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Lorenzo Mejino

Series para gourmets

Studio 60 on the Sunset Strip : La complicada trastienda de un programa humorístico en directo

Hace una semana les comentaba las dificultades de un creador como Chris Carter para seguir los pasos de su megaéxito ‘Expediente X’, un ejemplo que podemos aplicar perfectamente a ‘Studio 60 on the Sunset Strip’ la obra maldita de Aaron Sorkin en lo que representó su regreso a la televisión tras su abrupta despedida al finalizar la 4T de ‘El Ala Oeste de la Casa Blanca’ .

Las enormes expectativas creadas a su regreso, financiado de forma más que generosa por la cadena NBC, no se vieron correspondidas por las audiencias que desertaron en masa de un producto muy interesante pero que muchos consideraron demasiado elitista y dirigido a un público muy determinado que comulgaba con las ideas progresistas de Aaron Sorkin y que no dudaba en proclamar en boca de sus personajes.

Todos esos problemas y algunos derivados de la propia narrativa de la serie derivaron en su cancelación al final de la 1T, tras un recorrido bastante accidentado del que nos vamos a hacer eco en esta entrada del recuerdo de cada viernes, que voy a dedicar al amigo periodista Toni Garcia Ramón, un fan confeso y devoto absoluto de la serie, al que imagino entrevistando en directo a Aaron Sorkin con un botella de vino por delante .

generalFicha: Studio 60 on the Sunset Strip 22 episodios.   Sep 2006- jun 2007 –  Cadena: NBC (USA) C+ (E)

Sinopsis: Durante el transcurso de la emisión en directo del programa de sketches humorísticos ‘Studio 60’ de la NBS, una cadena nacional ficticia, el showrunner Wes Mendell, indignado porque le han censurado un sketch, irrumpe furioso para lanzar un discurso donde no deja títere con cabeza y que pueden recordar en este memorable vídeo que les he puesto primero en castellano.

Ese acto provoca una crisis enorme en el programa y Jordan McNeere la presidenta de la cadena se ve obligada a contratar a dos antiguos productores del programa Matt Albie y Danny Tripp, para reemplazar al despedido y tomar Matt las riendas de los guiones y Danny de la producción, tras reemplazar a todo el equipo creativo en un intento de hacer tabla rasa con el pasado.

La serie desarrolla todas las historias que gravitan en torno a la complicada producción de ese programa en directo y sobre las personas que trabajan en él, delante y detrás de las cámaras

El inicio: Aaron Sorkin es uno de los guionistas mas prestigiosos de Hollywood, tanto en cine como en televisión, su serie ‘ El Ala Oeste de la Casa Blanca’, lo encumbró al Olimpo de los guionistas, a donde llegó tras su gran enorme estreno en ‘Sports Night’ , una serie que también trataba de la televisión dentro de la televisión.

Aaron Sorkin ‘abandonó/fue invitado a irse’ , completamente quemado de la producción de ‘El Ala Oeste de la Casa Blanca tras finalizar la 4T, para centrarse en diversos proyectos cinematográficos pero  seguía en contacto con la NBC, mientras se seguía emitiendo su serie que llegó hasta la 7T.

sorkinEn una reunión les indicó sus ganas de volver a la televisión con otra serie centrada en la trastienda de un show televisivo, a lo que la cadena NBC le abrió las puertas de par en par, con carta blanca para lo que quisiera.

Sorkin creó la serie recopilando muchas de sus experiencias personales o de gente que conocía, desde relaciones personales con actrices, hasta sus problemas con los ejecutivos de la cadena y las dificultades para producir un programa televisivo, con ‘The Larry Sanders Show’ y sobre todo el venerable ‘Saturday Night Live’ como claras influencias, el primero por la trastienda del programa y el segundo por el género de sketches.

Ni que decir tiene que la expectación de todo el mundo se puso por las nubes, en cuanto la cadena NBC anunció su vuelta televisiva y para aumentarla la promocionó hasta la saciedad con un larguísimo trailer donde pueden ver en versión original ese primer discurso que pronunciaba un airado Judd Hirsch contra la televisión actual, muy en la linea del que realizaban al final de la película ‘Network’, ayudado por la gran dirección de Thomas Schlamme, el realizador habitual de Sorkin.


La crítica especializada la recibió con encendidos elogios, destacando ese vigoroso arranque y su ambicioso intento de criticar la televisión desde dentro, pero las audiencias no respondieron de la misma manera, desde el mismo episodio piloto que empezó con casi catorce millones de espectadores, pero con un numero significante que no lo acabó. Esa tendencia erosiva continuó durante las siguientes entregas que encendieron todas las alarmas de la NBC, al ver que su enorme inversión no se veía reflejada en los números como veremos más adelante.

La trama: Aaron Sorkin nunca se ha caracterizado por hacer series sencillas y complacientes, por lo que desde esa memorable primera escena deja bien a las claras su posicionamiento combativo contra  las actitudes timoratas de las cadenas generalistas.

El vehículo para hacerlo es ese programa humorístico de sketches que deben hacer desde cero cada semana, escribiendo y produciendo los gags que debían reflejar hechos y personas actuales.

‘Studio 60’ se estructura a varios niveles laborales con diversos personajes que son los responsables de dirigir sus respectivas áreas para coordinarse posteriormente entre ellos.

La sala de maquinas de todo programa es la ‘writer’s room’ o sala de guionistas,al mando de la cual se encuentra el showrunner Matt Albie ( Matthew Perry) que dirige a un variopinto grupo de escritores con todo tipo de egos, en un ambiente de enorme competitividad para colocar sus gags en el programa semanal aunque sea pasando por encima del compañero.

Un ejemplo lo tienen en el siguiente vídeo que ilustra las tareas de reescritura de un guión de dos jóvenes aspirantes que llevan trece intentos del mismo .

Un segundo nivel paralelo al de los guionistas, es el de los actores a los que muestran con muchas menos influencia de lo que la gente se piensa a pesar de ser las caras más conocidas del programa. Sus egos y sus ganas de destacar chocan muchas veces con el material que les llega, compitiendo entre ellos para conseguir los mejores personajes.

En este grupo destaca el conocido como ‘Big Three’ que son los tres actores principales del reparto, Harriet ( Sarah Paulson) una actriz con gran talento y profundamente religiosa, Tom (Nate Corddry) un actor de la América profunda con una ínfima autoestima y finalmente Simon (D.L. Hughley) un actor negro de formación dramática pero que ha acabado en la comedia muy a su pesar.

Sus relaciones con los guionistas a menudo traspasan las lineas laborales para internarse en las románticas, en especial entre los dos personajes principales de esa zona Matt y Harriet, que han sido pareja, ex-pareja y pareja de nuevo, con peleas continuas ilustradas en el siguiente vídeo

Esa es la relación central de la serie y no dudan en ir al pasado para mostrarnos aspectos desconocidos de esa relación como la incapacidad inicial de una joven Harriet para decir con una cierta soltura las bromas que le escribían, como se ve en el siguiente corte.

El tercer grupo de trabajo era el de la producción liderado por el segundo showrunner Danny, que debe lidiar con los aspectos técnicos de sacar el programa al aire, junto al realizador del programa y todos los encargados de decorados, vestuario, etc. Parte importante de su trabajo es lidiar con los ejecutivos de la cadena, empezando por su jefa directa Jordan ( Amanda Peet) y siguiendo por el director de la cadena Jack ( Steven Weber).

Los ejecutivos es el nivel más alto que tiene presencia regular en la serie y se deben enfrentar incluso a problemas ajenos al programa, como en el siguiente vídeo donde tienen una grave crisis porque un soldado ha pronunciado en directo la palabra ‘Fuck’ y se ha oído en todo el país, lo que ha generado una furibunda reacción de parte del público y del organismo regulador de las telecomunicaciones que prohíbe tajantemente el uso de esas palabras.

Sorkin aprovecha la situación para lanzar otra de sus diatribas en este caso contra la mojigateria de las cadenas que muestra en el siguiente vídeo

Al final el objetivo de los cuatro grupos  es conseguir realizar el mejor programa, incluyendo espectaculares números musicales como el que abría el segundo episodio de la serie, donde van a conocer caras muy conocidas en el cuerpo de baile a poco que se fijen un poco con una letra de lo más mordaz contra el ambiente televisivo.

No era fácil combinar todos esos temas y el resultado final en mi opinión quedaba demasiado irregular con momentos brillantes que coincidían con alguno de los discursos que Sorkin ponía en boca de sus personajes, para denunciar alguna situación televisiva que le molestaba.

La elaboración del programa con las peleas entre guionistas y actores también funcionaba bastante bien, al mostrar un terreno que me era absolutamente desconocido como la construcción de gags y de la escaleta del programa.

En cambio, los gags propiamente dichos carecían de la brillantez que se suponía de un grupo tan selecto de mentes dedicadas al humor y en algunos casos eran incluso muy malos, por eso renqueaba mucho en cuanto llegábamos al programa en directo, porque teníamos que tragarnos esos sketches que deslucían mucho el trabajo de su elaboración.

Tampoco ayudaban mucho, las relaciones de pareja en la serie entre los cuatro protagonistas principales, con una deriva adolescente, tipo ‘te quiero, ya no te quiero’ que me saturaba mucho a la tercera crisis forzada de las parejas, a pesar de los grandes actores que eran,  pero que no podían salvar esa endeblez romántica que encima iba ganando protagonismo con el paso de los episodios.

Otro problema derivado que repercutió mucho en las audiencias, era que en muchos sectores se consideraba una serie muy elitista y de hecho sus pequeñas y selectas audiencias eran el sueño de los anunciantes de productos de lujo. Un público  concentrado especialmente en las élites urbanas profesionales de las grandes ciudades, pero en cambio la serie  era absolutamente ignorada por el resto de la población, lo que en una cadena generalista que necesita grandes números representaba un grave problema.

Personalmente ‘Studio 60’ era una serie que me gustaba bastante, no tanto por su regularidad sino por la posibilidad de poder ver algún momento absolutamente brillante cuando menos me lo esperaba, que era bastante más de lo que podía esperar de muchas otras series. Eso no quita tener que soportar escenas que no me interesaban apenas, en espera de la aparición de ese momento estelar que me redimiera de esos socavones narrativos, pero con los genios hay que tener cierta manga ancha y Aaron Sorkin lo es.

Los actores:

Aaron Sorkin no escatimó en medios para elegir a los actores que consideraba más adecuados para sus personajes, empezando por el dúo protagonista de Bradley Whitford y Matthew Perry, con los que había trabajado muchos años en ‘El Ala Oeste de la Casa Blanca’ y en los que confiaba plenamente para ser su doble alter ego en la pantalla, Bradley como productor y Matthew como el guionista

perry-whitfordEl dúo está brillante en sus interpretaciones con una gran química en sus centelleantes diálogos marca Sorkin, en especial en el terreno laboral, pero mucho más perdidos en sus respectivas relaciones sentimentales en especial la de Matthew Perry, que nos hacía añorar y mucho que saliera con Mónica Geller en lugar de la plasta de Harriet.

Sarah Paulson tenía que lidiar con un personaje bastante complejo, debido a su profunda religiosidad cristiana que interfería en determinadas ocasiones con el carácter de algunos de los gags, siendo utilizada como una especie de contrapoder conservador-religioso, pero de una forma bastante sesgada si se compara con la forma que tenia de expresar sus ideas a través del resto de los personajes.

STUDIO 60 ON THE SUNSET STRIP -- "The Harriet Dinner" Episode 12 -- Pictured: (l-r) Sarah Paulson as Harriet Hayes, Masi Oka as himself -- NBC Photo: Mitch Haddad

Este fue el personaje que descubrió a Sarah Paulson para el gran público como una actriz muy versátil, antes de caer en las redes de Ryan Murphy del que se ha convertido en una verdadera musa, aunque en la foto ya pueden ver el nivel de la estrella con la que estaba acompañada en el sketch en pleno apogeo de ‘Héroes’, por cierto de la misma cadena.

Los dos personajes más desdibujados del reparto y de largo eran los otros dos actores del ‘Big Ihree’ que eran interpretados por  D.L.Hughley ( izq) y Nate Corddry ( der) , dos buenos actores pero cuyos personajes estaban muy alejados del centro de acción y solo aparecían en muchos casos durante la emisión del programa, protagonizando los sketches que eran el punto débil de la serie.

STUDIO 60 ON THE SUNSET STRIP -- "Nevada Day Part I" Episode 6 -- Pictured: (l-r) D.L. Hughley as Simon Stiles, Nathan Corddry as Tom Jeter -- NBC Photo: Chris Haston

Sus carreras han sido solidas pero discretas como actores secundarios en muchas comedias, pero sin destacar especialmente, con Hughley más centrado en los monólogos y apariciones en ‘realities’ de celebridades, mientras que a Corddry se le ha visto por ‘Mom’ pero solo al principio.

Un gran acierto fue la elección de dos grandes actores como Amanda Peet y Steven Weber para encarnar a los dos altos ejecutivos de la cadena responsables del programa, Jordan como la jefa directa del programa y Jack como el director de la cadena. Ambos son de lo mejorcito, por ser los personajes que Sorkin utiliza para mostrar los manejos de las cadenas, en una especie de vendetta particular hacia los que había tenido que soportar en su momento.

Este papel representó la vuelta a la televisión de Amanda Peet, tras estar muchos años haciendo películas, tras su debut en la sitcom ‘Jack & Jill’. Tras la serie volvió al cine, pero ahora se ha refugiado en la televisión enlazando series como ‘Togetherness’ y la excelente ‘Brockmire’

peet-weberPor su parte Steven Weber tuvo un gran éxito con ‘Wings’ y luego ha trabajado en innumerables series en personajes similares al Jack Rudolph de esta serie, cínico y ambicioso y capaz de todo, su registro ideal que sigue realizando en la actualidad en varias series de forma simultanea como ‘NCIS: Nueva Orleans’ ’13 Reasons Why’ o ‘ Mom’

Final:

La serie estuvo a punto de ser cancelada en diversas ocasiones en su 1T, al ver que la enorme inversión realizada no se reflejaba en las audiencias, por lo que intentaron darle un reposo, cambiarla de día e incluso introducir en el tramo final un arco de varios episodios más patriótico con la historia del hermano de uno de los actores secuestrado en la guerra de Afganistán

Nada salvó la serie y tras la 1T, le faltó tiempo a la cadena NBC para anunciar la cancelación de su supuesta serie estrella de la temporada 2006-2007, donde curiosamente coincidió con el estreno en la misma cadena de la comedia ’30 Rock’ con una premisa muy similar sobre un show dentro de un show, pero con un marcado tono más cómico.

No es que ’30 Rock’  tuviera muchas mejores audiencias, pero era mucho más barata y ganaba premios,  por lo que fue siendo renovada hasta llegar a la 7T, pero en este caso queremos destacar un enorme momento televisivo, cuando en un episodio de ’30 Rock’ apareció el mismo Aaron Sorkin , pidiendo trabajo como guionista en la cadena, negándose a hablar de ‘Studio 60’ y parodiando su famoso ‘walk and talk’ , la marca de la casa, como pueden comprobar a continuación.

‘Studio 60 on The Sunset Strip’ una serie que es recordada elogiosamente por algunas personas pero para otras representa  uno de los grandes batacazos de Aaron Sorkin, pero como les hemos querido explicar en el presente artículo, tenía sus aspectos muy interesantes y brillantes que no pueden ser obviados en un análisis profundo de una de las series malditas de la historia de la televisión

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino