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Lorenzo Mejino

Series para gourmets

The Alienist: Un preciosista e irregular ejercicio de estilo decimonónico

Con la elevada competencia existente en la actualidad, la importancia de ser el primero en abrir una tendencia es capital para conseguir la atención de la crítica y el público. La gente siempre suele recordar la primera serie que le impactó de un genero determinado, en especial porque establece la vara de medir a todos los productos posteriores.

En el caso que tratamos hoy, está clarísimo que el estreno de ‘The Knick‘, la gran obra de Steven Soderbergh, marcó el canon del subgénero de historias médicas a caballo de los siglos XIX y XX, por lo que ‘The Alienist’ a pesar de estar basada en una novela de enorme éxito publicada hace veinte años, ha perdido ese aroma de novedad que hubiera tenido si se hubiera estrenado con anterioridad a la serie protagonizada por Clive Owen.

Si a eso le añadimos otras series como ‘Ripper Street’. ‘Copper’ o incluso ‘Penny Dreadful’ sobre investigaciones criminales en el siglo XIX, el terreno estaba demasiado trillado para que ‘The Alienist’ pudiera sobresalir de ese montón sin ofrecer nada especialmente innovador ni original en el género.

A pesar de esos imponderables, ‘The Alienist’ es una serie bastante digna que va claramente de menos a mas, gracias a su excelente ambientación que tapa muchos de los agujeros del tramo inicial de la historia así como de algún protagonista que no está al nivel requerido, por lo que el resultado final es irregular como les vamos a argumentar a continuación.

principalFicha: The Alienist 10 episodios.   Ene 2018- Mar 2018  Cadena: AMC (USA)- Netflix (E)

Sinopsis: En 1896 la aparición del cuerpo de un joven prostituto vestido de mujer salvajemente asesinado en un puente de Nueva York, hace que el comisionado de policía de la ciudad, Teddy Roosevelt, encargue la investigación del caso al Dr Laszlo Kreizler uno de los primeros psicólogos criminales que empezaba a formular sus primeras teorías por aquella época.

Debido a la creencia popular de que las personas con patologías mentales estaban como ‘alienados ‘ de su verdadera naturaleza, a las personas que las estudiaban como el doctor Kreizler les conocían como alienistas.

En su investigación extraoficial, el Dr Kreizler cuenta con la colaboración principal de John Moore, un ilustrador gráfico de un periódico local y de Sara Howard, la persistente secretaria personal del comisionado, cuyo sueño es convertirse en policía, a pesar del machismo recalcitrante de la época. El grupo lo completan dos hermanos judíos que son dos sargentos con amplios conocimientos forenses.

El inicio: Caleb Carr es un historiador militar que publicó su primera novela en 1994 ‘El Alienista’ que se convirtió en un gran best-seller con veinticuatro traducciones a diferentes países y que le proporcionó una enorme popularidad en medios literarios.

caleb-carrUnas malas experiencias de Carr como guionista cinematográfico, le hacían muy reticente a vender los derechos de la adaptación audiovisual de su libro, porque casi todas las ofertas eran para una película que el autor consideraba que no podía captar toda la esencia de su obra en esa corta duración, lo que unido al elevado presupuesto para adaptar el Nueva York entre siglos, acabó espantando a todas las productoras.

Como suele suceder en estos casos el éxito de ‘The Knick’ probó que este genero tenía más salida de lo esperado, por lo que muchas productoras recordaron la obra de Caleb Carr como el vehículo ideal para seguir por ese camino.

Tras varias ofertas, Carr vendió los derechos de su obra en 2015 a la productora Anonymous Content, que precisamente había producido ‘The Knick’ así como ‘True Detective’ con el anuncio de que Cory Fukunaga el aclamado director de la 1T de la serie de HBO iba a dirigir todos los capítulos.

El guionista adaptador de la novela iba a ser Hossein Amini, un reputado escritor británico con películas en su haber como ‘Jude’, Drive’ o ‘The Snowman’ en la que iba a representar su primera incursión televisiva. No les costó mucho vender el proyecto a la cadena TNT con un generoso presupuesto de 5 millones por episodio.

aminiLa fase de producción de la serie fue bastante extraña con bastantes cambios en la sala de guionistas donde de la idea inicial de Amini escribiendo en solitario todos los capítulos, se pasó a tener cuatro guionistas, incluyendo la inclusión a última hora del gran guionista y director John Sayles, para arreglar la historia.

La renuncia de Cory Fukunaga a dirigir la serie por problemas de agenda con otros proyectos, obligó a buscar un sustituto de urgencia en la figura del belga Jakob Verbruggen (The Fall, London Spy) para que marcara el tono estético de la serie, antes de pasar el relevo a otros directores como el sevillano Paco Cabezas, que fue elegido por su trabajo en ‘Penny Dreadful’ de características similares.

Los cambios retrasaron bastante el estreno de la serie, que fue rodada casi íntegramente en Budapest en unos estudios que se utilizaron para recrear la época hasta el último detalle.

La serie fue recibida con bastante frialdad por parte de la crítica que encontraba a faltar una mayor diferenciación en muchos aspectos de ‘The Knick’ de la que parecía una secuela bastarda, acentuada por el hecho de venir de la misma productora, pero muy lejos de la aclamación que esperaban por una historia promocionada con un trailer tan ambicioso como el siguiente.

La acogida del público tampoco fue muy entusiasta, con unas audiencias correctas pero por debajo de las expectativas de todo el mundo por lo menos en EEUU, ya que en el resto de los países es imposible conocerlo debido a ser estrenada con ese sello de ‘original Netflix’ que tanto le gusta estampar al gigante mundial del ‘streaming’ en todo lo que está en su catálogo, aunque no sea suyo.

La trama: ‘El Alienista’ está estructurada como la investigación de un único caso durante toda la temporada que es presentado en la escena inicial y resuelto al final de su recorrido, aunque lógicamente en los episodios se van añadiendo tramas secundarias que implican tanto a los tres protagonistas como a los estamentos judiciales y policiales de la ciudad de Nueva York, donde la corrupción campaba a sus anchas a todos los niveles.

El trío protagonista formado por el psiquiatra Dr Kreizler, el ilustrador Moore y la secretaria Sara forma el triángulo central de la serie en todos los sentidos tanto en el profesional como en el afectivo, lo que les obliga a desdoblarse en dos frentes, el primero que consiste en encontrar al asesino salvaje de ese joven asesinado en el puente, a la vez que luchan contra la corrupción que les rodea.

El caso principal no deja de ser una investigación criminal decimonónica, donde primero encuentran patrones similares en crímenes anteriores sin resolver, así como en los nuevos cadáveres que van apareciendo para acabar determinando la presencia de un salvaje asesino en serie que mata jóvenes prostitutos en determinadas ocasiones del calendario.

La base de las investigaciones es la incipiente psicología criminal que en aquellos tiempos era tratada más como una superchería o charlatanería que como una ciencia propiamente dicha, como se explica en el siguiente vídeo sobre los orígenes de esta rama científica

El grupo tan heterogéneo que investiga extraoficialmente el caso no lo tiene nada sencillo por la manifiesta animadversión de la policía racista irlandesa que controlaba todas las acciones legales e ilegales de la ciudad, ademas del escepticismo frente a las teorías del extraño profesor que se adentraba en las mentes enfermas para diagnosticar esos problemas, mientras el recuento de cadáveres iba aumentando. Una locura que formaba parte importante de las promociones de la serie.

Ya hemos comentado en el prologo la manifiesta irregularidad de la serie, por lo que primero vamos a centrarnos en los aspectos positivos de la misma, donde destaca especialmente la lujosa y cuidada ambientación de la serie perfectamente recreada en Budapest como nos muestra en el siguiente vídeo uno de sus actores principales Luke Evans.

Ya hemos comentado que no escatimaron en gastos para recrear el Nueva York de finales del siglo XIX, aprovechando la experiencia y el menor coste de los rodajes en Hungría, capaces de construir replicas perfectas como podemos comprobar en el siguiente vídeo

Otro de los detalles perfectamente cuidados son los importantes movimientos de personas con abundante figuración y una puntillosa recreación del vestuario de la época como explica seguidamente su protagonista femenina Dakota Fanning.

En el aspecto negativo debo comentar la sensación que tuve desde el principio y que pude reafirmar al mirar los problemas de la producción, de que ‘El Alienista’ era una serie descabezada sin ninguna persona creativa que estuviera como responsable de la serie, tras la salida de Fukunaga y la relegación de su creador Hossein Amini, con mucha gente opinando y nadie tomando la última palabra.

Eso se traduce en una primera parte premiosa, lenta y parsimoniosa donde prefieren recrearse en lo bien que habían reconstruido la época y no dudaban en encantarse hasta el más mínimo detalle en escenas de masas en la calle o en grandes fiestas, mientras que la historia apenas avanzaba con todas esas distracciones en el centro de la escena.

El cambio se produce con la entrada de los guiones de John Sayles en la serie, un hecho que se produce a partir del episodio 7, lo que resulta en que los personajes principales empiezan a hacer cosas y a avanzar en las tramas, en lugar de cambiarse de vestuario en cada escena.

También ayuda que el peso de la investigación recaiga más en los dos personajes más interesantes del trío como son el ilustrador y la secretaria relegando del protagonismo principal al plasta del doctor Kreizler, al que una interpretación plana y nada estimulante de Daniel Brühl hace que la mesa de tres patas de los protagonistas cojee ostensiblemente por ese lado.

Esos episodios coinciden con la salida de las calles de Nueva York para buscar pistas sobre el asesino en otros lugares, en un campo que John Sayles abre muy hábilmente y es parte primordial de la substancial mejora del tramo final frente a la inopia y el aburrimiento imperante de su primera mitad.

‘El Alienista’ me ha parecido una serie interesante pero también decepcionante, porque con todos los mimbres de que disponían, incluyendo el gran trabajo actoral de Luke Evans y Dakota Fanning, no es de recibo que mucha gente la haya abandonado en su tramo inicial, harta de la lentitud exasperante con que nos era explicada, que la preciosa ambientación no podía salvar tras asimilar el impacto inicial.

La escasa visibilidad y sustancia de todos los personajes secundarios no ayudaba a seguir con entusiasmo las cosas en cuanto se alejaban del trío protagonista, lo que unido a lo desentonado del personaje que encarnaba Daniel Brühl no invita precisamente a hacer una recomendación global hacia su visionado, más allá de si tienen curiosidad por el genero y la época que trata.

Los actores: Daniel Brühl es una actor alemán nacido en Barcelona de madre catalana, que tuvo un inicio fulgurante de su carrera al protagonizar el enorme éxito mundial que supuso la película ‘Adios Lenin’, un papel del que me ha dado la sensación  que ha estado viviendo toda su carrera a caballo entre varios países, incluyendo diversas películas españolas como ‘Salvador’ donde encarnaba al joven ajusticiado por el franquismo Salvador Puig Antich.

Ha ido alternando papeles interesantes como su Nikki Lauda de ‘Rush’ con algun villano de opereta como Helmut Zemo en algunas películas de la escuderia Marvel.

daniel-bruhlSiempre he tenido dudas sobre su versatilidad como actor y en esta ocasión su interpretación como el Dr Kreizler no me ha convencido mucho, al hacerlo un ser distante y bastante poco empático con una expresión de intensidad bastante forzada que contrastaba con sus compañeros de reparto mucho más naturales en todo momento. Su interpretación es uno de los problemas de la serie y al ser el protagonista, la gravedad se multiplica exponencialmente.

Por suerte la presencia del actor galés Luke Evans eleva la serie bastantes enteros gracias a su personaje del ilustrador John Moore en su primer papel televisivo de importancia tras estar muchos años en los teatros londinenses. Pasó posteriormente a tener una gran carrera cinematográfica que empezó en películas como ‘Clash of the Titans’ para pasar a sagas taquilleras como ‘Fast & The Furious’, ‘Wonder Woman’ o ‘La Bella y la Bestia’

luke-evansLuke Evans es un formidable ejemplo de la nueva hornada de la cantera británica de actores, ideales para personajes de época que en su caso, le da una gran calidez y numerosos matices en una magnífica actuación que es de lo mejor de la serie, comiéndose por completo a Daniel Brühl en todos sus planos compartidos.

Otra elección interesante y muy acertada fue la de Dakota Fanning para el personaje de la obstinada secretaria Sara Howard, una mujer que lucha para mejorar sus condiciones laborales y sociales para evitar ser reducida a un mero florero como muchas personas insistían en etiquetarla.  Fanning transmite con una gran elegancia y firmeza toda esa rabia e ira contra la discriminación de género que sufría en todo momento.

dakota-fanning-the-alienistFanning ha sido una actriz que ha tenido una destacada carrera como actriz infantil donde acaparaba casi todos los papeles interesantes para jóvenes actrices tanto presencialmente como haciendo voces, desde su debut en ‘I am Sam’ siguiendo por ‘Uptown Girls’ o ‘Dreamer’.

Ha conseguido su paso a papeles más adultos con una gran fluidez tras su paso por la saga adolescente ‘ Crepúsculo’ como ha reafirmado en ‘El Alienista’ y ahora con su participación en la esperada película ‘Ocean 8’ o rodando el nuevo proyecto de Quentin Tarantino.

Final : ‘El Alienista’ estaba planteada desde el principio como un evento especial en forma de miniserie cerrada y en eso debo reconocer que ha cumplido y no tengo constancia de que tengan intenciones de continuar desarrollando otros casos en otras temporadas, alejados de la base literaria que han utilizado en la miniserie.

En el hipotético caso que decidieran continuar tengo muy claro que lo harían sin mi presencia porque no le veo mucho interés en continuar con ese universo que ya han agotado con solo diez episodios, por lo que como siempre hago en estos casos, dejo la decisión de adentrarse en el Nueva York de finales del siglos XIX a su libre albedrío

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino