para ver lo que hay a cada lado del coche, para ayudarnos a ver si podemos cambiar de carril sin peligro y controlar el tráfico que rueda a nuestro lado en autopista, carretera o ciudad. Cuanto más abiertos estén, más ángulo de visión de lo que ocurre en los laterales y menos ángulos muertos tendremos.

En cuanto al espejo interior, debemos usarlo para controlar lo que ocurre detrás de nuestro vehículo y hay que consultarlo de forma constante, sobre todo cuando se tiene la intención de cambiar de carril o de dirección.

¿Cómo ajustarlos?

La forma más correcta de ajustar los espejos exteriores es abrirlos hasta el punto exacto en el que, sentado correctamente, prácticamente dejas de ver el lateral del coche. De esta forma verás mejor lo que hay a cada lado y habrás aumentado el campo de visión al máximo, y con ello habrás reducido al máximo el ángulo muerto. Al aparcar junto a bordillos y al realizar algunas maniobras de marcha atrás en espacios reducidos hay veces que sí es bueno ver el lateral del coche, pero bastará con mover ligeramente la cabeza hacia delante para verlo.

El espejo interior debe ser ajustado para ver el máximo lo que ocurre por detrás de nuestro vehículo, intentando que, cuando circulamos en una carretera recta, el coche que nos sigue quede centrado en el cristal del espejo. El ángulo concreto dependerá de las formas del vehículo y del tipo de luneta trasera.

 

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Este blog nace con la intención de aclarar dudas, recomendar opciones y dar algún consejo que pueda aumentar la seguridad en la conducción y en el automóvil. Si tienes cualquier duda o comentario... adelante. ¡Arrancamos!


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