{"id":37,"date":"2013-03-15T08:48:48","date_gmt":"2013-03-15T07:48:48","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/poncho-verde\/?p=37"},"modified":"2013-03-15T08:48:48","modified_gmt":"2013-03-15T07:48:48","slug":"actitudes-vintage-escribir-a-mano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/poncho-verde\/2013\/03\/15\/actitudes-vintage-escribir-a-mano\/","title":{"rendered":"Actitudes vintage: escribir a mano"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Me paseo por Palo Alto siempre con mi cuaderno bajo el brazo (en realidad, suelo llevarlo metido en el bolso, pero quedaba m\u00e1s literario as\u00ed). Estoy convencida de que a nadie le interesar\u00eda rob\u00e1rmelo, pero para m\u00ed tiene un valor incalculable. En \u00e9l escribo cada d\u00eda mis Daily Tales. Y desde que llegu\u00e9, ya he llenado unos cuatro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Porque yo soy de las que escriben a mano. Y no por darle ning\u00fan halo de intelectualidad al asunto, no me siento m\u00e1s unida a Hemingway por encenderme un pitillo mientras lleno p\u00e1ginas a velocidad de v\u00e9rtigo en un Caf\u00e9. Simplemente,\u00a0me cuesta mucho\u00a0hacerlo de otra forma. Con los a\u00f1os, quienes escribimos habitualmente vamos adoptando ciertas costumbres (o man\u00edas, incluso supersticiones) de las que nos cuesta mucho salir. Incluso los grandes dan fe de ello: Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez escribe descalzo, con la habitaci\u00f3n a una temperatura determinada, y siempre con una flor amarilla en su mesa; Jos\u00e9 Saramago nunca escrib\u00eda m\u00e1s de dos folios al d\u00eda; John Steinbeck siempre escrib\u00eda a l\u00e1piz; Pablo Neruda utilizaba tinta verde*;&#8230; (Ojal\u00e1 que, adem\u00e1s de sus man\u00edas, se nos pueda pegar aunque sea un poco de su infinito talento).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A m\u00ed, personalmente, me gusta escribir en bares. Un caf\u00e9 o una copa de vino y las conversaciones de la gente a mi alrededor. Voces que se van disipando cuando abro el cuaderno. Pero s\u00e9 que est\u00e1n ah\u00ed, y que yo he conseguido generar mi propio mundo en medio de todo ello. Es la atm\u00f3sfera m\u00e1s propicia para mis relatos. No aguanto la soledad del hogar, esa tranquilidad, ese silencio. Esa no soy yo, yo soy un barullo y por eso es el terreno en el que mejor me muevo y en el que no me pierdo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n prefiero escribir con tinta negra y en hojas con l\u00edneas impresas. Una de las camareras vietnamitas con las que tan bien me llevo me dijo un d\u00eda que le encantaba lo recta que estaba mi letra en el papel. No tiene m\u00e9rito, es que el cuaderno tiene las l\u00edneas dibujadas- le aclar\u00e9. &#8220;No, lo que pasa es que escribes muy recto, y es por eso que eres una escritora de verdad&#8221;. No me gusta escribir por las ma\u00f1anas, porque mi cabeza necesita unas horas para asentarse en su lugar y ser capaz de sugerirme ideas a un ritmo en el que mi mano sea capaz de seguirlas y plasmarlas en el papel. Pero tampoco por la noche, porque a esas horas s\u00f3lo llegan peque\u00f1as luces que hay que tratar de atrapar al vuelo por si al d\u00eda siguiente siguen teniendo el mismo valor. A veces resulta que no eran nada. Pero a veces son las mejores ideas. Como dec\u00eda, son s\u00f3lo man\u00edas, costumbres, supersticiones, que creo que todos los que disfrutamos escribiendo podemos compartir. Eso s\u00ed, cuando se trata de trabajo, se escribe donde quiera que se est\u00e9, porque es la \u00fanica forma de que lleguen las musas. Trabajando.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y si en Europa esto de escribir en p\u00fablico en locales p\u00fablicos tiene una p\u00e1tina de bohemia e intelectualidad -cosa que a una servidora le hace sentir inc\u00f3moda a menudo-, por aqu\u00ed es simplemente algo pasado de moda. Y es que aqu\u00ed la gente no va a los bares a hablar sino a escribir, pero con su Mac delante. Escribir correos electr\u00f3nicos, power-points, presupuestos, comentarios en Facebook,&#8230; As\u00ed que m\u00e1s de una vez me han llamado la atenci\u00f3n, principalmente las personas de m\u00e1s edad. \u00a1Oh! \u00bfEscribiendo en un cuaderno? Hac\u00eda a\u00f1os que no lo ve\u00eda. \u00a1No dejes de hacerlo!&#8221;. Pero hay un hombre en el Caf\u00e9 Epi (uno de mis lugares predilectos para escribir a mediod\u00eda) que me hace sentir menos bicho raro. Cada d\u00eda, aparca su coche descapotable delante del local y escribe durante un rato dentro del veh\u00edculo. Luego sale, con un refresco en un vaso de pl\u00e1stico -sus botas camperas, sombrero de cowboy y abalorios de plata y turquesas-, y se sienta en una mesa de la terraza a escribir durante horas, en una libreta ra\u00edda y llena de papelajos arrancados de alg\u00fan otro lugar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un d\u00eda de sol yo tambi\u00e9n decid\u00ed sentarme en la terraza y le falt\u00f3 tiempo para preguntarme. &#8220;\u00bfQu\u00e9 es eso que escribes? \u00bfTu diario?&#8221; S\u00ed, bueno, una parte es eso, otra parte es para un blog que escribo sobre mi vida aqu\u00ed&#8230;&#8221;\u00a1Ah! Es raro ver a gente escribiendo a mano en estos tiempos. Especialmente alguien tan joven como t\u00fa. Ahora est\u00e1n todos siempre con su ordenador&#8230;&#8221; -que conste que lo de &#8216;tan joven como t\u00fa&#8217; es una cita textual-. \u00bfY t\u00fa? \u00bfQu\u00e9 escribes? &#8220;Bueno, este es mi diario. Pero lo que m\u00e1s escribo es poes\u00eda. He sido profesor de literatura en el instituto desde que ten\u00eda 19 a\u00f1os, y me acabo de jubilar. As\u00ed que ahora me dedico a escribir por gusto, y puedo dedicarle todo el tiempo que quiera. Por cierto, \u00bfc\u00f3mo te llamas?&#8221;. Nos dimos la mano y nos sonre\u00edmos, con la complicidad de dos personas que comparten un preciado secreto en medio de la vor\u00e1gine de esta ciudad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(* De <em>Cuando llegan las musas<\/em> y <em>Las Bibliotecas Perdidas<\/em>)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Me paseo por Palo Alto siempre con mi cuaderno bajo el brazo (en realidad, suelo llevarlo metido en el bolso, pero quedaba m\u00e1s literario as\u00ed). Estoy convencida de que a nadie le interesar\u00eda rob\u00e1rmelo, pero para m\u00ed tiene un valor incalculable. 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