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Lorenzo Mejino

Series para gourmets

Becoming Elizabeth : la perjudicial sobreexplotación de un personaje histórico.

La dinastía Tudor ha sido objeto de innumerables series y películas, especialmente centradas en sus dos figuras centrales el rey Enrique VIII con  su innumerable retahíla de esposas y su hija Isabel I, que ha sido interpretada por lo más granado y florido de la escena anglosajona desde Judi Dench hasta Vanessa Redgrave pasando por Glenda Jackson, Bette Davis o Cate Blanchett, por lo que no dejaba de ser arriesgado hacer una nueva versión como ‘Becoming Elizabeth’ centrada en su adolescencia.

A pesar de ser la etapa menos conocida de su vida, al encontrarse  en medio de todas las luchas de poder con sus dos hermanos para la sucesión de su padre Enrique VIII, ese personaje lo hemos podido ver en esa etapa juvenil en series como ‘Los Tudor’, por lo que su vida es bastante conocida desde todos los aspectos.

El problema es que el listón estaba tan alto que ‘Becoming Elizabeth’ queda bastante por debajo a pesar de ser voluntariosa y esforzada, pero ni su actriz protagonista da la talla ni un desarrollo bastante lánguido y excesivamente teatral ha conseguido calar entre el público, lo que ha derivado en su rápida cancelación tras su única temporada, sin que pueda cumplir el título de la serie y convertirse en la reina Isabel I.

Ficha:Becoming Elizabeth 8 ep 60 min jun-ago 2022- Cadena: Starz (US) / Lionsgate + (E)

La trama :

Isabel Tudor ( Alicia von Rittberg, izq) es la segunda hija que tuvo el rey Enrique VIII en su segundo matrimonio con Ana Bolena. Su hermana mayor era Maria ( Romola Garai, der) , hija de Catalina de Aragón y tenía un hermano pequeño Eduardo (  un excelente e iracundo Oliver Zetterstrom, centro) fruto de su tercera esposa Jane Seymour.

La muerte repentina del Rey Enrique VIII deja un importante problema sucesorio entre los tres hijos legítimos de tres madres diferentes, siendo elegido como sucesor Eduardo al ser el único varón, dejando a la pobre Elizabeth, huérfana y sola en la corte con apenas catorce años y encima  para algunos era una hija bastarda, al haber sido anulado el matrimonio de su madre, como le dicen a la cara en el siguiente video.

Ese es el punto de partida de ‘Becoming Elizabeth’, para ver como la joven debe navegar por todas las intrigas y juegos de poder de la corte de su hermano pequeño, donde la más mínima traición o desobediencia, podía acabar con la cabeza del implicado separada de forma drástica del resto de su cuerpo.

Su capacidad para tener aliados dentro de la corte que la puedan proteger de sus enemigos o de posibles pretendientes interesados, se va a convertir en su principal seña de identidad de esa etapa clave de su adolescencia bajo el reinado de su hermano Eduardo VI.

A pesar de tener cierta afinidad fraternal con sus dos hermanos, los consejeros y nobles de sus respectivos entornos no dejan de enfrascarse en todo tipo de intrigas palaciegas con alianzas y traiciones, como muestran en el tráiler original.

Su creadora, la joven dramaturga Anya Reiss carecía de experiencia contrastada en el terreno de las series históricas y lo cierto es que no ha conseguido encontrar el tono adecuado en ningún momento, abusando de interminables escenas con diálogos bastante insustanciales y que no hacían avanzar la trama, quedando el único aliciente de adivinar quién sería el próximo en ser decapitado por el caprichoso rey de doce años que era Eduardo VI.

Tampoco ayudaba un claro error de casting al elegir como protagonista a Alicia Von Rittberg, una actriz alemana que dobla en edad a su personaje de Isabel I y que forzaba absolutamente todas sus interpretaciones como si estuviera en una representación escolar. La elección era sangrante  cuando en la misma corte teníamos a una gran actriz como Bella Ramsey (Juego de Tronos), más joven y mucho mejor en todos los aspectos.

Esa carencia de tablas era realmente dolorosa cuando interaccionaba con su hermana Mary interpretada por la gran actriz que es Romola Garai, que se la comía con patatas en todas las escenas que compartían, en especial cuando hacia imposible creerse que era una chica de catorce años.

Esa descompensación entre las actrices que interpretan a las dos hermanas queda patente en videos como el siguiente, en el que Mary visita a Elizabeth.

Desconozco las intenciones de su creadora sobre cuantas temporadas iba a necesitar para que Elizabeth se convirtiera en reina, pero si que puedo asegurar que al final de su única temporada les quedaba muchísimo camino por recorrer en una historia que nunca más veremos por esa cancelación bastante fulminante.

‘Becoming Elizabeth’ no es una serie mala ni horrible, especialmente si son amantes de las ficciones históricas, pero tras haber disfrutado de verdaderas obras maestras centradas con ese personaje, el resultado  no ha sido suficiente, por lo menos para mí.

Por lo menos siempre podrán disfrutar de una de esas producciones británicas lujosas y cuidadas desde los mismos títulos de crédito que van a cerrar el presente artículo.

Para cualquier comentario no dudéis en contactarme aquí o a través de mi cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino