{"id":173,"date":"2018-12-27T12:45:32","date_gmt":"2018-12-27T11:45:32","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/?p=173"},"modified":"2019-03-11T09:38:36","modified_gmt":"2019-03-11T08:38:36","slug":"discurso-sobre-el-estilo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/2018\/12\/27\/discurso-sobre-el-estilo\/","title":{"rendered":"Discurso sobre el estilo"},"content":{"rendered":"<p>Pronunciado en 1753, cuando <a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/b\/buffon.htm\" rel=\"external nofollow\">Georges Louis Leclerc (1707-1788), conde de Buffon<\/a> (t\u00edtulo otorgado por el rey Luis XV en 1773), es elegido miembro de la Academia Francesa. Con este discurso protesta por el estilo ampuloso que prevalec\u00eda en Francia, especialmente en los textos cient\u00edficos. Lo comprendido en \u00e9l <a href=\"http:\/\/www.scielo.org.co\/pdf\/rei\/v16n31\/v16n31a15.pdf\" rel=\"external nofollow\">aparece recogido en el libro que la editorial Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico public\u00f3 en 2004<\/a> con la traducci\u00f3n de Al\u00ed Chumacero (poeta, ensayista y editor) y la presentaci\u00f3n de Jos\u00e9 Luis Rivas (escritor, traductor y poeta mexicano).<\/p>\n<p>Muchos conocer\u00e1n el nombre de Buffon unido a otras materias. Y es que, sin duda, estamos ante una eminencia en el \u00e1mbito de la bot\u00e1nica, la zoolog\u00eda, la astronom\u00eda, la antropolog\u00eda, la geolog\u00eda\u2026 Por eso, lo que hoy vamos a comentar aqu\u00ed, hace referencia a una obra peque\u00f1a, en extensi\u00f3n, de un gran hombre que brill\u00f3 en diferentes campos relacionados con la naturaleza.<\/p>\n<p>Afortunadamente nos ha llegado un inmenso legado suyo, obras de las que <a href=\"http:\/\/www.nodulo.org\/ec\/2002\/n010p22.htm\" rel=\"external nofollow\">sus continuadores se han beneficiado (entre ellos Darwin)<\/a>. En concreto, <a href=\"https:\/\/www.vix.com\/es\/btg\/curiosidades\/5718\/grandes-cientificos-georges-louis-leclerc-conde-de-buffon\" rel=\"external nofollow\">su valioso compendio de 36 vol\u00famenes que recoge con minuciosidad expositiva el mundo natural<\/a>, traducido a un gran n\u00famero de idiomas y reeditado en m\u00faltiples ocasiones. Y es que su s\u00f3lida formaci\u00f3n en matem\u00e1ticas, mec\u00e1nica y bot\u00e1nica aplicada, su constante lectura de los cl\u00e1sicos,su gusto exquisito por la grandeza y la exactitud del estilo, su inclinaci\u00f3n por la oratoria\u2026 hicieron de \u00e9l un escritor consciente y escrupuloso y, a su vez, un hombre colmado de honores y distinciones, estimado y respetado. Adem\u00e1s, fue uno de los primeros en defender su punto de vista cient\u00edfico libre de cualquier influencia teol\u00f3gica. \u00abLa verdadera gloria del hombre es la ciencia, y la paz su verdadera felicidad\u00bb afirmaba.<\/p>\n<p>Este naturalista nace en 1707 en el castillo de Montbard, Borgo\u00f1a. Aunque estudia leyes, de su amigo, el joven duque de Kingston, le llega la afici\u00f3n por la historia natural y, espec\u00edficamente, su preferencia por las matem\u00e1ticas&#8230; Y seguir\u00e1 profundizando en estas disciplinas por la oportunidad que le brinda, tambi\u00e9n el duque, de viajar con \u00e9l por Europa. Con 26 primaveras,le nombran <a href=\"https:\/\/books.google.es\/books?id=L2HH4Y0CXS8C&amp;pg=PA52&amp;lpg=PA52&amp;dq=buffon+miembro+adjunto+de+la+Academia+de+Ciencias+de+Francia&amp;source=bl&amp;ots=LToYmtvLlo&amp;sig=eEhBUeCoB3HSSrj32kDyVQzZq0o&amp;hl=es&amp;sa=X&amp;ved=2ahUKEwiJy8bvsL3fAhWCWhUIHZwDDdoQ6AEwCXoECAAQAQ#v=onepage&amp;q=buffon%20miembro%20adjunto%20de%20la%20Academia%20de%20Ciencias%20de%20Francia&amp;f=false\" rel=\"external nofollow\">miembro adjunto de la Academia de Ciencias de Francia<\/a> por sus descollantes trabajos en materias como las matem\u00e1ticas, la f\u00edsica y la econom\u00eda rural. Varios a\u00f1os despu\u00e9s, acontece en su vida otro suceso esencial: su designaci\u00f3n como <a href=\"https:\/\/www.alamy.es\/foto-paris-francia-estatua-de-buffon-jardin-des-plantes-122038991.html\" rel=\"external nofollow\">intendente del Jard\u00edn del Rey (hoy <em>Jardin des Plantes<\/em>)<\/a>. Cuenta entonces con 32 a\u00f1os y es a lo que se dedica hasta su fallecimiento en Par\u00eds en 1788.<\/p>\n<p>Por lo que respecta al discurso analiza lo que es necesario para emocionar y arrastrar a la multitud, as\u00ed como para conmover y persuadirla. Para \u00e9l, resulta imprescindible influir en el alma e impresionar el coraz\u00f3n hablando al esp\u00edritu. Para que el compendio cumpla esta funci\u00f3n es preciso saber presentarlo, matizarlo, ordenarlo.<\/p>\n<p>Seg\u00fan sus an\u00e1lisis,<strong> el estilo<\/strong> no deja de ser el orden y el movimiento que se pone en los pensamientos; si estos aparecen enlazados, habr\u00e1 firmeza y concisi\u00f3n en el estilo. Pero antes de buscar el orden en que han de presentarse los pensamientos, hay que tener presente otro orden m\u00e1s general y estricto<em>, donde<\/em> no deben entrar sino las primeras ojeadas y las principales ideas. El incipiente <strong>deber de todo escritor<\/strong> es formarse una idea precisa y clara del tema; subordinar todas las ideas particulares a la tesis principal. El que escribe debe afanarse en la sencillez de lo que expone.<\/p>\n<p>Es primordial hacer un <strong>plan inicial<\/strong> para determinar las ideas principales y eliminar lo est\u00e9ril. Tiene claro que siempre conviene elaborar uno \u2014incluso cuando el tema que se trata no sea extenso ni complicado\u2014, para que se convierta en la base que sostiene y dirige el estilo. \u00a0En caso de no hacerlo, se corre el riesgo de no ordenar bien las ideas. Suceder\u00e1 entonces que quienes escriben como hablan, aunque hablen muy bien, escribir\u00e1n mal, puesto que resultar\u00e1 una obra hecha de retazos, que no llegar\u00e1 a fundirse en un todo. Por este motivo, hay que <strong>buscar la unidad del tema<\/strong>, y no abusar de las divisiones porque destruir\u00e1n la coherencia y, como resultado, oscurecer\u00e1n la intenci\u00f3n del autor.<\/p>\n<p>Por todo lo referido, los escritores contempor\u00e1neos tienen que ejercitar m\u00e1s la reflexi\u00f3n previa, con el fin de producir obras mejor planeadas y, en consecuencia, mejor escritas. Llega a sostener que los m\u00e9ritos de un buen estilo se enriquecen por la reflexi\u00f3n que debe preceder a la escritura. Consiguientemente, la reflexi\u00f3n, el orden y la secuencia l\u00f3gica de las ideas constituyen la preparaci\u00f3n indispensable de la buena escritura.<\/p>\n<p>Teniendo en cuenta lo indicado al inicio, fija el ojo en lo que \u00e9l conoce a la perfecci\u00f3n: la naturaleza, y se pregunta por qu\u00e9 las obras de la naturaleza son tan perfectas. Est\u00e1 seguro de que es porque cada una es un todo y porque trabaja bajo un plan eterno del que jam\u00e1s se aparta. Por lo tanto, el ser humanocomo necesita de la experiencia y la meditaci\u00f3n para crear algo, si imita a la naturaleza, le ir\u00e1 bien.<\/p>\n<p>En multitud de ocasiones, a\u00fan los esp\u00edritus cultivados desperdician el tiempo en hacer nuevas combinaciones de s\u00edlabas para no decir sino lo que todo el mundo dice; usan palabras en abundancia, pero no ideas. Por este motivo,estos escritores solo tienen la sombra del estilo. Para escribir bien es necesario dominar el tema, reflexionar mucho para ver con claridad el orden de los pensamientos propios y formarlos en una serie donde cada punto represente una idea. El hecho de mantenerse sobre esa idea, sin desviarse, har\u00e1 que aparezca la unidad, la sencillez, la precisi\u00f3n, la claridad, la viveza. Si a esto se le a\u00f1ade la delicadeza y el gusto en la elecci\u00f3n de las expresiones, el estilo tendr\u00e1 nobleza.<\/p>\n<p>Sin ninguna duda, <strong>escribir bien es pensar bien<\/strong>. A la vez, sentir bien y expresar bien es tener a un mismo tiempo ingenio, alma y gusto. El estilo presupone la reuni\u00f3n y el ejercicio de todas las facultades intelectuales. Solamente las ideas forman el fondo del estilo, la armon\u00eda de las palabras es lo accesorio y depende de la sensibilidad de los sentidos, los cuales sirven para evitar las disonancias. Estas tambi\u00e9n se pueden eludir si se ejercitala lectura de poetas y oradores. Perouna cosa es tener en cuenta sus textos y otra muy distinta es asemejarse a ellos, es decir, nunca hay que imitar, porque la imitaci\u00f3n nunca ha creado nada, ni tampoco la armon\u00eda; por mucha armon\u00eda que haya en las palabras, esta no va a formar el fondo ni el tono del estilo.<\/p>\n<p><strong>El tono<\/strong> no es sino la adecuaci\u00f3n del estilo con la naturaleza del tema y no debe nunca ser forzado, nacer\u00e1 naturalmente del fondo mismo de la cosa y depender\u00e1 mucho del grado de generalidad a que se hayan llevado los pensamientos. Si se representa cada idea por una imagen viva y bien acabada, y de cada serie de ideas se forma un cuadro armonioso y elegante, el tono ser\u00e1 m\u00e1s que elevado, sublime.<\/p>\n<p>Y es que lo sublime no puede encontrarse sino en los grandes temas. La poes\u00eda, la historia y la filosof\u00edason materias que tienen el mismo objeto: el hombre y la naturaleza. La filosof\u00eda describe y representa la naturaleza; la poes\u00eda la pinta y la embellece. Tambi\u00e9n pinta a los hombres, los engrandece, los idealiza, adem\u00e1s, crea a los h\u00e9roes y a los dioses. La historia pinta solo al hombre y lo pinta tal cual es, as\u00ed el tono del historiador ser\u00e1 sublime cuando haga el retrato de los grandes hombres, cuando describa las grandes acciones, los grandes movimientos, las grandes revoluciones\u2026, para los otros temas ser\u00e1 suficiente que el tono sea majestuoso y grave. El tono del fil\u00f3sofo podr\u00e1 resultar sublime cuando hable de las leyes de la naturaleza, de los seres en general, del espacio, de la materia, del movimiento y del tiempo, del alma, del esp\u00edritu humano, de los sentimientos, de las pasiones; para los dem\u00e1s temas ser\u00e1 suficiente con que sea noble y elevado.<\/p>\n<p>Pero el tono del orador y del poeta, cuando el tema es grande, deber\u00e1 ser siempre sublime, puesto que ellos son due\u00f1os de agregar a la grandeza de su tema tanto color, tanto movimiento, tanta ilusi\u00f3n cuanto les plazca; deben siempre pintar y siempre engrandecer los objetos, deben tambi\u00e9n siempre emplear toda la fuerza y desplegar toda la potencia de su intelecto.<\/p>\n<p>Y, por supuesto, las \u00fanicas obras que pasar\u00e1n a la <strong>posteridad<\/strong> ser\u00e1n las que est\u00e9n bien escritas. El caudal de los conocimientos, la singularidad de los hechos, la novedad misma de los descubrimientos no son garant\u00eda segura de inmortalidad. Si las obras est\u00e1n escritas sin gusto, sin nobleza ni talento, perecer\u00e1n porque los conocimientos, los hechos y los descubrimientos se arrebatan f\u00e1cilmente, se transfieren e incluso mejoran cuando son empleados por manos m\u00e1s h\u00e1biles. Estos no pertenecen al hombre, en cambio, <strong>el estilo es el hombre mismo<\/strong>. Por esto mismo, el estilo no puede ni arrebatarse, ni transferirse ni alterarse. Si es elevado, noble, sublime, el autor ser\u00e1 igualmente admirado en todos los tiempos, pues \u00fanicamente la verdad es duradera y hasta eterna. De esta forma, un estilo bello lo ser\u00e1 por el n\u00famero infinito de verdades que presente.<\/p>\n<p>En definitiva, para Buffon el estilo es un estado de gracia, un estar inspirado; es la virtud l\u00edrica, el ardor de la imaginaci\u00f3n, aunque, eso s\u00ed, apart\u00e1ndolo de la efusi\u00f3n po\u00e9tica. Es un encadenamiento sostenido, la continuidad del pensamiento. Piensa que el tema del estilo es, ha sido y ser\u00e1 un tema espinoso de la investigaci\u00f3n literaria, pero que, si uno se lo propone, puede llegar a definirlo y a aplicarlo, como \u00e9l lo ha hecho, no solo en este alegato, sino en los innumerables libros que escribi\u00f3. Quiz\u00e1 por eso, todos ellos son todav\u00eda imprescindibles: han servido, sirven y seguir\u00e1n sirviendo a las futuras generaciones que cultiven los temas que \u00e9l ha tratado.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El conde de Buffon pronunci\u00f3 un discurso en 1753, con motivo de su elecci\u00f3n como miembro de la Academia Francesa. 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