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Lorenzo Mejino

Series para gourmets

El abogado ( The Practice): El aspecto menos glamuroso del bufete penalista

The Practice, estrenada en nuestro país como El Abogado, fue la serie que inició la trilogía de oro de series del productor David E. Kelley que dominó la televisión del cambio de siglo, consiguiendo incluso el hecho inusitado de ganar el mismo año el Emmy al mejor drama y a la mejor comedia, el primero con esta serie y el segundo con Ally McBeal.

Por ello y rompiendo un poco el esquema habitual del blog vamos a dedicar tres viernes seguidos a hablar de estas tres series, empezando por El Abogado, siguiendo por su secuela Boston Legal, para finalizar con Ally McBeal, tres series que han tenido una gran popularidad en todo el mundo.

Así pues, nos vamos a sumergir durante tres semanas en las procelosas aguas legales de la ciudad de Boston, donde transcurrían las tres series para recordarles que merecen un lugar de privilegio en la vitrina de cualquier seriéfilo, en especial de los amantes de las series de abogados.

Ficha: El Abogado ( The Practice) 168 episodios.   Sep 1997- Jun 2004 . ABC (USA) Canal +. (E)

Sinopsis: El modesto bufete de abogados dirigido por Robert Donnell, especializado en casos penales, intenta abrirse camino en la ciudad de Boston, fichando a nuevos abogados. Tiene graves problemas financieros para llegar a final de mes, por lo que se ve obligado a dejar de lado sus ideales de justicia para los pobres y empieza a defender a traficantes y todo tipo de malhechores para pagar las facturas, lo que crea graves conflictos entre los abogados.

El inicio: David E. Kelley, es un abogado que empezó su carrera como guionista en la fabulosa ‘La Ley de los Ángeles’, bajo el paraguas de su mentor Steven Bochco, con el que se convirtió en su socio para crear ‘Un Medico Precoz’, de las que les hemos hablado en este blog.

En el año 1992, firmó un acuerdo con la cadena CBS, para crear tres series para ellos con absoluta libertad y su primera serie en solitario fue la genial Picket Fences, , a la que siguió otro éxito como Chicago Hope, mientras que de la tercera serie nunca mas se supo.

En 1995 firmó un acuerdo con la productora 20th Fox, para crear cinco series para repartir entre las cadenas ABC y FOX, el primer producto fruto de ese acuerdo fue precisamente la propuesta para hacer esta serie, que fue aprobada por la ABC, pero para estrenar a mitad de temporada y con una temporada reducida de ocho episodios que finalmente fueron unicamente seis.

La cadena ABC no estaba nada contenta con el tono que Kelley había elegido para la serie, alejado del glamour y del lujo de su serie de abogados mas famosa como era ‘La Ley de los Ángeles’, que era básicamente lo que querían. En este caso se centró en la parte mas legal y sobre todo en un ambiente oscuro y austero, con mucho mas realismo en el retrato de los abogados.

De hecho la cadena pensaba emitir unicamente esos episodios para quemarla y cancelarla a continuación, pero al estrenarse, se produjo el milagro, la crítica la elogió de forma unánime y la eligió como una de las mejores serie de la temporada, las audiencias fueron mucho mejores de lo esperado y encima pertenecían a la clase alta, la mas codiciada por los publicitarios.

ABC rectificó y la renovó para ponerla en el primetime de la temporada 1997-1998, donde no acababa de destacar con unas audiencias muy discretas, aunque seguía siendo la niña mimada de los críticos, pero al ganar el Emmy al mejor drama ese año, las audiencias se dispararon llegando a alcanzar el Top 10 durante dos años consecutivos, algo que nadie podía imaginar viendo sus difíciles inicios.

En el primer vídeo pueden ver ( aunque en una calidad algo deficiente), los títulos de crédito, con una música extraña para lo habitual en esos casos de Marco Beltrami y Jon Hassell

La trama:
El enfoque de David E. Kelley al escribir esta serie era mostrar el mundo de la abogacía en el entorno de un bufete pequeño, alejado de las grandes firmas de superabogados que ganan dinero a espuertas y trabajan en unas oficinas lujosas, como era el caso  de La Ley de Los Ángeles y  con la idea de defender a los mas débiles frente a la poderosa maquina de la justicia, con la ayuda de un grupo de voluntariosos abogados, pero de los que nunca van a engrosar las filas de los mas prestigiosos bufetes del país.

Ademas al dedicarse casi en exclusiva al derecho penal, el dinero apenas entra en las arcas de la firma y se ven a obligados a subsistir en unas oficinas viejas y destartaladas, sacando el dinero de donde pueden, aunque sea defendiendo a personas que detestan.

El punto de partida de la serie, es las ansías de  expansión del abogado Robert Donnell, que quiere crecer y pasar de ser sólo su nombre y una secretaria, a tener un pequeño bufete para lo que contrata a tres abogados para formar Robert Donnell & Asociados.

Las primeras temporadas nos muestran las grandes dificultades que tienen para sobrevivir lo que provoca luchas internas dentro del bufete, en especial por los abogados recien fichados que se sienten infravalorados por su jefe que toma la mayoría de las decisiones de forma unilateral, hasta que consiguen forzar su entrada como asociados en el bufete.

La serie nos muestra las entrañas de la clase media-baja de la abogacía, solo por encima de los ‘cazadores de ambulancia’, pero donde se debe luchar para obtener cada cliente y a veces los costes de preparar un juicio (pruebas, testigos expertos, etc) superan a los posibles ingresos.

Sus métodos para defender a sus clientes rozan e incluso traspasan los límites éticos, pero están siempre dispuestos a lo que sea para defender de forma efectiva a sus clientes. Un sistema recurrente es el denominado Plan B, que consiste en provocar una duda razonable acusando a una tercera persona, aunque sea inocente, de haber cometido el delito sin importarles destrozar reputaciones por el camino. Claro que como muestra el vídeo, tanto va el cántaro a la fuente…..


El hecho de hacer todo lo posible y mas, no les ha granjeado precisamente muchas simpatías entre los miembros de las fuerzas del orden  a los que intentan desprestigiar para poder   liberar a sus clientes.

Así mismo, los fiscales también se han convertido en sus enemigos, con excepción de Helen Gamble una fiscal muy apasionada, intima amiga de una de las abogadas del bufete, Lindsay, y que junto a Bobby , forman una especie de extraño trío amoroso, mas de intenciones que de realidades, por lo menos al principio, como muestra el vídeo

Los episodios podían tener uno o varios casos en el mismo, pero cada temporada se enfrentaban a algunos supercasos que se desarrollaban en varios episodios, y de una complejidad importante, y que se iniciaban con la llamada de un cliente que se teme que va a ser imputado o detenido por algún asesinato en el que todas las pruebas apuntan hacia él.

Los dilemas éticos y morales al defender a los acusados estaban presentes en todo momento, y en el mejor estilo de David E. Kelley, nada era blanco ni negro, mostrándonos ambos lados del problema, consiguiendo que el espectador nunca tenga claro si es culpable manteniendo la incertidumbre hasta el final, con continuos giros y sorpresas. Un ejemplo lo tienen en esta vídeo con la fiscal que tiene un problema  en un juicio con una monja a causa de la cuarta enmienda ( la referida a los registros admisibles)

La fuerza de la serie venía dada por la gran calidad de los personajes secundarios del bufete, que eran capaces de llevar las tramas en solitario si era necesario, liberando la carga del trío protagonista de las primeras temporadas. Precisamente, el paso a la coralidad en las temporadas centrales de la serie, la cuarta y la quinta, fueron las que le dieron sus mayores éxitos de audiencia, al repartir las tramas entre mucha mas gente,elevando el listón de la calidad.

No soy abogado, pero comentando con amigos que si que ejercen, me han comentado lo que me sospechaba, y que es el gran realismo que destila la serie, mas en la descripción de la vida del abogado de a pie, que en los casos que podían ser mas fantasiosos aunque basados en hechos reales.

A partir de la quinta temporada, la serie empezó a perder el control, introduciendo tramas amorosas entre los miembros del bufete, pero sobre todo introduciendo casos que empezaban a estar un poco pasados de rosca, buscando mas la sorpresa del espectador que la corrección legal que hasta entonces imperaba en la serie, imbuyéndose un poco demasiado del estilo de los casos mas esperpénticos de Ally McBeal, su serie hermana.

La serie empezó a languidecer y en su sexta y séptima temporada, la excentricidad de los casos dominaba sobre cualquier otra cosa y llegaba a ser bastante cargante, al perderse las esencias, y empezar a preguntarnos los seguidores como podíamos llegar a odiar a unos personajes de los que nos habíamos enamorado en los primeros años.

Personalmente a pesar de este deslizamiento creativo, siempre tendré a El Abogado en uno de mis puestos de privilegio de las series ambientadas en este genero y por encima de las otras dos que completan la trilogía. Sus cinco primeras temporadas son una autentica delicia, y recuerdo que en aquella época sus casos provocaban encendidos debates entre sus seguidores a través de la red, como sucede con ‘The Good Wife’ en la actualidad, a la que no desmerece lo mas mínimo.

Es la serie que mejor ha mostrado el lado currante del abogado, mezclando el idealismo con el realismo de pagar las facturas, con unas interpretaciones a un enorme nivel que les permitieron arrasar durante varios años en todos los premios en ese apartado.

Los actores:
Dylan McDermott, era un actor cinematográfico, que había protagonizado la gran película independiente ‘Blue Iguana’, y que a través de su amistad con Clint Eastwood, con el que había trabajado en ‘En la linea de fuego’, consiguió el papel protagonista de esta serie. Su personaje Bobby Donnell era muy complejo, un abogado idealista que se ve obligado a tragar demasiados sapos para sacar adelante su bufete, brillante en el estrado, pero torpe en sus relaciones laborales, moviéndose en la fina linea que separa al leguleyo del abogado, con toques de antihéroe social.

McDermott hizo la interpretación de su vida, aunque a nivel de recibir premios, siempre quedó por detrás de los secundarios que arrasaban. El problema que ha tenido posteriormente es que en todas sus series ha repetido el gesto adusto y taciturno que tenía en El Abogado, y que era ideal para esa serie, pero que demuestra una preocupante falta de recursos dramáticos, con el hecho añadido de que sus series posteriores (Dark Blue, Big Shots, Hostages) han sido grandes fracasos de crítica y audiencia.  American Horror Story es la única serie que ha tenido un cierto éxito, pero no fue precisamente por su actuación que era lo peor de la primera temporada, coherente con su cuesta abajo particular.

Kelli Williams interpretó a Lindsay Dole, una joven abogada de Harvard que se incorpora  a un bufete, que en principio estaría por debajo de sus posibilidades pero que debido a su idealismo personal, lo prefiere a los grandes bufetes corporativos. Su papel tiene una buena evolución, pasando  de ser una inexperta a centralizar buena parte de las tramas por su relación con Bobby, que provoca grandes resquemores con el resto de los abogados. La atractiva y elegante Williams está impecable en su primer papel importante.

Su carrera posterior no ha llegado a ese nivel, pero ha protagonizado series mas decentes que McDermott, como Medical Investigation y sobre todo Lie to Me, acabando en ese cementerio de actrices conocidas, que es Army Wives.

Camryn Mannheim y Steve Harris, como los abogados Eleanor Frutt y Eugene Young fueron los dos actores que consiguieron mayor reconocimiento con la serie, siendo la argamasa que unía todas las piezas del bufete. Eugene era la mano derecha de Bobby  y no dudaba en oponerse a algunas de las tácticas mas dudosas o reprobables de su jefe, mientras que Eleanor era una abogada brillante, pero acomplejada por su aspecto, ademas de tener una cierta querencia a que todos sus amigos fueran asesinos, ya que cuando visitaba a algún amigo que no conocíamos, indefectiblemente aparecía algún muerto por esa casa.

Ambos robaban todas las escenas en que aparecían y estaban impresionantes para ser dos desconocidos, siendo nominados en diversas ocasiones a los Emmys, que fue ganado por Mannheim en 1999, con una famosa anécdota, cuando dedicó su premio a todas las chicas y mujeres gordas del mundo.

Mannheim se afincó luego en ‘Entre Fantasmas’, dando una nota de clase a los insoportables morritos de Jennifer Love Hewitt, y últimamente la hemos visto en Person of Interest. Harris ha tenido una carrera mas discretita, destacando unicamente su aparición en la malograda Awake.

Otro de los personajes mas brillantes de la serie fue Lisa Gay Hamilton, como la recepcionista y ayudante legal Rebecca, en un gran personaje que va evolucionando con la serie, mejorando su estatus profesional debido a su esfuerzo por progresar. Hamilton se convirtió en una de las favoritas del publico en un papel agradecido que ademas hacía de conciencia social de su jefe, al que conoce desde hace muchos años.

Hamilton se ha consolidado como una buena actriz apareciendo a menudo en películas dramáticas con fuertes raíces afroamericanas como Beloved, llegando incluso a dirigir películas de activismo contra la segregación racial, últimamente ha tenido un papel importante en la remarcable ‘Men of Certain Age’ .

La cuarta pieza del admirable conjunto de secundarios que cimentaba la serie fue para Michael Badalucco como Jimmy Berlutti, mucho mejor persona que abogado, donde rozaba la incompetencia en sus inicios en el bufete. Carente de talento pero muy voluntarioso, fue mejorando con el tiempo aunque el mismo era consciente de sus limitaciones y falta de ambición. Badalucco que apenas había conseguido salir de papeles minúsculos en su carrera hasta ese momento, se convirtió en una celebridad de la noche a la mañana, ganado el Emmy al mejor secundario en 1999.

El problema con este tipo de papeles tan brillantes es el encasillamiento y Badalucco no ha sido una excepción y no ha conseguido sacudirse su personaje de persona adorable pero torpe en su discreta carrera posterior.

Por ultimo, el único personaje que no pertenecía al bufete era la fiscal Helen Gamble, interpretada por Lara Flynn Boyle, una apasionada fiscal que se debe enfrentar a menudo a los miembros del bufete con los que mantiene una fuerte relación de amistad, llegando a compartir piso con alguno de ellos.

Boyle era la actriz mas conocida del reparto por su papel en la mítica ‘Twin Peaks’, como la mejor amiga de la asesinada Laura Palmer . Aquí tuvo su papel mas importante, creado ex-profeso por David E. Kelley, que cuando la probó para Ally McBeal, ,donde perdió el papel con Callista Flockhart, quedó tan impresionado que decidió incorporarla como fuera a la otra serie.

Boyle esta muy bien en un papel necesario para mover la acción fuera del bufete y de los estrados, con algún elemento de contraste desde el lado de la fiscalía.

Su carrera posterior ha sido un autentico despropósito, encadenando papeles penosos uno detrás de otro, agravado por el hecho de sus operaciones de cirugía estética que le han dejado la cara hecha un autentico guiñapo, saliendo en todas las listas de actrices destrozadas por la cirugía, juzguen ustedes mismos, con solo 44 años, su aspecto actual.

El traspaso a Boston Legal:
Una de las secuelas mas curiosas de la historia de la televisión es la que se originó a partir de El Abogado, ya que al final de la séptima temporada, la cadena ABC puso como condición de su renovación una reducción brutal de costes, lo que resultó en el despido de mas de la mitad del reparto de la serie, incluyendo a su estrella Dylan McDermott. La limpieza se hizo a la brava sin dar ninguna explicación a los espectadores,  dejando solo a los tres abogados secundarios del reparto inicial , en una limpieza sin precedentes en una serie, como muestran los títulos de crédito de la temporada final

Con su trayectoria y estos cambios, la serie estaba mas muerta que viva para la mayoría de los espectadores, pero David E Kelley se sacó de la manga un personaje como Alan Shore, un abogado tan brillante como excéntrico e impredecible, que entra en el bufete a sustituir a Bobby Donnell, y acaba enfrentado a todos los socios veteranos.

James Spader como Alan Shore, se apodera por completo de la serie y la revitaliza completamente, por lo que visto el éxito de su personaje, a mitad de temporada deciden hacer un spin-off del personaje y de hecho utilizan los siete últimos episodios de la serie como un megapiloto de Boston Legal, de la que les hablaremos la semana que viene.

En este vídeo pueden ver a James Spader, en una de sus intervenciones mas brillantes, como abogado en el litigio que mantenía con sus antiguos asociados

El Final:
Con el futuro enfocado en la secuela, solo quedaba concluir la historia del bufete inicial y tengo que reconocer que el final estuvo a la altura de los inicios de la serie.

La serie finaliza con el cierre definitivo del bufete, obligado por la marcha de los socios principales, que deciden emprender otros caminos en sus vidas y a la vez acuciados por las deudas derivadas del litigio que han tenido que sostener con Alan Shore.

El último capítulo nos desvela el destino de los abogados iniciales del bufete, con un sentimiento agridulce en consonancia con el tono general de la serie. La preciosa última escena nos hace un recorrido por el despacho, con todas las cosas embaladas y empaquetadas y sin nadie en las instalaciones, con una gran y emotiva sorpresa final que por lo menos en mi caso me encantó.

Un hermoso colofón a ocho años de gran televisión y del que casi nadie se acuerda, en las reiterativas listas de mejores finales que se realizan cada vez que acaba una serie mas o menos famosa.

El Abogado ha sido la primera entrega de la trilogía legal de David E. Kelley en Boston y sin duda alguna mi preferida, con unas historias complejas y bien elaboradas, ademas de contar con unos personajes con muchos matices e imperfectos que le dieron una riqueza pocas veces vista, durante gran parte de su recorrido.

No es la primera serie que nos viene a la cabeza cuando pensamos en esa época, por lo que me alegro de poder reivindicarla desde mi tribuna del recuerdo y animarles a aquellos de ustedes que no lo conozcan y sean unos apasionados del genero legal, a no perderse esta autentica maravilla.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@jefoce) y (@lmejino). Hasta la próxima

Mikel Madinabeitia/ Lorenzo Mejino