{"id":150,"date":"2014-01-23T08:00:53","date_gmt":"2014-01-23T08:00:53","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/sexmoments\/?p=150"},"modified":"2014-01-23T08:00:53","modified_gmt":"2014-01-23T08:00:53","slug":"momberg-el-camino-del-alma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/sexmoments\/2014\/01\/23\/momberg-el-camino-del-alma\/","title":{"rendered":"Momberg, el camino del alma"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hola a todas las personas del mundo:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ya recuperadas de los \u201cexcesos\u201d de las fiestas, estamos de vuelta otro a\u00f1o m\u00e1s y con un post nuevo.<\/p>\n<p>Esta vez os presentamos a una chica encantadora, muy din\u00e1mica y alegre. Su nombre es Arrate Lastra, tiene 23 a\u00f1os y es de Bilbao. Es licenciada en administraci\u00f3n y direcci\u00f3n de empresas por la rama de marketing, coach y practitioner PNL&#8230;<\/p>\n<p>Actualmente, se encuentra inmersa en temas de coaching educativo y \u00a0gesti\u00f3n de empresas.<\/p>\n<p>Entre otras cosas Arrate tiene un blog lleno de reflexiones y conocimientos acerca del desarrollo personal \u00a0<a href=\"http:\/\/arratelastra.wordpress.com\/\" rel=\"external nofollow\">http:\/\/arratelastra.wordpress.com\/<\/a> . De este blog hemos querido recoger (previa\u00a0 autorizaci\u00f3n) un cuento extraordinario creado por ella misma. No hay m\u00e1s que palabras para describirlo, simplemente esperamos que disfrut\u00e9is de la lectura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"center\"><strong>Momberg, el camino del alma<\/strong><\/p>\n<p>Lo hab\u00eda decidido, har\u00eda historia, ser\u00eda la primera persona de mi aldea en conquistar el monte Momberg. Muchos eran los que lo sub\u00edan por el camino corto y f\u00e1cil, lo que supon\u00eda una traves\u00eda sencilla de apenas una hora, sin embargo, hac\u00eda siglos que nadie se atrev\u00eda a atravesarlo por el camino largo, por el camino de la transformaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Los ancianos contaban miles de leyendas sobre el lugar. Algunas dec\u00edan que aquel que se adentrara en la monta\u00f1a nunca podr\u00eda regresar, otros, que la persona que volv\u00eda no coincid\u00eda con la que entraba. Historias todas, que no hicieron m\u00e1s que animarme a ser la persona que confirmara o tirara por tierra todas esas teor\u00edas. Iba a descubrirlo por m\u00ed misma.<\/p>\n<p>Muchas eran las tiendas que gracias a las leyendas del Momberg hicieron negocio y vend\u00edan miles de historias y mapas del monte. Es por eso que la calle principal estaba abarrotada de puestos con historias, camisetas, mapas y todo tipo de suvenires del monte. En una tienda un poco desolada compr\u00e9 el mapa m\u00e1s caro de todos, ya que un anciano me asegur\u00f3 que era el que usaban los exploradores que finalmente consegu\u00edan regresar a casa. Adem\u00e1s, no pude resistirme a una peque\u00f1a historia escrita a mano y\u00a0 en un papel muy antiguo que parec\u00eda haber sido escrito por el mism\u00edsimo creador de la monta\u00f1a.<\/p>\n<p>El d\u00eda lleg\u00f3 y muchos fueron los compa\u00f1eros que salieron\u00a0 a despedirme, y sin poder mirar atr\u00e1s por miedo a soltar una l\u00e1grima, fij\u00e9 mi mirada en la cima del Momberg y a paso firme me fui acercando. De pronto, un anciano se me acerc\u00f3, le reconoc\u00ed enseguida, era el anciano del mapa.<\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ayer se me olvid\u00f3 decirte, que el mapa que compraste tra\u00eda este mensaje que te ayudar\u00e1 en el camino. Ahora bien, s\u00f3lo puedes abrirlo el d\u00e9cimo d\u00eda de tu viaje. Hazlo as\u00ed, no eres la primera persona que conozco que intenta alcanzar la verdadera cima de Momberg, s\u00e9 que esto te ser\u00e1 de gran ayuda.<\/p>\n<p>Sin darle mayor importancia ni a la nota ni a sus palabras segu\u00ed mi camino.<\/p>\n<p>En los primeros metros del ascenso no parec\u00eda haber nada raro en ese peque\u00f1o monte cuya altura no superaba los 1000 metros, y sin embargo albergaba un camino de transformaci\u00f3n. Por fin, y a poca distancia de la cima, llegu\u00e9 a la zona donde dos grandes flechas se\u00f1alaban los dos caminos. La flecha del camino corto se\u00f1alaba hacia arriba, hacia la cima. La flecha que indicaba Transformaci\u00f3n se\u00f1alaba hacia abajo. Qu\u00e9 raro, entend\u00eda que ten\u00eda que ser un camino dif\u00edcil, pero pensaba que ser\u00eda de ascenso.<\/p>\n<p>Tras andar alrededor de 4 horas por el camino marcado llegu\u00e9 a una especie de cueva, d\u00f3nde en la entrada, otro gran cartel me sorprendi\u00f3 con el siguiente mensaje. \u201cEl mapa no es el territorio\u201d. \u201cVaya, y yo voy y me compro el mapa m\u00e1s caro de todo el mercado\u201d, pens\u00e9. Con un poco de rabia saqu\u00e9 mi mapa y vi que con \u00e9l cay\u00f3 al suelo un escrito. Aquel papel antiguo que no pude evitar comprar y que sin embargo, ya hab\u00eda olvidado. Dec\u00eda as\u00ed:<\/p>\n<p><em>El Momberg, un monte para aventureros y exploradores que se disponen a emprender un viaje de crecimiento\u00a0 y transformaci\u00f3n. <\/em><\/p>\n<p><em>Cambiar\u00e1s tu visi\u00f3n, tus conductas y tus creencias, haciendo que llegues a tu yo real, un yo desnudo y sin tapujos que conecta con tu alma. <\/em><\/p>\n<p>Mi viaje pretend\u00eda ser una conquista de la monta\u00f1a, mas parec\u00eda que iba a conquistarme a m\u00ed misma. De pronto, me percat\u00e9 de que en peque\u00f1ito, y apenas imperceptible, se ocultaba otra frase:<\/p>\n<p><em>Momberg, el camino del alma <\/em><\/p>\n<p>Comenc\u00e9 entonces a pensar que realmente iba a comenzar un viaje que descender\u00eda y cuyo fin quiz\u00e1 no fuera la cima, no al menos la visible desde el poblado.<\/p>\n<p>Decid\u00ed dormir en el comienzo de la cueva, pues tanta informaci\u00f3n me ten\u00eda aturdida.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente comenc\u00e9 a descender por la cueva, sin mapa y con la sensaci\u00f3n de que lo m\u00e1s duro no iba a ser el caminar, si no profundizar en esa cueva que ante mis ojos se desplegaba.<\/p>\n<p>La cueva era grande y entraba la suficiente luz. El camino sub\u00eda y bajaba, y lo \u00fanico que me confirmaba que estaba descendiendo era el nivel del agua, pues cada vez estaba m\u00e1s cerca de ella.<\/p>\n<p>De pronto, apareci\u00f3 otro cartel con el siguiente mensaje: \u201cEscucha de forma activa\u201d. El cartel se hallaba encima de dos caminos, uno iba hacia la derecha y el otro hacia la izquierda.\u00a0 Y en medio una foto mostraba la imagen de un se\u00f1or que se\u00f1alaba la derecha. Pues no hab\u00eda dudas, la derecha era el camino a tomar. Sin embargo, notaba que se me estaba escapando algo.<\/p>\n<p>Escucha de forma activa, y \u00a1qu\u00e9 era eso de activa! Cog\u00ed la foto, y mir\u00e9 la cara del hombre, cuyos ojos parec\u00edan querer ense\u00f1arme algo, la cabeza estaba inclinada hacia la izquierda, y el pie izquierdo se\u00f1alaba hacia fuera. Lo m\u00e1s inquietante era la boca, reflejaba una sonrisa irreal, como indicando que su gesto ment\u00eda.\u00a0 Acababa de comenzar y ya dudaba. Pero no hab\u00eda tiempo que perder, pues en cuanto oscureciera tendr\u00eda que parar para dormir. Conf\u00ede en las claves no tan obvias de la foto, y comenc\u00e9 a caminar por la izquierda.<\/p>\n<p>Tras andar varios d\u00edas sin ninguna otra se\u00f1al que pudiera indicarme que hab\u00eda elegido el camino correcto, de pronto, en la lejan\u00eda percib\u00ed una sombra, una sombra de una mujer. No pod\u00eda creerlo, no estaba sola, hab\u00eda alguien m\u00e1s all\u00ed.<\/p>\n<p>La se\u00f1ora estaba en frente de una puerta de barrotes y sosten\u00eda un llavero con una \u00fanica llave. Olvid\u00e1ndome por completo de lo il\u00f3gico de que una se\u00f1ora pudiera estar ah\u00ed para abrir la puerta, me alegr\u00e9, y le ped\u00ed por favor que me dejara pasar.<\/p>\n<p>La mujer, con voz d\u00e9bil y sin mostrar ning\u00fan tipo de sentimiento respondi\u00f3 as\u00ed:<\/p>\n<p><em>Si con amor a las personas miras,<\/em><\/p>\n<p><em>Seguro que este verso rimas:<\/em><\/p>\n<p><em>Detr\u00e1s de toda conducta o acci\u00f3n,<\/em><\/p>\n<p><em>\u2026<\/em><\/p>\n<p>La se\u00f1ora me mir\u00f3 como pidi\u00e9ndome que terminara la frase. No pod\u00eda creerlo, all\u00ed bajo tierra, tras andar tantos d\u00edas sin saber siquiera a d\u00f3nde me dirig\u00eda, una se\u00f1ora iba a impedirme cruzar una puerta a no ser que\u2026<em><\/em><\/p>\n<p>La mujer cort\u00f3 mis pensamientos:<\/p>\n<p><em>Detr\u00e1s de toda conducta o acci\u00f3n\u2026<\/em><\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No s\u00e9 qu\u00e9 quiere que le diga \u2013repliqu\u00e9-. Por favor, d\u00e9jeme pasar, ya conozco el secreto del Momberg, el monte del camino del alma.<\/p>\n<p><em>Detr\u00e1s de toda conducta o acci\u00f3n\u2026<\/em><\/p>\n<p>&#8211;\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Est\u00e1 bien! \u00bfHay siempre una condici\u00f3n? \u00bfhay una mala disposici\u00f3n? \u00a1<em>Positiva hay siempre una intenci\u00f3n!<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aun no puedo explicar de d\u00f3nde saqu\u00e9 aquella idea, s\u00f3lo recuerdo, que la se\u00f1ora se gir\u00f3 y abri\u00f3 la puerta. Sin poder mediar palabra, en shok, le agradec\u00ed el gesto y me march\u00e9.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1 todo aquello fuera mi imaginaci\u00f3n, que debido al descenso de la cantidad de ox\u00edgeno me estuviera gastando una broma, o tal vez era lo que el Momberg quer\u00eda ense\u00f1arme: que no deb\u00eda imponer mi forma de ver el mundo, que de alg\u00fan modo, siempre hay una buena intenci\u00f3n detr\u00e1s de cada comportamiento\u2026<\/p>\n<p>El hecho es que continu\u00e9 con las reflexiones, pues nunca antes se me hab\u00eda hecho tan sencillo como en aquella misteriosa cueva. Las preguntas no paraban de rondarme \u00bfQu\u00e9 era real? \u00bfQu\u00e9 hac\u00eda all\u00ed? \u00bfQui\u00e9n era yo? \u00bfQui\u00e9n quer\u00eda ser? \u00bfQui\u00e9n me esperar\u00eda fuera?<\/p>\n<p>Estaba tan inmersa en mis pensamientos que tard\u00e9 en darme cuenta, hab\u00eda llegado. Me encontraba en la cima subterr\u00e1nea del Momberg, en la verdadera cima. Me sent\u00eda ligera, libre y m\u00e1s viva que nunca. Realmente sent\u00eda haber conectado con mi alma. Sent\u00eda la fuerza del universo.<\/p>\n<p>Decidida a volver a casa a compartir lo aprendido con los m\u00edos, ya sin intenci\u00f3n de ser famosa ni mucho menos, \u00a0me di la vuelta y comprob\u00e9 que el camino hab\u00eda desaparecido, era un camino sin retorno. Enseguida lo comprend\u00ed, \u00a0no se pod\u00eda deshacer el camino andado, no se pod\u00eda retroceder. Yo hab\u00eda cambiado, y no pod\u00eda volver a ser quien fui.<\/p>\n<p>Antes de poder si quiera alarmarme por la situaci\u00f3n record\u00e9 la nota del anciano que aqu\u00e9l, el d\u00e9cimo d\u00eda de mi aventura, tendr\u00eda que leer. Dec\u00eda as\u00ed:<\/p>\n<p><em>Hola amiga,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0Para estas alturas ya habr\u00e1s descubierto que el mapa que nos gu\u00eda no se corresponde con la realidad, pues creamos filtros de entrada que entorpecen esa igualdad. Tambi\u00e9n habr\u00e1s comprendido la importancia de la escucha activa y la intenci\u00f3n positiva que se encuentra tras cada acci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>Aqu\u00ed va el mensaje que realmente compraste: Eso que ahora necesitas, ya est\u00e1 en ti, ya lo has utilizado. S\u00f3lo tienes que recordarlo, sentirlo y volverlo a utilizar. <\/em><\/p>\n<p><em>Buen descenso<\/em><\/p>\n<p>Aquel anciano conoc\u00eda la verdadera historia del Momberg. Quiz\u00e1 fuera el primer aventurero.<\/p>\n<p>En aquel momento necesitaba un camino de vuelta, alguien que me guiar\u00e1. Cerr\u00e9 los ojos y sin poner en duda la nota, imagin\u00e9 a mi familia, a mis amigos, a todas aquellas personas que hab\u00edan guiado mi camino alguna vez, que me hab\u00edan acompa\u00f1ado en mi aventura.<\/p>\n<p>Un escalofr\u00edo recorri\u00f3 mi cuerpo y me sent\u00ed plenamente satisfecha y llena de amor. Al abrir los ojos vi mi aldea a lo lejos, y a mis espaldas, el camino hacia el Momberg.<\/p>\n<p>Volver\u00eda a casa, pero no a hacer historia, simplemente quer\u00eda vivir una vida feliz, tal vez como vendedora al igual que el anciano, y poder ayudar as\u00ed a aquellos que quisieran recorrer ese mismo camino, el camino de la transformaci\u00f3n, el camino del alma.<\/p>\n<p><a href=\"\/sexmoments\/wp-content\/uploads\/sites\/32\/2014\/01\/IcebergQ11.jpg\"><img loading=\"lazy\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-152\" title=\"IcebergQ1\" src=\"\/sexmoments\/wp-content\/uploads\/sites\/32\/2014\/01\/IcebergQ11.jpg\" alt=\"\" width=\"255\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/32\/2014\/01\/IcebergQ11.jpg 1023w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/32\/2014\/01\/IcebergQ11-256x300.jpg 256w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/32\/2014\/01\/IcebergQ11-768x901.jpg 768w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/32\/2014\/01\/IcebergQ11-873x1024.jpg 873w\" sizes=\"(max-width: 255px) 100vw, 255px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"right\">Muchos abrazos Rakel y Paky<\/p>\n<p>P.D. Mil gracias Arrate por tu aportaci\u00f3n<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; Hola a todas las personas del mundo: &nbsp; Ya recuperadas de los \u201cexcesos\u201d de las fiestas, estamos de vuelta otro a\u00f1o m\u00e1s y con un post nuevo. Esta vez os presentamos a una chica encantadora, muy din\u00e1mica y alegre. Su nombre es Arrate Lastra, tiene 23 a\u00f1os y es de Bilbao. 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