{"id":436,"date":"2023-06-24T10:10:22","date_gmt":"2023-06-24T08:10:22","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/?p=436"},"modified":"2023-06-24T11:51:06","modified_gmt":"2023-06-24T09:51:06","slug":"filosofar-en-lengua-castellana","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/2023\/06\/24\/filosofar-en-lengua-castellana\/","title":{"rendered":"Filosofar en lengua castellana"},"content":{"rendered":"<p>Frente a la actitud tradicional que considera el lenguaje como un instrumento de comunicaci\u00f3n, aparece en el siglo XVIII una corriente filos\u00f3fica que supera el concepto instrumental del lenguaje y ve en \u00e9l una fuente de conocimiento de la realidad. El lenguaje deja de ser un simple objeto de estudio y se convierte en un elemento estructurador de lo que es el hombre. Comprender el mundo solo es posible a trav\u00e9s del lenguaje. La idea rom\u00e1ntica de la cuasi identidad entre pensamiento y lenguaje procede de Herder (1744-1803).<\/p>\n<p>Sin embargo, quien llega todav\u00eda m\u00e1s lejos es el poeta Shelley (1792-1822) al afirmar que el lenguaje ha creado el pensamiento. No resulta f\u00e1cil admitir como cierta proposici\u00f3n tan taxativa; tampoco es posible imaginar de qu\u00e9 forma pudo surgir el pensamiento, sin el concurso de una herramienta tan poderosa como el lenguaje. En cualquier caso, la relaci\u00f3n entre los dos conceptos es, sin duda, \u00edntima e inseparable.<\/p>\n<p>Admitido el v\u00ednculo estrecho que existe entre ambos\u00a0t\u00e9rminos, la debilidad de la filosof\u00eda producida en Espa\u00f1a a partir del siglo XVIII, en comparaci\u00f3n con la que florece en otras lenguas europeas, no deja de ser un enigma. El castellano fue la primera lengua vulgar volcada a la filosof\u00eda. La Escuela de Traductores de Toledo inici\u00f3 esta vocaci\u00f3n en el siglo XII y, en el siguiente, Alfonso X (1221-1284) emprendi\u00f3 la misi\u00f3n de transcribir a la lengua castellana todos los saberes de la \u00e9poca, con la ayuda de los jud\u00edos ilustrados que, por motivos religiosos, sent\u00edan aversi\u00f3n hacia el lat\u00edn. No en vano el, quiz\u00e1, primer tratado de filosof\u00eda moral en la historia de la Humanidad \u2014Los <em>Proverbios Morales<\/em> del rabino toledano Don Seb Tob\u2014 est\u00e1 escrito en la lengua castellana del siglo XIV.<\/p>\n<p>Terminada La Reconquista, Espa\u00f1a es la primera naci\u00f3n pol\u00edtica moderna en la que unos monarcas poseen el poder absoluto, incluido el monopolio de la lengua. El mismo a\u00f1o en que culmina \u00e9sta con la toma de Granada y se maquina la conquista de los territorios americanos, Nebrija publica la primera gram\u00e1tica completa y sistem\u00e1tica que ninguna otra lengua vulgar ha dispuesto, concebida no solo para la instrucci\u00f3n del pueblo llano, sino tambi\u00e9n con el objetivo de imponer el castellano como lengua de \u201cvencedores\u201d a \u201cotras peregrinas lenguas\u201d de pueblos \u201csubyugados\u201d.<\/p>\n<p>El advenimiento de la Edad Moderna supuso un cambio importante en el concepto del hombre en sociedad. Frente a la noci\u00f3n de soberan\u00eda absoluta \u2014el pr\u00edncipe por encima de la ley\u2014 y negadora de los derechos individuales, asoma una reflexi\u00f3n radicalmente cr\u00edtica contra la carrera colonial de la monarqu\u00eda espa\u00f1ola en el nuevo continente: el expolio de sus recursos y el genocidio de sus pueblos; reflexi\u00f3n que surge en torno a la Escuela de Salamanca, de la mano de Francisco de Vitoria (1483-1546), el jesuita Juan de Mariana (1535-1624), pasando por Bartolom\u00e9 de las Casas (1484-1566), Domingo de Soto (1494-1560), Melchor Cano (1507-1560) o Francisco Su\u00e1rez (1548- 1617).<\/p>\n<p>Se trataba de un razonamiento absolutamente original y moderno que tuvo poca vida; ni siquiera se traslad\u00f3 a vulgar castellano lo que tan cabalmente hab\u00eda sido escrito en lat\u00edn. La expulsi\u00f3n de los jud\u00edos \u2014la <em>inteligencia<\/em> espa\u00f1ola\u2014, la instauraci\u00f3n de la Inquisici\u00f3n, el derribo de la democracia municipal en el reinado de Carlos I y tal vez la expulsi\u00f3n de los moriscos contribuyeron a ello, ocasionando la mayor cat\u00e1strofe filos\u00f3fico-cultural en la historia de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>A partir del siglo XVII, se inicia el declive de Espa\u00f1a, un proceso paulatino de agotamiento y desgaste que<u> provoc\u00f3<\/u> el hundimiento de la econom\u00eda: de ser una potencia hegem\u00f3nica pas\u00f3 a ser un pa\u00eds empobrecido y perif\u00e9rico. La universidad vivi\u00f3 la misma decadencia, con un progresivo deterioro en todas las ramas del saber, sin que la filosof\u00eda fuera una excepci\u00f3n. Ning\u00fan pensador de m\u00e9rito emerge hasta el siglo XX, salvo el benedictino Benito Jer\u00f3nimo Feij\u00f3o (1676-1764) \u2014que adopta la Ilustraci\u00f3n frente al tomismo dominante\u2014 y quiz\u00e1 el can\u00f3nigo Jaime Balmes (1810-1848) \u2014en el campo de la sociolog\u00eda\u2014, a pesar de la opini\u00f3n negativa que de \u00e9l ten\u00eda Unamuno.<\/p>\n<p>Hay que esperar al siglo XX para recuperar la esperanza. Unamuno (1864-1936), Ortega (1883-1955), Gaos (1900-1969), Mar\u00eda Zambrano (1904-1991) y Juli\u00e1n Mar\u00edas (1914-2005), entre otros, despejan el horizonte. Tanto en cantidad como en calidad, la filosof\u00eda espa\u00f1ola alcanza el nivel que le corresponde, con aportaciones in\u00e9ditas venidas de la m\u00edstica y la literatura, utilizando el ensayo como v\u00eda m\u00e1s adecuada para conectar con el p\u00fablico en general.<\/p>\n<p>Llegados a este punto, surge la pregunta: \u00bfC\u00f3mo se explica esta debilidad de la producci\u00f3n filos\u00f3fica en castellano? Si el castellano fue la primera lengua vulgar a la que se vertieron textos filos\u00f3ficos; si Espa\u00f1a dispuso de la primera gram\u00e1tica concebida para la expresi\u00f3n del razonamiento puro; si el pensamiento espa\u00f1ol en el siglo XVI era indiscutible<u>mente<\/u> original y pionero en Europa, \u00bfpor qu\u00e9 se produjo vac\u00edo tan enigm\u00e1tico durante tres siglos, que no se colma hasta \u00e9poca reci<u>ente<\/u>? E incluso, \u00bfexiste en realidad un pensamiento espa\u00f1ol hoy en d\u00eda?<\/p>\n<p>Por otra parte, es conocida la dificultad que encuentran los traductores para trasladar al castellano textos filos\u00f3ficos escritos en otras lenguas. Entonces, uno puede preguntarse si no ser\u00e1 que la nuestra tiene limitaciones para la expresi\u00f3n filos\u00f3fica. Nadie duda de la riqueza de su l\u00e9xico, no solo por el n\u00famero de t\u00e9rminos del diccionario, sino tambi\u00e9n por ser apta para expresar con cierta exactitud los m\u00e1s variados estados del esp\u00edritu. Lo que se cuestiona es su adaptaci\u00f3n a los avances que han experimentado las ciencias en general y las doctrinas filos\u00f3ficas en particular.<\/p>\n<p>El 6 de noviembre de 1970 apareci\u00f3 en el diario <em>Exc\u00e9lsior<\/em> de M\u00e9xico una entrevista al escritor mexicano Salvador Elizondo (1932-2006) con motivo de un cursillo titulado \u201c<em>La autocr\u00edtica literaria<\/em>\u201d, organizado por la facultad de Filosof\u00eda y Letras de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico. \u00a0En ella, el autor de <em>El graf\u00f3grafo<\/em> declaraba su postura cr\u00edtica en torno a las posibilidades de la lengua castellana para dar expresi\u00f3n al pensamiento contempor\u00e1neo: \u201c<em>Es necesario romper, como lo hizo G\u00f3ngora en el siglo XVI, con el car\u00e1cter demasiado r\u00edspido del castellano, volverlo otra lengua como lo hizo <\/em>Joyce con el ingl\u00e9s en el<em> Ulises<\/em>\u201d.<\/p>\n<p>Elizondo apunta las dificultades que, como escritor, encuentra para trasladar al papel los conceptos de naturaleza puramente intelectual; el castellano resulta un lenguaje tan dif\u00edcilmente maleable, tan al filo de los sentidos que imposibilita sortear con las palabras operaciones mentales que escapan a los registros del idioma: \u201cCreo que la lucha del castellano, la lucha de Am\u00e9rica, como lo ha dicho Borges, es <em>descorporizarlo<\/em>, quitarle su riqueza sensual, desatenderse de su tradici\u00f3n realista e instaurar nuevas normas susceptibles de expresar las categor\u00edas m\u00e1s puramente abstractas del pensamiento; o sea, para lo que yo quiero decir, no cuenta con suficiente instrumental de lenguaje\u201d.<\/p>\n<p>Esta insuficiencia trata de superarse con el uso de sin\u00f3nimos. Pero es obvio que lo \u201dalbo\u201d no siempre quiere decir \u201cblanco. Esta pr\u00e1ctica ha conducido al <em>adjetivismo<\/em>, \u201cuna plaga\u201d, la peor que puede padecer un idioma. Y lo mismo ocurre con la frecuencia en la aplicaci\u00f3n de la conjunci\u00f3n \u201cque\u201d, una palabra horrible\u201d, pero de cuyo uso dif\u00edcilmente puede prescindirse en la ordenaci\u00f3n de una frase.<\/p>\n<p>Por otra parte, el castellano tiene solo dos formas ontol\u00f3gicas de expresar el verbo ser o estar. En alem\u00e1n hay diecisiete formas. De ah\u00ed las dificultades que impidieron al doctor Jos\u00e9 Gaos una m\u00e1s limpia traducci\u00f3n de <em>El ser y el tiempo<\/em> de Heidegger. Eso nos da una idea de lo r\u00edspido del lenguaje; el castellano est\u00e1 muy regido por reglas no solo acad\u00e9micas, sino tambi\u00e9n las que ha impuesto la tradici\u00f3n. Respetamos mucho a los autores. Tenemos una influencia muy \u201cgrosera\u201d de la literatura espa\u00f1ola, en la que todo se \u201chuele\u201d o se \u201ctoca\u201d. Y eso tiene como lastre la imposibilidad de desempe\u00f1arse con eficacia en el mundo de las operaciones intelectuales.<\/p>\n<p>Las declaraciones de Salvador Elizondo revelan una profunda incomodidad con la lengua que le ha tocado en suerte. Podemos estar de acuerdo o no con los argumentos que defiende para incapacitarla en prop\u00f3sitos estrictamente conceptuales, pero hay que reconocer que el escritor mexicano ocupa una posici\u00f3n central \u2014y, a la vez, exc\u00e9ntrica\u2014 en el paisaje de la literatura mexicana, pues es autor de una obra literaria abierta y profunda, significada por el uso de formas de expresi\u00f3n disidentes \u2014junto a Borges y Arreola\u2014, por su insistencia en el movimiento autorre\ufb02exivo de la escritura, su circularidad o su solipsismo.<\/p>\n<p>Pareciera que juicio tan severo fuera motivo de pol\u00e9mica abundante, pero no hay rastro de que as\u00ed ocurriera. La lectura del libro <em>La lucha por la lengua<\/em> (Los tres editores, 2023) nos ha permitido conocer la existencia de una carta que la escritora costarricense Eunice Odio (1919-1874) public\u00f3 unas semanas despu\u00e9s en la revista <em>La Vida Literaria<\/em> bajo el t\u00edtulo \u201c<em>Carta a Salvador Elizondo<\/em>\u201d. Estos son sus principales alegatos:<\/p>\n<p><em>En primer lugar, he de recordarte un lugar supercom\u00fan: todo idioma va haci\u00e9ndose a la medida de quienes van invent\u00e1ndolo y habl\u00e1ndolo, de acuerdo con sus necesidades m\u00e1s profundas. Los espa\u00f1oles que trajeron el castellano a nuestras tierras eran m\u00edsticos, pasionales y sensuales como los de ahora. Por otro lado, \u00bfquieres algo m\u00e1s sensual que la corte de Moctezuma, tan bien descrita y con tanto regodeo de sus sentidos, por el ilustr\u00edsimo Bernal D\u00edaz del Castillo? \u00bfCrees que hay algo m\u00e1s sensual, por su colorido y textura, que los cuadros hechos de plumas por los grandes artistas an\u00f3nimos del Imperio incaico?<\/em><\/p>\n<p><em>S\u00ed, hombre, s\u00ed. Los hispanoamericanos somos sensuales, pasionales, m\u00edsticos y, adem\u00e1s, nos gusta ser todo eso ad infinitum. Por lo tanto, cuando anuncias tus designios consistentes en despojar al castellano de su riqueza sensual, cualquiera que sepa algo de estas cosas se dice que lo que quieres es nada menos que transformar el temperamento y el alma \u2014el ser\u2014 del continente hispanoamericano y de Espa\u00f1a.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00bfNo te parece que lo que intentas es algo demasiado grave y dif\u00edcil? \u00bfNo crees que la tarea redentora que te has propuesto llevar a cabo \u2014es decir, volver fr\u00edgidos y otras cosas a los fundamentalmente ardientes y disparados hacia el milagro\u2014 tiene proporciones demasiado grandes para ser realizada por un hombre o hasta por varios (aunque entre esos varios est\u00e9n t\u00fa y Jorge Luis Borges)? <\/em><\/p>\n<p><em>M\u00e1s todav\u00eda: pienso que si reflexionas seria, l\u00facidamente, ver\u00e1s que tu empe\u00f1o es in\u00fatil, ya que el espa\u00f1ol puede ser sensual, asensual o lo que gustes, seg\u00fan lo manejes, y que, ciertamente, Jorge L. Borges es la demostraci\u00f3n m\u00e1s acabada de que, si esa es la voluntad de quien crea en espa\u00f1ol, puede \u2014a condici\u00f3n de que domine su idioma\u2014despojarlo de su \u00abriqueza sensual\u00bb y de lo que se le ocurra, para convertirlo en un instrumento magn\u00edfico, absolutamente eficaz, con el cual es posible llegar a ideas abstractas e irrealidades de una vivacidad y pureza incomparables. <\/em><\/p>\n<p><em>Tambi\u00e9n, seg\u00fan dijo el periodista de Exc\u00e9lsior, hablaste de la \u00abrispidez\u00bb que aqueja a nuestro idioma y que, seg\u00fan t\u00fa, habr\u00eda que quitarle a ultranza. Y volvemos a lo mismo. El castellano puede ser tan r\u00edspido como el mar bravo, o tan ligero y tierno como una pluma, seg\u00fan sea la voluntad de quien lo maneje.<\/em><\/p>\n<p><em>Y vamos a cosas m\u00e1s trascendentes. Afirmaste que el castellano \u201csolo tiene dos formas ontol\u00f3gicas de expresar el verbo ser o estar\u201d, en tanto que \u201cen alem\u00e1n hay diecisiete formas\u201d (de decir lo mismo). Pues no, se\u00f1or. En esa \u201co\u201d est\u00e1 todo el mal; o sea, tu error grave. Porque no es el alem\u00e1n el idioma en que podemos decir ser o estar, ya que en tal lengua no se trata de ser o estar, sino de ser y estar, puesto que en ella no hay diferencia ninguna entre esos dos estados tan fundamentales y \u201contol\u00f3gicamente\u201d distintos. \u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Porque el castellano es la \u00fanica de las lenguas vivas modernas que establece la diferencia esencial que existe entre el ser y el estar. En franc\u00e9s, en italiano, en ingl\u00e9s, en alem\u00e1n (y hasta en ruso, que, seg\u00fan los expertos, es una lengua riqu\u00edsima), no se trata de ser o estar, como en espa\u00f1ol, sino de ser y estar, porque en esos idiomas, ajenos al \u00e1mbito de la bella y sabia lengua espa\u00f1ola, superestructurada en todos los sentidos <\/em><em>\u2014<\/em><em>sem\u00e1ntica, etimol\u00f3gica, gramatical y, por encima de todo, ideol\u00f3gicamente<\/em><em>\u2014<\/em><em>, ser y estar son una misma cosa, aunque no lo sean en la realidad viva.<\/em><\/p>\n<p><em>En cuanto a lo que dices de G\u00f3ngora y Joyce, parece necesario aclararte que en todos los tiempos ha habido, que ahora hay y que ma\u00f1ana habr\u00e1, escritores que viven no precisamente para despojar al espa\u00f1ol de una rispidez que no tiene esencialmente, y menos para \u201cvolverlo otra lengua\u201d, sino para transfigurarlo y hacer cada vez mayor su gran esplendidez. Han sido poetas como Miguel Hern\u00e1ndez, C\u00e9sar Vallejo y Vicente Huidobro los que han asumido esa tarea de reinventar el idioma, mientras que muchos de los prosistas actuales comienzan por no conocer su lengua y terminan por carecer de imaginaci\u00f3n idiom\u00e1tica.<\/em><\/p>\n<p><em>Si, como afirmas, no cuentas con suficiente instrumental de lenguaje, quiz\u00e1 se deba a que te desperdicias. Esa impotencia es cuenta tuya y no del sabio, sonoro, maleable como el oro idioma castellano que, aunque hecho en el transcurso de muchos siglos por seres sensuales, pasionales y m\u00edsticos, puede transmitir la frigidez, la rispidez, la dulzura perfecta, los m\u00e1s altos grados de temperatura an\u00edmica y de abstracci\u00f3n, si quien lo tiene en sus manos, puede moldearlo a su gusto.<\/em><\/p>\n<p>La carta de Eunice Odio es una apasionada apolog\u00eda de la lengua castellana, a fuerza de contradecir puntualmente las declaraciones provocadoras e ir\u00f3nicas de Salvador Elizondo. Pero deja intacto el debate abierto sobre la insuficiencia del castellano para dar cuenta, de manera precisa y clara, de los conceptos que constituyen el pensamiento filos\u00f3fico moderno. As\u00ed que dejaremos que el debate contin\u00fae\u2026<\/p>\n<p>Mientras tanto, bueno ser\u00eda que todos los que se dedican al noble arte de pensar prestaran, como dice Odio, m\u00e1s atenci\u00f3n a su estilo literario y no echaran las culpas al idioma. Bien est\u00e1 que un fil\u00f3sofo se desga\u00f1ite hasta dar con la palabra exacta para significar un concepto metaf\u00edsico; bien est\u00e1 que un fil\u00f3sofo se desespere cuando no encuentra la frase justa para formular un juicio trascendente. Pero resulta desconcertante que profesionales tan respetables descuiden tanto su estilo literario, utilizando un lenguaje cr\u00edptico y rebuscado que la mayor\u00eda de los mortales repudiamos, lo que induce a abominar de una disciplina tan esencial como es la filosof\u00eda en este marem\u00e1gnum en el que vive inmerso el hombre actual.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si el castellano fue la primera lengua vulgar a la que se vertieron textos filos\u00f3ficos; si Espa\u00f1a dispuso de la primera gram\u00e1tica concebida para la expresi\u00f3n del razonamiento intelectual; si el pensamiento espa\u00f1ol en el siglo XVI era indiscutiblemente original y pionero en Europa: \u00bfC\u00f3mo se explica su debilidad para la producci\u00f3n filos\u00f3fica contempor\u00e1nea?<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":94,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[4,11,13],"tags":[825,826,830,829,824,827,828],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/users\/94"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=436"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":440,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/436\/revisions\/440"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=436"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=436"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=436"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}