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Lorenzo Mejino

Series para gourmets

The Corner: la antesala perfecta de The Wire

The Corner es la miniserie que ha relatado con mayor crudeza y realismo la degradación del centro de una ciudad, en este caso Baltimore, a causa de las drogas. La serie fue el primer proyecto televisivo propio de David Simon, que posteriormente y aprovechando la experiencia obtenida perfeccionó para crear su obra maestra  ‘The Wire’.

The Corner es una visión desgarradora, desde el punto de vista de los adictos, de la degradación humana que lleva el consumo de drogas. En lugar de utilizar la perspectiva habitual de la policía o los traficantes, en este caso el protagonista absoluto es el yonqui consumidor, el último eslabón de la cadena, a través de la historia basada en hechos reales de una familia destrozada por las drogas, mostrando los mecanismos que les llevaron a ello.

Como pueden imaginarse no es un relato cómodo ni agradable de ver, pero el mayor mérito de esta serie es precisamente el realismo con que nos muestra un mundo desconocido para la mayoría de nosotros, pero que existe ahí fuera y no podemos obviar. Hoy analizaremos un auténtico plato de gourmets, The Corner. No apta para estómagos sensibles.

 


Ficha: The Corner, 6  episodios. Abr 2000- May 2000. HBO (USA) TNT  (E).

Sinopsis: La serie narra la evolución durante un año de la familia McCullough, que subsiste al lado de la esquina de Fayette y Monroe, uno de los supermercados de la droga en la ciudad de Baltimore. Se muestra su caída en las drogas y su relación con el entorno degradado en el que habitan.

El inicio: David Simon era un periodista del Baltimore Sun, especializado en la crónica de sucesos, que escribió un libro llamado ‘Homicidio, vida en las calles’, que dio origen a la famosa serie de televisión del mismo nombre.

En 1993 Simon se tomó un año sabático del periódico para investigar sobre un libro acerca de la vida en una esquina de la ciudad y su relación con las drogas. Como resultado en 1997 publicó el libro The Corner, un año en la vida de un barrio del centro. Posteriormente presentó a la HBO su idea para llevar el libro a la pequeña pantalla en forma de miniserie, junto con un escritor afroamericano David Mills, para darle más diversidad racial a su visión.

La HBO aprobó la idea, pero insistió en que el director debía ser negro y propusieron al conocido actor y natural de Baltimore Charles S. Dutton, que conocía perfectamente las calles y el barrio por haber crecido allí. En la foto tenemos a David Mills (izquierda), Dutton (centro) y Simon (derecha).

 

El rodaje no fue sencillo ni fácil, básicamente porque Dutton no confiaba en que la visión de un blanco como Simon fuera a reproducir de forma fiel la realidad negra de la zona, así como por sus continuas quejas por el escaso número de gente de color en el equipo de trabajo. Con trabajo y paciencia, Simon consiguió ganarse la confianza de Dutton y finalizaron la serie, que en el momento de su estreno tuvo unas audiencias muy elevadas en la HBO, sobre todo entre la gente de color, que por fin veían reflejado su drama diario sin tapujos.

La trama: Simon relata la vida de un barrio degradado de la ciudad de Baltimore a través de su experiencia como observador de la misma. Su herramienta son los ojos de la familia McCullough, con ambos progenitores separados pero enganchados a todo tipo de drogas, y su hijo mayor Deandré, que con quince años se está introduciendo en ese mundo, comenzando con trapicheos y cometiendo los mismos errores de sus padres. En el tráiler en español pueden ver un primer esbozo de la serie:

A su alrededor, Simon nos presenta a muchos personajes, desde gente mayor a chavales de apenas doce años con un denominador común: su dependencia de las drogas como adicción o sustento económico.

La serie nos explica mediante unos pocos flashbacks cómo una familia de clase media y sin grandes problemas va siendo atrapada poco a poco por el mundo de la droga, perdiendo absolutamente todo en el camino y siendo totalmente incapaces de detenerse en esa espiral negativa.

Está estructurada en seis episodios. Los tres primeros, dedicados a los tres miembros de la familia (Gary, Fran y Deandre), donde nos muestran su punto de vista sobre el mundo de las drogas, viendo cómo van cayendo en el mismo, perdiendo su casa, su trabajo y sobre todo la dignidad humana. El tráiler en ingles de la HBO profundiza más en esos aspectos:

Sólo se relacionan con yonquis en un mundo que se retroalimenta a sí mismo, con alguna pequeña incursión para visitar a algún familiar que ha podido escapar de la zona para llevar una vida más o menos normal.

Uno de los grandes aciertos de la serie es que no juzga a las personas. Simplemente nos muestra sus debilidades, que les llevan a caer en un infierno del que ya no pueden salir, convirtiéndose en una especie de zombis que vagan por las calles en busca de algunos dólares con los que pagarse la próxima dosis.

La esquina de Fayette y Monroe es la excusa perfecta para mostrar una sociedad fallida por completo, con seres desesperanzados y que pasan 23 horas al día desesperados para conseguir su dosis que les proporcione una hora de satisfacción.

Si el retrato de la familia es desesperanzador, el de sus familiares próximos y amigos es incluso peor, con muertes por sobredosis, disparos o infecciones como el pan nuestro de cada día.

En paralelo, a través de la figura del hijo, vemos los procesos de iniciación y entrada en ese mundo a partir de la temprana adolescencia, con los primeros escarceos, embarazos prematuros y esa superioridad con que miran a los yonquis, creyendo que ellos no van a caer cuando son los siguientes eslabones de la cadena. En este largo fragmento dedicado a la presentación del hijo y sus ideas, pueden comprobar el realismo de la serie:

En un momento de la serie el padre, en un escaso momento de lucidez, se queda mirando un cubo lleno de cangrejos en el que si alguno intenta escapar, los otros le tiran para abajo y comenta que es exactamente su esquina: un grupo de gente que tira para abajo al que intenta escapar. La mejor definición de la serie.

The Corner está filmada con un estilo documental, con una introducción del propio director (Charles S. Dutton) en la que relata su experiencia personal en Baltimore, que incluye un prolongado periodo en prisión para pasar a relatar la evolución en la esquina.

Como hemos dicho en la presentación, no es una serie cómoda y agradable de ver, ya que las imágenes y la degradación de los personajes crea una gran desazón en el espectador, sobre todo por la sensación de callejón sin salida de casi todos los personajes y por haber perdido completamente la esperanza en la vida.

Pero precisamente por estas razones, es una serie excepcional que nos muestra una visión inédita de la lacra social que son las drogas de forma cruda y real, huyendo de moralinas y heroicidades y que por ello debe ser de obligado visionado para todas aquellas personas con inquietudes sociales y deseosas de conocer el otro lado de la droga, el del adicto.

Personalmente, puedo afirmar que es la serie más dura y desgarradora que he visto en mi vida y que te deja pensando mucho tiempo acerca de los males de nuestra sociedad y cómo se puede abandonar a una gente a su suerte de esa manera, olvidados por todos los estamentos sociales.

La serie gano el Emmy a la mejor miniserie el año 2000 y se convirtió en la mejor tarjeta de presentación para David Simon para acometer sus futuros proyectos.

Los actores: El matrimonio protagonista, Gary y Fran, está interpretado por T.K. Carter y Khandi Alexander. Gary era un contratista que perdió todo al empezar a drogarse siguiendo la estela de su mujer, que fue la primera en caer al empezar a tomar muestras gratuitas, cayendo en las redes de los camellos. Ambos son conscientes del problema que tienen y a pesar de sus esfuerzos, son incapaces de salirse por sí mismos.

 

T.K. Carter era un actor poco conocido, cuyo mayor mérito era haber sido el profesor en una serie infantil llamada ‘Punky Brewster’, de cierto éxito en nuestro país. Pero en Gary está magnifico en The Corner, mostrando perfectamente la desesperación que tiene, viendo cómo se le escapa la vida de sus manos y es incapaz de evitarlo, recayendo una y otra vez.

Sus andares deambulando como alma en pena en busca de un chute nos ponían con el corazón en un puño, en una gran caracterización. Por desgracia, Carter no ha hecho posteriormente nada digno de mención.

Khandi Alexander fue en su juventud una bailarina y coreógrafa de prestigio, y con este papel tuvo su segundo reconocimiento como actriz, después de la serie ‘Newsradio’. Logra mostrar sus esfuerzos por salirse de ese mundo, pero el entorno y sus hermanos sobre todo le impedían escaparse.

Alexander saltó a la fama por la forense de ‘CSI Miami’, serie que abandonó para volver con David Simon en uno de los papeles principales de ‘Tremé’.

El papel del hijo DeAndre recayó en otro desconocido, Sean Nelson, que nos enseña un paso brusco de la adolescencia a la madurez por sus decisiones equivocadas e irresponsables, siguiendo la senda más fácil. Nelson encarna perfectamente su cambio físico y de comportamiento, así como su desprecio y utilización de las chicas del barrio.

 

Al igual que su padre en la ficción, Nelson no ha hecho destacable en su carrera posterior y es una pena, porque en The Corner es una gran revelación.

En The Corner, como predecesora a ‘The Wire’, podemos ver en papeles secundarios y minúsculos a muchos actores cuya carrera va muy ligada a la de David Simon. Clarke Peters, a la izquierda de la foto, es el más representativo de todos ellos.

 

Peters borda el papel de un camello superviviente y que ha vivido en primera persona la evolución negativa de la esquina, y es el primer paso de su colaboración con Simon que continuó en ‘The Wire’ y ‘Tremé’.

Conexión con The Wire: Es indudable que The Corner fue el laboratorio de pruebas que utilizó David Simon para crear su obra maestra: ‘The Wire’. Gran parte del equipo técnico y actoral repitió su experiencia con él, a excepción curiosamente de Charles S. Dutton, por los problemas personales que tuvieron, y T.K. Carter y Sean Nelson, por temas que desconocemos.

De hecho, la esquina de Fayette y Monroe forma parte del paisaje de la droga de ‘The Wire’ y es como un ensayo general que fue convenientemente modulado y ampliado a otros sectores de la sociedad de Baltimore.

A pesar de que cronológicamente es anterior, yo recomendaría verla con posterioridad a The Wire para estar más habituados a los códigos visuales y de la droga del centro de Baltimore, que están mucho más exacerbados en The Corner. Además, pueden jugar a descubrir en papeles secundarios a actores que jugaron un papel más importante en The Wire, como por ejemplo en esta escena en la que sale el mítico Prop Joe de The Wire, el actor Robert F. Chew, recientemente fallecido:

The Corner es otra pequeña joya televisiva que ha sido eclipsada por la alargada sombra de ‘The Wire’, pero que recomendamos fervientemente a los amantes de los relatos crudos y realistas y, por supuesto, a todos aquellos seguidores de ‘The Wire’ que no hayan tenido la oportunidad de verla.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestras cuentas de Twitter (@jefoce) y (@lmejino). Hasta la próxima.

Mikel Madinabeitia/ Lorenzo Mejino