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Lorenzo Mejino

Series para gourmets

Mindhunter : diseccionar mentes criminales por métodos no intrusivos

Cada año el gigante Netflix nos inunda con todo tipo de originales, esperando que entre toda esa cantidad, sobresalgan algunos títulos para tener contentos a sus suscriptores más exigentes, como sucede con el caso de ‘Mindhunter’ que ha tenido una gran acogida tanto por parte de la crítica como de público, en especial en su 2T emitida este año 2019.

‘Mindhunter’ se centra en entrevistas minuciosas a los criminales más abyectos de los EEUU, por parte de una pareja de detectives del FBI que han creado una Unidad de Estudios del Comportamiento en la década de los setenta, para indagar en la psique y el cerebro de esas personas, en una época en que la psicología forense estaba en pañales.

‘Mindhunter’ es un thriller de cocción muy lenta, con numerosas entrevistas y diálogos y donde no tienen que esperar que los dos protagonistas digan al sospechoso de turno ‘Alto FBI’ y con el talento de David Fincher controlando todos los resortes.

En ese enfoque radica su interés, diseccionar las mentes de esos grandes criminales, para entender su comportamiento y utilizarlo para sus investigaciones en marcha o para la identificación de perfiles sospechosos, por lo que tras anunciar recientemente una congelación indefinida de su 3T , como un eufemismo para su probable cancelación, es el mejor momento para analizarles esta serie.

Ficha: Mindhunter 19 ep 60 m   Oct 2017- Ago 2019 Cadena: Netflix (USA/ E)

Sinopsis:  Holden Ford y Bill Tench son los dos únicos agentes de la recién creada ‘Unidad del Comportamiento Humano’ del FBI,  que desarrolla técnicas de investigación basadas en el estudio de la psicología de las mentes criminales, un terreno de investigación que empezaba a tener importancia en la década de los años setenta.

Al inicio son el último mono de la agencia y su trabajo principal es viajar por todo el país para dar charlas a los agentes en las primitivas técnicas de psicología forense y realizar perfiles criminales.

Todo cambia, cuando consiguen que su jefe les permita, como parte auxiliar de su trabajo, entrevistar en las cárceles a criminales en serie condenados por salvajes asesinatos múltiples, para intentar entender los motivos y las razones por las que cometieron sus abyectos crímenes

Más adelante se incorpora al equipo Wendy Carr una profesora de psicología, para darle una coherencia científica a esas entrevistas con cuestionarios preprogramados y objetivos prefijados, que son la base de ‘Mindhunter’, junto con pinceladas de la vida privada de los tres protagonistas.

El inicio: La base de la serie es el libro Mindhunter: Inside the FBI’s Elite Serial Crime Unit escrito en 1995 por el agente retirado del FBI John E. Douglas, junto con Mark Olshaker, donde relataba sus propias experiencias en la creación de esa unidad psicológica donde entrevistó en los años setenta a los más prominentes criminales de esa época.

El libro tuvo bastante éxito y  tras algunos intentos para adaptarlo al cine y a la televisión, no fue hasta 2009 cuando la actriz Charlize Theron le pasó el libro al famoso director David Fincher por si estaba interesado en desarrollar la historia en el cine o en la televisión, un medio en el que nunca había trabajado.

Ambos convencieron a la productora Fox 21 para comprar los derechos del libro junto a la poderosa cadena HBO para asegurarse los derechos de emisión. El primer encargado de escribir ese piloto fue Scott Buck, uno de los peores guionistas de la historia de la televisión, responsable de engendros como el final de ‘Dexter’ o la infame ‘The Inhumans’.

Por suerte para todos, HBO decidió renunciar al proyecto que quedó dormido en un cajón, hasta que la asociación de David Fincher con Netflix, gracias a ‘House of Cards’, les permitió vender de nuevo ese proyecto.

El dramaturgo anglo-australiano Joe Penhall fue el escogido para escribir la serie, tras ser propuesto por Charlize Theron, con la que había trabajado en la película ‘The Road’ y con la aprobación de David Fincher, que consideró que un dramaturgo iba a entender mejor las atmósferas cerradas y llenas de diálogos que describía el libro.

Penhall se sumergió en el trabajo y escribió una biblia para cinco temporadas, así como la mitad de guiones de la 1T. Su negativa a trasladarse a los EEUU para dirigir una sala de guionistas, hizo que David Fincher tomara personalmente las riendas del proyecto, contratando a tres escritoras de prestigio como Jennifer Haley, Carly Wray y Erin Levy para completar las tareas de escritura de la 1T, bajo su propia dirección y responsabilidad, dejando a Joe Penhall como un consultor externo, pero alejado del día a día de la producción.

Rodaron la 1T en Pittsburgh por temas presupuestarios, aunque ‘Mindhunter’ está ubicada principalmente en Quantico ( Virginia). Solo por el hecho de tener a David Fincher como responsable y director de cuatro de los diez capítulos de la 1T, la expectación era máxima, cuando salió el primer teaser de la serie, meses antes de su estreno.

Con una campaña de marketing de baja intensidad para aumentar el misterio sobre la nueva serie de David Fincher, finalmente se estrenó en Octubre de 2017 con una gran aceptación por parte de la crítica, tras ser precedida del siguiente trailer.

La trama: ‘Mindhunter’ tiene una estructura bastante peculiar, debido a que sus protagonistas actúan en casos de tierra quemada, cuando ya han sucedido los asesinatos y el culpable ha sido condenado a penas estratosféricas sin posibilidad alguna de reducción de pena.

Esa falta de esperanza vital es la que aprovechan los agentes para intentar hacer que se abran un poco esos personajes, jugando con recuperar su notoriedad perdida y en el fondo sus ganas de explicar sus motivos y como disfrutaban matando personas en un ambiente mucho más distendido y relajado sin un juez o un jurado que los contemple.

Esa búsqueda del ambiente y las circunstancias más propicias para conseguir sacar información inédita de los reos, es el factor diferencial de ‘Mindhunter’ que va entrevistando asesinos en serie, a promedio de uno por episodio, para ir avanzando en los protocolos de trabajo de esa recién formada ‘Unidad de Comportamiento Humano’ del FBI.

La cabecera de la serie se centra en esa labor minuciosa de las grabaciones, aunque en mi caso debo decir que es de las que menos me ha gustado de los últimos tiempos por la inacción general de su música y sus imágenes, en lo que claramente para mí, es lo peor de toda la serie.

El piloto de la serie establece la relación entre los dos agentes con la llegada de Holden Ford a esa nueva unidad dirigida por Bill Tench y su peregrinación por todas las oficinas del FBI desperdigadas en todo el país, para darles a conocer los avances en psicología forense a los agentes.

No tardan mucho en entrar en materia en un segundo episodio en el que entrevistan a Ed Kemper un brutal asesino en serie, muy inteligente y extremadamente parlanchín que les confirma que esa recogida de información les puede ser muy útil en su trabajo diario.

La interpretación de un excepcional Cameron Britton como Ed Kemper marcó el punto de inflexión de ‘Mindhunter’ , mostrando todas las posibilidades de la premisa, como pueden ver en el siguiente vídeo con Britton dando una clase magistral de actuación.

Poco más adelante se incorporó al equipo, la doctora Wendy Carr para darles la patena científica necesaria a esas investigaciones, con la ventaja añadida de añadir una componente femenina a un corral repleto de machos alfa, a uno y otro lado de las rejas.

Las personalidades de ambos detectives son muy diferentes y complementarias, el jefe Bill Tench, casado y con un hijo, es un agente meticuloso y respetuoso con las normas que se ve frecuentemente tentado por Holden Ford a ir más allá de la normativa y la burocracia del FBI.

Ford tiene una personalidad solitaria, muy compleja e incluso problemática, lo que le convierte en una persona cada vez más frágil, debido a esas interacciones con los asesinos en serie que le van minando por dentro y que le convierten en una bomba de relojería latente que solo sus compañeros saben controlar.

Un ejemplo de la dinámica entre el trío protagonista la tenemos en la siguiente escena en el ascensor.

Al no ser un thriller convencional, en la 1T no teníamos ningún caso que resolver ni en cada episodio ni a nivel de continuidad, lo que puede descolocar a las personas que buscan su ración de crimen semanal, puesto que todo eran entrevistas e interacciones entre los agentes para avanzar en esa ciencia forense mental.

La producción de la serie es excelente en todo momento, recreando mediante todo tipo de efectos especiales la América profunda de los años setenta, como pueden ver en el siguiente vídeo donde explican las infografías realizadas en la serie.

En la 2T el enfoque cambió ligeramente con la implicación mucho más directa de David Fincher que ascendió a su persona de confianza, su ayudante de dirección Courtenay Miles y la impuso como la guionista jefe y la encargada de dirigir la sala de guionistas, a pesar de ser una completa debutante en el terreno de la escritura, pero bajo el estricto control de Fincher el showrunner efectivo de la serie en todos los aspectos.

En esta segunda entrega alternaron las entrevistas a criminales, con la aplicación en un caso real de sus teorías de estudio de las mentes criminales, para involucrarse en la investigación de un rosario de muertes de jóvenes y niños negros en Atlanta, para realizar perfiles del sospechoso y acotar el terreno de investigación, chocando frontalmente con la policía local que no acepta esas nuevas teorías, como dejan entrever en el trailer de la 2T.

En el terreno de las entrevistas introdujeron a Charles Manson en el grupo de encuestados. Al salvaje asesino le da vida el gran actor australiano Damon Herriman, completamente irreconocible, que curiosamente volvió a interpretar a Manson en la película de Tarantino, ‘Erase una Vez en Hollywood’ con la calidad que muestra en el siguiente vídeo

Ese cambio de enfoque tuvo aspectos positivos como fue el paso de la teoría a la práctica para comprobar la bondad de sus novedosas técnicas psicológicas, pero en cambio dejó completamente en una vía muerta a la doctora Wendy Carr, muy alejada del centro verdadero de la acción y condenada a una trama personal de relleno. Eso  es directamente un pecado de lesa majestad con un actriz como Anna Torv, completamente desperdiciada en ese rincón de la trama.

En mi opinión esos cambios perjudicaron mi visión global de la 2T, que me pareció algo por debajo, por romper la dinámica del trío protagonista e incluso por entrar en terrenos de ‘Mentes Criminales’ que es lo que más acertádamente habían evitado en la primera temporada, al introducirse en toda  esa trama de los crímenes de Atlanta en esa onda.

‘Mindhunter’ es una serie muy interesante por entrar a desarrollar aspectos poco explorados en los thrillers, pero nunca ha llegado a convertirse en una de mis imprescindibles por esa cocción a fuego lento de la historia que dependía demasiado del interés del villano y el actor entrevistado que podía pasar de ser excepcional en el caso de Ed Kemper, a simplemente discreta en casos como Richard Speck o Montie Rissell.

El arrinconamiento  de Anna Torv no ha ayudado en mi apreciación global de una gran serie que no es para todo el mundo ni por el ritmo ni por el desasosiego que puede causar en los espectadores, pero que es absolutamente recomendable en todos los aspectos, más allá de esas pequeñas consideraciones personales.

Los actores: Debo reconocer mi extrañeza al ver a Jonathan Groff en el papel del protagonista Holden Ford, el alter ego de Mark E. Douglas, el autor del libro que inspiró la serie. El prestigio de Groff le viene dado  especialmente por el teatro musical de Broadway donde lleva más de una década siendo una gran estrella y por sus apariciones en la televisiva ‘Glee’.

Sus incursiones dramáticas nunca me ha habían convencido ni en la interesante ‘Boss’ ni en la soporífera ‘Looking’ por lo que tenía mis reservas hacía su capacidad dramática que me las ha despejado de forma brillante.

Groff está muy creíble como el circunspecto y atormentado agente Ford, con un hieratismo muy bien estudiado y nada fácil de conseguir al escuchar las salvajadas de sus entrevistados, pero siendo capaz de mostrar sutilmente su degeneración interna a medida que pasan los episodios, en su mejor papel dramático hasta la fecha.

En cambio me sucedía todo lo contrario con Holt McCanally, un secundario de larga carrera que conoció a David Fincher en ‘Alien 3’ y fue su primera elección para el personaje de Bill Tench. Lo borda con su sobriedad habitual sin un gesto de más pero tampoco de menos, en el contrapunto perfecto a su compañero.

Mi admiración por MacCallany viene dado por su protagonismo en una gran serie maldita ‘Lights Out‘ donde encarnaba de forma maravillosa a un boxeador retirado que intenta volver para su último gran combate y me ha encantado ver que finalmente le ha llegado un cierto reconocimiento a nivel popular por este personaje

La más conocida del grupo a nivel popular era la australiana Anna Torv que tras empezar su carrera en obras teatrales y series de su país natal, sorprendió a todo el mundo, al ser elegida como la protagonista de la nueva serie de J.J. Abrams ‘Fringe’ lo que la catapultó a una gran popularidad durante los cinco años que estuvo en esa obra de culto como la agente Olivia Dunham.

Ha gestionado muy bien su carrera posterior, apareciendo en grandes series australianas como ‘Secret City’ o ‘Destination Gallipoli’ lo que alterna con papeles con el de la doctora Wendy Carr en ‘Mindhunter’, el peor desarrollado de toda la serie, como hemos comentado con anterioridad, pero que Anna Torv defiende como puede, en especial en su segunda y probablemente última temporada.

Final : Ya hemos comentado que ‘Mindhunter’ se concibió con un posible arco de cinco temporadas, pero a pesar de la buena aceptación de las dos primeras temporadas, los compromisos cinematográficos de David Fincher han colocado los planes de la tercera temporada en un limbo indefinido.

Han liberado incluso de sus contratos a los actores principales, para que puedan acometer otros proyectos, lo que suele ser señal de una cancelación encubierta, pero suavizada de esta manera para no enfurecer demasiado a los fans, un efecto que no van a conseguir.

‘Mindhunter’ es una serie que hay que degustar tranquilamente, puesto que se encuentra en las antípodas de las series de acción que protagonizan los agentes del FBI, pero si entran en su terreno de guerra psicológica para conocer como piensan las mentes criminales más conocidas, es de las series que dejan un gran poso en el espectador.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino