{"id":335,"date":"2021-03-28T13:43:40","date_gmt":"2021-03-28T11:43:40","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/?p=335"},"modified":"2021-03-28T19:22:48","modified_gmt":"2021-03-28T17:22:48","slug":"annie-ernaux-escritora-de-la-vida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/2021\/03\/28\/annie-ernaux-escritora-de-la-vida\/","title":{"rendered":"Annie Ernaux. Escritora de la vida"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfSe puede escribir de otra cosa que no sea la vida? Es la autora de una nueva manera de escribir. Escribe para ella porque lo necesita; escribe para que permanezca. Es una mujer que parte de la realidad, de lo que ha vivido; se sumerge en im\u00e1genes y ve un sentido, una significaci\u00f3n. Pero <a href=\"https:\/\/www.epdlp.com\/escritor.php?id=15191\" rel=\"external nofollow\">Annie Ernaux<\/a> no escribe su vida. Escribe la vida, para llegar al lector desde sus experiencias, para salvaguardar del olvido lo vivido.<\/p>\n<p>Es muy valiente y muy directa. Escribe todas sus verg\u00fcenzas, sus contradicciones sin tapujos, sin disfraz. Todo su mundo est\u00e1 recogido en <a href=\"https:\/\/www.todostuslibros.com\/autor\/ernaux-annie\" rel=\"external nofollow\">una veintena libros<\/a>; breves, muy f\u00e1ciles de leer, llenos de elipsis, donde se narran historias muy condensadas. Lo dice todo, no calla nada. Escribe sobre la escritura en sus libros y en sus cientos de entrevistas habla sobre la escritura, y sobre lo que ha escrito. Hay tanta informaci\u00f3n acerca de ella que resulta arduo resumirla.<!--more--><\/p>\n<p>Los t\u00edtulos de sus obras muestran la generalidad y a su vez la simplicidad. Su infancia y adolescencia en <em>Los armarios vac\u00edos<\/em> (1974), <em>su <\/em>aborto clandestino<em> en El acontecimiento (2000); <\/em>la figura de su padre en\u00a0<em>El lugar <\/em>(1984)<em>;<\/em>\u00a0el alzheimer de su madre en\u00a0<em>No he salido de mi noche (1997);<\/em>\u00a0su c\u00e1ncer de mama<em> en El uso de la foto (2005);<\/em>\u00a0las miserias del matrimonio en<em> La mujer helada (1981); <\/em>la lujuria reencontrada en <em>Pura pasi\u00f3n (1992); la muerte de su madre en Una mujer (1988); <\/em>la p\u00e9rdida de la virginidad en<em> Memoria de una chica (2016)<\/em>; <em>la<\/em><em>\u00a0<\/em>cr\u00f3nica de los cambios en la sociedad francesa de posguerra en<em> Los a\u00f1os (2008)<\/em>; la carta que le dirige a su hermana que no conoci\u00f3 en <em>La otra hija (2011)<\/em>\u2026<\/p>\n<p>Llega al mundo en 1940: &#8220;Yo procedo de un rinc\u00f3n de Normand\u00eda, Lillebon, que fue seriamente bombardeado. Crec\u00ed junto a una poblaci\u00f3n que vivi\u00f3 el \u00e9xodo, las restricciones y la reconstrucci\u00f3n<em>&#8220;. <\/em>Se define con esa distancia en el libro<em><a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2016\/09\/23\/babelia\/1474641307_223942.html\" rel=\"external nofollow\"> Memoria de una chica<\/a>: <\/em>Hija \u00fanica, mimada \u2014por haber nacido despu\u00e9s de una primera hija fallecida a los seis a\u00f1os, y por haber estado ella misma a punto de morir de t\u00e9tanos a los cinco.<\/p>\n<p>\u201cAnnie Duchesne, mi nombre de soltera, mi patron\u00edmico me resultaba demasiado estruendoso, puede que no me gustara porque era el de la <em>parte mala<\/em> seg\u00fan mi madre\u201d. Pronto se trasladan a Yvetot, su ciudad m\u00edtica, donde sus padres regentar\u00e1n un bar-tienda, la ilusi\u00f3n de su madre. Era una madre comerciante que pertenec\u00eda primero a los clientes<em>.<\/em><\/p>\n<p>Acude a un colegio privado. Resulta muy buena estudiante, consigue beca y contin\u00faa estudiando en Ru\u00e1n, hasta que se licencia en Literatura; es la primera en su familia que asiste a la universidad. Viaja a Par\u00eds, a la edad de veinticuatro a\u00f1os para que en la clandestinidad le practiquen el aborto. Estudiando conoce a su futuro marido, Phillipe Ernaux, supondr\u00e1 su ascenso social; tendr\u00e1n dos hijos. En 1967 saca la plaza de profesora cerca de Par\u00eds y dos meses despu\u00e9s muere su padre. Se divorcia en 1982 y en 1986 fallece su madre.<\/p>\n<p>Su obra <a href=\"https:\/\/www.cineyliteratura.cl\/el-lugar-de-annie-ernaux-una-exploracion-sobre-el-duelo\/\" rel=\"external nofollow\"><em>El lugar<\/em><\/a> le da fama, con ella empieza una nueva etapa que marca su estilo. Sus trabajos anteriores \u2014poemas, relatos cortos y una novela\u2014, desde el punto de vista literario, no son significativos: \u201cMe sent\u00eda fuertemente atra\u00edda por el movimiento literario <a href=\"http:\/\/literaturafrancaise.blogspot.com\/2014\/09\/la-nueva-novela-o-nouveau-roman-caso-de.html\" rel=\"external nofollow\"><em>Nouveau roman<\/em><\/a> que abogaba por una escritura experimental. Esa novela que escrib\u00ed a los veintid\u00f3s a\u00f1os no estaba para nada ligada a mi memoria, me hab\u00eda alejado por el pensamiento y luego por la geograf\u00eda, de mi familia y de Normand\u00eda. Con el libro <em>El lugar<\/em> tom\u00e9 conciencia de la transformaci\u00f3n de m\u00ed misma por la cultura y por el mundo aburguesado en el que ingres\u00e9 debido a mi matrimonio\u201d.<\/p>\n<p>En su puesto de profesora encuentra alumnos que proceden de la clase campesina y obrera, muchos eran una imagen de s\u00ed misma: \u201cA partir de esa experiencia supe que deb\u00eda escribir acerca de la realidad que conoc\u00eda, acerca de todo lo que anteriormente hab\u00eda dejado huella en mi existencia. Quer\u00eda hablar, escribir sobre mi padre, su vida, y esa distancia que surgi\u00f3 durante mi adolescencia entre \u00e9l y yo\u201d.<\/p>\n<p>En ese momento afirma que utilizar la ficci\u00f3n le parec\u00eda una especie de traici\u00f3n. Siente que no ten\u00eda derecho a transformar su experiencia real en una novela. Por eso escoge una forma de escribir que le resulta natural, la misma que empleaba para escribir a sus padres: \u201cTodo lo que tiene que ver con el lenguaje es, en mi recuerdo, motivo de resentimiento y de dolorosas discusiones, mucho m\u00e1s que lo relacionado con el dinero. Entre nosotros solo sab\u00edamos hablarnos con gru\u00f1idos. El tono educado se reservaba para los de fuera\u201d.<\/p>\n<p>Annie Ernaux sabe lo que quiere escribir y qu\u00e9 lenguaje usar. Consigue con la obra <em>El lugar<\/em>, inventar una lengua que adem\u00e1s de ser heredera de la lengua cl\u00e1sica literaria, integra palabras y expresiones en uso propias de las clases populares. Esa integraci\u00f3n tiene para ella <a href=\"https:\/\/elcultural.com\/annie-ernaux-escribo-contra-el-olvido-que-todos-sufriremos\" rel=\"external nofollow\">un profundo significado social<\/a>: \u201cSiempre he querido escribir de forma \u00e1spera, sin poes\u00eda, para proteger la precisi\u00f3n del relato, para mantener un complejo equilibrio entre la idealizaci\u00f3n del pasado y la autocomplacencia por lo pobres que \u00e9ramos\u201d.<\/p>\n<p>En todos sus libros aparecen autorreflexiones sobre el proceso de escritura. Es un tema que le importa, al que le ha dedicado mucho, hasta lograr su voz: su estilo se caracteriza por la concreci\u00f3n, la exactitud, la palabra adecuada; por la crudeza; por las oraciones cortas e incisivas&#8230; Toma distancia, narra con frialdad, pero a su vez sabe emocionar.<\/p>\n<p>Hasta 2008, se defin\u00eda como una paria de las letras francesas. Entonces fue Premiada con el <em>Prix de la Langue Francaise<\/em> por el conjunto de su obra: \u201cAhora ya no puedo decir eso. Ser\u00eda solo una pose, una postura de escritora maldita<em>\u201d<\/em>. Y en 2019 le otorgaron el <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2019\/09\/13\/babelia\/1568401147_010355.html\" rel=\"external nofollow\"><em>Premio Formentor de las Letras<\/em><\/a>.<\/p>\n<p>Considera la lectura como una fuente de evasi\u00f3n y de saber: \u201cNo se puede escribir sin haber le\u00eddo\u201d. Esta afici\u00f3n por la lectura la ha heredado de su abuela: \u201cMi abuela era una mujer ruda, sin m\u00e1s momento de asueto que la lectura de novelas por entregas<em>\u201d, <\/em>y de su madre, quien antes de coger un libro se lavaba las manos.<\/p>\n<p>En ocasiones sabe muy bien por qu\u00e9 escribe, pero tambi\u00e9n se pregunta si lo hace para saber si los dem\u00e1s no han hecho o experimentado cosas id\u00e9nticas, o al contrario, para que les parezca normal experimentarlas. O incluso para que las vivan a su vez, olvidando que un d\u00eda las leyeron en alguna parte.<\/p>\n<p>En el libro <em>Memoria de una chica<\/em> aspira a contar qu\u00e9 se siente al descubrir el cuerpo del otro y a olvidar lo que hab\u00eda antes de perder la inocencia. La p\u00e9rdida de la virginidad no puede definirlo como un trauma, \u201cpero s\u00ed me gener\u00f3 un sentimiento de verg\u00fcenza, que es el terru\u00f1o de mi escritura<em>\u201d.<\/em> Despu\u00e9s entendi\u00f3 que era una estigmatizaci\u00f3n que concern\u00eda a todas las mujeres, no solo a ella: \u201cUn d\u00eda ya no quedar\u00e1 nadie para acordarse. Lo vivido por esa chica, ninguna otra lo recordar\u00e1, quedar\u00e1 inexplicado, vivido para nada<em>\u201d.<\/em><\/p>\n<p>A pesar de que por medio de sus libros ha sacado a la luz todo lo que ha padecido, no considera la literatura como una resoluci\u00f3n de los conflictos interiores o ps\u00edquicos. Para ella la literatura antes que nada es escritura. \u201cLa literatura consiste en escribir esas cosas personales acerca de un mundo impersonal, en tratar de alcanzar lo universal, en practicar lo <em>singular universal<\/em> como lo llamaba<em> Sartre\u201d<\/em>. Est\u00e1 convencida de que solo de esta forma las experiencias de la verg\u00fcenza, de los celos, de la pasi\u00f3n amorosa&#8230; pueden ser compartidas. Sus libros est\u00e1n basados en su experiencia personal, pero a su vez est\u00e1n escritos en un registro colectivo que despierta la memoria de todos.<\/p>\n<p>La tienda de sus padres la convirti\u00f3 en una ni\u00f1a rodeada de gente; gente que contaba todo tipo de historias que le dieron una experiencia precoz del mundo: \u201cQuerer escribir es tambi\u00e9n eso, pensar que tenemos cosas que decir que los dem\u00e1s no han dicho. El comercio es el intercambio de mercanc\u00edas, pero tambi\u00e9n un intercambio con la gente. Y escribir es eso<em>\u201d.<\/em><\/p>\n<p>No duda en definir la memoria como forma de conocimiento. Intenta alcanzar por medio de nombres, verbos y adjetivos certeros el grado m\u00e1s elevado posible de realidad. Quiere tener la esperanza de hallar al menos una gota de similitud entre la chica, Annie Duchesne, y cualquier otra persona: \u201cMis libros se basan en la memoria,\u00a0una memoria que es a la vez personal y social, porque pone voz y rostro a las cosas cotidianas de una \u00e9poca<strong>.<\/strong>\u00a0 (&#8230;) mi intenci\u00f3n definitiva es narrar la realidad, recrear una especie de memoria social. Lo de decir que la memoria se equivoca es una creencia com\u00fan. La memoria se basa en algo que ha tenido lugar, incluso si los detalles no lo son. Para m\u00ed utilizar la memoria es zambullirme en algo, mientras que imaginar es emerger. No me doy la libertad de inventar<em>\u201d.<\/em><\/p>\n<p>Y es que leer un libro suyo nos lleva a reconocer en \u00e9l una parte de nosotros mismos: cierto periodo de nuestras vidas, ciertos usos, palabras y gestos cotidianos, ciertos sentimientos y quiz\u00e1 ciertas pasiones. Y todo esto lo consigue seg\u00fan Marguerite Cornier porque es capaz de devolvernos a nuestra propia memoria y porque caracteriza su obra por la experiencia que comparte con los dem\u00e1s. Adem\u00e1s de entrevistarla en el libro <em><a href=\"http:\/\/www.biblioasturias.com\/regreso-a-yvetot\/\" rel=\"external nofollow\">Regreso a Yvetot<\/a>,<\/em> se conocen desde hace muchos a\u00f1os y es quien ha escrito una tesis sobre su trabajo literario.<\/p>\n<p>Annie Ernaux cuando piensa en un libro posible, piensa en un periodo de su vida. Al empezar a escribir, dice que \u201cve\u201d escenas, personas, lugares, que se desarrollan ante ella como una especie de pel\u00edcula, una pel\u00edcula de la memoria. Pero su memoria aparece empa\u00f1ada por lo imaginario, puesto que \u201cve\u201d a clientes, vecinos transformados por el enfoque, la intenci\u00f3n del libro: \u201cAl escribir se produce una especie de arreglo entre la memoria por un lado y el texto, las frases, por otro\u201d. Al final del libro <em>Los a\u00f1os <\/em>lo dice: \u201cSalvar algo del tiempo en el que ya no estaremos nunca\u201d. No es rescatar el tiempo perdido, es hacer sensible el paso del tiempo, mostrar c\u00f3mo el tiempo se nos escapa y c\u00f3mo nos arrastra a todos con \u00e9l\u201d.<\/p>\n<p>No solo la memoria, las fotograf\u00edas tambi\u00e9n constituyen un activador de su escritura: \u201cDelante de una foto, siento inmediatamente el deseo de descifrarla, de desentra\u00f1ar lo que significa o lo que puede significar\u201d.<\/p>\n<p>Mois\u00e9s Mori, en su ensayo titulado, <a href=\"http:\/\/www.krkediciones.com\/fichaLibro.php?l=788\" rel=\"external nofollow\"><em>Escenas de la vida de Annie Ernaux<\/em><\/a>, no califica su escritura de autoficci\u00f3n, puesto que nunca juega con la ambig\u00fcedad, con la indeterminaci\u00f3n entre lo hist\u00f3rico y lo ficticio. Y la propia autora tampoco lo hace, no se identifica en absoluto con ese movimiento literario que para ella solo produce libros desprovistos de inter\u00e9s. Por esta raz\u00f3n rechaza que se la relacione con Margarite Duras, puesto que \u00e9sta s\u00ed tiende a ficcionalizar su vida: \u201c<a href=\"https:\/\/www.letraslibres.com\/espana-mexico\/revista\/annie-ernaux-entre-la-escritura-y-la-vida\" rel=\"external nofollow\"><em>Escribir la vida <\/em><\/a>es el t\u00edtulo que me ha parecido m\u00e1s adecuado para definir mi proyecto de escritura. Escribir la vida, no escribir mi vida. Considero lo que me ha ocurrido como materia de observaci\u00f3n a fin de comprender, de sacar a la luz una verdad m\u00e1s general\u201d<em>.<\/em><\/p>\n<p>Siempre escribe un mismo libro, un \u00fanico libro, puesto que insiste sobre los mismos hechos, recrea su propio mundo y nos lo ofrece como verdadero, seg\u00fan Mois\u00e9s Mori. Pero ella no es consciente de ello, porque al escribir un libro se olvida de todo lo que ha escrito con anterioridad.<\/p>\n<p>De lo que s\u00ed es consciente es de que el t\u00e9rmino \u201cnovela\u201d no recoge lo que ella escribe. En su tercer libro hizo quitar esa palabra de la edici\u00f3n. En <em>Una mujer<\/em> finaliza el libro as\u00ed: \u201cEsto no es una biograf\u00eda, ni una novela, naturalmente, quiz\u00e1 algo entre la literatura, la sociolog\u00eda y la historia\u201d. Por esto no solo a los cr\u00edticos literarios, a los soci\u00f3logos tambi\u00e9n les resulta interesante su obra. A ella la sociolog\u00eda le proporcion\u00f3 el t\u00e9rmino adecuado para su situaci\u00f3n tras su matrimonio: \u201ctr\u00e1nsfuga de clase\u201d. De ah\u00ed que prefiera calificar sus libros de sociobiogr\u00e1ficos, porque siempre tiene en cuenta el contexto, la historia cultural e incluso la sociolog\u00eda<em>. \u201c<\/em><a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2016\/09\/23\/babelia\/1474641307_223942.html\" rel=\"external nofollow\">Las autobiograf\u00edas parten de uno mismo<\/a> y se limitan a dejar el contexto hist\u00f3rico en el fondo. Yo aspiro m\u00e1s bien a inscribirme a m\u00ed misma en ese paisaje, como si fuera una figura m\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>En la sociolog\u00eda, ciencia que trata de la estructura y funcionamiento de las sociedades humanas, se pueden incluir datos recogidos de sus libros como el de que en Francia a los sesenta y cinco a\u00f1os una persona puede gozar del derecho a la seguridad social. O de que para comprar una concesi\u00f3n en el cementerio es necesario ser mayor de setenta a\u00f1os. O que los cr\u00edos para que expulsen las lombrices hay que coser dentro de la camisa, cerca del ombligo, una bolsita llena de ajo. Tambi\u00e9n nos da la cifra de que m\u00e1s de tres millones de mujeres en Francia han tenido c\u00e1ncer de pecho:<em> \u201c<\/em>Tres millones de pechos recosidos, escaneados, marcados, reconstruidos, ocultados, invisibles\u201d.<\/p>\n<p>Sin duda, ella \u2014y nosotros tambi\u00e9n\u2014 est\u00e1 convencida de que algunos de sus libros han permitido que la gente tome conciencia de cosas que no se atrev\u00edan a decir, y a su vez les ha hecho sentirse menos solos, m\u00e1s libres, quiz\u00e1 m\u00e1s felices. No es extra\u00f1o puesto que son el fruto de una persona a la que le importa \u00fanicamente aprehender la vida, el tiempo; entender y gozar.<\/p>\n<p><em>\u201c<\/em><a href=\"https:\/\/www.jotdown.es\/2020\/07\/annie-ernaux-escribir-para-vivir-significa-perder-libertad\/\" rel=\"external nofollow\">Para m\u00ed escribir es descubrir<\/a><em>\u201d<\/em>. Sigamos descubri\u00e9ndola, tiene mucho que ofrecer.<!--more--><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Annie Ernaux no escribe su vida, escribe la vida: sus verg\u00fcenzas, sus contradicciones sin tapujos, sin disfraz. Todo ese mundo est\u00e1 recogido en una veintena libros, breves, muy f\u00e1ciles de leer, llenos de elipsis, donde se narran historias muy condensadas.<\/p>\n<p><!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":94,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[8,10,11],"tags":[684,688,687,686,689,685],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/335"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/users\/94"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=335"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/335\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":338,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/335\/revisions\/338"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=335"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=335"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=335"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}