{"id":208,"date":"2019-07-26T13:32:41","date_gmt":"2019-07-26T11:32:41","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/?p=208"},"modified":"2019-07-26T19:01:25","modified_gmt":"2019-07-26T17:01:25","slug":"comom-leer-literatura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/2019\/07\/26\/comom-leer-literatura\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo leer literatura"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/www.orbistertius.unlp.edu.ar\/article\/view\/OTe043\/8272\" rel=\"external nofollow\">Este t\u00edtulo nos lleva a reflexionar sobre la acci\u00f3n de leer<\/a>. Pero, \u00bfsabemos c\u00f3mo debemos hacerlo? \u00bfHay diferentes formas de enfocar la lectura? S\u00ed, aunque nunca debemos dejar de lado el placer que supone sumergirnos en un libro ni quedarnos solo con lo que se nos cuenta sin ser conscientes de c\u00f3mo nos llega ese material.<br \/>\nEste libro, tal y como se indica en el prefacio, pretende ser una modesta aportaci\u00f3n al arte de analizar obras literarias. Est\u00e1 concebido como una gu\u00eda para principiantes. Sirvi\u00e9ndose de varios ejemplos de obras conocidas de g\u00e9neros diversos, desmenuza aspectos intr\u00ednsecos de cualquier texto, as\u00ed como el papel del lector, los juicios de valor y los problemas de la interpretaci\u00f3n cr\u00edtica. <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2016\/08\/08\/babelia\/1470658479_296883.html\" rel=\"external nofollow\">Su autor, Terry Eagleton (Salford, Reino Unido, 1943)<\/a>, profesor de Literatura en varias prestigiosas universidades de su pa\u00eds, es adem\u00e1s sobradamente conocido por su actividad como te\u00f3rico literario y tambi\u00e9n como cr\u00edtico pol\u00edtico, donde surge <a href=\"http:\/\/anarquiacoronada.blogspot.com\/2013\/11\/entrevista-terry-eagleton-el-discurso.html\" rel=\"external nofollow\">su tendencia marxista<\/a>. Todo su saber lo ha plasmado en decenas de libros, y la mayor\u00eda los tenemos a nuestro alcance en castellano.<br \/>\nSeg\u00fan el autor, en una obra literaria <a href=\"http:\/\/estafeta-gabrielpulecio.blogspot.com\/2010\/08\/terry-eagleton-que-es-la-literatura.html\" rel=\"external nofollow\">lo que se dice debe interpretarse en funci\u00f3n de c\u00f3mo se dice<\/a>; el contenido y el lenguaje utilizado para expresarlo forman una unidad inseparable; si la forma contrasta con el contenido, habr\u00e1 que tenerla en cuenta porque constituir\u00e1 el significado de la obra.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/verseando.com\/blog\/terry-eagleton-como-leer-literatura-comienzos\/\" rel=\"external nofollow\">Uno de los elementos que estudia es el de los comienzos<\/a>. Como en toda buena historia, ya se sabe que el inicio de una obra tiene suma importancia. Pero lo que tenemos que darnos cuenta es que todas empiezan con palabras que ya se han utilizado innumerables veces y que, por lo tanto, lo \u00fanico que var\u00eda es la forma concreta de combinarlas. Por eso habr\u00e1 que valorar si con esas palabras el narrador tiene ganas de impresionar, si se excede, si avanza de soslayo, si demuestra cierto desapego a lo que cuenta, si tiene tono ir\u00f3nico\u2026 \u00bfqu\u00e9 tipo de iron\u00eda se muestra, en concreto, en esta famosa frase inicial?: \u201cEs una verdad mundialmente reconocida que un hombre soltero, poseedor de una gran fortuna, necesita una esposa\u201d (Orgullo y prejuicio, Jane Austen). Y si, por ejemplo, la obra se abre con una pregunta, \u00bfse persigue la incertidumbre con ella?: \u201c\u00bfCu\u00e1ndo nos reuniremos de nuevo? \u00bfBajo lluvia, rel\u00e1mpagos o truenos?\u201d (Macbeth, William Shakespeare).<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.elconfidencial.com\/cultura\/2016-01-09\/como-aprender-a-leer-literatura-en-cinco-lecciones-con-terry-eagleton_1132282\/\" rel=\"external nofollow\">Otro apartado fundamental que aborda es el de los personajes<\/a>. Habitualmente muchos lectores tratan a los personajes de un libro como si fueran personas reales o solo leen atendiendo a su comportamiento. Entonces, sin darse cuenta, est\u00e1n pasando por alto el car\u00e1cter literario de la obra. Los personajes viven en un texto y un texto es la transacci\u00f3n entre el propio texto y el lector. Un libro es un objeto material que existe incluso si nadie lo abre, pero no puede decirse lo mismo de un texto. Un texto es un patr\u00f3n de significado y los patrones de significado no existen por s\u00ed mismos.<br \/>\nPara ahondar en el tema, explica el origen de la palabra inglesa character, que equivale a \u201cpersonaje\u201d y tambi\u00e9n a \u201ccar\u00e1cter\u201d en el sentido de letra, signo o s\u00edmbolo. Menciona de qu\u00e9 t\u00e9rmino deriva y c\u00f3mo despu\u00e9s lleg\u00f3 a significar la marca peculiar de un individuo, algo parecido a su firma. Y que m\u00e1s adelante se transform\u00f3 en la naturaleza \u00fanica de la persona. As\u00ed los individuos ahora se definen por lo que les caracteriza, como su firma o su personalidad inimitable. Por lo tanto, lo que nos distingue de los dem\u00e1s es m\u00e1s importante que lo que tenemos en com\u00fan. En realidad, los seres humanos somos singulares solo hasta cierto punto, ya que no existe un mundo en el que hubiera un \u00fanico individuo irascible, rencoroso o letalmente agresivo. Un escritor puede acumular una frase tras otra, un adjetivo tras otro, pero es obvio que cuanto m\u00e1s lenguaje utilice para describir a un personaje, m\u00e1s tender\u00e1 a enterrarlo bajo un mont\u00f3n de generalizaciones.<br \/>\n<a href=\"http:\/\/pepsic.bvsalud.org\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1794-99982006000100002\" rel=\"external nofollow\">M\u00e1s adelante examina los narradores<\/a>. Arguye que los denominados \u201comniscientes\u201d son voces incorp\u00f3reas y no personajes concretos. Desde el anonimato y sin identificarse, act\u00faan como si fueran la mente de la obra. Se supone que lo saben todo acerca de la historia que cuentan y, en ese caso, no se espera que el lector cuestione lo que dice. Pero una novela puede idealizar en exceso a uno de sus personajes del mismo modo que puede sesgar la trama en beneficio de un punto de vista concreto. A su vez, tambi\u00e9n cita a los narradores que no son de fiar, se refiere a los personajes que adem\u00e1s de tomar parte en la trama, tambi\u00e9n la cuentan. A veces, se muestran est\u00fapidos (no aprenden nada de lo que les sucede), son embusteros, o al final de la novela se entera el lector que lleva la mayor parte de la novela muerto.<br \/>\nEn ocasiones, si los personajes por s\u00ed mismos son reacios a cometer un asesinato, la narrativa se ve obligada a intervenir. Las narrativas son como asesinos a sueldo, preparados para encargarse del trabajo sucio que no se atreven a hacer los personajes. Por ejemplo, cuando una mujer parece atrapada en un matrimonio sin amor, la narrativa interviene y se lo arrebata de una forma fulminante.<br \/>\nAdmite que la narrativa moderna ha perdido esa especie de necesidad que hab\u00eda tenido en la \u00e9poca en la que los poetas relataban los or\u00edgenes m\u00edticos o cantaban las victorias militares. Est\u00e1 convencido de que hoy en d\u00eda, contar una historia se ha convertido en algo arbitrario, gratuito y que, por encima de todo, las historias deben sustentarse por s\u00ed mismas. Es tajante al declarar que vivimos en un mundo en el que no hay nada que no pueda narrarse, pero en el que, al mismo tiempo, tampoco hay nada que deba ser narrado. Tiene muy claro que narrar es falsificar. Incluso afirma que escribir es falsificar. Escribir, para \u00e9l, es un proceso que se va desarrollando con el tiempo, y en ese sentido se asemeja a la narrativa. De ah\u00ed que la \u00fanica obra literaria aut\u00e9ntica ser\u00e1 la que es consciente de esa falsificaci\u00f3n e intenta contarnos su relato teni\u00e9ndola en cuenta.<br \/>\nLa novela realista pretende reflejar la existencia tal como es, con todo detalle; sin embargo, se supone que moldea ese material informe para conseguir una narrativa bien torneada. Y esos dos objetivos son incompatibles. Cualquier historia debe seleccionar, modificar y excluir, por lo que no conseguir\u00e1 ofrecernos la pura verdad, y si intentara hacerlo, est\u00e1 claro que tendr\u00eda que prolongarse sin fin. Las obras realistas eligen el tipo de personajes, acontecimientos y situaciones que permiten estructurar su visi\u00f3n moral. No obstante, para ocultar esa selecci\u00f3n y preservar as\u00ed ese aire de realidad, nos proponen muchos detalles bastante aleatorios. Pero, el detalle no deja de ser algo absolutamente arbitrario, cuya \u00fanica funci\u00f3n es dar cierta sensaci\u00f3n de realidad.<br \/>\nLa distinci\u00f3n entre narrativa y trama la aborda a trav\u00e9s de las novelas de Agatha Christie, las cuales, al ser de misterio se basan casi por completo en la trama. Por consiguiente, la trama forma parte de la narrativa, se convierte en la acci\u00f3n m\u00e1s importante de una historia, indica la manera en la que se interconectan los personajes, acontecimientos y situaciones. Existen muchas narrativas sin trama: Esperando a Godot, Retrato del artista adolescente\u2026 Tambi\u00e9n existen narrativas que pueden o no contener tramas, en el sentido de que no estamos seguros de si una acci\u00f3n es relevante o no, es el caso de las novelas de Kafka.<br \/>\n<a href=\"https:\/\/www.culturamas.es\/blog\/2011\/02\/22\/como-leer-un-poema-de-terry-eagleton\/\" rel=\"external nofollow\">Para plantear el tema de la interpretaci\u00f3n<\/a>, primeramente explica que un poema y el manual de montaje de un mueble se diferencian porque el manual s\u00f3lo tiene sentido en una situaci\u00f3n pr\u00e1ctica espec\u00edfica y porque nadie recurrir\u00eda a \u00e9l con el fin de reflexionar sobre la fragilidad del ser humano. Un poema, en cambio, sigue teniendo significado fuera de su contexto original, si bien puede ser modificado seg\u00fan el lugar o el tiempo. Y es que el significado de las obras literarias no depende solamente de las circunstancias en las que surgieron. Por eso Moby Dick no es un tratado filos\u00f3fico acerca de la industria ballenera estadounidense del siglo XIX, sino que la novela aprovecha ese contexto para imaginar un mundo de fantas\u00eda, aunque la importancia de ese mundo no se limita a ese contexto. Tambi\u00e9n intenta contarnos algo acerca de la culpa, el mal, el deseo y la psicosis.<br \/>\nHay textos que denominamos literarios que no est\u00e1n escritos principalmente para contarnos hechos, sino que al lector se le invita a \u201cimaginar\u201d esos hechos. Por lo tanto, una obra puede ser cierta e imaginada, f\u00e1ctica y ficticia, al mismo tiempo. La informaci\u00f3n dentro de la historia queda \u201cficcionalizada\u201d por la novela y en ese contexto no importa si es cierta o falsa. Lo que s\u00ed importa es c\u00f3mo se comporta dentro de la l\u00f3gica imaginativa de la obra, ya que lo que convierte esas obras en ficticias es que esa informaci\u00f3n no se ofrece por su propio valor, como en un tratado m\u00e9dico, sino que se utiliza para contribuir a dar un punto de vista determinado. La ficcionalidad es uno de los motivos por los que las obras literarias tienden a ser m\u00e1s ambiguas que las que no son literarias. Est\u00e1n exentas de contexto pr\u00e1ctico, de manera que las expresiones, los acontecimientos o los personajes se prestan a diferentes lecturas.<br \/>\nDebe quedar claro que las obras literarias no significan solamente una cosa; no las podemos ver como textos con un sentido fijo, sino que son capaces de generar un elenco completo de significados posibles, algunos de los cuales incluso var\u00edan a medida que cambia la historia. El significado original, asumiendo que tuvi\u00e9ramos acceso a \u00e9l, no puede tener validez por encima de lo que la obra ha llegado a significar posteriormente.<br \/>\nUna vez m\u00e1s, esto no equivale a sugerir que todo vale. Puede que alguien sea capaz de ver algo m\u00e1s, pero en principio debe ser posible compartir lo que ve con los dem\u00e1s para llamarlo significado. El significado no es objetivo, pero tampoco es algo meramente subjetivo. Son transacciones, no objetos materiales. Lo que los lectores encuentran en el texto queda moldeado por sus creencias y expectativas, aunque tambi\u00e9n puede conseguir revolucionarlas, variarlas hasta el punto de que entramos en un poema como agn\u00f3sticos y salimos convertidos en testigos de Jehov\u00e1. Si esto sucede, evidentemente, ser\u00eda una prueba de que nos encontramos frente a una obra literaria verdaderamente excepcional.<br \/>\nLos que aspiran a convertirse en escritores a menudo reciben como consejo que recurran a su propia experiencia para inspirarse, pero podr\u00edan no hacerlo. Solo pueden escribir acerca de lo que conocen, pero el conocimiento no tiene por qu\u00e9 surgir de la experiencia. Un escritor puede no tener m\u00e1s experiencia que la del acto de escribir. No tiene demasiado sentido fijarse en lo que hay detr\u00e1s de un poema para ver si el poeta realmente se sent\u00eda como dice que se sent\u00eda. La experiencia que importa es la que proporciona el propio poema. Los sentimientos e ideas relevantes son los que van ligados a esas palabras, no algo separable de ellas.<br \/>\nEn su \u00faltimo apartado habla sobre <a href=\"http:\/\/www.telam.com.ar\/notas\/201606\/151107-critica-literaria-terry-eagleton-lectura-estrategias.php\" rel=\"external nofollow\">lo que convierte a una obra literaria en buena, mala o regular, es decir, alude a su valor<\/a>. Este podr\u00eda medirse por el aspecto de la originalidad, pero no todo lo original vale la pena. Por la profundidad y complejidad; sin embargo, la complejidad no es un valor por s\u00ed mismo, ni la armon\u00eda ni la cohesi\u00f3n. Por el modo en el que abordan aspectos permanentes e imperecederos de la existencia humana o por el hecho de que trate temas como la alegr\u00eda, el sufrimiento, el dolor, la muerte, pero tampoco garantiza una mayor valoraci\u00f3n. Tal vez lo que convierta una obra literaria en excepcional sea su acci\u00f3n y su narrativa, aunque en muchas de las consideradas las mejores obras del siglo XX no sucede gran cosa.<br \/>\nPor otro lado, ninguna obra surge de la nada. Incluso la m\u00e1s innovadora est\u00e1 formada por fragmentos y despojos de innumerables textos previos. El medio con el que se plasma la literatura es la lengua y cualquier palabra que utilicemos estar\u00e1 manchada, empa\u00f1ada, gastada y ajada por los miles de millones de veces que, previamente, se ha empleado. <a href=\"https:\/\/www.actualidadliteratura.com\/%C2%BFquien-es-noam-chomsky\/\" rel=\"external nofollow\">Como dice Noam Chomsky<\/a>, nos pasamos la vida articulando frases que nunca hab\u00edamos dicho y o\u00eddo antes. Y es que el lenguaje es creativo. Entonces \u00bfqu\u00e9 es lo que convierte a las obras en buenas o malas? El autor no responde con exactitud a la pregunta, sino que se limita a descomponer algunos extractos literarios.<br \/>\nConcluyamos (aunque es algo que hemos echado en falta en el libro). Quien lee es el lector, y es quien debe ser consciente de lo que lee, puesto que no puede leer igual un informe que una novela o un poema. Y es \u00e9l quien debe tener en cuenta que no hay una \u00fanica interpretaci\u00f3n correcta. Y para reclamar su primordial papel, debe primar esta m\u00e1xima: no hay literatura si no hay lector.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tal y como indica el t\u00edtulo, este libro escrito por Terry Eagleton en 2013 pretende ser una modesta aportaci\u00f3n al arte de analizar obras literarias, aunque ha resultado ser algo m\u00e1s que una gu\u00eda para principiantes. <\/p>\n<p><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":94,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[8,11],"tags":[584,586,588,585,587],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/208"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/users\/94"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=208"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/208\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":212,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/208\/revisions\/212"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=208"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=208"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=208"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}