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Lorenzo Mejino

Series para gourmets

Retorno a Eden: el primer gran culebrón australiano con cocodrilo

Los grandes culebrones familiares de los ochenta son el fenómeno más representativo de esa década con grandes éxitos a nivel global como ‘Dallas’, ‘Dinastía’ o ‘Falcon Crest’, pero también hubo alumnos muy aventajados en otros lugares como fue el caso australiano con ‘Retorno a Edén’, una serie que tuvo una enorme popularidad en el momento de su estreno y que todavía sigue siendo venerada en países como Francia, donde se repite tanto como ‘Verano Azul’ en nuestro país.

La mezcla de un culebrón familiar desenfrenado con los exóticos paisajes tropicales australianos fue una combinación que triunfó de forma inesperada a mediados de la década de los ochenta, primero con una miniserie cerrada, pero que tuvo tal éxito que no pudieron ceder a la tentación de continuar con una serie tres años después.

‘Retorno a Edén’ no es una serie que recordemos de forma inmediata al pensar en esa década, pero en cuanto he recordado su premisa y sus imágenes se me han aparecido resplandecientes en mi memoria, con muchísimos detalles que pienso compartir en esta sección del recuerdo de cada viernes.

Ficha: Retorno a Edén ( Return To Eden) Miniserie 6 ep-( 1983) Serie 22 episodios ( 1986)  Cadena: Ten Network (AUS) La 1 (E)

Sinopsis: Stephanie Harper es una rica heredera que tras la muerte de su padre cuando tenía veintitrés años ha sido incapaz de ser feliz a pesar de toda la fortuna heredada de su progenitor fallecido. Tras dos matrimonios fallidos, cree haber encontrado la felicidad al casarse con un apuesto tenista Greg Marsden, que no es otra cosa que un cazafortunas con muchos menos escrúpulos que sus anteriores maridos.

Tras engañarla con su mejor amiga Jilly, Greg no duda en utilizar la luna de miel para intentar deshacerse de Stephanie, por lo que no duda en lanzarla desde una canoa a una marisma infestada de cocodrilos para que acaben con ella.

Stephanie consigue sobrevivir de milagro al ser rescatada por un ermitaño que vive a orillas del rio, pero gravemente herida y completamente desfigurada, por lo que  tras recuperarse durante meses de sus heridas, decide volver para vengarse. Su primer paso es recomponerse completamente la cara con Dan Marshall el mejor cirujano plástico de la región, mientras planea su implacable venganza sobre su marido y su mejor amiga, para volver a Sydney de incógnito como la supermodelo Tara Welles.

El inicio: Michael Laurence era una veterano guionista australiano que poco a poco se había convertido en uno de los más codiciados por las cadenas del país, acaparando numerosos premios y galardones.

A principios de los años ochenta, su buen amigo el productor Hal McElroy, le pidió una respuesta australiana a los culebrones estadounidenses que dominaban la programación y Laurence rescató una idea que tenía para una película para adaptarla al formato de miniserie.

Laurence tiró la casa por la ventana y diseñó una historia excesiva en todos los sentidos desde esa premisa inicial con el cocodrilo, hasta el diseño de un envoltorio de lo más lujoso para vestir una historia en apariencia tan sencilla, como el regreso de incógnito de una mujer para vengarse de los causantes de su desgracia.

Laurence escribió una miniserie de tres capítulos de 90 minutos que se emitieron en tres noches consecutivas en Septiembre de 1983 y se convirtió en una de las emisiones más vistas de la historia de la televisión australiana, lo que disparó sus ventas a multitud de países entre los cuales se encontraba España, que la estrenó con cierta celeridad en la cadena única de la época, con el siguiente trailer promocional australiano.

La trama: ‘ Retorno a Edén’ sigue desde su primera escena las reglas del culebrón de lujo, con villanos ultramalvados como el pérfido tenista Greg Marsden y la bruja pendona de su mejor amiga Jilly Stewart. En el bando de los buenos inmaculados estaba por supuesto la protagonista Stephanie Harper y su alter ego Tara Welles, el ermitaño que la rescata y por encima de todos el cirujano plástico que  reconstruye su cara  con el que no es difícil imaginarse el cariño que iba a ir surgiendo entre ellos.

El punto álgido de la serie es la escena del cocodrilo del primer episodio, una de las mas memorables en la historia de los culebrones y que pueden disfrutar en el siguiente corte.

Toda heroína debe tocar fondo para poder salir a la superficie y tras verse a punto de morir y ser rescatada milagrosamente, tiene todo el tiempo del mundo para planear su venganza y recuperar todo lo que le ha arrebatado el asesino de su marido, en especial su esplendida mansión ‘Edén’ situada en el norte de Australia y que da título a la miniserie.

La cabecera nos introduce en ese opulento  mundo rural y nos presenta a los personajes principales.

Los espectadores nos ponemos claramente del lado de Stephanie/Tara al seguir de forma detallada todos los pasos de su venganza que busca destruir a las dos personas que más daño le han hecho en su vida. Un factor importante en ese plan es el enorme cambio personal que ha realizado, pasando de ser una mujer descuidada e insegura con su imagen y aspecto, a tener muy claras las cosas de su vida como una mujer fuerte y renacida.

Su nuevo trabajo de supermodelo es la tapadera perfecta para acercarse de incógnito al mujeriego de su ex-marido para seducirlo y poder ejecutar su plan. En el siguiente vídeo pueden ver su nueva imagen de supermodelo en una sesión fotográfica de lujo.

La mayor virtud de ‘Retorno a Edén’ es que todo era muy pasado de rosca, por lo que al no tener que tomársela al pie de la letra, se disfrutaba como un divertimento similar al de sus coetáneas estadounidenses, con un desfile continuo, de traiciones, engaños, delitos e incluso asesinatos que se sucedían a la velocidad de la luz, con una de esas historias que nunca nos cansamos de ver desde los tiempos del Conde de Montecristo.

Mi relación con la miniserie fue bastante curiosa, puesto que la vi durante una larga estancia laboral en Sudáfrica que la emitió casi de forma simultanea a sus vecinos del Hemisferio Sur y lo cierto es que si entrabas en el juego era muy entretenida y tampoco tenía muchas opciones en el lugar donde me encontraba.

Mi sorpresa fue al volver a España, casi un año después, encontrarme con los anuncios de su próxima emisión, por lo que no dudé en recomendarle a mi familia que vieran ‘Retorno a Edén’ y todavía recuerdo la cara de mi madre gritándole a Stephanie cuando la iban a tirar a los cocodrilos y se convirtió rápidamente en su miniserie preferida.

Recuerdo que mis amigos y mi familia me preguntaban por cosas de la serie, porque como la había visto entera, querían que les avanzara cosas porque no podían esperarse una semana para conocer la conclusión del cliffhanger con el que finalizaba cada episodio.

Al echarle un vistazo en la actualidad, ‘Retorno a Edén’ me ha parecido mucho mas kitsch por lo mal que ha envejecido como casi todo lo de esa década, pero volver a ver lo del cocodrilo, me ha rejuvenecido muchos años y me ha recordado una gran etapa de mi vida.

Los actores:

Rebecca Gilling era una joven actriz australiana, que apenas había tenido pequeños papelitos en las series australianas de los años setenta, hasta protagonizar una serie popular ‘The Young Doctors’ que le abrió las puertas a protagonizar ‘Retorno a Edén’. Gilling hace  una gran interpretación de una mujer que cambia radicalmente tras la traición de su marido, pasando de ser una desastrada a una mujer elegante y sofisticada gracias a su buen hacer.

La serie marcó su carrera para bien y para mal, puesto que puso el listón tan alto, que todo lo que hizo posteriormente no tenía ese nivel hasta que decidió retirarse de la actuación a finales del siglo XX y trabajar como presidenta de una ONG medioambiental.

Mucho más constante ha sido la carrera del escocés James Smillie que interpretaba al cirujano plástico Dan Marshall y  que poco a poco se convierte en el principal apoyo de su paciente en todos los sentidos tras finalizar esa obra maestra con su cara.

Smillie ha tenido su carrera a caballo entre Inglaterra y Australia, tanto en teatro como en cine y televisión, pero siempre será recordado casi en exclusiva por este personaje de galán maduro que ha marcado su carrera.

Ni recordaba el nombre del actor que interpretaba al malvado tenista Greg Marsden, por lo que poca cosa sabía de James Reyne y viendo que ha sido toda la vida un cantante de cierto éxito en Australia, entiendo ese olvido. Reyne era el típico macizote que daba el pego como el objeto del deseo de la rica heredera, aunque como actor era bastante armario y carente de recursos, por lo que se entiende que volviera a la canción tras la miniserie.

Mucho más conocida a nivel australiano era Wendy Hughes, que interpretaba a Jilly la traidora mejor amiga de Stephanie, destacando mucho por encima del tenista/cantante/ actor. Ha trabajado tanto en EEUU como en Australia y en series tan importantes como ‘Homicide.Life in The Street’.

Atesora seis nominaciones a mejor actriz australiana con un galardón en 1983, precisamente el año de la miniserie, pero por su papel en la película ‘Careful, He Might Hear You’, su carrera se truncó en 2014 a los 61 años por un cáncer.

La serie y el final :
La miniserie tenía un final cerrado, pero el enorme éxito en todo el mundo hizo que los productores se replantearan su continuación con una serie de emisión semanal, manteniendo a los protagonistas principales, con el único cambio de la actriz que interpretaba a la malvada Jilly, cambiando a la rubia Wendy Hughes por la morena Peta Toppano ( izq) y la entrada de su nuevo marido interpretado por Daniel  Abineri ( seg izq)

La serie seguía el esquema de ‘Dinastía’ con esas dos mujeres enfrentadas a muerte, con el apoyo de sus respectivas parejas en una lucha sin cuartel que acaba como el rosario de la aurora. El problema es que esa enemistad exacerbada no es suficiente para mantener el interés durante veintidós episodios, por lo que tuvieron que introducir tramas secundarias con los hijos de la protagonista y otros personajes marginales que estaban reflejados en la larga cabecera de la serie.

Las audiencias se resintieron de ese estiramiento de la historia inicial que tan bien funcionó en todos los sentidos y fue cancelada sin muchos miramientos tras un cliffhanger enorme con el que quedó la serie finiquitada para siempre, para desencanto de los fieles seguidores que deseaban conocer el desenlace de la pelea de gatas entre Stephanie y Jilly.

En 2013 hubo un intento australiano de hacer un remake, pero finalmente lo declinaron por el alto coste que representaba, pero no descarto que en estos tiempos vuelva a renacer de nuevo, con la posibilidad de seguir utilizando a los mismos cocodrilos de longeva vida, porque los actores ya están demasiados envejecidos.

Estoy seguro que hoy se les ha activado un rincón oculto de su memoria al recordarles ‘Retorno a Eden’ una de las series más populares de la década de los ochenta y que ha caído en el olvido más absoluto.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino