{"id":394,"date":"2022-07-26T12:24:46","date_gmt":"2022-07-26T10:24:46","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/?p=394"},"modified":"2022-07-26T12:24:46","modified_gmt":"2022-07-26T10:24:46","slug":"falta-ficcion-en-la-narrativa-actual","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/2022\/07\/26\/falta-ficcion-en-la-narrativa-actual\/","title":{"rendered":"\u00bfFalta ficci\u00f3n en la narrativa actual?"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: right;\">Yo soy aquel que en la invenci\u00f3n excede<br \/>\na muchos; y al que falta en esta parte,<br \/>\nes fuerza que su fama falta quede.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u00a0<\/em><em>(Viaje al Parnaso. <\/em>Cap IV. Cervantes)<\/p>\n<p>Gracias a Cercas hemos sido conscientes de nuestro <a href=\"https:\/\/serescritor.com\/la-novela-segun-javier-cercas-2\/\" rel=\"external nofollow\">punto ciego<\/a> en lo que a lo literario se refiere. Esto que ahora nos resulta tan claro llevaba tiempo rond\u00e1ndonos la cabeza, pero no pod\u00edamos ponerle nombre; nos referimos a la falta de fabulaci\u00f3n o de ficci\u00f3n en la narrativa. La confluencia de varias casualidades nos ha llevado a esa conclusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Todo comenz\u00f3 a tener sentido con la lectura de <a href=\"http:\/\/vicenteluismora.blogspot.com\/2020\/12\/como-esta-escrita-centroeuropa.html\" rel=\"external nofollow\"><em>Centroeuropa<\/em> <\/a>de Vicente Luis Mora. Esta novela nos abri\u00f3 los ojos igual que lo hizo su protagonista, Redo, cuando despu\u00e9s de llegar a la Prusia del XIX, tras un largo viaje, descubre bajo tierra a un <em>Var\u00f3n, prusiano, soldado h\u00fasar y congelado<\/em>. Solo con este arranque de la novela ya nos sumergimos en una narraci\u00f3n profundamente ficticia. Esta afirmaci\u00f3n puede sonar redundante, pero es el asunto que nos trae aqu\u00ed. Aunque por el t\u00edtulo y ese inicio pueda parecer una novela hist\u00f3rica, en cuanto nos sumergimos en ella descubrimos que si utiliza ciertos elementos reales de un pasado hist\u00f3rico, es solo con la intenci\u00f3n de crear un interesante marco que le posibilite fabular.<\/p>\n<p>Posteriormente vinieron m\u00e1s lecturas y, despu\u00e9s de muchas de ellas, siempre termin\u00e1bamos con la sensaci\u00f3n de que eran demasiado \u201creales\u201d y no aportaban esa otra mirada que se espera de las obras literarias. Esto se uni\u00f3 a este par de an\u00e9cdotas que vamos contar y que nos ayudaron a encajar todas las piezas.<!--more--><\/p>\n<p>La primera es una afirmaci\u00f3n de una persona que asisti\u00f3 a una de nuestras tertulias literarias: \u201cYo solo leo este tipo de novelas, de ciencia ficci\u00f3n, porque las dem\u00e1s no me aportan nada nuevo\u201d. Despu\u00e9s de darle vueltas al asunto, entendimos que lo que en realidad estaba diciendo era que el resto de novelas no inclu\u00edan un grado de ficci\u00f3n suficiente para tunear los temas mundanos, es decir reales \u2014esta conversaci\u00f3n ya tiene un tiempo y tambi\u00e9n la ciencia ficci\u00f3n ha cambiado mucho; ah\u00ed est\u00e1, si no, <a href=\"https:\/\/elpais.com\/cultura\/2020\/09\/18\/babelia\/1600425233_814535.html\" rel=\"external nofollow\">Ted Chiang<\/a> para demostrarlo\u2014. Falta de novedad era lo que reclamaba esta lectora para las novelas.<\/p>\n<p>Y la segunda es la defensa que una alumna de uno de nuestros talleres de escritura hizo cuando le afeamos la falta de verosimilitud en un texto suyo: \u201cPero\u2026 si ocurri\u00f3 as\u00ed\u201d. Claro, sin embargo no se daba cuenta de que el formato en el que estaba intentando meter esa an\u00e9cdota era un relato, por tanto ten\u00eda que regirse por sus normas, que son distintas de las de la realidad; es decir, deb\u00eda procurar un tratamiento estil\u00edstico de lo real.<\/p>\n<p>Con este tema en la cabeza, nos pusimos a indagar y descubrimos <em><a href=\"https:\/\/www.pre-textos.com\/escaparate\/product_info.php?products_id=1943\" rel=\"external nofollow\">La huida de la imaginaci\u00f3n<\/a>.<\/em> Un interesante y atrevido ensayo de Vicente Luis Mora que <em>pone en el punto de mira a esa literatura que valora el hecho real por encima de la imaginaci\u00f3n y que domina el actual panorama literario.<\/em> <em>La \u00faltima vez que le\u00edmos algo tan directo y con tanta intenci\u00f3n era del fil\u00f3logo y profesor V\u00edctor Moreno en su libro <\/em><a href=\"https:\/\/serescritor.com\/preferiria-no-leer\/\" rel=\"external nofollow\"><em>Preferir\u00eda no leer<\/em><\/a><em>. Nos imaginamos a Mora como un Quijote luchando contra unos molinos que, en lugar de gigantes, son <\/em><em>novelas que preconizan la autoexhibici\u00f3n. Ahora q<\/em><em>ueda por ver si el ensayo es producto de un loco atrevido o de un cuerdo rom\u00e1ntico, pero lo que est\u00e1 claro es que aporta mucha documentaci\u00f3n, buenos argumentos y coherencia para mostrar su punto de vista de forma di\u00e1fana.<\/em><\/p>\n<p><em>Biograf\u00edas noveladas, autobiograf\u00edas presentadas como novelas que rompen el pacto con el lector est\u00e1n a la orden del d\u00eda, lo que nos lleva a preguntarnos si realmente interesan tanto las vidas y los problemas de familia o de salud de determinados autores y c\u00f3mo los gestionan. Y la prueba m\u00e1s evidente es el tema de la pandemia <\/em><em>\u00bfOs hab\u00e9is dado cuenta el juego que ha dado? En la <a href=\"https:\/\/periodistas-es.com\/la-primera-oleada-de-obras-sobre-la-pandemia-llega-a-la-feria-del-libro-de-frankfurt-155007\" rel=\"external nofollow\">feria del libro de Fr\u00e1ncfort del a\u00f1o pasado<\/a> pudimos comprobar que autoras como Margaret Atwood <\/em><em>y Jodi Picoult aportaron su granito de arena con sendas obras; Atwood, con la obra colectiva: <\/em><em>Fourteen days: an unauthorised gathering <\/em>y Picoult<em>, <\/em>con el libro con el que intent\u00f3 dar un sentido al horrible a\u00f1o 2020:<em> Wish you were here<\/em>. Esta autora afirm\u00f3 que &#8220;los artistas deben hallar un sentido a las cosas que no entendemos, y una pandemia mundial es una de ellas&#8221;<em>. <\/em><em>De acuerdo, pero \u00bfqu\u00e9 hacemos con una de las primeras reglas de la escritura seg\u00fan la cual para contar algo que te ha marcado hay que poner distancia de por medio y que pase el tiempo, porque en caliente es dif\u00edcil trascender la imagen propia? <\/em><\/p>\n<p><em><strong>Volver a la fabulaci\u00f3n<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em>Analicemos ahora qu\u00e9 significa escribir ficci\u00f3n, fabular. La primera acepci\u00f3n del DRAE es<\/em><em>: Imaginar cosas fabulosas como si fueran reales<\/em><em>. La segunda: <\/em><em>Inventar o imaginar tramas o argumentos.<\/em><em> En cualquier caso, utilizar la imaginaci\u00f3n. <\/em><\/p>\n<p><em>Antes del Romanticismo, y mirado desde una perspectiva cl\u00e1sica, lo de fabular no estaba muy bien visto porque el resultado ofrec\u00eda dramas repletos de situaciones inveros\u00edmiles o incluso absurdas que serv\u00edan para hacer olvidar al p\u00fablico sus miserias. Entonces no se conceb\u00eda una obra con el \u00fanico fin de divertir al p\u00fablico sin m\u00e1s ni m\u00e1s, ten\u00eda que poseer una \u201cense\u00f1anza o moralina\u201d. Sin embargo, con la llegada del siglo XIX la situaci\u00f3n cambia ya que surge la novela realista, cuyo objetivo es <\/em><em>\u2014en palabras de <\/em><em>Sthendal<\/em><em>\u2014<\/em> <em>ser un <strong>espejo<\/strong> que se pasee delante de un camino, <\/em>es decir mostrar la realidad hist\u00f3rico-social del momento. Esto no significaba que no hubiera invenci\u00f3n sino que <a href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/la-novela-como-acto-imaginativo---alarcn-bcquer-galds-clarn-0\/html\/00b080cc-82b2-11df-acc7-002185ce6064_2.html#I_0_\" rel=\"external nofollow\">la realidad se transformaba en ficci\u00f3n<\/a>.<\/p>\n<p>U<em>na de las funciones m\u00e1s importantes de la Literatura es la po\u00e9tica o est\u00e9tica. El autor utiliza medios expresivos para lograr una belleza y un estilo propio en la escritura. Con esto lo que consigue es ofrecer una nueva visi\u00f3n de la realidad. El mecanismo, m\u00e1s o menos, es el siguiente: las palabras nos remiten a una realidad extraling\u00fc\u00edstica que el h\u00e1bil autor va convirtiendo en im\u00e1genes evocadoras <\/em><em>\u2192<\/em><em> estas consiguen que ese referente ordinario quede atr\u00e1s <\/em><em>\u2192<\/em><em> el resultado es dar vida a un nuevo referente metaf\u00f3rico, por tanto literario y por tanto de significado \u00fanico. Esta y no otra es la forma de convertir en literario un texto.<\/em><\/p>\n<p><em><strong>Si no se utiliza la imaginaci\u00f3n\u2026<\/strong><\/em><\/p>\n<p><em>Podemos caer en una serie de errores que jugar\u00e1n en contra de nuestra propia obra; dos de los m\u00e1s graves son estos:<\/em><\/p>\n<p><em>\u2014<\/em><em>Crear <strong>personajes estereotipados<\/strong>. Se parecen demasiado a los seres reales que se mueven en el entorno narrativo del autor y por tanto del lector.<\/em> El estereotipo es la imagen que tenemos de un determinado personaje en un \u00e1mbito concreto\u00a0y con una serie de <strong>caracter\u00edsticas<\/strong> que forman el t\u00f3pico. Esto que, en un principio, facilita el trabajo del autor \u2014no se tiene que molestar mucho en desarrollar un perfil psicol\u00f3gico\u2014 da\u00f1a cualquier texto de ficci\u00f3n. Para dar vida a un nuevo ser, hay que crear personajes arquet\u00edpicos, es decir que act\u00faen como cualquier persona \u201creal\u201d pero que se distingan por romper el clich\u00e9 o el modelo, darles cierta singularidad que les haga diferentes, peculiares. De esta forma, el lector se sentir\u00e1 sorprendido y si lo hacemos muy bien, fascinado.<\/p>\n<p><em>\u2014<\/em><em><strong>Esquematismo estil\u00edstico<\/strong><\/em><em>. Se tiende hacia un esquematismo narrativo que recuerda mucho al del periodismo. El autor tiene esto en la cabeza: como el lector sabe que lo que le est\u00e1n contando es verdad, solo necesita que el texto le verifique el n\u00facleo argumental. <\/em>Echando mano de un s\u00edmil, el autor con su obra ser\u00eda como una especie de amplificador que emite una noticia que ha corrido de boca en boca y ha ido agrand\u00e1ndose debido a todas las variaciones que los distintos fabuladores y espont\u00e1neos de lo oral han ejercido en su difusi\u00f3n del sucedido. <em>Y se pone manos a la obra, sin darse cuenta de que si la misma noticia tuviera adem\u00e1s un tratamiento literario, lo podr\u00eda aprovechar para responder en el relato <\/em>a todas las posibles cuestiones que la imaginaci\u00f3n lectora pudiera buscar.<\/p>\n<p>Con una adecuada estructura interna, la intervenci\u00f3n de la ficci\u00f3n y la memoria interpretativa del autor, que pondr\u00eda en perspectiva el tema, se lograr\u00eda que los hechos llegaran al lector tamizados. Mediante la observaci\u00f3n atenta, la indagaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n se conseguir\u00eda una progresi\u00f3n dram\u00e1tica de los hechos que resultar\u00eda eficaz para satisfacer a un lector ansioso de rellenar los huecos que la noticia en s\u00ed misma no aporta. Habr\u00eda que dilatar la relaci\u00f3n de detalles generando una escena tras otra, en orden sucesivo, con el fin de ir acumulando los datos; la descripci\u00f3n y el di\u00e1logo ser\u00edan b\u00e1sicos en la composici\u00f3n de escenas; la creaci\u00f3n de atm\u00f3sferas aportar\u00eda suspense, misterio, al relato y la descripci\u00f3n de los personajes ir\u00eda en funci\u00f3n de la progresi\u00f3n dram\u00e1tica de la historia.<\/p>\n<p>Un <a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2010\/01\/31\/opinion\/1264892413_850215.html\" rel=\"external nofollow\">ejemplo de obra literaria basada en un hecho real<\/a> es <em>Cr\u00f3nica de una muerte anunciada. <\/em>Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez mezcl\u00f3 cr\u00f3nica period\u00edstica con algunos de los elementos de la novela policial y del realismo m\u00e1gico. Utiliz\u00f3 un narrador mezcla de periodista y testigo de los hechos, con lo que consigui\u00f3 aportar dos tipos de datos: los extra\u00eddos de los informes y entrevistas a los involucrados y los de su propia cosecha y que pudo testimoniar \u2014rompe as\u00ed con los l\u00edmites realidad\/ficci\u00f3n, cr\u00f3nica\/testimonio\u2014. Trascendi\u00f3 lo real hablando de responsabilidad colectiva, de sociedades que prejuzgan y de la cultura del honor y la venganza, y lo que consigui\u00f3 es restablecer unos cuantos valores sociales. El resultado lo hemos disfrutado todos los lectores: una gran novela donde los hechos reales fueron convertidos en ficci\u00f3n, con tal poder, que suplantaron a la realidad.<\/p>\n<p><em>Otros errores, que no vamos a desarrollar porque nos extender\u00edamos en exceso, podr\u00edan ser el decaimiento narrativo, la falta de ambici\u00f3n literaria y carencia de inter\u00e9s ling\u00fc\u00edstico y estil\u00edstico\u2026 <\/em><\/p>\n<p><em><strong>La falta de ficci\u00f3n tiene arreglo<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Es curioso c\u00f3mo hacia 2010, ante la incipiente aparici\u00f3n de una literatura basada en hechos reales, comenzaron a surgir en la prensa abundantes art\u00edculos de opini\u00f3n criticando la imaginaci\u00f3n en las obras y dando preferencia a aquellas que reflejaran la experiencia directa. Es cierto que actualmente las librer\u00edas est\u00e1n llenas de libros que tratan temas como el maltrato a la mujer, las pandemias, el abuso cometido con menores, la diversidad sexual, las enfermedades terminales\u2026; son obras realistas que muestran a las claras qui\u00e9nes son los malos y qui\u00e9nes los buenos, y que reflejan nuestra sociedad como en un espejo. Bajo la estructura narrativa de presentaci\u00f3n, nudo y desenlace, muestran el estado de cosas de nuestra moral colectiva. Este punto de vista de este tipo de narrativa pone el acento en el aspecto humano de lo vivido, y esto es quiz\u00e1 lo que atrae a los lectores.<\/p>\n<p>Hoy en d\u00eda, diez a\u00f1os m\u00e1s tarde, aqu\u00ed estamos nosotros rescatando a la imaginaci\u00f3n. La ley del p\u00e9ndulo aparece una vez m\u00e1s. Lo que les falta a bastantes de las obras anteriormente citadas es el tratamiento literario, que es el que aporta el valor de arte. <strong>Este fomenta las reacciones emocionales<\/strong> en las personas que disfrutan de \u00e9l, a la vez que<strong> favorece el desarrollo de la imaginaci\u00f3n <\/strong>y por tanto la<strong> capacidad de reflexi\u00f3n, de comunicaci\u00f3n y la creatividad<\/strong>.<\/p>\n<p>En resumen, si queremos que <a href=\"https:\/\/elpais.com\/diario\/2010\/01\/31\/opinion\/1264892413_850215.html\" rel=\"external nofollow\">una obra de ficci\u00f3n obtenga su valor art\u00edstico<\/a> hay que universalizar o, dicho de otro modo, impersonalizar un sentimiento o una emoci\u00f3n que fueron primero propiedad del autor. Esos datos testimoniales o hist\u00f3ricos quedar\u00edan as\u00ed liberados para dar el aspecto de un producto nuevo, con rigor cultural y art\u00edstico. Ya sabemos que no es tan f\u00e1cil hacer esto, entre otras cosas porque hay que lidiar con la verosimilitud y esta, amigos, exige un plus al escritor.<\/p>\n<p>Por si todav\u00eda hubiera alguna duda, rematamos este tema con las palabras de Vicente Luis Mora quien aporta la soluci\u00f3n definitiva al problema: \u201cLa falta de invenci\u00f3n puede y debe compensarse con una acerada tensi\u00f3n estil\u00edstica y con una visi\u00f3n de la realidad afilada y m\u00e1s dirigida al entendimiento de la situaci\u00f3n social que a una desmayada exposici\u00f3n de las aburridas circunstancias personales\u201d.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La falta de invenci\u00f3n puede compensarse con una acerada tensi\u00f3n estil\u00edstica y una visi\u00f3n de la realidad afilada, m\u00e1s dirigida al entendimiento de la situaci\u00f3n social que a una desmayada exposici\u00f3n de las aburridas circunstancias personales.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":94,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[9,10,11],"tags":[767,770,769,768,771],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/394"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/users\/94"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=394"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/394\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":395,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/394\/revisions\/395"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=394"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=394"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=394"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}