Blogs

Lorenzo Mejino

Series para gourmets

P'tit Quinquin( Francia). La serie que habría hecho David Lynch, si fuera francés.

P’tit Quinquin es una miniserie francesa recién emitida por la cadena francesa Arte, que se ha convertido en la sensación europea de este otoño, ayudada por una brillante promoción que la ha presentado en grandes festivales de cine como Cannes o nuestro Zinemaldia, siendo aclamada tanto por el público como por la crítica especializada.

La primera incursión televisiva del prestigioso realizador francés Bruno Dumont ( Flandres, la vie de Jesus) se adentra en terrenos televisivos inexplorados, consiguiendo, un cruce imposible entre Twin Peaks, Freaks y Bienvenidos al Norte.

Por todas estas razones y recien emitidos el pasado jueves los dos últimos capítulos de los cuatro que consta la miniserie, es el momento oportuno de presentarles uno de los productos mas interesantes de este año, la historia del pequeño Quinquin y sus amigos.

Ficha: P’tit Quinquin 4 ep 45 min .   Sep 2014. Idioma: Francés. Cadena: Arte ( Fr)

La trama :Quinquin es un chaval que pasa la mayor parte de su tiempo en su bici haciendo travesuras por su pueblo costero del norte de Francia, en la Picardia, muy cerca de la frontera belga y que solo se comporta en presencia de Eva, su amor platónico, hija de los granjeros vecinos. Su vida y la de su pueblo se ven completamente consternadas por la aparición de una vaca muerta en el fondo de un bunker , en la que en su interior aparece el cuerpo sin cabeza de una mujer. Un peculiar comandante de la gendarmería y su lugarteniente son los encargados de investigar la extraña muerte, que desata una serie de inesperados acontecimientos en el pueblo.

El nombre de la miniserie viene dado por una canción popular de la región de la Picardia, donde es considerada como un himno regional y que pueden escuchar en los preciosos títulos de crédito de la serie

La historia se desarrolla en dos frentes diferentes, por un lado descubrimos el entorno rural, con la curiosidad infantil del pequeño Quinquin y su banda de colegas, con una galería de personajes excéntricos y pintorescos, que son presentados como lo mas habitual del mundo y somos testigos de su incipiente descubrimiento del amor en su relación con la vecinita Eva.

En paralelo tenemos a la pareja de investigadores mas rara de la historia de la televisión encargados de resolver el primer asesinato y todas las complicaciones posteriores que las hay y muchas, destacando el comandante Van der Weyden ( izquierda), lleno de tics y de gestos extraños que se convierte en un personaje absolutamente magnético, con un cierto aire a Charles Chaplin, mientras que su segundo el teniente Carpentier destaca por su forma bastante suigeneris de conducir su vehículo oficial.

Bruno Dumont convierte los escenarios de su infancia natal en un subyugante ejercicio audiovisual, con un thriller policial con abundantes toques de comedía negra y macabra, completamente surrealista e inclasificable, que se volviendo mas negro a medida que avanza la trama, llegando a su clímax en el ultimo episodio.

En segundos podemos pasar del estupor a reírnos a mandíbula batiente con las excentricidades de los personajes que vemos en la pantalla, todos ellos actores no profesionales y elegidos por Dumont entre los lugareños, que sorprendentemente lo hacen de manera impecable y en especial el jardinero de oficio, Bernard Pruvost como el comandante Van der Weyden, que está impresionante. Al ser todos los actores de la zona hablan con el acento peculiar y natural del francés del Norte, ( los ch’tis)  que ya fue objeto central del bombazo taquillero de Bienvenidos al Norte, y que refuerza la particularidad regional de la serie.

El surrealismo subyace en todo momento y cuando aflora como en una delirante misa por el entierro de la primera victima o cosas tan sencillas como poner la mesa de una forma pintoresca, Dumont se consagra como un gran creador con un lenguaje propio y original.

El trailer de la serie desvela demasiados secretos ( al estilo de nuestras televisiones) y he preferido ponerles unicamente una promoción del primer capitulo, donde los indicios de lo que vamos a presenciar están muy claros, y de esta manera  lo puedan ir descubriendo en su corto visionado.


Personalmente, la he visto en el formato minisérie en cuatro capítulos y me ha convencido completamente, aunque la rareza de la propuesta no la hace digerible para todos los públicos, a pesar de ello,  sus audiencias de estreno han batido los récords de la cadena Arte en Francia. Desconozco los cambios que puede haber tenido respecto  del formato cinematográfico subtitulado con el que fue presentada en Cannes o Donostia, y supongo que se realizaran los subtítulos con una cierta celeridad, ya que por ahora solo está disponible en su versión original frances, lo que es un impedimento para aquellos de ustedes que no dominen la lengua del país vecino.

Epilogo:

Para aquellos de ustedes que disfrutan con las propuestas originales e inteligentes alejadas de todo convencionalismo, P’tit Quinquin les va a convencer plenamente, ante la catarata de imágenes y gags visuales que se suceden uno tras otro con un grado de detalle y cariño, pocas veces visto en las ficciones europeas y que la ha convertido sin lugar a dudas en una de mis series preferidas de la temporada. A descubrir de manera imperativa si el gusanillo de la curiosidad les corroe por dentro y estan hartos de ver siempre la misma serie con pequeñas variaciones, porque diferente lo es y mucho, a todo lo que han visto hasta ahora.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@jefoce) y (@lmejino). Hasta la próxima

Mikel Madinabeitia/ Lorenzo Mejino