{"id":955,"date":"2013-09-05T07:11:44","date_gmt":"2013-09-05T07:11:44","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.grada360.com\/tocoymevoy\/?p=955"},"modified":"2013-09-05T07:11:44","modified_gmt":"2013-09-05T07:11:44","slug":"el-nuevo-nirvana-de-myanmar","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/tocoymevoy\/2013\/09\/05\/el-nuevo-nirvana-de-myanmar\/","title":{"rendered":"El nuevo nirvana de Myanmar"},"content":{"rendered":"<p><!--:es--><span style=\"font-size: medium\"><strong>El lento aterrizaje de la democracia en la vieja BIRMANIA ha reabierto las puertas al mayor deporte de masas del planeta. El f\u00fatbol ha penetrado con la fuerza de un tsunami en uno de los grandes baluartes del budismo en el sudeste asi\u00e1tico. Una naci\u00f3n eminentemente religiosa en la que los propios monjes han relajado su vida asceta para difundir el mensaje de la pelota\u00a0e inocular\u00a0su nueva pasi\u00f3n a\u00a0m\u00e1s de 50\u00a0millones de fieles.<\/strong><\/span><\/p>\n<p><!--:--><!--:en--><\/p>\n<p><!--:--><!--more--><!--:es--><\/p>\n<div id=\"attachment_957\" style=\"width: 680px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/tocoymevoy\/wp-content\/uploads\/sites\/227\/2013\/09\/IMG_7416-e1378298650303.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-957\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-957\" src=\"\/tocoymevoy\/wp-content\/uploads\/sites\/227\/2013\/09\/IMG_7416-e1378298650303.jpg\" alt=\"\" width=\"670\" height=\"327\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/227\/2013\/09\/IMG_7416-e1378298650303.jpg 670w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/227\/2013\/09\/IMG_7416-e1378298650303-300x146.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 670px) 100vw, 670px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-957\" class=\"wp-caption-text\">Un grupo de monjes budistas, en plena disputa de un partido a las puertas de un templo, en Kalaw. FOTO: YOLANDA ETXAURI<\/p><\/div>\n<p><strong>En la antigua Birmania (hoy d\u00eda Myanmar)<\/strong> han tardado algo m\u00e1s de un siglo en dar la raz\u00f3n a <strong>Mahatma Gandhi<\/strong>, quien lleg\u00f3 a afirmar que dar unas pataditas a un bal\u00f3n todos los d\u00edas le ven\u00eda mejor al &#8216;karma&#8217; que la propia meditaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>El a\u00fan incipiente proceso de apertura pol\u00edtico-econ\u00f3mico de una de las grandes cunas del budismo en el planeta<\/strong> (el 89% de sus 60 millones de habitantes profesan dicha religi\u00f3n) incluye la recuperaci\u00f3n de una vieja pasi\u00f3n popular, heredada de los antiguos colonos brit\u00e1nicos, y que fue extirpada casi de ra\u00edz por los diferentes reg\u00edmenes militares comunistas que han gobernado el pa\u00eds del sudeste asi\u00e1tico durante las cinco \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p><strong>El final del largo aislamiento internacional tras las elecciones democr\u00e1ticas de 2011<\/strong> no s\u00f3lo est\u00e1 atrayendo al rico suelo birmano las inversiones de numerosas multinacionales como la Coca-Cola, que desde el a\u00f1o pasado se puede consumir ya legalmente. <strong>El f\u00fatbol vuelve a recuperar su pret\u00e9rito papel preponderante como deporte de masas<\/strong> en una sociedad que descubre la existencia de internet y las nuevas tecnolog\u00edas de comunicaci\u00f3n al mismo tiempo que a Messi, Cristiano Ronaldo o Gareth Bale.<\/p>\n<p><strong>Considerada una de las grandes potencias continentales en los a\u00f1os 60 y 70<\/strong>, en los que conquist\u00f3 dos Copas de Asia, cinco t\u00edtulos del sudeste asi\u00e1tico y lleg\u00f3 a participar en los Juegos Ol\u00edmpicos de Munich 72, Birmania est\u00e1 protagonizando un paulatino retorno a la normalidad en busca de sus esencias futbol\u00edsticas.<\/p>\n<p><strong>La potenciaci\u00f3n de la hasta hace muy poquito insignificante Myanmar National League<\/strong> (MNL), formada por 12 escuadras, la contrataci\u00f3n del surcoreano Park Sung-Hwa como seleccionador nacional, o la existencia de sitios webs como el <strong>soccermyanmar.com<\/strong>, con cinco millones de pinchazos \u00fanicos al d\u00eda, reflejan con meridiana claridad el decidido empe\u00f1o que existe en las altas esferas por devolver al pueblo <strong>un viejo y querido opio<\/strong>.<\/p>\n<div id=\"attachment_963\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"\/tocoymevoy\/wp-content\/uploads\/sites\/227\/2013\/09\/IMG_7430.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-963\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-963\" src=\"\/tocoymevoy\/wp-content\/uploads\/sites\/227\/2013\/09\/IMG_7430.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"236\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/227\/2013\/09\/IMG_7430.jpg 426w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/227\/2013\/09\/IMG_7430-300x237.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-963\" class=\"wp-caption-text\">FOTO: YOLANDA ETXAURI<\/p><\/div>\n<p>Ese impulso social que est\u00e1 recibiendo <strong>el balompi\u00e9 tiene como uno de sus principales <\/strong><strong>valedores<\/strong>, si no el que m\u00e1s, <strong>a la religi\u00f3n<\/strong>. Seguidores de la rama &#8216;Theravada&#8217; del budismo (la m\u00e1s austera y asc\u00e9tica de todas las existentes), los l\u00edderes espirituales del movimiento fundado por Siddarta Gotama ven con buenos ojos que el bal\u00f3n tenga su espacio en la vida monacal, como lo empiezan a\u00a0ocupar tambi\u00e9n los smartphones de \u00faltima generaci\u00f3n, las redes sociales\u00a0o la se\u00f1al wifi en sus monasterios y pagodas, donde por cierto ya es posible incluso sacar dinero en los cajeros autom\u00e1ticos que existen\u00a0a cada entrada.<\/p>\n<p>No hace falta deambular mucho por las calles de <strong>Yangon (la antigua capital), <\/strong><strong>Mandalay, Bagan, Kalaw\u00a0o Piyn<\/strong> para comprobar <strong>el grado de fascinaci\u00f3n que ejerce la redonda en el m\u00e1s de medio mill\u00f3n de monjes<\/strong> que pueblan la geograf\u00eda birmana. A pesar de lo estricto de su programa diario, los <strong>&#8216;samanera&#8217;<\/strong>, o monjes novicios de entre 10 y 20 a\u00f1os, sacan siempre un ratito poco despu\u00e9s del amanecer, tras sus primeras oraciones, para improvisar una canchita con cuatro palos de madera y practicar su nuevo hobbie\u00a0a las puertas del templo o a orillas del caudaloso Irawaddy.<\/p>\n<p><strong>Con sus tradicionales togas color burdeos arremangadas<\/strong> y en ocasiones sin sus inseparables havaianas &#8216;made in Phuket&#8217;, cientos de miles de aspirantes a integrar el estamento m\u00e1s respetado y venerado por sus devotos compatriotas liberan sus mentes gracias a esta suerte de nirvana moderno tratando de emular con una m\u00edsera pelota de pl\u00e1stico a <strong>CR7, GB11 u \u00d6Z10<\/strong>, a quienes idolatran casi tanto como a <strong>Messi, su &#8216;Dalai Lama&#8217; indiscutible en materia futbol\u00edstica<\/strong>.<\/p>\n<p><strong>F\u00daTBOL, M\u00d3VILES Y CINTAS DE V\u00cdDEO<\/strong><\/p>\n<p><strong>Los j\u00f3venes budistas no viven s\u00f3lo de la religi\u00f3n<\/strong>. Hasta que se ordenan como <strong>&#8216;hpongyi&#8217;<\/strong> (monje con h\u00e1bitos vitalicios), disfrutan de ciertos placeres mundanos, entre los que se cuentan los v\u00eddeo juegos, chatear con el m\u00f3vil, abrirse una cuenta en facebook, salir a divertirse con los amigos o ver la televisi\u00f3n.<\/p>\n<p>Media hora despu\u00e9s de seguir los sabios consejos de quien fuera el gran icono del siglo XX contra las desigualdades sociales y la discriminaci\u00f3n racial, los &#8216;samanera&#8217; recogen sus cuencos a la carrera y enfilan la calle en busca de esa raci\u00f3n de arroz, fruto de la caridad, que les permita llenar la barriga antes de meterse de lleno con sus quehaceres espirituales.<\/p>\n<div id=\"attachment_959\" style=\"width: 310px\" class=\"wp-caption alignleft\"><a href=\"\/tocoymevoy\/wp-content\/uploads\/sites\/227\/2013\/09\/kyawkoko11.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-959\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-959\" src=\"\/tocoymevoy\/wp-content\/uploads\/sites\/227\/2013\/09\/kyawkoko11.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"236\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/227\/2013\/09\/kyawkoko11.jpg 568w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/227\/2013\/09\/kyawkoko11-300x236.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-959\" class=\"wp-caption-text\">Kyaw Ko Ko, la joven estrella local.<\/p><\/div>\n<p><strong>La Liga espa\u00f1ola es la predilecta de los monjes birmanos<\/strong> y, por ende, de los millones de aficionados que tiene el deporte rey. Real Madrid y Barcelona, tanto monta, se llevan la palma tambi\u00e9n en un pa\u00eds que durante varias d\u00e9cadas se vio forzado por la dictadura a olvidar el magnetismo popular que ejerc\u00eda <strong>Suk Bahadur<\/strong>, su gran estrella en los 60, cuando Birmania lideraba el r\u00e1nking de los pa\u00edses del sudeste asi\u00e1tico. Hoy d\u00eda no pasa del puesto 165 en la clasificaci\u00f3n mundial que elabora mensualmente la FIFA.<\/p>\n<p>El lento despegue del f\u00fatbol profesional local y el efecto fagocitador de los grandes cracks mundiales hacen inviable, al menos a corto plazo, que chavales talentosos como <strong>Kyaw Ko Ko<\/strong>, delantero de 19 a\u00f1os del <strong>Yangon United <\/strong>que hace poco m\u00e1s de un a\u00f1o estuvo muy cerca de probar fortuna en el Nuremberg germano, gocen del estatus de figura nacional, por m\u00e1s que su imagen empiece a dejarse ver en algunas campa\u00f1as publicitarias.<\/p>\n<p><strong>Reci\u00e9n aterrizada en los mercadillos birmanos<\/strong>, la globalizaci\u00f3n ha tra\u00eddo consigo <strong>el boyante negocio de las camisetas de f\u00fatbol<\/strong>, en un &#8216;territorio comanche&#8217; para las marcas registradas. Los precios aqu\u00ed distan tres galaxias de los noventa y pico euros que cuesta a los madridistas la blanca con el 11 de Bale a la espalda, no tanto la calidad.<\/p>\n<p>El g\u00e9nero, procedente de pa\u00edses vecinos como Vietnam, Camboya o Tailandia, es en no pocos casos similar a ese del que se surten las grandes multinacionales del ramo. No en vano, la mayor\u00eda confeccionan\u00a0una parte nada desde\u00f1able de su producci\u00f3n en este rinc\u00f3n del planeta en el que la fiebre por el balompi\u00e9 es un valor en alza permanente.<\/p>\n<p><div id=\"attachment_960\" style=\"width: 680px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/tocoymevoy\/wp-content\/uploads\/sites\/227\/2013\/09\/IMG_1604-e1378299116122.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-960\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-960\" src=\"\/tocoymevoy\/wp-content\/uploads\/sites\/227\/2013\/09\/IMG_1604-e1378299116122.jpg\" alt=\"\" width=\"670\" height=\"893\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/227\/2013\/09\/IMG_1604-e1378299116122.jpg 670w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/227\/2013\/09\/IMG_1604-e1378299116122-225x300.jpg 225w\" sizes=\"(max-width: 670px) 100vw, 670px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-960\" class=\"wp-caption-text\">Un ni\u00f1o, con el uniforme del Real Madrid y &#8216;thanaka&#8217; en el rostro, junto a sus amigos en Bagan. FOTO: DAVID RUIZ<\/p><\/div><!--:--><\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El lento aterrizaje de la democracia en la vieja BIRMANIA ha reabierto las puertas al mayor deporte de masas del planeta. El f\u00fatbol ha penetrado con la fuerza de un tsunami en uno de los grandes baluartes del budismo en el sudeste asi\u00e1tico. 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