{"id":280,"date":"2020-03-29T15:24:03","date_gmt":"2020-03-29T13:24:03","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/?p=280"},"modified":"2020-03-29T21:53:49","modified_gmt":"2020-03-29T19:53:49","slug":"jules-renard-ingenio-hecho-escritor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/2020\/03\/29\/jules-renard-ingenio-hecho-escritor\/","title":{"rendered":"Jules Renard. Ingenio hecho escritor"},"content":{"rendered":"<p><em>Directa o indirectamente, Renard est\u00e1 en el origen de la literatura contempor\u00e1nea (<\/em>Jean Paul Sartre). \u00bfC\u00f3mo, siendo este escritor desconocido para la mayor\u00eda, puede estar en ese lugar tan privilegiado?<\/p>\n<p>Dos mujeres y dos obras (<em>Poil de Carotte<\/em> (1894) y <em>Diario 1887-1910 (1998)<\/em>) le acompa\u00f1aron durante toda su vida. <a href=\"https:\/\/www.mcnbiografias.com\/app-bio\/do\/show?key=renard-jules\" rel=\"external nofollow\">Jules Renard (1864-1919)<\/a> conoci\u00f3 la gloria, no toda la que hubiera querido (<em>A ti y a m\u00ed, cerdo, solo nos apreciar\u00e1n una vez muertos),<\/em> y la humillaci\u00f3n; logr\u00f3 codearse con grandes escritores de su \u00e9poca, consigui\u00f3 plasmar <a href=\"https:\/\/valenciaplaza.com\/jules-renard-el-primer-tuitero-de-la-historia\" rel=\"external nofollow\">el ingenio y la originalidad en sus obras<\/a> (<em>El escritor debe crear su lengua y no servirse de la del vecino<\/em>), y fue una persona bondadosa (<em>He amado demasiadas cosas por los dem\u00e1s y no por m\u00ed mismo<\/em>), sensible (\u00bf<em>Qu\u00e9 sucede con todas las l\u00e1grimas que no se derraman<\/em>?), trabajadora (<em>Todo depende del trabajo. Se lo debemos todo, es el gran regulador de la vida<\/em>), contradictoria (<em>la vida la comprendo cada vez menos y la amo cada vez m\u00e1s<\/em>).<\/p>\n<p>Sus obsesiones, su perdurable y desgraciada infancia, su pesimismo, le llevaron a crear obras caracterizadas por la fragmentaci\u00f3n y el ingenio. <em>Me juzgo a m\u00ed mismo con tanta sinceridad como severidad<\/em>. Estas dos calificaciones son fundamentales para tener en cuenta que critic\u00f3 a todos sus contempor\u00e1neos, pero primero a s\u00ed mismo: U<em>n hombre cuyo car\u00e1cter le resulta insoportable a todo el mundo. Nac\u00ed atado y nada romper\u00e1 el nudo<\/em>. Efectivamente esa uni\u00f3n perdurar\u00e1 durante toda su vida.<\/p>\n<p>Esa dolorosa atadura result\u00f3 ser su pesadilla, con forma de mujer, imborrable en su vida y en su obra. <em>Ella tiene un modo maligno de ser buena.<\/em> Esta definici\u00f3n pertenece a quien le humill\u00f3 a lo largo de toda su vida: su madre. Es su obsesi\u00f3n, le impresiona mucho, ha tenido miedo de sus ojos fr\u00edos, brillantes y vagos. La conoce tan bien que est\u00e1 convencido de que <em>Nadie llora y r\u00ede tal f\u00e1cilmente como ella.<\/em> Nunca se acostumbr\u00f3, nunca la soport\u00f3. <em>Mi madre, de la que solo hablo con terror, me inflamaba.<\/em> Y la cataloga: <em>Mam\u00e1 no para de hablar, no miente: inventa. No se puede decir que robe: ella desplaza.<\/em><\/p>\n<p>Afortunadamente hubo otra mujer que result\u00f3 ser el reverso. La vida le regal\u00f3 la otra cara, una esposa en la que conviv\u00eda la bondad, la amabilidad, el cari\u00f1o, la comprensi\u00f3n&#8230; M<em>ujer dulce como los \u00e1ngeles. Marinette me lo ha dado todo. A veces, cuando mira a sus hijos, parece tan cerca de ellos que se dir\u00eda que son dos ramas suyas. Es el \u00fanico ser al que estoy seguro de amar, adem\u00e1s de a m\u00ed. No estoy seguro de que ella me haya mejorado, pero he adquirido una buena apariencia. <\/em>Ella era as\u00ed no solo con \u00e9l, sino tambi\u00e9n con sus padres con los que convive al a\u00f1o de casados, en 1889. Por el contrario, su madre empeora, desde el primer momento desprecia tambi\u00e9n a su nuera: <em>cualquier peque\u00f1a vejaci\u00f3n hacia ella le parec\u00eda buena; <\/em>se siente celosa de la felicidad de Marinette, entra en c\u00f3lera contra ella porque ve que ha encontrado la forma de ser feliz con Renard.<\/p>\n<p>Su madre, ya desde su nacimiento, le demostr\u00f3 que no era un ser deseado, ni querido. Jules Renard naci\u00f3 en 1864, en Ch\u00e2lons du Maine, un peque\u00f1o pueblo a la orilla del Loira, situado a 275 km de Par\u00eds. Era el tercer hijo de unos padres entre los que tampoco exist\u00eda el amor. <em>\u00bfQu\u00e9 habr\u00e1 entre esos dos seres? Un mont\u00f3n de peque\u00f1eces, y nada. \u00c9l la detesta y la desprecia. Sobre todo, la desprecia, y creo que tambi\u00e9n le tiene un poco de miedo.<\/em> Y cuando, enfermo por su congesti\u00f3n pulmonar, con dolores, est\u00e1 en la cama: <em>\u00a1Cu\u00e1ntas veces quiso mi padre estrangularla cuando ella entraba en su habitaci\u00f3n para coger un trapo del armario! <\/em>Jules, tras estudiar el bachillerato, descubri\u00f3 su vocaci\u00f3n literaria, algo impensable en los planes de su familia, lo que le lleva a vagabundear como poeta en Par\u00eds. Escribe versos y publica su primer libro de poemas <em>Les Roses<\/em> en 1886.<\/p>\n<p>En 1888, se casa con Marie Morneau, s<em>u Marinette<\/em>, una joven acaudalada de 17 a\u00f1os. Se instalan en Par\u00eds, en el piso en el que vive su suegra. Eso le permite a Renard cumplir dos grandes sue\u00f1os: fundar una familia y publicar su primer libro de relatos, <em>Crime de village, <\/em>en la modalidad de autoedici\u00f3n, adem\u00e1s de participar en 1889 como mayor accionista en <a href=\"https:\/\/esacademic.com\/dic.nsf\/eswiki\/1375536\" rel=\"external nofollow\">l<\/a>a <a href=\"https:\/\/esacademic.com\/dic.nsf\/eswiki\/1375536\" rel=\"external nofollow\">fundaci\u00f3n de la revista <em>Mercure de France<\/em><\/a><em>, a<\/em>\u00f1o en el que nace su hijo y tres m\u00e1s tarde, su hija.<\/p>\n<p>La actitud de su madre, vejatoria tambi\u00e9n con su mujer, le impulsa a escribir <em><a href=\"http:\/\/www.mediavaca.com\/index.php\/es\/colecciones\/libros-para-ninos\/137-pelo-de-zanahoria\" rel=\"external nofollow\">Poil de Carotte<\/a>, <\/em>su novela m\u00e1s famosa, en la que destaca la humanidad de sus personajes y relata, de forma ir\u00f3nica y cruel, las relaciones familiares. Primero, en 1893, la edita por cap\u00edtulos; un a\u00f1o m\u00e1s tarde sale como libro y en 1899 la convierte en pieza teatral, como har\u00e1 con muchas otras obras suyas. A partir de su escritura, los miembros de su familia adoptan los nombres de los personajes de la novela. El t\u00edtulo de la novela alude a la forma en que la se\u00f1ora Lepic llama despectivamente a su hijo y que luego heredar\u00e1 el propio Jules Renard.<\/p>\n<p><em>Quiz\u00e1 sea la lecci\u00f3n suprema de Poil de Carotte, su \u00faltima prueba. Al educar a sus hijos intentar\u00e1 hacer lo contrario de los Lepic, y no le servir\u00e1 de nada: sus hijos ser\u00e1n tan desgraciados como lo fue \u00e9l. La relaci\u00f3n que tiene con <\/em>sus hijos fluct\u00faa, no tiene claro si los ama o no.<em> Cuando les miro me enternecen, pero no me esfuerzo en verlos. <\/em>Quiere lo mejor para ellos, y as\u00ed lo manifiesta al cumplir, su hijo mayor, diez a\u00f1os: N<em>o tengo especial inter\u00e9s en que lea mis libros ni en que me admire. Solo puedo serle \u00fatil de una forma indirecta, es decir que tendr\u00e9 que ganar mucho dinero para que haga sus estudios y sea el hombre que quiera ser. <\/em>Est\u00e1 dispuesto a escribir malas obras de teatro con el fin de poder educarle; ante todo quiere ser <em>un pap\u00e1 honesto cuyo nombre, desde el punto de vista social, no sea una marca rid\u00edcula.<\/em><\/p>\n<p>En 1890 pasa un mal momento: los libros le hast\u00edan. Consciente de todo lo que tiene, una maravillosa mujer, llena de vida y un <em>beb\u00e9 digno de ganar un concurso,<\/em> se apena por no tener ninguna energ\u00eda para disfrutarlo. Y grita: <em>\u00a1Qu\u00e9 est\u00e9ril es la vida de un hombre de letras que no triunfa!<\/em><\/p>\n<p>Su vida transcurri\u00f3 entre la ciudad y el campo. Par\u00eds es su pasi\u00f3n, es donde asiste a reuniones, a representaciones, y conoce a artistas y escritores de la \u00e9poca. Por el contrario, el campo es la calma, adecuado para su timidez, y le gusta por lo que simboliza. <em>La sabidur\u00eda del campesino es ignorancia que no se atreve a expresarse. <\/em>Y es aqu\u00ed, en una poblaci\u00f3n rural cerca de su pueblo, donde alquila una casa \u201cLa Gloriette\u201d, en la que pasa largas temporadas mientras escribe otra obra cumbre: <a href=\"http:\/\/tertuliaspoeticas.blogspot.com\/2015\/12\/historias-naturales-jules-renard.html\" rel=\"external nofollow\"><em>Histoires naturelles<\/em> (1896)<\/a>. Obra que gusta tanto que Toulouse-Lautrec, se encarga de adornarla con litograf\u00edas en la edici\u00f3n de 1899 y posteriormente Maurice Ravel de musicar cinco de esas historias. <em>Los campesinos no envidian al due\u00f1o del castillo, sino al vecino que ha triunfado. <\/em>Aqu\u00ed ense\u00f1a su relaci\u00f3n con los animales, su observaci\u00f3n desde una perspectiva diferente: <em>El conejo tiene el gesto humano de un hombre que se mesa la barba.<\/em><\/p>\n<p>La muerte la conoce en 1897 cuando se suicida su padre con la escopeta. Entonces escribe: <em>No se puede llorar y pensar a la vez, porque cada pensamiento absorbe una l\u00e1grima. <\/em>Est\u00e1 convencido de que no se ha matado porque sufriera demasiado, sino porque solo quer\u00eda vivir con buena salud. Esto le lleva a cambiar su relaci\u00f3n con la caza: <em>A m\u00ed, que la despreciaba y la consideraba una diversi\u00f3n de b\u00e1rbaros, ahora me gusta para darle gusto a mi padre.<\/em> Escribe de \u00e9l:<em> No es m\u00e1s que un hombre, un simple alcalde de un pueblo pobre. No me reprocho no haberle querido lo bastante: me reprocho no haberle comprendido.<\/em><\/p>\n<p>M\u00e1s tarde, en 1900, llega la inesperada muerte de su hermano por un ataque al coraz\u00f3n. Cuando, ve pasar su cad\u00e1ver: <em>Pasa la muerte, pariente de todos nosotros.<\/em> Al no tratarlo mucho le cuesta ser consciente del suceso: <em>Poco a poco, Maurice Renard ceder\u00e1 su sitio al hermano F\u00e9lix <\/em>(su nombre en la novela)<em>. Entonces, lo digerir\u00e9. En el velatorio le he pedido perd\u00f3n varias veces, casi en voz alta, por haber sido duro con \u00e9l. Pero \u00e9l tampoco era muy fraternal, salvo en el fondo.<\/em><\/p>\n<p>Durante los meses que pasa en Par\u00eds, frecuenta los c\u00edrculos socialistas lo que le lleva a presentarse a las elecciones de Chitry; en 1904 <a href=\"https:\/\/e-monumen.net\/patrimoine-monumental\/monument-a-jules-renard-chitry-les-mines\/\" rel=\"external nofollow\">es elegido concejal y luego alcalde<\/a>, cargo que tambi\u00e9n tuvo su padre. Demuestra su generosidad invitando a todos a beber <em>tanto a los que han votado contra m\u00ed como a mi favor<\/em>. Pero esta felicidad le dura poco, el pasado se le impone con la visita de un compa\u00f1ero de colegio: <em>\u00bfNo me guardas rencor? Con la cabeza eres un fen\u00f3meno, pero f\u00edsicamente nunca fuiste m\u00e1s que un mequetrefe. Todo el mundo te atizaba. \u00a1Ah, la de palizas que recibiste, muchacho! \u00bfIr\u00e1 Poil de Carotte a recomenzar, y hacerme inhabitable este pa\u00eds? \u00a1Pensar que, si llego a los ochenta a\u00f1os y me veo obligado a ser un alcalde impopular, los cr\u00edos me ir\u00e1n detr\u00e1s llam\u00e1ndome Poil de Carotte!<\/em><\/p>\n<p>En 1909 empieza a sentir malestares card\u00edacos y otros s\u00edntomas de la arteriosclerosis: <em>Tengo en m\u00ed una enfermedad que observar, vale casi tanto como un crimen en la familia<\/em>, y coincide con el momento en que muere su madre. Se cae al pozo. <em>Accidente o suicidio, \u00bfqu\u00e9 diferencia hay desde el punto de vista religioso? Si es lo primero el error es de ella, pero si es lo segundo, es de Dios. <\/em>Unos a\u00f1os antes, oye lamentarse a su madre, y escribe: <em>Quiz\u00e1 es la pena de no haber sabido hacerse amar como esposa y como madre, de haber fracasado en la vida. \u00a1Ojal\u00e1 pudiera desaparecer, quem\u00e1ndose suavemente, y mezclarse con la ceniza del hogar!<\/em><\/p>\n<p>En esta \u00e9poca todos sus pensamientos se ti\u00f1en de muerte: <em>Los objetos de recuerdo, y hasta las fotograf\u00edas, \u00bfpara qu\u00e9? Es dulce que las cosas tambi\u00e9n mueran, como los hombres. <\/em>Hasta que llega su cumplea\u00f1os:<em> Hoy cuarenta y seis a\u00f1os (22 de febrero de 1910). \u00bfHasta d\u00f3nde llegar\u00e9? \u00bfHasta el oto\u00f1o? <\/em>Morir\u00e1 exactamente tres meses despu\u00e9s, en Par\u00eds, a causa de su arteriosclerosis.<\/p>\n<p>Y una vez muerto, el mundo le conocer\u00e1 m\u00e1s, por la publicaci\u00f3n de su <a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2008\/07\/12\/babelia\/1215819559_850215.html\" rel=\"external nofollow\"><em>Diario (<\/em>1887-1910)<\/a>. Lo empez\u00f3 a escribir a la edad de 23 a\u00f1os y lo abandona justo un mes antes de morir. Nosotros conocimos a este autor a trav\u00e9s de un delicioso librito <a href=\"https:\/\/www.olanetaeditor.com\/titulos\/notas-sobre-el-oficio-de-escribir\/\" rel=\"external nofollow\"><em>Notas sobre el oficio de escribir. Extractos del Diario de Jules Renard (2015)<\/em><\/a>. Despu\u00e9s le\u00edmos su <em>Diario,<\/em> de donde tambi\u00e9n hemos extra\u00eddo buena parte del contenido de este art\u00edculo.<\/p>\n<p>Tal y como nos lo indica en el pr\u00f3logo Josep Massot, en 1925 se publicaron sus obras completas, incluyendo el diario in\u00e9dito. Pero posteriormente la viuda censur\u00f3 parte sustancial del diario y quem\u00f3 muchas cartas cuya copia conservaba el escritor. Su edici\u00f3n es una antolog\u00eda esencial. No nos cabe la menor duda de que, gracias a esta obra, soport\u00f3 todo lo que le toc\u00f3 vivir: \u00a1<em>Y este Diario que me distrae, me divierte y me esteriliza!<\/em> No parece que sea solo suyo: <em>Nuestro diario no tiene que ser solo una ch\u00e1chara, como demasiado a menudo es el de los Goncourt. Tiene que servir para formar nuestro car\u00e1cter, para corregirlo sin cesar, para enderezarlo. <\/em>Se refiere a \u00e9l como \u201cnuestro diario\u201d, es decir, el de su familia.<\/p>\n<p>Porque qu\u00e9 es toda su obra sino esto: <em>Mi literatura: cartas a m\u00ed mismo que os permito leer. <\/em>Lo dice en varias ocasiones y de una forma muy clara: <em>Mi literatura no es sino la continua correcci\u00f3n de lo que me sucede en la vida. <\/em>Reconoce que no tiene imaginaci\u00f3n <em>Mi repugnancia por la mentira me ha matado la imaginaci\u00f3n, <\/em>por eso su fuente es su entorno: <em>Mi imaginaci\u00f3n es una botella vac\u00eda. <\/em>Distingue su literatura de la literatura y \u00bfqu\u00e9 es esta \u00faltima para \u00e9l? <em>Tengo que repetirme que la literatura es un deporte, que todo depende del m\u00e9todo, hoy llamado entrenamiento. No se corre ning\u00fan peligro de superar los propios l\u00edmites. La literatura es un oficio en el que alguien que tiene talento tiene que demostr\u00e1rselo continuamente a gente que no lo tiene.<\/em><\/p>\n<p>Fue un escritor preocupado por escribir bien, por no imitar, por ser constante&#8230; La escritura fue el tema sobre el que dej\u00f3 m\u00faltiples anotaciones. Para \u00e9l, el escritor es el hombre que jam\u00e1s tiene motivo para quejarse y que sabe privarse de casi todo; el oficio de escritor es el \u00fanico en el que uno se puede permitir no ganar dinero, sin caer en el rid\u00edculo. Del dinero s\u00ed puede prescindir, pero no del talento, que es necesario demostrarlo no escribiendo una \u00fanica p\u00e1gina, sino trescientas. <em>No hay novela que una inteligencia mediana no pueda concebir, ni frase tan hermosa que no la pueda construir un principiante.<\/em> Por lo tanto, un esfuerzo constante ayudar\u00e1 a obtener la fama.<\/p>\n<p>Cuando comenz\u00f3 a escribir ansiaba la gloria, pero se conformaba <em>con un poquito, la justa para no parecer un imb\u00e9cil en mi pueblo<\/em>. Todo en su medida: <em>Sigo leyendo con placer mi nombre impreso, pero por verlo en los papeles no le regalar\u00eda una sonrisa ni al pr\u00edncipe de la cr\u00edtica; a menos que viniera a buscarme a casa.<\/em> Concluye: <em>Lo propio del artista no ser\u00e1 consagrarse a una gran obra, (\u2026) ser\u00e1 escribir a salto de mata sobre cien temas que surjan de improvisto; desmigar, por decirlo as\u00ed, el pensamiento. As\u00ed nada es forzado. Todo tiene el encanto de lo involuntario, de lo natural. No se provoca: se espera. <\/em>Aqu\u00ed muestra c\u00f3mo su escritura es natural, desmigada&#8230; Pero para escribir bien, la forma no puede ir por un lado y el fondo por otro. Hay que escribir como se respira, para que el buen estilo sea un aliento armonioso, con sus lentitudes y sus ritmos precipitados, pero siempre natural: <em>El buen estilo no se ha de notar.<\/em><\/p>\n<p>Es un perfeccionista, anhela la palabra exacta: \u00a1<em>Qu\u00e9 ahorro de papel el d\u00eda en que una ley obligue a los escritores a ser precisos!<\/em> Es quisquilloso a la hora de adjetivar. Usa muchos, pero todos ellos a\u00f1aden informaci\u00f3n; por eso, el ep\u00edteto \u201cazul\u201d en \u201ccielo azul\u201d cae por su propio peso, como una hoja muerta; prefiere decir \u00fanicamente \u201ccielo\u201d porque dice mucho m\u00e1s, lo dice todo. As\u00ed llega a la palabra m\u00e1s verdadera, la m\u00e1s exacta, la m\u00e1s llena de sentido que seg\u00fan Renard es la palabra \u201cnada\u201d. <em>Las palabras no deben ser m\u00e1s que el traje rigurosamente hecho a medida del pensamiento.<\/em><\/p>\n<p>Renard, escribe lo que vivi\u00f3 y no tiene reparo alguno en afirmarlo:<em> y mi hijo, como el resto del universo, solo me interesa por la literatura que puedo extraer de \u00e9l. <\/em>Sabe que se ha desnudado en su obra: <em>He puesto demasiado de mi vida en mis libros. No soy m\u00e1s que un hueso ro\u00eddo. <\/em>Por eso esa indisoluble uni\u00f3n de vida y obra: <em>Lo rid\u00edculo en lo tr\u00e1gico: mi mujer y mis hijos me llaman Poil de Carotte.<\/em> De esta obra, inseparablemente unida a su madre, no se pudo desprender, en ning\u00fan momento porque al vivir y ser alcalde de un pueblo, todos se conoc\u00edan y sab\u00edan todo. <em>Por Chitry circula un ejemplar de Poil de Carotte con esta anotaci\u00f3n: \u201cEjemplar encontrado por casualidad en una librer\u00eda. Es un libro donde habla mal de su madre para vengarse de ella\u201d. I<\/em>ncluso su \u00faltima anotaci\u00f3n en el Diario alude a esa novela. A pesar del \u00e9xito que obtuvo, no se sent\u00eda satisfecho con ella, se lo confes\u00f3 a <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2017\/03\/16\/babelia\/1489669037_997181.html\" rel=\"external nofollow\">Marcel Schwob<\/a> (durante a\u00f1os su confidente literario y moral):<em> es una mezcla desagradable, en la que ya no encuentro las alegr\u00edas pasadas. M\u00e1s que una \u201cobra\u201d es la exposici\u00f3n de un esp\u00edritu andrajoso en el que hay de todo: piedad, maldad, cosas ya dichas y mal gusto. Naturalmente le estoy dando mi \u00faltima impresi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>Por encima de la escritura est\u00e1 su pasi\u00f3n lectora. Esa necesidad de leer es otra constante: <em>En cuanto estoy solo, es decir, sin un libro, me vuelvo mediocre; mi calado disminuye. <\/em>Pero sobre todo le gusta releer a los dem\u00e1s, porque cuando se trata de su obra: <em>Releerme es suicidarme<\/em>. Simplemente por su af\u00e1n de perfeccionismo. M\u00e1s de <a href=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2020\/03\/441-La-obra-de-Jules-Renard.pdf\">una veintena de libros componen toda su obra<\/a>, en la que hay que incluir <a href=\"https:\/\/ciudadseva.com\/autor\/jules-renard\/cuentos\/\" rel=\"external nofollow\">una colecci\u00f3n de cuentos<\/a>, poco conocida.<\/p>\n<p>Entre esos libros echamos en falta un recopilatorio de todas sus sentencias, m\u00e1ximas&#8230; en las que plasma su particular perspectiva sobre temas como la verdad, la amistad, la religi\u00f3n, la fidelidad<em>&#8230;, <\/em>porque aqu\u00ed une su iron\u00eda a su ingenio; es un verdadero deleite leer <a href=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2020\/03\/441.-Aforismos.pdf\">sus aforismos<\/a>, fuente de inspiraci\u00f3n que utilizaron algunos poetas posteriores, como <a href=\"https:\/\/elcultural.com\/El-plagio-consagrado\" rel=\"external nofollow\">G\u00f3mez de la Serna para la creaci\u00f3n de sus <em>Greguer\u00edas<\/em><\/a>. Pero no solo en este aspecto resulta inolvidable Jules Renard. En el <em>Diario<\/em> tambi\u00e9n nos da a conocer <a href=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/63\/2020\/03\/441.-La-vida-literaria-de-su-\u00e9poca.pdf\">sus opiniones acerca de los dem\u00e1s escritores y artistas<\/a> con los que comparti\u00f3 reuniones, cenas y dem\u00e1s.<\/p>\n<p>En definitiva, podemos barruntar que quiz\u00e1 la vida le acerc\u00f3 a la escritura por ser una actividad solitaria a la que los dem\u00e1s no pod\u00edan acceder: <em>Escribir es una forma de hablar sin que te interrumpan. <\/em>Quiz\u00e1 no fuera sino un<em> hombre sin coraz\u00f3n, que solo ha tenido emociones literarias. <\/em>Quiz\u00e1 su fidelidad fuera su salvaci\u00f3n <em>Mi fidelidad como marido, cosa c\u00f3mica, consolida mi reputaci\u00f3n literaria. <\/em>Quiz\u00e1 por encima de su obra estuviera el hombre, <em>Todo hombre vale m\u00e1s que su forma de expresarse. <\/em>Pero sin dudar aseguramos que este escritor sensible y verdadero que se ha servido de su vida como mina de la que extrae su literatura, nos ha legado un enorme tesoro, una ingeniosa obra de la que todav\u00eda podemos aprender.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Directa o indirectamente, Jules Renard est\u00e1 en el origen de la literatura contempor\u00e1nea. Esto opinaba Jean Paul Sartre de un escritor que es desconocido para la mayor\u00eda de los lectores.<\/p>\n<p><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":94,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[3,10,11],"tags":[624,627,626,625,622,623],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/280"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/users\/94"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=280"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/280\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":287,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/280\/revisions\/287"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=280"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=280"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=280"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}