{"id":41,"date":"2012-05-25T09:55:20","date_gmt":"2012-05-25T08:55:20","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/nutricion-salud\/?p=41"},"modified":"2012-05-25T09:55:20","modified_gmt":"2012-05-25T08:55:20","slug":"que-componentes-de-la-diete-tienen-importantes-beneficios-para-la-salud","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/nutricion-salud\/2012\/05\/25\/que-componentes-de-la-diete-tienen-importantes-beneficios-para-la-salud\/","title":{"rendered":"\u00bfQu\u00e9 componentes de la dieta tienen importantes beneficios para la salud?"},"content":{"rendered":"<p>Los nutrientes se clasifican en macronutrientes (prote\u00ednas, l\u00edpidos, hidratos de carbono), que se encuentran en mayor proporci\u00f3n en los alimentos y nuestro organismo necesita en cantidades mayores, y en micronutrientes (vitaminas y minerales), que se encuentran en concentraciones mucho menores en los alimentos y de los que tambi\u00e9n el organismo necesita cantidades menores para su funcionamiento<br \/>\n(Mart\u00ednez de Victoria, 2007). Se ha estimado que en la <strong>dieta<\/strong> <strong>humana <\/strong>se requieren aproximadamente unos <strong>30<\/strong><strong> <\/strong><strong>micronutrientes,<br \/>\n<\/strong>cuya deficiencia se ha asociado a alteraciones en el metabolismo que pueden causar da\u00f1o en el ADN.<br \/>\nLa ingesta adecuada de estos micronutrientes depende de la edad, la constituci\u00f3n gen\u00e9tica y el estado fisiol\u00f3gico, aunque por desgracia un elevado<br \/>\nporcentaje de la poblaci\u00f3n no llega a ingerir la dosis diaria recomendada de alguno o varios de esos micronutrientes. La deficiencia en algunos micronutrientes, como \u00e1cido f\u00f3lico, vitaminas B12, B6, C y E, niacina, hierro y zinc, puede originar roturas de doble cadena en el ADN, lesiones oxidativas, o ambas (Marti y otros, 2005).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de los micronutrientes esenciales, hay una variedad de nutrientes no esenciales y componentes bioactivos que parecen influenciar significativamente en la salud al modificar un n\u00famero de procesos celulares asociados con salud y prevenci\u00f3n de enfermedades, incluyendo metabolismo de carcin\u00f3genos, el balance hormonal, el se\u00f1alamiento celular, el control del ciclo celular, la apoptosis, y la angiog\u00e9nesis.<\/p>\n<p>Listado de nutrientes no esenciales y componentes bioactivos que pueden actuar a nivel gen\u00e9tico o epigen\u00e9tico:<\/p>\n<p><strong>Fitoqu\u00edmicos: <\/strong>Carotenoides, flavonoides, indoles, isotiocianatos, polifenoles, folato, alildisulfuro, monoterpenos, isoflavonas, lignanos, saponinas (<strong>verduras, frutas, legumbres)<\/strong>.<\/p>\n<p>El efecto demostrado generalmente de estas sustancias se ha estudiado en c\u00e1ncer, defini\u00e9ndose como inhibidores del crecimiento de tumores.<\/p>\n<p><strong>Zooqu\u00edmicos: <\/strong>\u00c1cido linoleico conjugado, \u00e1cidos grasos \u03c9-3, metionina (<strong>pescados, marisco<\/strong>) con efectos positivos sobre el metabolismo lip\u00eddico y previniendo enfermedades asociadas directamente a este metabolismo.<\/p>\n<p><strong>Fungoqu\u00edmicos: <\/strong>\u03b2-glucanos, lentinanos, esquizofilanos y otros compuestos polisacar\u00eddicos de hongos (<strong>setas)<\/strong>. Estos compuestos se han<br \/>\nindicado como responsables de retardar el crecimiento de tumores, y de estimular la respuesta inmunol\u00f3gica, activando los macr\u00f3fagos, linfocitos T e interleuquinas)<\/p>\n<p><strong>Bacterioqu\u00edmicos: <\/strong>Equol, butirato y otros compuestos formados por la fermentaci\u00f3n espec\u00edfica de fibras diet\u00e9ticas por la microbiota intestinal<br \/>\nend\u00f3gena y ex\u00f3gena (<strong>alimentos integrales<\/strong>).<\/p>\n<p>De especial importancia son el folato de las hojas verdes de los vegetales (<strong>\u00e1cido f\u00f3lico<\/strong>), el selenio (<strong>algas y animales del mar<\/strong>) de los<br \/>\ncereales y los frutos secos, el dialildisulfuro y otros organosulfurados del ajo , el licopeno de los tomates, la genisteina y otras isoflavonoides de los<br \/>\nproductos derivados de la soja, los polifenoles del t\u00e9 (<strong>t\u00e9 verde<\/strong>) y los isotiacianatos y el indol-3-carbinol de los vegetales cruc\u00edferos (Ross, 2007). <em><\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em>El estudio de <em>Women&#8217;s Healthy Eating y Living <\/em>(WHEL, 2007), que incluye pacientes con c\u00e1ncer de mama incipiente, describi\u00f3 que una dieta alta en vegetales, fruta y fibra, y baja en grasa reduc\u00eda la probabilidad de met\u00e1stasis y muerte durante los siguientes siete a\u00f1os. Esto indica que la conexi\u00f3n entre dieta y c\u00e1ncer existe, aunque todav\u00eda hoy se desconocen los mecanismos moleculares exactos (Ross, 2007).<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 componentes de la dieta tienen efectos adversos para<br \/>\nla salud?<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>El alarmante incremento de la prevalencia de enfermedades como la diabetes mellitus tipo 2, la obesidad y las cardiopat\u00edas en las sociedades occidentalizadas, con h\u00e1bitos diet\u00e9ticos bien definidos e inadecuados, reafirma la importancia de los efectos adversos de algunos nutrientes sobre la actividad del genoma humano. As\u00ed, no hay que olvidar que, de la misma manera que la alimentaci\u00f3n puede ayudarnos a prevenir diversas enfermedades, tambi\u00e9n puede\u00a0 ser la causante de la aparici\u00f3n de las mismas (Mart\u00ednez de Victoria, 2007).<\/p>\n<p>Una ingesta no equilibrada de los tres principales macronutrientes \u2013l\u00edpidos, hidratos de carbono o prote\u00ednas\u2013 puede contribuir al inicio, desarrollo y progresi\u00f3n de diversas enfermedades cr\u00f3nicas. Asimismo, la ingesti\u00f3n de componentes generados principalmente durante la cocci\u00f3n o el procesamiento industrial de los alimentos puede da\u00f1ar el ADN y potenciar el desarrollo de enfermedades.<\/p>\n<p><strong>Manipulaci\u00f3n de alimentos como fuente de carcinog\u00e9nicos<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>Un ejemplo de c\u00f3mo la manipulaci\u00f3n de los alimentos puede ser una fuente de carcin\u00f3genos lo encontramos en los compuestos N-nitrosos. Estos compuestos derivan de la nitrosaci\u00f3n de diversas mol\u00e9culas precursoras y dan lugar a nitrosaminas y nitrosamidas. Los primeros compuestos N-nitrosos con acci\u00f3n cancer\u00edgena que se describieron fueron las nitrosaminas espec\u00edficas del humo del tabaco. Hoy en d\u00eda estos compuestos se utilizan principalmente para conservar alimentos como carne y pescado curado, y para potenciar el color rojo de la carne. En humanos se han asociado las nitrosaminas de los alimentos con el c\u00e1ncer de es\u00f3fago y gastrointestinal. De hecho, en algunas regiones de China y Jap\u00f3n se ha asociado el consumo de pescado conservado con el desarrollo de c\u00e1ncer de es\u00f3fago y g\u00e1strico.<\/p>\n<p>La cocci\u00f3n de los alimentos tambi\u00e9n puede dar lugar a un c\u00famulo de sustancias t\u00f3xicas con potencial cancer\u00edgeno. Este ser\u00eda el caso de los hidrocarburos polic\u00edclicos arom\u00e1ticos (Wilson y otros, 1998). Cocinar a la brasa o a la parrilla carne, pescado u otro tipo de alimento de una forma directa sobre la llama hace que la grasa de esos alimentos, al entrar en contacto con el fuego, forme numerosos hidrocarburos polic\u00edclicos que se adherir\u00e1n a la superficie de los alimentos.<br \/>\nDe estos compuestos, el m\u00e1s abundante y carcinog\u00e9nico es el benzopireno (Wilson y otros, 1998). Este tipo de compuestos se ha asociado con el desarrollo de c\u00e1ncer de est\u00f3mago y de colon, y se ha propuesto que aumentar\u00edan el riesgo de c\u00e1ncer de mama y de pulm\u00f3n (Sadikovic y Rodenhiser, 2006).<\/p>\n<p>Las toxinas de origen natural son mol\u00e9culas muy t\u00f3xicas, siendo quiz\u00e1 los alcaloides vegetales las mol\u00e9culas m\u00e1s potentes que se conocen desde el punto de vista genot\u00f3xico (Henry y otros, 2002). Un ejemplo de mut\u00e1genos de origen natural presentes en los alimentos ser\u00edan determinadas toxinas, ya que son capaces de producir mutaciones en el material gen\u00e9tico en cantidades realmente \u00ednfimas. La aflatoxinas B1, producidas por el hongo <em>Aspergillus flavus <\/em>en granos que se han almacenado en condiciones de humedad, es un potente carcin\u00f3geno del<br \/>\nh\u00edgado (Henry y otros, 2002; Peng y Chen, 2009; Sudakin, 2003). En determinados pa\u00edses africanos y asi\u00e1ticos, se pueden encontrar cantidades considerables de esta aflatoxina en los alimentos almacenados, lo que explicar\u00eda en parte la elevada incidencia de c\u00e1ncer en esos pa\u00edses.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00cdA:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li><strong>Aguilera,<br \/>\nM.; Calleja, M. A. <\/strong>(2009). &#8220;Avances<br \/>\nmoleculares en nutrici\u00f3n y su impacto cl\u00ednico&#8221;. <em>Nutrici\u00f3n Cl\u00ednica en<br \/>\nMedicina <\/em>(n\u00fam. 3, p\u00e1g. 1-19).<\/li>\n<li><strong>Henry, S. H.; Bosch, F. X.; Bowers, J. C. <\/strong>(2002).<br \/>\n&#8220;Aflatoxin, hepatitis and worldwide liver cancer risks&#8221;. <em>Adv<br \/>\nExp Med Biol <\/em>(n\u00fam. 504, p\u00e1g. 229-233).<\/li>\n<li><strong>Marti,<br \/>\nA. y otro<\/strong>s (2005). &#8220;[advances in<br \/>\nmolecular nutrition: Nutrigenomics and\/or nutrigenetics]&#8221;. <em>Nutr Hosp <\/em>(n\u00fam. 20, p\u00e1g. 157-164).<\/li>\n<li><strong>Mart\u00ednez<br \/>\nde Victoria, E. <\/strong>(2007). &#8220;Gen\u00f3mica<br \/>\nnutricional. La nueva nutrici\u00f3n&#8221;. <em>Nutrici\u00f3n<br \/>\nCl\u00ednica en Medicina <\/em>(n\u00fam. 1, p\u00e1g. 73-86).<\/li>\n<li><strong>Peng, K. Y.; Chen, C. Y. <\/strong>(2009). &#8220;Prevalence<br \/>\nof aflatoxin m1 in milk and its potential liver cancer risk in Taiwan&#8221;. <em>J<br \/>\nFood Prot <\/em>(n\u00fam.<br \/>\n72, p\u00e1g. 1025-1029).<\/li>\n<li><strong>Ross, S. A. <\/strong>(2007). &#8220;Nutritional<br \/>\ngenomic approaches to cancer prevention research&#8221;. <em>Exp<\/em> <em>Oncol<br \/>\n<\/em>(n\u00fam. 29, p\u00e1g. 250-256).<\/li>\n<li><strong>Sadikovic,<br \/>\nB.; Rodenhiser, D. I. <\/strong>(2006). &#8220;Benzopyrene exposure disrupts DNA methylation<br \/>\nand growth dynamics in breast cancer cells&#8221;. <em>Toxicol<br \/>\nAppl Pharmacol <\/em>(n\u00fam. 216, p\u00e1g. 458-468).<\/li>\n<li><strong>Sudakin,<br \/>\nD. L. <\/strong>(2003).<br \/>\n&#8220;Dietary aflatoxin exposure and chemoprevention of cancer: A clinical review&#8221;.<br \/>\n<em>J<br \/>\nToxicol Clin Toxicol <\/em>(n\u00fam. 41, p\u00e1g. 195-204).<\/li>\n<li><strong>Wilson,<br \/>\nN. D. y otros <\/strong>(1998). &#8220;The<br \/>\neffect of cooking practices on the concentration of ddt and pcb compounds in<br \/>\nthe edible tissue of fish&#8221;. <em>J<br \/>\nExpo Anal Environ Epidemiol <\/em>(n\u00fam.<br \/>\n8, p\u00e1g. 423-440).<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los nutrientes se clasifican en macronutrientes (prote\u00ednas, l\u00edpidos, hidratos de carbono), que se encuentran en mayor proporci\u00f3n en los alimentos y nuestro organismo necesita en cantidades mayores, y en micronutrientes (vitaminas y minerales), que se encuentran en concentraciones mucho menores en los alimentos y de los que tambi\u00e9n el organismo necesita cantidades menores para su [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":48,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/nutricion-salud\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/nutricion-salud\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/nutricion-salud\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/nutricion-salud\/wp-json\/wp\/v2\/users\/48"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/nutricion-salud\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=41"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/nutricion-salud\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/41\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/nutricion-salud\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=41"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/nutricion-salud\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=41"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/nutricion-salud\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=41"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}