{"id":181,"date":"2015-06-08T08:07:22","date_gmt":"2015-06-08T06:07:22","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/poncho-verde\/?p=181"},"modified":"2015-06-08T08:07:22","modified_gmt":"2015-06-08T06:07:22","slug":"la-asombrosa-historia-de-nellie-bly","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/poncho-verde\/2015\/06\/08\/la-asombrosa-historia-de-nellie-bly\/","title":{"rendered":"La asombrosa historia de Nellie Bly"},"content":{"rendered":"<p>Imagina que, un domingo cualquiera, abres el peri\u00f3dico como de costumbre y lees un art\u00edculo que te indigna profundamente. Te enfadas tanto que decides escribir al peri\u00f3dico para ponerle los puntos sobre las \u00edes al autor, esperando que por lo menos se digne a leerlo. Imagina que el editor, impresionado con tu texto, te invita a visitar el peri\u00f3dico y te propone escribir un art\u00edculo. Imagina que tu art\u00edculo es tan rematadamente bueno que te ofrecen un puesto fijo en la redacci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ahora piensa que estos hechos ocurrieron en el a\u00f1o 1885, que el peri\u00f3dico en cuesti\u00f3n era el <em>Pittsburgh Dispatch<\/em>, que el articulo ofensivo del peri\u00f3dico llevaba por titulo <em>\u201cWhat girls are good for\u201d<\/em> (\u201cPara lo que sirven las chicas\u201d), y que quien escribi\u00f3 la incendiaria respuesta fue Elizabeth Jane Cochran, una joven de Pensilvania que no pudo terminar sus estudios porque su madre no pod\u00eda hacer frente a los gastos familiares. El editor le dijo que tendr\u00eda que firmar sus art\u00edculos como Nellie Bly (t\u00edtulo de una canci\u00f3n muy popular en aquellos a\u00f1os). Y as\u00ed naci\u00f3 la leyenda. O mejor dicho, as\u00ed habr\u00eda nacido si Nellie hubiera sido un hombre y la hubi\u00e9semos estudiado en las clases de historia en el colegio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Recordemos que estamos en 1885. Los editores de los peri\u00f3dicos consideran que las mujeres tienen que escribir sobre moda, jardiner\u00eda, sociedad y buenos modales. \u00bfPero c\u00f3mo podr\u00edan esperar eso de una joven a la que hab\u00edan contratado por su valiente carta en contra de la idea de que las mujeres que trabajaban fuera del hogar eran algo as\u00ed como monstruos de cuatro cabezas? A Nelly le interesaban las historias de las trabajadoras pobres de Pittsburgh, las enormes dificultades que afrontaban las mujeres en los procesos de divorcio (que conoc\u00eda de primera mano por la experiencia de su madre, que hab\u00eda sufrido un horrible divorcio despu\u00e9s de a\u00f1os de malos tratos por parte de su segundo marido). Y sus art\u00edculos ten\u00edan mucho \u00e9xito entre los lectores, pero las empresas de las que hablaba en sus art\u00edculos sobre explotaci\u00f3n laboral \u2212que eran, por supuesto, las mismas empresas que pon\u00edan su publicidad en el peri\u00f3dico\u2212 no opinaban lo mismo. As\u00ed que trasladaron a Nellie Bly a escribir en la secci\u00f3n de jardiner\u00eda. Escribi\u00f3 solo un articulo antes de presentar su dimisi\u00f3n, acompa\u00f1ado de una nota que dec\u00eda: \u201cMe voy a Nueva York. Estad atentos a m\u00ed. Bly\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero la gran manzana no fue tan f\u00e1cil como ella hab\u00eda pensado. Despu\u00e9s de varios meses tratando de encontrar un puesto en alguno de los medios de la ciudad, desesperada y sin dinero, Nellie acept\u00f3 un complicado encargo del peri\u00f3dico de Joseph Pulitzer, <em>The New York World:<\/em> ten\u00eda que internarse en un conocido psiqui\u00e1trico de la ciudad y pretender que era una paciente para contar su experiencia de primera mano. Lo que se llama periodismo encubierto, vamos. Consigui\u00f3 permanecer en el centro durante 10 d\u00edas antes de ser descubierta; material suficiente para escribir dos art\u00edculos contando las atrocidades que all\u00ed se comet\u00edan. Su relato impresion\u00f3 tanto a la sociedad que los pol\u00edticos se vieron obligados a hacer reformas en el sistema de los centros para mejorar el trato a los pacientes. Nellie Bly se convirti\u00f3 en una periodista de renombre, conocida y admirada por su pluma comprometida y siempre en favor de los m\u00e1s desfavorecidos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Recuerda que seguimos en el siglo XIX. Concretamente, en 1889. Por ponernos m\u00e1s en contexto, quedan todav\u00eda unos cuantos a\u00f1os para que las mujeres tengan derecho al voto en todo Estados Unidos. Y dices: bueno, esta mujer ya lo ha hecho todo, es una pionera, es lo m\u00e1s de lo m\u00e1s\u2026 Y va y se propone superar a Phileas Fogg, el protagonista de \u201cLa vuelta al mundo en 80 d\u00edas\u201d, y se va sola a recorrer el \u00eddem, en barco, en tren, incluso en burro. Cuando pasa por Francia, conoce a Julio Verne y es el propio autor de la novela quien la anima a batir el record de Mr. Fogg. Y lo consigue. En 72 d\u00edas, seis horas y 11 minutos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de su haza\u00f1a, Nellie sigui\u00f3 escribiendo durante un tiempo, hasta que tuvo que dejarlo al morir su hermano para cuidar de su cu\u00f1ada. Tambi\u00e9n se cas\u00f3 con un conocido empresario y, cunado \u00e9l falleci\u00f3, ella ocup\u00f3 su lugar al frente de la empresa, que a\u00f1os despu\u00e9s caer\u00eda en bancarrota\u2026 Digamos que Nelly hizo tantas cosas que merece muchas m\u00e1s p\u00e1ginas de lo que da de si este blog. Pero lo que importa es que muri\u00f3 escribiendo. Que fue una pionera en el periodismo de investigaci\u00f3n. Que luch\u00f3 por los derechos civiles y por la igualdad de las mujeres en un momento en el que aquello parec\u00eda impensable (todav\u00eda lo parece de vez en cuando). Y, sobre todo, demostr\u00f3 que las palabras son un arma implacable cuando se saben utilizar. Es importante escribir para explicar el mundo, al menos para explicar nuestro mundo y desdecir a quienes hablan por nosotros sin saber c\u00f3mo somos o lo que necesitamos. Si Nellie lo consigui\u00f3 en 1885, qu\u00e9 no podremos hacer nosotros.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Imagina que, un domingo cualquiera, abres el peri\u00f3dico como de costumbre y lees un art\u00edculo que te indigna profundamente. Te enfadas tanto que decides escribir al peri\u00f3dico para ponerle los puntos sobre las \u00edes al autor, esperando que por lo menos se digne a leerlo. 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