{"id":340,"date":"2021-04-26T13:13:38","date_gmt":"2021-04-26T11:13:38","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/?p=340"},"modified":"2021-04-26T20:45:03","modified_gmt":"2021-04-26T18:45:03","slug":"para-ser-escritor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/2021\/04\/26\/para-ser-escritor\/","title":{"rendered":"Para ser escritor"},"content":{"rendered":"<p>Hered\u00e9 este libro junto con otros que dorm\u00edan en un viejo ba\u00fal. <em>Viva feliz, Simpat\u00eda y personalidad, La anfitriona perfecta, C\u00f3mo vencer la timidez\u2026 <\/em>eran algunos de los t\u00edtulos. Pero fue <em>Para ser escritor<\/em> (E.D. Prunera, editorial Bruguera, 1955) el que gan\u00f3 mi atenci\u00f3n porque, entre sus guardas, apareci\u00f3 una carta manuscrita dirigida a mi abuelo fechada en 1963, en la que alguien le recomendaba leerlo, ya que conten\u00eda una serie de consejos que le pod\u00edan servir para concluir la novela que ten\u00eda a medio escribir. \u00a1Qu\u00e9 agradable sorpresa! Nunca supe que mi abuelo hubiera tenido esas aficiones. Volv\u00ed a releer la carta y, a continuaci\u00f3n, me enfrasqu\u00e9 en la lectura del libro que, desde la primera p\u00e1gina, me arrebat\u00f3. Primero porque, con un estilo sobrio y sin pelos en la lengua, este librito de escasas 119 p\u00e1ginas trata uno de los temas m\u00e1s de moda en estos momentos: la escritura, y segundo porque esta joya de 1955 es quiz\u00e1 una de las pioneras en el tratamiento de esta materia.<\/p>\n<p>Comienza el libro con un pr\u00f3logo directo y clarificador, que sienta las bases de su contenido a partir de unas palabras de <a href=\"https:\/\/serescritor.com\/el-realismo-estetico-de-valera\/\" rel=\"external nofollow\">Juan Valera<\/a>: <em>Como escribir una novela que guste es dif\u00edcil de veras, resulta que de los novelistas puede decirse mejor que de nadie: muchos son los llamados y pocos los elegidos. <\/em>Este ensayo va dirigido al escritor de novela para el que no debe ser suficiente con saber leer y escribir. La novela, desde sus inicios, ha intentado explicar el mundo y, en consecuencia, al hombre. Por eso nos aconseja empezar por ah\u00ed, por conocer al hombre, lo que implica el <em>Con\u00f3cete a ti mismo<\/em>, que dec\u00eda S\u00f3crates; si profundizamos en nuestra esencia humana, seremos capaces de explicar la de los dem\u00e1s y de analizar lo que de particular tenemos cada uno. Esa mirada atenta, de la que hablaba <a href=\"https:\/\/serescritor.com\/hebe-uhart-un-modo-de-mirar-un-modo-de-decir\/\" rel=\"external nofollow\">Hebe Uhart<\/a>, es el secreto del novelista; la que nos ayudar\u00e1 a descubrir lo novelable: esos detalles insignificantes que llevan a alguien a actuar de distintas maneras ante situaciones diferentes.<\/p>\n<p><strong>Inter\u00e9s, originalidad y lectores<\/strong><\/p>\n<p>Dedica las primeras p\u00e1ginas a hablar de la elecci\u00f3n del tema, de d\u00f3nde puede estar el secreto de la originalidad y de la importancia de que el lector se \u201calfabetice\u201d literariamente para que la calidad de las obras sea mayor.<\/p>\n<p>Es bastante incisivo \u2014no apto para escritores sensibles\u2014 al hablar de los dos tipos de lectores que existen: el lector exigente, que conoce la historia del g\u00e9nero de la novela y por tanto sus diferentes formas de expresi\u00f3n, y el que no. Dicho de otro modo: el que, como un sabueso, va detr\u00e1s de lo \u201craro\u201d y el que se conforma. Y aqu\u00ed est\u00e1 la paradoja porque gracias a que no todos los lectores son exigentes hay tantos novelistas que escriben; al desconocer las posibilidades formales de la novela son f\u00e1cilmente impresionables y ah\u00ed es donde el novelista mediocre ve el campo abierto.<\/p>\n<p>Esto nos lleva, quiz\u00e1s, a otra paradoja: nada hay de por s\u00ed interesante, y la novela no iba a ser menos; el inter\u00e9s por ella radica en la actitud del que la lee. Y ahora viene la buena noticia que nos deja este librito: aunque no se pueden dar reglas para elaborar novelas que interesen a un p\u00fablico minoritario, s\u00ed que se pueden fijar algunos de los requisitos necesarios para que una novela, digamos corriente, mejore de forma visible hasta llegar a ser bastante buena. En otras palabras: habiendo conseguido que una novela interese al lector \u2014algo no tan dif\u00edcil con las operaciones de marketing bestiales que tenemos hoy en d\u00eda\u2014 mantenerle hasta el final, enganchado a la trama, es otra historia. Y aqu\u00ed es donde entran en juego los consejos literarios y los talleres de escritura.<\/p>\n<p>Se describe a la novela como la narraci\u00f3n cuyo tema se desarrolla trav\u00e9s de una acci\u00f3n que llevan a cabo unos personajes. Partiendo de la base de que es un g\u00e9nero realista, los personajes y las acciones no pueden ser fant\u00e1sticos hasta el punto de no ser posibles. Aqu\u00ed nos topamos con <strong>la verosimilitud<\/strong>, condici\u00f3n indispensable del relato novelesco. El escritor deber\u00e1 elegir la realidad \u201cefectiva\u201d y contar no solo lo que ocurre sino tambi\u00e9n lo que puede llegar a ocurrir. La acci\u00f3n de la novela ser\u00e1 fundamental para que esta exista y la cantidad depender\u00e1 del subg\u00e9nero al que pertenezca. Aunque solo haya una acci\u00f3n m\u00ednima, esta ser\u00e1 intensa, lo que permitir\u00e1 m\u00e1s presencia de descripci\u00f3n y di\u00e1logo, otros dos mecanismos de la novela.<\/p>\n<p><strong>El \u201crealismo\u201d en la novela<\/strong><\/p>\n<p>En varios cap\u00edtulos aborda el tema de la realidad como algo maleable en manos del escritor, una materia prima que no debe copiar y en la que solo debe inspirarse. Pone como ejemplo la creaci\u00f3n de un personaje: a partir de dos modelos reales, tenemos la posibilidad de coger de cada uno lo que nos sirva para justificar las acciones que luego va a realizar dentro de la trama.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se deja entrever cierta cr\u00edtica a la postura de la <strong>Novela Realista<\/strong> llevada a su m\u00e1xima expresi\u00f3n: <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/realismo-y-naturalismo-en-la-novela-espaola-0\/html\/ff8370e2-82b1-11df-acc7-002185ce6064_5.html\" rel=\"external nofollow\">el Naturalismo<\/a>. Su exceso de objetivismo casi suprimi\u00f3 el papel de la imaginaci\u00f3n, hasta el punto de que se lleg\u00f3 a postular una novela impersonal en la que el escritor no hac\u00eda su aparici\u00f3n en ning\u00fan momento puesto que la exposici\u00f3n del tema era puramente cient\u00edfica: la realidad perseguida hasta el \u00faltimo detalle. Todo por el af\u00e1n de demostrar que el ambiente, el contexto social marcaba y determinaba la vida de los hombres que en \u00e9l crec\u00edan.<\/p>\n<p>Es muy interesante la reflexi\u00f3n que hace acerca de dos conceptos: <a href=\"http:\/\/artistoides6.blogspot.com\/2011\/03\/clase-4.html\" rel=\"external nofollow\">lo est\u00e9tico y lo trivial <\/a>unidos al <strong>sentido de lo real<\/strong>. Afirma que no todo lo que hay en la realidad vale para ser tema de novela y que no basta tampoco la verosimilitud sin m\u00e1s. Si la literatura es un arte y la novela es uno de los g\u00e9neros de que consta, <strong>lo est\u00e9tico<\/strong> de las situaciones y hechos narrados es una condici\u00f3n indispensable para que tales situaciones y hechos conformen una novela.<\/p>\n<p>En este punto del ensayo se ve el peso de la \u00e9poca en que se escribi\u00f3, puesto que lo obsceno, desvergonzado e indecente solo podr\u00eda formar parte de la novela, si aparece difuminado, por ejemplo, bajo una p\u00e1tina c\u00f3mica. Y va m\u00e1s all\u00e1, ya que afirma que el escritor poco habilidoso ser\u00e1 uno de los que recurra a lo \u201cfeo\u201d para dar alg\u00fan atractivo al relato, pero precisamente el efecto ser\u00e1 el contrario. Lo \u201cfeo\u201d de la realidad no puede aparecer de forma prolija porque, insiste, hay que basarse en la realidad, no quedarse en ella.<\/p>\n<p>Ahora hace su aparici\u00f3n el interesante concepto de <strong>lo trivial<\/strong>. Para ilustrarlo bien pone al mecanismo del recuerdo como ejemplo a imitar por el arte de la novela. El tiempo hace que se diluya la realidad vivida hasta el punto de embellecer nuestros recuerdos, y los que mejor recordamos son los que m\u00e1s profundas impresiones nos han dejado. El arte del novelista consiste en hacer lo mismo: seleccionar de ese modelo, la realidad, lo que nos mueva algo, lo que nos genere una profunda sensaci\u00f3n, lo que nos deje un rastro sensible y vivo. <em>Debemos tomar de aquellos sucesos o episodios de la vida usual toda la fuerza que se desprende de la precisi\u00f3n o limpieza de su perfil.<\/em> Y esta se consigue eliminando todos los detalles vulgares, en definitiva, triviales. Ir a lo trivial es ir a lo indiferente, a lo f\u00e1cil, y esto malogra nuestro objetivo. Hay que buscar lo significativo, lo nuevo del espect\u00e1culo vivido, que ser\u00e1 lo que haga aumentar al m\u00e1ximo la emoci\u00f3n en el lector y as\u00ed, y solo as\u00ed, la novela ganar\u00e1 en valor art\u00edstico y est\u00e9tico, por tanto, literario.<\/p>\n<p><strong>Los personajes<\/strong><\/p>\n<p>En el ensayo se da mucha importancia a que el personaje se nos presente desde dentro, como si convivi\u00e9ramos con \u00e9l. Al leer su historia los lectores lo revivimos: lo vemos \u201chacerse\u201d en el tiempo y espacio concretos que dura su experiencia vital. No importa tanto la descripci\u00f3n como sus vivencias, y el mejor formato para plasmarlas es el relato, porque es en \u00e9l donde crece y se forma como persona.<\/p>\n<p>Pero \u00bfc\u00f3mo tiene que ser ese personaje novelado? Hay que dotarle de vida, hacer que posea sentimientos que nosotros, los lectores, podamos comprender, incluso experimentar por nuestra cuenta. Para ello hay que atenerse en todo momento a lo que son, a lo que hacen, a lo que les pasa, sin soltar nunca el hilo del relato. Incluso cuando llega el momento de contextualizar la acci\u00f3n a trav\u00e9s de descripciones de paisajes y ambientes, estas tienen que estar en funci\u00f3n del personaje, mostr\u00e1ndonos lo que aportan en su vida, lo que le sugieren. En definitiva, evidenciando siempre los sentimientos y sensaciones que le remueven por dentro.<\/p>\n<p>En este punto nos alerta del peligro de olvidarnos del hilo narrativo en el momento de describir ambientes y acciones. Aqu\u00ed es donde entra en juego un tema muy interesante: <strong>la continuidad. <\/strong>En un amplio pasaje puede no ocurrir casi nada y que eso poco se desenvuelva con lentitud, s\u00ed, pero de forma continua; el lector, entonces, seguir\u00e1 desde muy cerca los pasos del personaje y se ir\u00e1 compenetrando con \u00e9l.<\/p>\n<p><strong>Narraci\u00f3n y descripci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Deben presentarse de manera entrelazada dentro de la novela y, a la vez, funcionar cada una como complemento de la otra en la creaci\u00f3n de un personaje. En este punto aparece<strong> el factor de sugesti\u00f3n<\/strong>. Lo explica perfectamente con el ejemplo de una carta que le llega al personaje de una novela. En ning\u00fan lado de la narraci\u00f3n tiene por qu\u00e9 aparecer la intriga que siente el personaje cuando recibe en sus manos una carta cerrada a su nombre porque esa inquietud ya se revela en lo que de misterioso e intrigante tiene toda carta cerrada en general. No hace falta mencionar expl\u00edcitamente el estado de \u00e1nimo, es suficiente con sugerirlo. <em>La sugesti\u00f3n excita la imaginaci\u00f3n del lector, espolea su inter\u00e9s y \u00e9ste, bajo el est\u00edmulo de las meras alusiones, se mantiene vivo y a\u00fan se incrementa<\/em>. Pero para conseguir esto, hay que cuidar de que las palabras est\u00e9n bien seleccionadas, de manera que nos ofrezcan dos por uno: su significado real, denotativo, y el otro, el connotativo. A trav\u00e9s de este se sugerir\u00e1n cosas y pensamientos que, aunque no correspondan a su verdadera significaci\u00f3n, tendr\u00e1n tal fuerza, que valdr\u00e1n tanto como su significado denotativo.<\/p>\n<p>Incide el libro en el tema de <a href=\"http:\/\/www.ingeba.org\/lurralde\/lurranet\/lur25\/larrina.htm\" rel=\"external nofollow\">la descripci\u00f3n del paisaje dentro de la novela<\/a>. Anima al escritor a exigirse una buena utilizaci\u00f3n de esa herramienta, que consiste en <em>hacer que la visi\u00f3n del paisaje responda al car\u00e1cter aut\u00e9ntico de la persona imaginada que lo ve. A<\/em>l \u00e1nimo del lector solo puede llegarle la emoci\u00f3n del personaje cuando el paisaje es vivido por \u00e9l.<\/p>\n<p><strong>El estilo<\/strong><\/p>\n<p>Parte de la idea de que <strong>el estilo es la palabra<\/strong> en sentido amplio; es el modo de decir, verbalmente o por escrito, un pensamiento. Para expresar estos, nos valdremos del lenguaje que mayor fuerza expresiva tenga; como ya hemos dicho con anterioridad existen dos vertientes: lo significado y lo sugerido, as\u00ed que para escribir una novela debemos buscar el modo de expresi\u00f3n que m\u00e1s inter\u00e9s levante en el lector. De aqu\u00ed deducimos que el estilo es la forma de interesar, de <em>presentar un pensamiento bajo la luz que mejor lo ilumina.<\/em> Aqu\u00ed nos acordamos de <a href=\"https:\/\/serescritor.com\/ricardo-piglia-tesis-sobre-el-cuento\" rel=\"external nofollow\">la tesis de Piglia de las dos historias<\/a>: la que se ve y la que se intuye; hay que tender a buscar ese sentido figurado que esconden las palabras y que se consigue a trav\u00e9s de la imagen literaria, la met\u00e1fora, el s\u00edmbolo. Y aqu\u00ed nos advierte del peligro de caer en un exceso de originalidad, que consiste en que la expresi\u00f3n del pensamiento no llegue al lector como debiera.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n nos recuerda algo importante: que <strong>el estilo<\/strong> en poes\u00eda y en novela no tiene la misma funci\u00f3n; en la primera puede ser un fin, en cambio en la segunda es un medio para llegar a la meta, que es contar unos hechos. As\u00ed pone dos ejemplos concretos de autores: Baroja y Stendhal; dos novelistas para los que el estilo no es importante, pero s\u00ed el narrar de forma din\u00e1mica y expresiva, clara y sencilla.<\/p>\n<p><strong>La imagen<\/strong><\/p>\n<p>Es una de las herramientas esenciales del estilo \u2014tanto en verso como en prosa\u2014, a trav\u00e9s de la cual somos capaces de ofrecer una representaci\u00f3n de todo cuanto pueda narrarse. La expresi\u00f3n por medio de im\u00e1genes sustituye un t\u00e9rmino por otro de significaci\u00f3n m\u00e1s o menos parecida. Las semejanzas pertenecen por lo com\u00fan al dominio de los sentidos y el secreto de lograr unas buenas im\u00e1genes est\u00e1 en encontrar semejanzas lo m\u00e1s cercanas posibles. Tambi\u00e9n aqu\u00ed aclara que como la imagen es un elemento del estilo, un instrumento, no hay que abusar de ella ni crearla muy rebuscada para que no estorbe al desarrollo de la acci\u00f3n de la novela.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de hablar de la imagen, dedica un cap\u00edtulo brev\u00edsimo, pero contundente, a la \u201cMoral y decencia\u201d: plantea que la funci\u00f3n del escritor, al crear una novela, no tiene que ser la de educar \u2014aunque si se consigue es un extra\u2014, sino la de prevenir todo el mal que su escritura pudiera hacer, ya que como se ha dicho al inicio hay lectores no exigentes a los que lo le\u00eddo les puede influir en su comportamiento.<\/p>\n<p>La \u00faltima parte del libro es pr\u00e1ctica, con ejercicios de escritura y con fragmentos de textos de obras muy conocidas comentados por el autor; el fin es ilustrar aquellos rasgos caracter\u00edsticos dignos de ser imitados a la hora de escribir.<\/p>\n<p>En definitiva, aunque el espacio dedicado a los conceptos que analiza es desigual y, en algunos casos, su explicaci\u00f3n requerir\u00eda de m\u00e1s ejemplos y algunas aclaraciones, no nos podemos olvidar de que estamos ante un manual pionero en esto de dar las claves de la creaci\u00f3n literaria. Y con la escritura de este art\u00edculo, <em>serescritor.com<\/em> ha cumplido el objetivo propuesto: sacar a la luz esta joya de 1955 y compartir sus consejos con todos los aspirantes a escritor que, como mi abuelo, tienen esa afici\u00f3n. Atentos a nuestro siguiente paso, porque cualquier d\u00eda de estos soltaremos este librito en alg\u00fan lugar para que caiga en vuestras manos.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con un estilo sobrio y sin pelos en la lengua, este librito de escasas 119 p\u00e1ginas aborda uno de los temas m\u00e1s de moda en estos momentos. 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