{"id":453,"date":"2023-10-26T20:32:17","date_gmt":"2023-10-26T18:32:17","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/?p=453"},"modified":"2023-10-26T20:32:17","modified_gmt":"2023-10-26T18:32:17","slug":"donald-barthelme-las-ensenanzas-de-don-b","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/ser-escritor\/2023\/10\/26\/donald-barthelme-las-ensenanzas-de-don-b\/","title":{"rendered":"Donald Barthelme. Las ense\u00f1anzas de don B"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><em>\u00abEl rey de la literatura postmoderna norteamericana\u00bb<br \/>\n<\/em>Rodrigo Fres\u00e1n<\/p>\n<p>Cuando Barthelme escribe un relato, su \u00fanica intenci\u00f3n es crear una obra de arte. Pero una obra de arte posmoderna porque \u00e9l miraba a vanguardistas hist\u00f3ricos como <a href=\"https:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/sur--1\/html\/027eaac8-82b2-11df-acc7-002185ce6064_5.html\" rel=\"external nofollow\">Joyce<\/a> y <a href=\"https:\/\/www.hislibris.com\/el-numero-uno-john-dos-passos\/\" rel=\"external nofollow\">Dos Passos<\/a> y le\u00eda libros sobre est\u00e9tica de autores como <a href=\"https:\/\/masdearte.com\/laszlo-moholy-nagy-lo-hizo-todo\/\" rel=\"external nofollow\">Moholy-Nagy<\/a>, <a href=\"https:\/\/historia-arte.com\/artistas\/paul-klee\" rel=\"external nofollow\">Paul Klee<\/a> o <a href=\"https:\/\/www.museothyssen.org\/coleccion\/artistas\/mondrian-piet\" rel=\"external nofollow\">Mondrian<\/a>, cuyo inter\u00e9s le vino de la mano de su padre, muy buen arquitecto, siempre interesado por la perfecci\u00f3n de las formas art\u00edsticas.<\/p>\n<p>Con estos antecedentes no es dif\u00edcil pensar que su obra no es nada ortodoxa. Se caracteriza por un estilo fragmentario y ecl\u00e9ctico que lo aleja de las estructuras tradicionales; entiende la creaci\u00f3n de una historia como un juego, lo que le permite perder el respeto a las convenciones narrativas y manipularlas a su antojo.<\/p>\n<p>Aunque escribi\u00f3 novelas como <em>Blancanieves<\/em>, <em>El padre muerto<\/em>, <em>Para\u00edso<\/em> y <em>El rey, <\/em><a href=\"https:\/\/www.mcnbiografias.com\/app-bio\/do\/show?key=papers-donald-barthelme\" rel=\"external nofollow\">Donald Barthleme<\/a> (1931-1989) realmente es conocido por <a href=\"https:\/\/letraslibres.com\/libros\/40-relatos-de-donald-barthelme\/\" rel=\"external nofollow\">sus libros de cuentos<\/a>: <em>Vuelve, Dr. Caligari<\/em>; <em>Pr\u00e1cticas indecibles, actos antinaturales<\/em>; <em>City life<\/em>; <em>Tristeza<\/em> o<em> Las ense\u00f1anzas de Don B<\/em>. Es uno de los maestros del relato breve entre los <a href=\"https:\/\/ebuah.uah.es\/dspace\/bitstream\/handle\/10017\/4920\/The%20Dead%20Father.%20Retrato%20del%20Padre%20en%20la%20Postmodernidad.pdf?sequence=1&amp;isAllowed=y\" rel=\"external nofollow\">narradores postmodernos<\/a> norteamericanos, junto a <a href=\"https:\/\/www.biografiasyvidas.com\/biografia\/b\/barth_john.htm\" rel=\"external nofollow\">John Barth<\/a> o <a href=\"https:\/\/www.lanavajasuizaeditores.com\/autores\/gass-william-h\/\" rel=\"external nofollow\">William Gass<\/a>.<!--more--><\/p>\n<p>En este \u00faltimo libro mencionado es en el que nos vamos a centrar: <em><a href=\"https:\/\/www.revistaotraparte.com\/otras-literaturas\/las-ensenanzas-de-don-b\/\" rel=\"external nofollow\">Las ense\u00f1anzas de Don B<\/a>.<\/em> Aqu\u00ed se muestra una selecci\u00f3n de los relatos m\u00e1s representativos del autor escritos entre 1964 y 1987. Su lectura ha sido todo un descubrimiento que nos ha permitido adentrarnos en uno de los universos m\u00e1s originales de la narrativa estadounidense del siglo XX. Como rasgo general podemos afirmar que plasma una realidad desarticulada, cuyo planteamiento narrativo est\u00e1 lleno de situaciones an\u00f3malas, as\u00ed que la actitud del lector ante sus textos muchas veces es de extra\u00f1eza.<\/p>\n<p>Escribe adem\u00e1s con mucho humor y atrevimiento. No hay m\u00e1s que fijarse en el t\u00edtulo, que es a su vez el de uno de los cuentos; parece un poco pedante por la importancia que se da a \u00e9l mismo, pero tiene su explicaci\u00f3n: mofarse del \u00e9xito literario de un libro de <a href=\"https:\/\/miencuentroconlaliteratura.wordpress.com\/2020\/07\/31\/antes-de-leer-a-carlos-castaneda\/\" rel=\"external nofollow\">Carlos Castaneda<\/a>. El relato de Barthelme es en realidad una parodia de toda esa serie de creencias que se toman como dogmas de fe y a las que se adjudica una pretendida rigurosidad antropol\u00f3gica. Pero continuemos con m\u00e1s caracter\u00edsticas de su literatura.<\/p>\n<p><strong>El absurdo<\/strong><\/p>\n<p>En el cuento \u201c<a href=\"https:\/\/www.isliada.org\/relatos\/la-nina\/\" rel=\"external nofollow\">La ni\u00f1a<\/a>\u201d, nos encontramos con un tratamiento de la historia que parte del absurdo para terminar, en el \u00faltimo p\u00e1rrafo, con un cambio de direcci\u00f3n. El inicio de la historia es el siguiente:<\/p>\n<p><em>Lo primero que hizo mal la ni\u00f1a fue arrancar p\u00e1ginas de sus libros. As\u00ed que establecimos como norma que, cada vez que arrancara una p\u00e1gina de un libro, tendr\u00eda que quedarse sola en su habitaci\u00f3n durante cuatro horas.<\/em><\/p>\n<p>El narrador nos cuenta c\u00f3mo el castigo va empeorando puesto que cada vez rompe m\u00e1s p\u00e1ginas y por lo tanto est\u00e1 m\u00e1s horas castigada; tantas, que se salta las horas de la comida, con lo que esto conlleva de preocupaci\u00f3n por la extrema delgadez que la ni\u00f1a va presentando. Hasta que, en el \u00faltimo momento, cuando parece que el padre va a aplicar la l\u00f3gica y todo se va a reconducir, entra en juego do de \u201csi no puedes con tu enemigo \u00fanete a \u00e9l\u201d, lo que implica incluso saltarse todas las normas sociales.<\/p>\n<p><strong>El collage y el contrapunto<\/strong><\/p>\n<p><em>La Tierra es nuestra madre; sin embargo, en el aserradero tienen que cambiar cada hora la hoja de la cantarina sierra debido a la metralla incrustada en los \u00e1rboles. El tono eleg\u00edaco fue inventado para mirar al futuro. La ciencia es algo maravilloso, pero no ha logrado \u00e9xito a la hora de maximizar el placer y minimizar el dolor, cuando eso es todo lo que ped\u00edamos\u2026<\/em><\/p>\n<p>Este es un fragmento de \u201c<a href=\"https:\/\/rua.ua.es\/dspace\/bitstream\/10045\/5576\/1\/RAEI_01_06.pdf\" rel=\"external nofollow\">Muchos han subrayado<\/a>\u201d donde cada una de las oraciones expresa una idea que no est\u00e1 directamente relacionada con la siguiente. S\u00ed que puede haber cierta relaci\u00f3n desde el punto de vista sem\u00e1ntico, pero no en una uni\u00f3n l\u00f3gica gramatical de las ideas. La historia contin\u00faa as\u00ed durante un cierto tramo hasta que de repente el narrador parece recordar que est\u00e1 contando una historia, por lo que debe tener una estructura y una trama, entonces entran en juego los personajes y cierto conflicto que salva el relato.<\/p>\n<p><strong>Experimentalismo y humor<\/strong><\/p>\n<p>En \u201cLas selectas sopas caseras de Donald Barthelme\u201d el mismo autor se ridiculiza y se r\u00ede de su falta de pericia en la cocina. Para ello parece perder el respeto a ciertas formas narrativas estandarizadas, como en esta ocasi\u00f3n las recetas culinarias. El cuento comienza as\u00ed:<\/p>\n<p><em>Mis selectas sopas caseras son interesantes baratas y sabrosas. Para prepararlas, proc\u00e9dase del siguiente modo:<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>SELECTA SOPA CASERA DE PUERRO<\/em><\/p>\n<p><em>Tomamos un sobre de sopa de puerro Knorr. Seguimos las instrucciones de preparaci\u00f3n. Cogemos dos puerros frescos. Los troceamos en circulitos de un cent\u00edmetro. Los arrojamos a la sopa. Vertemos media taza de verm\u00fa seco Tibuno. Ponemos perejil picado. Le echamos algo de sal y un buen pellizco de pimienta reci\u00e9n molida. Cons\u00famase con pan franc\u00e9s de buena calidad mojado repetidamente en la sopa.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>SELECTA SOPA CASERA DE CHAMPI\u00d1ONES<\/em><\/p>\n<p><em>Tomamos un sobre de sopa de champi\u00f1ones Knorr. Seguimos las instrucciones de preparaci\u00f3n. Cogemos cuatro champi\u00f1ones grandes. Los cortamos en rodajas\u2026<\/em><\/p>\n<p>Mediante esta t\u00e1ctica, Barthelme nos demuestra que experimentalismo y humor no est\u00e1n re\u00f1idos.<\/p>\n<p><strong>Lo extra\u00f1o se convierte en lo normal<\/strong><\/p>\n<p><em>El globo, que comenz\u00f3 su expansi\u00f3n en un lugar de la Calle 14 cuya ubicaci\u00f3n exacta no puedo revelar, avanz\u00f3 hacia el norte una noche, mientras la gente dorm\u00eda, hasta que alcanz\u00f3 Central Park. Una vez lleg\u00f3 a ese punto, lo detuve; al amanecer los extremos situados m\u00e1s al norte descansaban sobre el Hotel Plaza; el movimiento de libre oscilaci\u00f3n era fr\u00edvolo y suave. [\u2026] Se produjeron reacciones. Algunas personas encontraron el globo \u201cinteresante\u201d. Como respuesta, esto parec\u00eda poco adecuado a la inmensidad del globo, a la brusquedad de su aparici\u00f3n sobre la ciudad; por otra parte atendiendo a la ausencia de histeria u otras formas de ansiedad socialmente inducida, debemos calificar la reacci\u00f3n de tranquila, \u201cmadura\u201d.<\/em><\/p>\n<p>En \u201c<a href=\"https:\/\/www.revistadelibros.com\/resena-las-ensenanzas-de-don-b\/\" rel=\"external nofollow\">El globo<\/a>\u201d, alguien infla uno y se va haciendo tan grande que cubre la mayor parte de Manhattan. Ya desde la primera l\u00ednea se nos plantea ese extra\u00f1amiento, as\u00ed que el lector no puede evitar la aceptaci\u00f3n total de los hechos. Es su cuento m\u00e1s conocido y un buen ejemplo de <a href=\"https:\/\/revistafogal.jimdo.com\/2016\/09\/21\/donald-barthelme-la-posibilidad-narrativa-de-lo-imposible\/\" rel=\"external nofollow\">la aceptaci\u00f3n de lo an\u00f3malo<\/a>. Los habitantes reaccionan frente a ese hecho imposible con total naturalidad; ese desajuste fant\u00e1stico de la realidad deviene en una adecuaci\u00f3n de ella a su vida diaria.<\/p>\n<p>Pero la audacia de Barthelme viene con el final de la historia cuando el narrador nos descubre las motivaciones para hinchar el globo, que podemos caracterizar de fr\u00edvolas o triviales. En este momento, cuando ya el lector, al igual que los habitantes de Manhattan, empezaba a aceptar el objeto hinchable es cuando nos enteramos de la verdad. Pura iron\u00eda. Pareciera que Barthelme quisiera plantearnos a los lectores que las convenciones que tenemos en nuestra sociedad son perfectamente cuestionables y que lo que en un primer momento nos puede parecer absurdo no tiene por qu\u00e9 serlo y que el significado de las cosas no tiene por qu\u00e9 ser un\u00edvoco.<\/p>\n<p>En cuanto a los temas y la amplitud de registros que maneja, es tanta que el resultado son unas narraciones de marcado car\u00e1cter innovador: tan pronto trata un tema de gastronom\u00eda como aborda asuntos teol\u00f3gicos o presenta reportajes sobre c\u00f3mo sobrevivir a la ca\u00edda de un rayo.<\/p>\n<p><strong>Tono ir\u00f3nico<\/strong><\/p>\n<p>El relato \u201cEl informe\u201d es en realidad una s\u00e1tira sobre una guerra en la que se justifica la no utilizaci\u00f3n de una serie de armas, pero con la siguiente idea:<\/p>\n<p><em>\u2014Lo interesante es que tenemos un sentido moral. Est\u00e1 codificado en tarjetas perforadas, quiz\u00e1 el sentido moral m\u00e1s avanzado y sensato que el mundo haya conocido.<\/em><\/p>\n<p>Acaba el relato con un fant\u00e1stico final ir\u00f3nico que pone en tela de juicio hasta la afirmaci\u00f3n del firmante del informe mismo.<\/p>\n<p>Todas estas narraciones asombran al lector, que asiste a una constante burla de lo real gracias a las dosis de exageraci\u00f3n hiperb\u00f3lica, iron\u00eda, manipulaci\u00f3n l\u00fadica, humor y sinsentido. A pesar de esta serie de caracter\u00edsticas notables, digamos que no es un autor del gusto de la mayor\u00eda porque su literatura sorprende tanto que nos saca de nuestra zona de confort de lectores que solo buscan entretenimiento.<\/p>\n<p>Donald Barthelme es un autor que, al igual que los vanguardistas, toma conciencia de su libertad creativa y expresiva y de esta forma inventa nuevas formas de expresi\u00f3n. Como ocurre con las obras de arte vanguardistas, si nunca nos atrevemos con lo diferente, en este caso si nos centramos solo en la lectura que nos entretiene, nuestra capacidad cr\u00edtica se estanca. Pero si leemos a autores como este, nuestras miras literarias se ampliar\u00e1n, de forma que cuando tengamos un libro en las manos con \u201ccaracter\u00edsticas peculiares en su escritura\u201d no mostraremos rechazo, sino inter\u00e9s por los detalles, y pondremos toda, toda, nuestra atenci\u00f3n en ellos.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La obra de Donald Barthelme no es nada ortodoxa. 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