{"id":237,"date":"2020-01-26T20:18:57","date_gmt":"2020-01-26T19:18:57","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/?p=237"},"modified":"2020-01-26T20:18:57","modified_gmt":"2020-01-26T19:18:57","slug":"antonio-machado-hombre-bueno-y-poeta-comprometido","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/2020\/01\/26\/antonio-machado-hombre-bueno-y-poeta-comprometido\/","title":{"rendered":"Antonio Machado. Hombre bueno y poeta comprometido"},"content":{"rendered":"<p><em>Sabemos que no es patria el suelo que se pisa, sino el suelo que se labra;<br \/>\nque no basta vivir sobre \u00e9l, sino para \u00e9l;<br \/>\n<\/em><em>que alli donde no existe huella del esfuerzo humano no hay patria\u2026<br \/>\n<\/em><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (<\/em><a href=\"http:\/\/fundacionantoniomachado.blogspot.com\/p\/articulos-de-antonio-machado.html\" rel=\"external nofollow\">Nuestro patriotismo y la Marcha de C\u00e1diz<\/a>)<\/p>\n<p>Esa patria a la que se refiere <a href=\"https:\/\/www.cervantes.es\/bibliotecas_documentacion_espanol\/biografias\/pekin_antonio_machado.htm\" rel=\"external nofollow\">Machado (1875-1939)<\/a> \u2014presente siempre en su pensamiento y en el de todos los escritores de la <a href=\"https:\/\/librosdeensueno.com\/generacion-del-98\/\" rel=\"external nofollow\">Generaci\u00f3n del 98<\/a>\u2014, esa Castilla que todos elevaron a mito de la Espa\u00f1a de aquella \u00e9poca no fue su \u00faltima morada, porque un 22 de enero de 1939 tuvo que salir huyendo de Barcelona, ya que el bando sublevado iba a ocupar la ciudad de forma inminente.<\/p>\n<p><em>Y cuando llegue el d\u00eda del \u00faltimo viaje,<br \/>\ny est\u00e9 al partir la nave que nunca ha de tornar,<br \/>\nme encontrar\u00e9is a bordo ligero de equipaje\u2026\u00a0<\/em><em><br \/>\n<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (<a href=\"https:\/\/www.poetasandaluces.com\/poema\/183\/\" rel=\"external nofollow\">Retrato<\/a>)<\/p>\n<p>Y ligero de equipaje lleg\u00f3 a Collioure, el pueblecito costero franc\u00e9s que le acogi\u00f3 durante su corto exilio; all\u00ed muri\u00f3 al mes siguiente, el 22 de febrero, guardando en el bolsillo de su chaqueta un papelucho arrugado que conten\u00eda el \u00faltimo verso que escribi\u00f3:<\/p>\n<p><em>Estos d\u00edas azules y este sol de la infancia\u2026<br \/>\n<\/em><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (<\/em><a href=\"https:\/\/www.poetasandaluces.com\/poema\/2114\/\" rel=\"external nofollow\">El \u00e1lbum de la memoria<\/a>)<em><br \/>\n<\/em><\/p>\n<p>Ante lo inevitable, su alma se sent\u00eda luminosa, como queriendo volver al origen, a esa luz, a ese calorcito sevillano y al aroma del patio del Palacio de las Due\u00f1as que le vio nacer una madrugada de julio de 1875.<\/p>\n<p><strong>Nacimiento de su poes\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Machado es el m\u00e1s joven de una generaci\u00f3n de escritores que, nacidos entre 1864 y 1875, compartieron una formaci\u00f3n intelectual muy parecida; un estilo que intent\u00f3 romper con la literatura anterior; un acontecimiento hist\u00f3rico: el desastre del 98 \u2014al que m\u00e1s adelante nos referiremos\u2014 y un gu\u00eda espiritual reconocido por todos: Miguel de Unamuno.<\/p>\n<p>A finales del siglo XIX,<a href=\"https:\/\/cvc.cervantes.es\/ensenanza\/biblioteca_ele\/aepe\/pdf\/boletin_28_15_83\/boletin_28_15_83_14.pdf\" rel=\"external nofollow\"> el Modernismo<\/a> (de 1880 a 1917) reg\u00eda la vida cultural espa\u00f1ola; un movimiento cuyo referente, en el \u00e1rea de la literatura, era el nicarag\u00fcense Rub\u00e9n Dar\u00edo. Su estilo literario supuso una renovaci\u00f3n total de medios expresivos, l\u00e9xico e im\u00e1genes, por lo que era del gusto de los noventayochistas, que buscaban un cambio de rumbo en la escritura. Pero Machado tambi\u00e9n tuvo un escritor peninsular en quien mirarse, <a href=\"http:\/\/www.edu.xunta.gal\/centros\/iesmilladoiro\/system\/files\/LAS%20TRAYECTORIAS%20PO\u00c9TICAS%20DE%20ANTONIO%20MACHADO%20Y%20JUAN%20RAM\u00d3N%20JIM\u00c9NEZ_0.pdf\" rel=\"external nofollow\">Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez<\/a> (11881-1958), y varios autores, de \u00e9pocas anteriores, que le inspiraron: B\u00e9cquer, Lope de Vega o Jorge Manrique. Absorbi\u00f3 de ellos todo lo que pudo y el resultado fue una forma aut\u00e9ntica de hacer poes\u00eda.<\/p>\n<p><em>Adoro la hermosura, y en la moderna est\u00e9tica\u00a0<\/em><br \/>\n<em>cort\u00e9 las viejas rosas del huerto de Ronsard;\u00a0<\/em><br \/>\n<em>mas no amo los afeites de la actual cosm\u00e9tica,\u00a0<\/em><br \/>\n<em>ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.<br \/>\n<\/em><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (<\/em><a href=\"https:\/\/www.poetasandaluces.com\/poema\/183\/\" rel=\"external nofollow\">Retrato<\/a>)<\/p>\n<p>Amaba la est\u00e9tica de lo bello, influencia del Modernismo y de las corrientes literarias francesas como el <a href=\"https:\/\/www.diferenciador.com\/parnasianismo-y-simbolismo\/\" rel=\"external nofollow\">Simbolismo y el Parnasianismo<\/a>; gustaba de autores como Verlaine y Mallarm\u00e9, pero no comulgaba con los estetas que alababan la sonoridad vac\u00eda y se olvidaban de lo esencial, de la voz interior del poeta a la cual \u00e9l prefer\u00eda mirar. En definitiva, abogaba por un\u00a0<strong>modernismo intimista<\/strong> <strong>y no grandilocuente<\/strong> con el que pretend\u00eda transmitir y conmover al lector, herirle m\u00e1s que deslumbrarle:<\/p>\n<p><em>\u00bfSoy cl\u00e1sico o rom\u00e1ntico? No s\u00e9. Dejar quisiera\u00a0<\/em><br \/>\n<em>mi verso, como deja el capit\u00e1n su espada:<br \/>\nfamosa por la mano viril que la blandiera<br \/>\n<\/em><em>no por el docto oficio del forjador preciada.<br \/>\n<\/em><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (<\/em><a href=\"https:\/\/www.poetasandaluces.com\/poema\/183\/\" rel=\"external nofollow\">Retrato<\/a>)<\/p>\n<p>En un intento por definir la Poes\u00eda, \u00e9l hablaba de <em>palabra en el tiempo<\/em>, de <em>di\u00e1logo del hombre, de un hombre con su tiempo <\/em>descubri\u00e9ndonos as\u00ed las claves de su escritura: <strong>la esencialidad<\/strong>, entendida como sencillez desde el punto de vista formal, lo que poco a poco le llevar\u00e1 a alejarse del Modernismo ortodoxo; <strong>el compromiso<\/strong>, ya que es un poeta preocupado por los problemas de su tiempo (existenciales, amorosos, sociales, religiosos) y, por \u00faltimo, <strong>el di\u00e1logo<\/strong>, mediante el cual el poeta conversa con otras \u201cpersonas po\u00e9ticas\u201d (\u00e9l mismo, Castilla y sus gentes, Leonor\u2026)<\/p>\n<p>Se pueden distinguir cuatro fases en su trayectoria literaria:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Una primera<\/strong> en la que muestra simplicidad de forma a partir del tratamiento de temas infantiles, donde el recuerdo es el elemento que m\u00e1s posibilidades le ofrece (<a href=\"http:\/\/www.rinconcastellano.com\/biblio\/sigloxx_98\/amachado_soledades.html\" rel=\"external nofollow\"><em>Soledades<\/em><\/a>, 1902); se caracteriza por su <strong>lirismo intimista<\/strong>, la <strong>abundancia de s\u00edmbolos<\/strong> y su tono sugerente y evocador.<\/li>\n<li><strong>Una segunda,<\/strong> la m\u00e1s prol\u00edfica, que corresponde a su estancia en Soria (<a href=\"https:\/\/www.poetasandaluces.com\/poema\/220\/\" rel=\"external nofollow\"><em>Campos de Castilla<\/em><\/a>, 1912). Es probablemente la \u00e9poca m\u00e1s feliz y m\u00e1s triste de su vida. All\u00ed trabaj\u00f3 como profesor de instituto y conoci\u00f3 el amor, pero tambi\u00e9n su irremediable p\u00e9rdida. <strong>Su poes\u00eda se vuelve historicista<\/strong> y <strong>el paisaje cobra protagonismo<\/strong>; abundan las descripciones con intenci\u00f3n reflexiva y se da la identificaci\u00f3n entre Soria-Castilla-Espa\u00f1a. Es cuando descubrir\u00e1 que la poes\u00eda puede dejar de ser deliberadamente bella para ser genuinamente popular; de hecho, ya no se va a dirigir a ese \u201cyo\u201d personaje po\u00e9tico de <em>Soledades<\/em>, sino a un \u201cnosotros\u201d.<\/li>\n<li><strong>La tercera etapa<\/strong> coincide con su vuelta al Sur; nos va a ofrecer una visi\u00f3n de Andaluc\u00eda diferente a la de su recuerdo, va a ser <strong>m\u00e1s popular<\/strong>, basada en lo que dicen y cantan los andaluces, olvid\u00e1ndose as\u00ed de su sufrimiento y dej\u00e1ndose contagiar por el folclore (<a href=\"http:\/\/www.espacioebook.com\/sigloxx_98\/machado\/machado_nuevascanciones.pdf\" rel=\"external nofollow\">Nuevas canciones<\/a>, 1924).<\/li>\n<li><strong>Y en la \u00faltima etapa<\/strong>, su obra adquiere un <strong>matiz m\u00e1s filos\u00f3fico<\/strong>; es cuando Machado se desdobla en dos personajes ficticios: <a href=\"http:\/\/www.abelmartin.com\/critica\/merchan.html\" rel=\"external nofollow\">Abel Mart\u00edn y Juan de Mairena<\/a>.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Temas y s\u00edmbolos de su poes\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Los escritores que pertenecen al grupo del 98 se sienten atra\u00eddos por la <strong>realidad hist\u00f3rica de Espa\u00f1a<\/strong> y muestran en toda su obra una gran preocupaci\u00f3n por el destino nacional. En la visi\u00f3n concreta de Machado, tenemos una Castilla adusta trazada con tintes oscuros y figuras dram\u00e1ticas, en un principio. Es su forma de lamentarse por la decadencia de Espa\u00f1a:<\/p>\n<p><em>Son tierras para el \u00e1guila, un trozo de planeta<br \/>\n<\/em><em>por donde cruza errante la sombra de Ca\u00edn.<br \/>\n<\/em><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (<\/em><a href=\"https:\/\/www.poetasandaluces.com\/poema\/175\/\" rel=\"external nofollow\">Por tierras de Espa\u00f1a<\/a>)<\/p>\n<p>Sin embargo, se vislumbra una evoluci\u00f3n en el modo de acercarnos ese paisaje castellano: sus poemas comienzan a adquirir un tono agridulce que desemboca m\u00e1s tarde en un sentimiento de esperanza y comprensi\u00f3n de la tierra que pisa. Esto sucede cuando Machado recrea personal e hist\u00f3ricamente el paisaje, humaniz\u00e1ndolo; en cierto modo se da una identificaci\u00f3n del paisaje con el alma del poeta.<\/p>\n<p><em>Yo divisaba, lejos, un monte alto y agudo,<br \/>\n<\/em><em>y una redonda loma cual recamado escudo,<br \/>\n<\/em><em>y c\u00e1rdenos alcores sobre la parda tierra<br \/>\n<\/em><em>-harapos esparcidos de un viejo arn\u00e9s de guerra-,<br \/>\n<\/em><em>las serrezuelas calvas por donde tuerce el Duero<br \/>\n<\/em><em>para formar la corva ballesta de un arquero<br \/>\n<\/em><em>en torno a Soria.<br \/>\n<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (<a href=\"https:\/\/www.poetasandaluces.com\/poema\/124\/\" rel=\"external nofollow\">A orillas del Duero<\/a>)<\/p>\n<p>Machado plasma as\u00ed una descripci\u00f3n exacta, fiel al modelo, precisa en sus formas, pero fundida con una realidad socio-hist\u00f3rica con la que convierte a Castilla en un escenario humano dotado de un ahora y un ayer, por tanto, con historia, que enriquece sabiamente insertando nombres geogr\u00e1ficos reales y alusiones literarias.<\/p>\n<p>El ciego sol, la sed y la fatiga&#8230;<br \/>\nPor la terrible estepa castellana,<br \/>\nal destierro, con doce de los suyos<br \/>\n\u2014polvo, sudor y hierro\u2014 el Cid cabalga.<br \/>\n(<a href=\"https:\/\/www.poetasandaluces.com\/poema\/283\/\" rel=\"external nofollow\">Castilla<\/a>)<\/p>\n<p>Y adem\u00e1s el poeta no solo lo contempla, al modo en que lo hac\u00eda <a href=\"https:\/\/serescritor.com\/el-impresionismo-de-azorin\/\" rel=\"external nofollow\">Azor\u00edn<\/a>, sino que lo vive, lo siente bajo sus pies, lo disfruta con los cinco sentidos y al fin lo conquista para siempre.<\/p>\n<p><em>Mediaba el mes de julio. Era un hermoso d\u00eda.<br \/>\n<\/em><em>Yo, solo, por las quiebras del pedregal sub\u00eda,<br \/>\n<\/em><em>buscando los recodos de sombra, lentamente.<br \/>\n<\/em><em>A trechos me paraba para enjugar mi frente<br \/>\n<\/em><em>y dar alg\u00fan respiro al pecho jadeante;<br \/>\n<\/em><em>o bien, ahincado el paso, cuerpo hacia adelante\u2026<br \/>\n<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (<a href=\"https:\/\/www.poetasandaluces.com\/poema\/124\/\" rel=\"external nofollow\">A orillas del Duero<\/a>)<\/p>\n<p>Ese amor que parece mostrar hacia Soria y hacia el paisaje castellano va a cambiar dr\u00e1sticamente despu\u00e9s de la muerte de su esposa Leonor (1912), con la que se hab\u00eda casado tres a\u00f1os antes. Aqu\u00ed hay que hacer un par\u00e9ntesis para decir que <strong>el tema del amor<\/strong> no es central en su poes\u00eda, no al menos al estilo de B\u00e9cquer o de Salinas. En Machado parece haber un enamoramiento de lo que ve, y ese tremendo golpe que le da la vida trastoca su forma de mostrarlo.<\/p>\n<p>Si en un principio es totalmente apasionado y expl\u00edcito:<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.poetasandaluces.com\/poema\/146\/\" rel=\"external nofollow\"><em>Arde en tus ojos un misterio<\/em><\/a><em>, virgen<br \/>\n<\/em><em>esquiva y compa\u00f1era.<\/em><\/p>\n<p>Con la llegada del dolor, Machado vive su soledad y la grita con versos contenidos y tensos:<\/p>\n<p><em><a href=\"https:\/\/www.poetasandaluces.com\/poema\/184\/\" rel=\"external nofollow\">Tu voluntad se hizo, Se\u00f1or<\/a>, contra la m\u00eda Se\u00f1or,<br \/>\n<\/em><em>ya estamos solos mi coraz\u00f3n y el mar.<\/em><\/p>\n<p>Y con el paso de tiempo, un d\u00eda, se da cuenta de que no recuerda el tono de los ojos de su amada; el tiempo ha desgastado el recuerdo y paseando descubre otros, los de la <a href=\"https:\/\/www.elnortedecastilla.es\/culturas\/mujer-conquisto-corazon-20190330221312-nt.html\" rel=\"external nofollow\">poeta Pilar Valderrama<\/a> \u2014m\u00e1s conocida como Guiomar\u2014, su amor en plena madurez:<\/p>\n<p><em>Sali\u00f3 a la calle un d\u00eda<br \/>\n<\/em><em>de primavera y pase\u00f3 en silencio<br \/>\n<\/em><em>su doble luto, el coraz\u00f3n cerrado&#8230;<br \/>\n<\/em><em>De una ventana en el sombr\u00edo hueco<br \/>\n<\/em> <em>vio unos ojos brillar. Baj\u00f3 los suyos<br \/>\n<\/em><em>y sigui\u00f3 su camino&#8230; \u00a1Como esos!<br \/>\n<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (<a href=\"https:\/\/www.poetasandaluces.com\/poema\/170\/\" rel=\"external nofollow\">Parergon<\/a>)<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n reflexiona sobre el <strong>paso del tiempo<\/strong> y el presentimiento de <strong>la muerte:<\/strong><\/p>\n<p><em>\u2026.Ya soy m\u00e1s viejo que t\u00fa, padre m\u00edo,<br \/>\n<\/em><em>\u00a0cuando me besabas.<br \/>\n<\/em><em>Pero en el recuerdo soy tambi\u00e9n el ni\u00f1o que t\u00fa<br \/>\n<\/em><em>\u00a0llevabas de la mano.<br \/>\n<\/em><em>\u00a1Muchos a\u00f1os han pasado sin que yo te recordara, padre m\u00edo!<br \/>\n<\/em><em>\u00bfD\u00f3nde estabas t\u00fa en esos a\u00f1os?<br \/>\n<\/em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (<a href=\"https:\/\/misiglo.es\/2011\/08\/31\/mi-padre-en-el-tiempo\/\" rel=\"external nofollow\">Mi padre en el tiempo<\/a>)<\/p>\n<p>Y para hablarnos de todos estos temas se sirve de una t\u00e9cnica heredada de los simbolistas: aludir a todas las realidades que le interesan evocando objetos, ideas y sensaciones, es decir utilizando <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/tres-simbolos-en-la-poesia-de-machado\/html\/68b6af1a-a101-11e1-b1fb-00163ebf5e63_4.html\" rel=\"external nofollow\">s\u00edmbolos<\/a>. Son abundantes en toda su obra: el reloj, la tarde, la infancia, la noria, las campanas, el agua, los r\u00edos, el sue\u00f1o, los caminos\u2026<\/p>\n<p><strong>Su pensamiento<\/strong><\/p>\n<p><em><a href=\"http:\/\/leedor.com\/2018\/07\/26\/antonio-machado-poesia-reflexion-y-compromiso\/\" rel=\"external nofollow\">Converso con el hombre que siempre va conmigo<\/a>. <\/em><\/p>\n<p>Callado, discreto y muy reflexivo; <em>El hombre m\u00e1s descuidado de cuerpo y m\u00e1s limpio de alma de cuantos conozco<\/em>, que dir\u00eda Unamuno. <a href=\"https:\/\/jaserrano.me\/2015\/01\/08\/antonio-machado-mas-alla-del-mundo-objetivo\/\" rel=\"external nofollow\">La relaci\u00f3n de estos dos escritores<\/a> surgi\u00f3 cuando Machado envi\u00f3 a Unamuno su primer libro de versos: <a href=\"http:\/\/www.rinconcastellano.com\/biblio\/sigloxx_98\/amachado_soledades.html\" rel=\"external nofollow\"><em>Soledades<\/em><\/a>. A partir de entonces se cartearon y, gracias a que se ha conservado parte de esa correspondencia privada, sabemos de su admiraci\u00f3n mutua y de su coincidencia de pensamiento con respecto a muchos temas, empezando por el que les une a toda su generaci\u00f3n literaria: el problema de Espa\u00f1a.<\/p>\n<p><em>Para salvar la nueva epifan\u00eda<br \/>\n<\/em><em>Hay que acudir, ya es hora,<br \/>\n<\/em><em>con el hacha y el fuego al nuevo d\u00eda.<br \/>\n<\/em><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (<\/em><a href=\"https:\/\/www.poetasandaluces.com\/poema\/41\/\" rel=\"external nofollow\">Desde mi rinc\u00f3n<\/a>)<\/p>\n<p>Tras la p\u00e9rdida, en 1898, de Cuba, Puerto Rico y Filipinas, las \u00faltimas colonias de ultramar del imperio espa\u00f1ol, <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/la-generacion-del-98-y-el-problema-de-espaa\/html\/dcd543b4-2dc6-11e2-b417-000475f5bda5_5.html#I_0_\" rel=\"external nofollow\">Espa\u00f1a se sume en un enorme pesimismo y una gran frustraci\u00f3n.<\/a> En todas las tertulias de intelectuales se habla del desprestigio militar como consecuencia de la derrota; del crecimiento demogr\u00e1fico negativo debido a la muerte de muchos soldados; de la crisis econ\u00f3mica a causa de la p\u00e9rdida de las ganancias de la industria azucarera\u2026 Para todos los escritores de entonces la patria era el problema y, como tal, hab\u00eda que buscarle una soluci\u00f3n, y esta estaba en sus gentes y en la tierra en que viv\u00edan y mor\u00edan.<\/p>\n<p><em>A mi trabajo acudo, con mi dinero pago\u00a0<\/em><br \/>\n<em>el traje que me cubre y la mansi\u00f3n que habito,\u00a0<\/em><br \/>\n<em>el pan que me alimenta y el lecho en donde yago. <\/em><em><br \/>\n(<\/em><a href=\"https:\/\/www.poetasandaluces.com\/poema\/183\/\" rel=\"external nofollow\">Retrato<\/a>)<\/p>\n<p>En esta mentalidad de Antonio Machado jug\u00f3 un papel importante su contexto familiar y educativo. Liberal de cuna \u2014abuelo Krausista e \u00edntimo amigo de Giner de los R\u00edos\u2014 y de formaci\u00f3n \u2014estudi\u00f3 en la Instituci\u00f3n Libre de Ense\u00f1anza\u2014, so\u00f1aba con que Espa\u00f1a renaciera de sus cenizas, cual ave f\u00e9nix, a trav\u00e9s de su historia, de su arte, de sus pueblos\u2026 De aqu\u00ed nace ese amor al paisaje, a esos campos de Castilla<em>, <\/em>en los que <em>verso a verso<\/em> hunde el dedo en los problemas. Y Machado y el resto de los noventayochistas conocen profundamente el suelo, la tierra que pisan; la recorren y la descubren y, mientras, la van llenando de sentido hasta convertirla en un s\u00edmbolo, como lo es Don Quijote \u2014luchador, imp\u00e1vido ante el rid\u00edculo, voluntarioso, m\u00e1s espiritual que racional\u2014, un modelo a seguir para salir vencedores de ese lance.<\/p>\n<p>Machado fue un hombre comprometido que entend\u00eda que detr\u00e1s de la po\u00e9tica hab\u00eda unos principios, una filosof\u00eda, y hab\u00eda que contarla, y as\u00ed lo llev\u00f3 a cabo, pero como hac\u00eda siempre \u00e9l las cosas, de forma honesta y sobre todo humilde. Esta \u00faltima fue una de las caracter\u00edsticas m\u00e1s notorias de su forma de ser, tanto que para mostrar su pensamiento no lo hizo personalmente sino a trav\u00e9s de dos personajes ap\u00f3crifos: Abel Mart\u00edn y Juan de Mairena (este, alumno del primero).<\/p>\n<p>En <em><a href=\"https:\/\/www.culturamas.es\/2014\/03\/30\/antonio-machado-reflexiones-de-juan-de-mairena\/\" rel=\"external nofollow\">Juan de Mairena<\/a> (sentencias, donaires, apuntes y recuerdos de un profesor ap\u00f3crifo)<\/em><em>, <\/em>publicada en 1936, encontr\u00f3 la voz para mostrarse al mundo. Esta idea de ense\u00f1ar \u201csu verdad\u201d \u2014 la verdad, dir\u00eda \u00e9l\u2014 mediante un maestro, heter\u00f3nimo suyo, no es gratuita. Recordad que hemos dicho que Machado fue el m\u00e1s joven de la generaci\u00f3n, as\u00ed que perfectamente podemos entender que viera en Unamuno, el mayor de ellos, a su maestro. Pues bien, al igual que Unamuno le planteaba problemas y \u00e9l les intentaba dar soluci\u00f3n a trav\u00e9s de sus escritos, as\u00ed Machado se sirve de Mairena-profesor para hacer pensar a sus alumnos. Es como si intentara explicarnos que el conocimiento se expande de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n hasta el infinito y que cada uno de nosotros contamos la verdad desde el papel que nos toca vivir en cada momento de la vida.<\/p>\n<p>Ahora bien, aunque la filosof\u00eda unamuniana sobrevuela todo el libro, no pasa lo mismo con el tono en que se cuenta: en contraposici\u00f3n al pesimismo de aqu\u00e9l, Machado dota al mensaje de Mairena de un tono inteligentemente humor\u00edstico e ir\u00f3nico a la hora de dialogar con sus alumnos sobre la sociedad, el arte, la cultura, la literatura, la pol\u00edtica, la filosof\u00eda\u2026, y lo hace de m\u00faltiples formas: desde el m\u00e1s cl\u00e1sico aforismo, hasta la sentencia, el di\u00e1logo, la introspecci\u00f3n, el comentario erudito o el refr\u00e1n popular.<\/p>\n<p>Queremos terminar este acercamiento a la poes\u00eda de Antonio Machado con un verso que nos va a servir para subrayar su perfil de poeta firmemente comprometido con su tiempo. Y es que su poes\u00eda tiene vocaci\u00f3n de lucha; intenta despertar conciencias proponi\u00e9ndonos a nosotros, sus lectores, una reflexi\u00f3n sobre las cosas que realmente importan y alert\u00e1ndonos de lo f\u00e1cil que es dejarse arrastrar por los tiempos r\u00e1pidos y las modas. Es como si nos gritara:<\/p>\n<p><em>[\u00a1Eh, se\u00f1ores!],<br \/>\n<\/em><em>t<\/em><em>ras el vivir y el so\u00f1ar est\u00e1 lo que m\u00e1s importa: despertar.<br \/>\n<\/em><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 (<\/em><a href=\"https:\/\/www.poetasandaluces.com\/poema\/227\/\" rel=\"external nofollow\">Proverbios y cantares<\/a>)<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Machado es el m\u00e1s joven de una generaci\u00f3n de escritores que, nacidos entre 1864 y 1875, compartieron una formaci\u00f3n intelectual muy parecida; un estilo que intent\u00f3 romper con la literatura anterior; un acontecimiento hist\u00f3rico: el desastre del 98 y un gu\u00eda espiritual reconocido por todos: Miguel de Unamuno.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":94,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[8,9,11],"tags":[614,612,615,613,611],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/237"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/users\/94"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=237"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/237\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":238,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/237\/revisions\/238"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=237"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=237"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=237"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}