{"id":384,"date":"2022-05-27T09:27:27","date_gmt":"2022-05-27T07:27:27","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/?p=384"},"modified":"2022-05-27T09:27:27","modified_gmt":"2022-05-27T07:27:27","slug":"la-novela-segun-javier-cercas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/2022\/05\/27\/la-novela-segun-javier-cercas\/","title":{"rendered":"La novela seg\u00fan Javier Cercas"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfTodo buen escritor es un buen cr\u00edtico? \u00bfLos mejores cr\u00edticos son los escritores? \u00bfCu\u00e1l es la naturaleza de la novela? \u00bfY cu\u00e1l el papel del novelista? \u00bfQu\u00e9 idea entra\u00f1a una teor\u00eda de la novela? \u00bfQu\u00e9 es exactamente una novela? \u00bfLa novela moderna es un g\u00e9nero \u00fanico? \u00bfImporta que las novelas sigan siendo iguales que hace siglo y medio? \u00bfEst\u00e1n todas las novelas obligadas a contar ficciones? Estas son las preguntas que se hace <a href=\"https:\/\/www.escritores.org\/biografias\/3985-cercas-javier\" rel=\"external nofollow\">Javier Cercas<\/a> (1962) en su libro <em><a href=\"https:\/\/www.elboomeran.com\/obras\/el-punto-ciego\/\" rel=\"external nofollow\">El punto ciego<\/a>, <\/em>en el cual nos descubre su versi\u00f3n de cr\u00edtico literario al analizar sus propias obras y las de otros escritores.<\/p>\n<p>Cervantes funda el g\u00e9nero en <em>El Quijote<\/em> y al mismo tiempo lo agota. Para Cervantes, <a href=\"https:\/\/calledelorco.com\/2017\/06\/30\/la-novela-es-un-genero-degenerado-javier-cercas\/\" rel=\"external nofollow\">la novela es un g\u00e9nero innoble<\/a>. Para los hombres del Renacimiento, los g\u00e9neros cl\u00e1sicos, aristot\u00e9licos, eran la l\u00edrica, el teatro y la \u00e9pica. El Quijote fue apreciado por sus contempor\u00e1neos como un libro de entretenimiento, como un <em>best seller<\/em> sin seriedad. Y por eso tambi\u00e9n Cervantes se preocupa de dotar de abolengo a su libro y lo define como \u201c\u00e9pica en prosa\u201d tratando de asimilarlo a la tradici\u00f3n de un g\u00e9nero cl\u00e1sico. La novela es un g\u00e9nero de g\u00e9neros donde caben todos y se alimenta de ellos con su car\u00e1cter lib\u00e9rrimo, h\u00edbrido, casi infinitamente maleable.<\/p>\n<p>En el siglo XVIII cuando ciertos ingleses y tambi\u00e9n algunos franceses nos arrebatan a los espa\u00f1oles la novela, aprenden mucho antes y mucho mejor que nosotros la lecci\u00f3n de Cervantes. Pero se hace evidente, a partir del siglo XIX, siglo por antonomasia de la novela, porque es cuando, al tiempo que se construye un modelo de enorme solidez, la novela pelea por dejar de ser un mero entretenimiento y por conquistar un lugar entre los dem\u00e1s g\u00e9neros nobles. Flaubert \u2014principal seguidor y corrector de Balzac\u2014 se obsesion\u00f3 con el sue\u00f1o de conquistar para la novela el rigor y la complejidad formal de la poes\u00eda.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/k\/kundera.htm\" rel=\"external nofollow\">Milan Kundera<\/a> propuso dividir la <strong>historia de la novela moderna<\/strong> en dos tiempos. El primero, desde Cervantes hasta finales del XVIII, caracterizado por la libertad compositiva, la alternancia de narraci\u00f3n y digresi\u00f3n y por la mezcla de g\u00e9neros. El segundo empezar\u00eda con la eclosi\u00f3n de la novela realista a principios del XIX y se definir\u00eda por oposici\u00f3n al anterior.\u00a0 Sin duda, el primer tiempo es heredero directo y consciente de Cervantes; el segundo, solo indirecto y a veces inconsciente.\u00a0 Por eso, todav\u00eda a principios de nuestro siglo, podemos decir que el modelo novelesco del XIX es el dominante en la novela. Escribe Kundera que el segundo tiempo ha eclipsado al primero, lo ha reprimido. La consecuencia de esta derrota es que el lector com\u00fan y corriente ha olvidado los rasgos propios de la novela del primer tiempo o no los tolera o le incomodan, de ah\u00ed que le cueste aceptar ciertas obras como novelas.<\/p>\n<p>Cercas est\u00e1 convencido de que incluso se podr\u00eda hablar de un tercer tiempo de la novela. Si el primero propuso la tesis del g\u00e9nero y el segundo, la ant\u00edtesis, el tercero propondr\u00eda una s\u00edntesis, pretender\u00eda redefinir y ampliar la noci\u00f3n misma de novela, oponerse a la reducci\u00f3n llevada a cabo por la est\u00e9tica novelesca del XIX. La narrativa posmoderna m\u00e1s solvente suele reclamar a Cervantes como su maestro y al Quijote como su libro seminal y su origen remoto. Al fin y al cabo, la hibridaci\u00f3n de g\u00e9neros es uno de los rasgos esenciales de la posmodernidad.<\/p>\n<p>Pero no es del todo cierto que la novela moderna nazca con El Quijote, ese honor se lo debemos a un librito delicioso, inteligent\u00edsimo y divertid\u00edsimo, publicado cincuenta a\u00f1os antes y mal conocido fuera de la tradici\u00f3n del espa\u00f1ol: <a href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/problemas-del-lazarillo--0\/html\/01bf036c-82b2-11df-acc7-002185ce6064_30.html\" rel=\"external nofollow\"><em>El lazarillo de Tormes<\/em><\/a>. La novela no es de autor an\u00f3nimo, sino ap\u00f3crifo: el mismo protagonista del libro. Francisco Rico, quien nos ha ense\u00f1ado a leerlo, dice que \u201cse public\u00f3 como si fuera de veras la carta de un pregonero de Toledo (por entonces estaba de moda dar a la imprenta la correspondencia privada) y sin ninguna de las se\u00f1as que en el renacimiento caracterizaba a los productos literarios. No era un relato que inmediatamente pudiera reconocerse como ficticio, sino una falsificaci\u00f3n, la simulaci\u00f3n enga\u00f1osa de un texto real de la carta verdadera de un L\u00e1zaro de Tormes de carne y hueso\u201d.<\/p>\n<p>De esa sostenida simulaci\u00f3n de realidad nace la novela realista, la novela moderna. Es cierto que, sobre todo al final del libro, el narrador entrega pistas suficientes al lector, avisado, para que \u00e9ste pueda adivinar que aquello no es un relato ver\u00eddico, sino una ficci\u00f3n; pero eso no significa que no enga\u00f1ara a muchos lectores. El Lazarillo es un fraude exactamente igual que tantos otros relatos; finge que una historia ficticia es una historia real. Como \u00e9l, la modernidad se ocupa ante todo de la realidad, mientras que la postmodernidad se ocupa de los textos; m\u00e1s concretamente, de la realidad a trav\u00e9s de los textos.<\/p>\n<p>Por lo tanto, <em>El Quijote<\/em> contiene todas las posibilidades del g\u00e9nero. No en vano, la primera parte de la novela es moderna y trata sobre todo de la relaci\u00f3n de Don Quijote y Sancho con la realidad, mientras que la segunda, posmoderna, se centra en la relaci\u00f3n de Don Quijote y Sancho con los textos que los representan. Con cuatro siglos de diferencia, la narrativa moderna y la posmoderna nacen de sendos fraudes. Sendos fraudes parad\u00f3jicos por lo dem\u00e1s. La raz\u00f3n es que no trataban de hacer pasar por literatura lo que no era literatura, sino de hacer pasar por no literatura, lo que era literatura.<\/p>\n<p>Para los contempor\u00e1neos de Shakespeare, lo que \u00e9l escrib\u00eda ni siquiera era literatura. Y algunos de los primeros y m\u00e1s distinguidos lectores de <a href=\"https:\/\/masterlengua.com\/estudio-de-la-poesia-de-garcilaso-de-la-vega\/\" rel=\"external nofollow\">Garcilaso de la Vega<\/a> \u2014el poeta que en el siglo XVI revolucion\u00f3 para siempre la poes\u00eda espa\u00f1ola, incorpor\u00e1ndole la m\u00fasica de la italiana\u2014 opinaban que sus sonetos no eran poes\u00eda, sino prosa. La mejor literatura no es la que suena a literatura, sino la que no suena a literatura, la que suena a verdad. Toda literatura genuina es antiliteratura.<\/p>\n<p><strong>La novela, si algo es, es forma<\/strong>: una mala historia bien contada es una buena historia; mientras que una buena historia mal contada es una mala historia. Es tan b\u00e1sica la forma que, usando viejas formas, una novela est\u00e1 condenada a decir cosas viejas y usando formas nuevas podr\u00e1 decir nuevas cosas. De ah\u00ed el imperativo de innovaci\u00f3n formal. La novela del XIX no es un modelo perfecto e insuperable de la novela, porque la forma perfecta de la novela no existe, mejor dicho, la \u00fanica forma perfecta de la novela es, si acaso la forma imperfecta pero infinitamente perfectible, que concibi\u00f3 Cervantes. La novela necesita cambiar, adoptar un aspecto que nunca adopt\u00f3, estar donde nunca ha estado, conquistar territorio virgen para decir lo que nadie ha dicho y nadie salvo ella puede decir.<\/p>\n<p>Con todo esto, juzga que la novela no es solo un entretenimiento. Es, sobre todo, una herramienta de investigaci\u00f3n existencial. Un utensilio de conocimiento de lo humano. \u201cPara m\u00ed la \u00fanica obligaci\u00f3n de una novela no es contar una buena historia y hac\u00e9rsela vivir al lector. Su \u00fanica obligaci\u00f3n, o por lo menos la m\u00e1s importante, consiste en ampliar nuestro conocimiento de lo humano\u201d. En torno a esto, el escritor <a href=\"https:\/\/flechadeapolo.blogspot.com\/2018\/12\/el-arte-de-la-novela-segun-milan-kundera.html\" rel=\"external nofollow\">Herman Broch<\/a> afirmaba que es inmoral aquella novela que no descubre ninguna parcela de la existencia hasta entonces desconocida.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Cercas, las novelas sirven para hacer vivir el tiempo, para volverlo m\u00e1s intenso y menos trivial. Pero por encima de todo, para cambiar la forma de percepci\u00f3n del mundo del lector. Para decir cosas nuevas, la novela necesita ser nueva; necesita cambiar para cambiarnos: para hacernos como nunca hemos sido.<\/p>\n<p>Delibera que todo buen escritor es, lo sepa o no, un buen cr\u00edtico y que todo buen cr\u00edtico es un buen escritor. Seg\u00fan <a href=\"http:\/\/eljineteinsomne2.blogspot.com\/2010\/01\/wh-auden-sobre-la-critica-literaria.html\" rel=\"external nofollow\">W. H. Auden<\/a>: \u201cLas opiniones cr\u00edticas de un escritor (\u2026) son manifestaciones del debate que mantiene consigo mismo respecto a lo que deber\u00eda hacer y lo que deber\u00eda evitar\u201d.<\/p>\n<p>Lo que Cercas ha dicho sobre la novela lo refleja en uno de sus <a href=\"https:\/\/serescritor.com\/wp-content\/uploads\/2022\/05\/La-obra-de-Javier-Cercas.pdf\" rel=\"external nofollow\">tantos libros<\/a>. En 2009, al publicar su obra <a href=\"http:\/\/unlibroaldia.blogspot.com\/2010\/06\/javier-cercas-anatomia-de-un-instante.html\" rel=\"external nofollow\"><em>Anatom\u00eda de un instante<\/em>,<\/a> la mayor\u00eda de los lectores espa\u00f1oles no lo consider\u00f3 una novela. \u00c9l mismo, aunque sab\u00eda o sent\u00eda que era una novela, prohibi\u00f3 a su editor que lo presentara como tal. El texto explora un momento decisivo en la historia reciente de Espa\u00f1a de una forma peculiar porque parece m\u00e1s un libro de historia, un ensayo, una cr\u00f3nica o un reportaje period\u00edstico<\/p>\n<p>\u201cMi preocupaci\u00f3n capital mientras escrib\u00eda el libro fue la forma. Y un escritor en general y un novelista en particular es alguien concernido por la forma, alguien que siente que en literatura la forma es el fondo y que piensa que solo a trav\u00e9s de la forma es posible acceder a una verdad que, de otro modo, resultar\u00eda inaccesible. Los g\u00e9neros literarios se distinguen por sus rasgos formales, pero tal vez tambi\u00e9n por el tipo de preguntas que plantean y por el tipo de respuestas que dan. La respuesta es la propia b\u00fasqueda de una respuesta. Es posible definir la novela como un g\u00e9nero que persigue proteger a las preguntas de las respuestas. Como un g\u00e9nero que reh\u00faye las respuestas claras, inequ\u00edvocas y que solo admite formularse preguntas que no pueden ser contestadas, o preguntas que exigen respuestas ambiguas, complejas y plurales, esencialmente ir\u00f3nicas.\u00a0 Si es posible definir as\u00ed la novela, y yo creo que es posible hacerlo, no hay duda de que <em>Anatom\u00eda de un instante<\/em> es una novela\u201d.<\/p>\n<p>Para narrar el golpe de Estado del 27 de febrero de 1981 y el triunfo de la democracia en Espa\u00f1a mezcla ficci\u00f3n y realidad. En 2008, tras dos a\u00f1os ocupado en ella, se dio cuenta de que no estaba satisfecho. Algo esencial fallaba y no sab\u00eda qu\u00e9. Lo que hab\u00eda escrito no sonaba a verdad ni a literatura. Sali\u00f3 de dudas cuando ley\u00f3 un art\u00edculo de <a href=\"https:\/\/books.google.es\/books?id=FXeACwAAQBAJ&amp;pg=PT27&amp;lpg=PT27&amp;dq=Umberto+Eco:+seg%C3%BAn+una+encuesta+publicada+en+Gran+Breta%C3%B1a,+la+cuarta+parte+de+los+brit%C3%A1nicos+pensaba+que+Winston+Churchill+era+un+personaje+de+ficci%C3%B3n.&amp;source=bl&amp;ots=P1MwJcPfoC&amp;sig=ACfU3U34GrVqCzvRWA3s1QP6rqNJq3Es4A&amp;hl=eu&amp;sa=X&amp;ved=2ahUKEwj20_vzsP33AhWngv0HHYEKCJEQ6AF6BAgDEAM#v=onepage&amp;q=Umberto%20Eco%3A%20seg%C3%BAn%20una%20encuesta%20publicada%20en%20Gran%20Breta%C3%B1a%2C%20la%20cuarta%20parte%20de%20los%20brit%C3%A1nicos%20pensaba%20que%20Winston%20Churchill%20era%20un%20personaje%20de%20ficci%C3%B3n.&amp;f=false\" rel=\"external nofollow\">Umberto Eco<\/a>: seg\u00fan una encuesta publicada en Gran Breta\u00f1a, la cuarta parte de los brit\u00e1nicos pensaba que Winston Churchill era un personaje de ficci\u00f3n. Eso le hizo comprender que el golpe del 23 de febrero era una gran ficci\u00f3n colectiva construida durante los \u00faltimos treinta a\u00f1os a base de especulaciones noveleras, recuerdos inventados, leyendas, medias verdades y simples mentiras.<\/p>\n<p>Ha llegado el momento de centrarnos en el t\u00edtulo del libro que estamos comentando. Veamos en qu\u00e9 consiste esa <strong>teor\u00eda del punto ciego<\/strong> que nos presenta Javier Cercas. El origen de la expresi\u00f3n remite a la anatom\u00eda del ojo. Nuestros ojos tienen un punto ciego, un lugar escurridizo, lateral y no f\u00e1cilmente localizable que se sit\u00faa en el disco \u00f3ptico, que carece de detectores de luz y a trav\u00e9s del cual no se ve nada. Ese punto ciego tambi\u00e9n existe en algunas novelas. Constituye una paradoja que precisamente a trav\u00e9s de ese punto ciego, a trav\u00e9s de esa oscuridad, se iluminan estas novelas.<\/p>\n<p>En alg\u00fan momento de su desarrollo se formula una pregunta y el resto de la novela consiste en un intento de responderla. En ninguna de esas novelas se da una respuesta clara, taxativa e inequ\u00edvoca a su interrogante central. \u00danicamente hay una respuesta ambigua, equ\u00edvoca y contradictoria. Estas son para Cercas las \u00fanicas respuestas literarias, por lo menos, las \u00fanicas que las buenas novelas ofrecen. Escribir una novela consiste en plantearse una pregunta compleja para formularla de la manera m\u00e1s compleja posible; en sumergirse en un enigma para volverlo irresoluble. Ese enigma es el punto ciego y lo mejor que tienen que decir estas novelas lo dicen a partir de \u00e9l: a trav\u00e9s de ese silencio plet\u00f3rico de sentido, de esa ambig\u00fcedad sin soluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Volvemos a Cervantes: la pregunta central que formula en <em>El Quijote<\/em> es si de verdad Don Quijote est\u00e1 loco. Podemos decir que est\u00e1 loco y no est\u00e1 loco a la vez. Esa contradicci\u00f3n, esa iron\u00eda, esa ambig\u00fcedad constituye el punto ciego de la obra. Pero es justamente a trav\u00e9s de ese punto ciego que la novela de Cervantes dice lo m\u00e1s importante que tiene que decir: que la realidad humana es esencialmente ambigua, ir\u00f3nica y contradictoria. No podemos olvidar que esta novela \u201ces una invectiva contra los libros de caballer\u00edas y a su vez un homenaje a esos libros. Por ah\u00ed se revela su naturaleza esencial, su evidencia m\u00e1s profunda y revolucionaria, su absoluta genialidad, que estriba en haber creado un mundo radicalmente ir\u00f3nico, en el que todo son verdades b\u00edfidas, ambiguas, poli\u00e9dricas, tornasoladas y contradictorias\u201d.<\/p>\n<p>Y ese es el mundo caracter\u00edstico, tambi\u00e9n, de la novela como g\u00e9nero, al menos de la que m\u00e1s le importa, que es la que se hace cargo del legado de Cervantes, puesto que hereda la ir\u00f3nica visi\u00f3n del mundo del escritor espa\u00f1ol para colocar la iron\u00eda en el centro mismo de la novela: el punto ciego<strong>.<\/strong><\/p>\n<p>Cercas tiene en cuenta la otra pata de la relaci\u00f3n autor-libro. Reconoce que un libro no existe por s\u00ed mismo hasta que alguien lo lee; un libro sin <strong>lector <\/strong>es un mont\u00f3n de letra muerta. Y es cuando los lectores lo abrimos y empezamos a leerlo cuando se opera una magia cotidiana y la letra resucita, dotada de una vida nueva. Es el lector y no solo el escritor quien crea el libro.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2015\/10\/05\/eps\/1444051939_865603.html\" rel=\"external nofollow\">Virginia Woolf<\/a> lo dijo: \u201cEn su modestia, parecen ustedes considerar que los escritores est\u00e1n hechos de una pasta distinta de la suya, que saben m\u00e1s sobre los hombres de lo que ustedes saben. Nunca hubo un error m\u00e1s fatal. Es esta divisi\u00f3n entre el lector y escritor, esta humildad de su parte, estos aires de grandeza de la nuestra, lo que corrompe y castra los libros, que deber\u00edan ser el fruto saludable de una estrecha e igualitaria alianza entre nosotros\u201d.<\/p>\n<p>Asegura que se queda corta, ya que el lector crea el libro todav\u00eda m\u00e1s que el escritor, al menos en el caso de los mejores lectores y los libros mejores. \u201cNo es nunca el autor el que hace una obra maestra. La obra maestra se debe a los lectores, a la calidad del lector. Lector riguroso, con sutileza, con lentitud, con tiempo e ingenuidad armada. Solo \u00e9l puede hacer una obra maestra\u201d, tal como lo dec\u00eda <a href=\"https:\/\/lapalabrainfinita.wordpress.com\/2013\/03\/18\/2171lector-que-muere-paul-valery\/\" rel=\"external nofollow\">Paul Val\u00e9ry<\/a>.<\/p>\n<p>A su vez, el lector necesita que el autor le conceda un espacio para afincarse en la obra y poder crearla mano a mano con este. Ese espacio es una ambig\u00fcedad donde el lector podr\u00e1 penetrar y desplegar all\u00ed el rigor, la sutileza y la ingenuidad armada que le ped\u00eda Val\u00e9ry. El autor debe abrirle una sutil puerta de entrada al hermetismo de su mundo ficticio, que ser\u00e1 el punto ciego. Mientras lee las novelas y relatos del punto ciego, la tarea del lector consiste en localizar ese punto a trav\u00e9s del laberinto de pistas que el autor ha dispuesto. Una vez localizado, el lector debe colarse por \u00e9l para adentrarse a fondo y sin miedo, como un espele\u00f3logo en territorios que solo la novela o el relato puede explorar.<\/p>\n<p>Las novelas y relatos del punto ciego no son los que contienen ambig\u00fcedades, contradicciones, paradojas e iron\u00edas, porque toda buena novela o todo buen relato las contiene. Son aquellos que colocan la ambig\u00fcedad, la contradicci\u00f3n, la paradoja y la iron\u00eda en su mismo centro para que su poder irradie por todo el texto. Cuanto m\u00e1s ambigua una obra, mejor es, porque es m\u00e1s polis\u00e9mica, porque m\u00e1s interpretaciones induce o admite y m\u00e1s sentido es capaz de abarcar.\u00a0 Por lo tanto, el punto ciego es lo que contribuye a hacer m\u00e1s ambigua o polis\u00e9mica una obra literaria.<\/p>\n<p>Hemos centrado nuestra particular mirada de <em>El punto ciego<\/em> en ese aspecto de la novela que resulta original y que ayuda a la hora de encarar cualquier obra. Cercas analiza muchos m\u00e1s libros y otros temas relacionados. Pero nos ha interesado esa respuesta que es la propia pregunta, la novela como g\u00e9nero de las preguntas, como soporte para cambiar el mundo, esa visi\u00f3n personal que no todas las obras literarias poseen pero que, si somos capaces de captarla, enriquecer\u00e1 nuestro bagaje lector.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seg\u00fan Javier Cercas, las novelas del punto ciego son aquellas que colocan la ambig\u00fcedad, la contradicci\u00f3n, la paradoja y la iron\u00eda en el centro de la obra, para que su poder irradie por todo el texto. 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