{"id":137,"date":"2014-04-05T04:09:21","date_gmt":"2014-04-05T02:09:21","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/poncho-verde\/?p=137"},"modified":"2014-04-05T04:09:21","modified_gmt":"2014-04-05T02:09:21","slug":"soy-una-commuter","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/poncho-verde\/2014\/04\/05\/soy-una-commuter\/","title":{"rendered":"Soy una commuter"},"content":{"rendered":"<p>S\u00e9 que he pasado mucho tiempo sin escribir en este blog. Pero es que mi vida ha cambiado de forma dr\u00e1stica. Porque tengo trabajo, s\u00ed, pero sobre todo porque soy una persona nueva, una especie a la que nunca pens\u00e9 que podr\u00eda pertenecer: soy una <em>commuter<\/em>.<\/p>\n<p>\u00bfY eso qu\u00e9 es? Pues, por decirlo de forma simple, soy una de las tantas personas en la Bay Area que viajan a diario desde sus hogares a sus puestos de trabajo. Y dentro de ese grupo, pertenezco al selecto subgrupo de los que lo hacen vali\u00e9ndose del transporte p\u00fablico. Eso, a grandes rasgos.<\/p>\n<p>Pero si queremos entrar en ello de lleno (y yo quiero, o debo), mi vida ha pasado de la contemplaci\u00f3n sosegada -otra forma de decir &#8216;aburrimiento&#8217;- a la aventura diaria en esta jungla que es el camino de ida y vuelta a casa desde otra ciudad. Sab\u00eda que ser\u00eda dif\u00edcil, y no negar\u00e9 que me asustaba solo de pensarlo, o cuando escuchaba las dantescas an\u00e9cdotas de mis compa\u00f1eros de batallas nocturnas en los bares de la zona. Pero nadie me prepar\u00f3 para la cruda realidad. Y desde aqu\u00ed, aprovecho para reivindicar cursos particulares para <em>commuters,<\/em> o pr\u00e1cticas en empresas, o -para aquellos que tengan que trasladarse desde la capital a los suburbios, y en casos extremos- cantidades ingentes de ansiol\u00edticos.<\/p>\n<p>El primer d\u00eda, tard\u00e9 m\u00e1s de dos horas en volver del trabajo a Palo Alto (una distancia de 20 kil\u00f3metros). Que si gu\u00edate con el puntito azul del Google Maps para andar hasta la parada del autob\u00fas -siempre alerta de posibles atropellos -, que si coge \u00a0ese cacharro de la \u00e9poca en la que Reagan era gobernador de California y que tarda una eternidad en llegar a su destino mientras ves a los cientos de coches pasarte a la velocidad de la luz, y cuando por fin llegas tienes que correr para no perder el \u00fanico tren que pasa cada hora y en el que tienes que sacar los codos para poder entrar. No recuerdo nada de cuando llegu\u00e9 a casa aquel primer d\u00eda. Creo que me recogieron en la estaci\u00f3n como a un trapito.<\/p>\n<p>Ahora, por supuesto, las cosas han mejorado. Tardo casi una hora menos despu\u00e9s de haber resuelto una compleja ecuaci\u00f3n para saber c\u00f3mo combinar los medios de transporte. Y hay almas caritativas que se ofrecen para acercarme a mitad de camino (no habr\u00e1 cervezas en el mundo que puedan pagarles \u00a0semejante ayuda). Trato de practicar la meditaci\u00f3n cuando empiezo cada viaje, sobre todo en los d\u00edas de lluvia (pueden ser verdaderamente intensos en esta zona en la que las paradas de autob\u00fas no suelen estar cubiertas y no puedes refugiarte en ning\u00fan porche por eso de su obsesi\u00f3n con la propiedad privada). Y si tengo un d\u00eda m\u00e1s negativo y lo \u00fanico que deseo es prenderle fuego al bus que, una vez m\u00e1s, llega tarde, pienso en los compa\u00f1eros que vienen desde Berkeley cada ma\u00f1ana en transporte p\u00fablico y que tardan la friolera de cuatro horas en llegar a casa (y viceversa). O en ese hombre ciego con el que coincido cada tarde en la estaci\u00f3n y al que admiro profundamente por saber lidiar sin miedo con hordas de trabajadores de empresas punteras que matar\u00edan a su hermano por llegar a casa cinco minutos antes y engullir su comida preparada mientras ven un episodio de The Walking Dead.<\/p>\n<p>Y en un alarde total de insensibilidad -todo se pega- doy gracias porque al menos hoy no hay nadie que haya decidido terminar con su vida lanz\u00e1ndose al tren, as\u00ed que llegaremos a la hora prevista. Lo dicho: la jungla.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>S\u00e9 que he pasado mucho tiempo sin escribir en este blog. Pero es que mi vida ha cambiado de forma dr\u00e1stica. Porque tengo trabajo, s\u00ed, pero sobre todo porque soy una persona nueva, una especie a la que nunca pens\u00e9 que podr\u00eda pertenecer: soy una commuter. \u00bfY eso qu\u00e9 es? Pues, por decirlo de forma [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":81,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/poncho-verde\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/137"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/poncho-verde\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/poncho-verde\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/poncho-verde\/wp-json\/wp\/v2\/users\/81"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/poncho-verde\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=137"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/poncho-verde\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/137\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/poncho-verde\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=137"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/poncho-verde\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=137"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/poncho-verde\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=137"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}