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Lorenzo Mejino

Series para gourmets

Okkupert (Noruega):¿Y si Rusia ocupara Noruega por encargo de la Unión Europea?

 

Okkupert, la serie que les vamos a analizar en nuestro rincón del lunes, ha desarrollado una hipótesis de futuro tan interesante como la ocupación temporal de Noruega por parte de Rusia, con la aquiescencia y el beneplácito de la Unión Europea, para asegurarse la producción y el suministro de gas y petroleo de las plataformas del Mar del Norte.

La causa de la invasión es el cierre de la producción de combustibles fósiles por las políticas medioambientales de un Gobierno noruego del partido verde que ha ganado las últimas elecciones con esa promesa en su programa, para salvaguardar los recursos del planeta por el efecto nocivo del cambio climático en todos los aspectos de la vida.

Ficha:Okkupert (Ocupado) 10 ep 45 min .  Sep 2015- Nov 2015. Cadena: TV2  (N)/ Arte (F/D)

La trama : El escritor noruego Jo Nesbø es uno de los exponentes mas interesantes de la literatura escandinava, con sus novelas negras con un gran trasfondo político que son auténticos best-sellers en todo el mundo.

Personaje muy polifacético e inquieto, escribió el primer proyecto de la serie en 2008, para la cadena pública noruega NRK, pero que tras diversos dimes y diretes, tras cuatro años de desarrollo, decidió renunciar a  la producción, por los elevados costes que se escapaban de su austera política presupuestaria.

Nesbø no cejó en su intento y consiguió convencer a la cadena privada noruega TV2 para que retomara el proyecto, implicándose el propio creador como productor ejecutivo y diseñador del concepto y desarrollo general de su distopia. La  distopia es un genero narrativo consistente en desarrollar una historia alternativa en el futuro, cambiando los condicionantes sociales , generalmente de forma radical , para describir las reacciones de la sociedad y sus miembros a ese nuevo entorno vital .

Al final se unieron al proyecto bastantes cadenas europeas, como la franco-alemana Arte u otras escandinavas, para compartir los costes de la producción mas cara de la historia noruega.

La serie desarrolla el tema de la ocupación de terciopelo rusa a tres niveles sociales, el mas interesante sin lugar a dudas, es el político, con el primer ministro del partido verde,  Jesper Berg en el centro del huracán tras decidir cerrar la producción de gas y petroleo y verse obligado a comulgar  con ruedas de molino al ver a los rusos llegar y controlar todos sus recursos naturales.

Sus decisiones son muy delicadas, como intentar evitar por todas las maneras un conflicto bélico con Rusia, consciente  de que iba a ser una gran masacre para su pueblo, pero su  creciente aislamiento tanto dentro de su partido como internacionalmente, le está haciendo pagar un peaje personal muy difícil de soportar.

En un segundo nivel, tenemos a los noruegos que se adaptan a la nueva situación y sin ser plenamente colaboracionistas, mantienen relaciones con los rusos, como la dueña de un restaurante con graves problemas económicos o un escolta del presidente, que se debate entre su obediencia debida a sus superiores, que le obligan a proteger a los rusos y sus propias ideas personales.

Por último tenemos a la resistencia noruega que quiere expulsar a los rusos de Noruega y que empieza una campaña de sabotajes contra los intereses rusos que pueden dar la excusa perfecta para convertir  una ocupación temporal  en permanente.

En el primer vídeo pueden ver la premisa de la serie subtitulada al español, con la cabecera de la serie que es una verdadera denuncia contra los efectos del cambio climático.

En este tipo de series, el espectador debe aceptar entrar en el juego de la premisa y no ponerla en tela en juicio por inverosímil, porque la gracia está precisamente en desarrollar una hipótesis apenas plausible con una trama  coherente  desde ese punto de partida.

Okkupert es una serie que tiene un inicio espectacular con un episodio piloto que plantea la situación de forma clara y diáfana. A partir del episodio cuarto entra en  un pequeño bache, cuando se aleja del contexto geopolítico global que es lo más interesante de la serie, con las conversaciones a tres bandas entre Rusia, Noruega y la Unión Europea. En ese tramo se  centra demasiado en las historias personales de la propietaria del restaurante y su compañero periodista,  por lo que la serie debilita su mensaje al entrar en temas más previsibles y de mucho menor calado que la potentísima premisa inicial.

Sin dejar de ser interesante la influencia que la invasión rusa tiene sobre algunas personas concretas , la serie se descompensa por ese lado porque  pasar  de una discusión sobre espiar y detener a saboteadores noruegos entre jefes de gobierno, a presenciar los problemas para pagar a final de mes de los empleados de un restaurante, es muy difícil de combinar.

Por suerte  en el tramo final, recupera su  gran pulso inicial   y propone un cierre de temporada completamente abierto como si fuera el primer tomo de una saga, pero con unas  nuevas condiciones completamente diferentes a las iniciales que prometen una gran 2T si deciden continuar con la serie.

El apartado político de la serie es realmente apasionante y no deja títere con cabeza, con los cuatro agentes principales (Noruega, Rusia, Union Europea y USA), culpables de la situación en mayor o menor medida y  somos testigos de una escalada de tensiones que la serie desarrolla dedicando cada capítulo a un mes de la ocupación, con saltos temporales entre cada uno de ellos. Nesbø no es nada condescendiente con los grandes poderes y los critica de lo lindo, por sus políticas de hechos consumados y de mentiras al por mayor, huyendo en todo momento de la corrección política.

La serie ha venido acompañada de una enorme polémica, tanto en Noruega  donde ha sido tildada de poco patriótica en algunos sectores, por dejarse ocupar por Rusia sin mover un dedo, pero sobre todo en Rusia que ha acusado a la televisión noruega de crear un miedo y una psicosis innecesaria frente a un posible peligro ruso, confundiendo ficción con realidad.

La serie ya se ha estrenado en Francia, por si  dominan mejor  el francés que  el noruego ( la serie está subtitulada en castellano hasta la mitad y supongo que irán saliendo poco a poco) y está teniendo un éxito importante en todos los países donde se ha ido estrenando

La producción es muy lujosa, rodando parte de los exteriores en los espectaculares edificios parlamentarios de Oslo, modernos y funcionales como pueden ver en el trailer de promoción de la serie que utilizó TV2 para su estreno.

Epilogo:
Si son unos amantes de las series políticas, Okkupert es una cita ineludible en su calendario seriéfilo, por la originalidad de su arriesgada propuesta, que analizándola en profundidad tiene varios aspectos medioambientales y políticos que son mas cercanos a la realidad de lo que nos gustaría reconocer. Y en mi caso tengo que reconocer que he disfrutado mucho con la serie por hacerme pensar y recapacitar a partir de la idea de Jo Nesbø, como deseo que les ocurra a ustedes si se animan a verla.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en la cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino