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José Juan Ortiz Bru: “Creo que la infancia no es el futuro, es el presente”











José Juan Ortiz Bru. [UNICEF] 

La presencia de UNICEF en Cuba data de 1960, aunque la oficina se creó en 1992,  año en el que los programas comienzan a cobrar fuerza en el país. En 1991, como resultado de la Cumbre Mundial a favor de la Infancia, el gobierno cubano elaboró con UNICEF su Programa Nacional de Acción que se renueva cada 5 años. Las prioridades son tres programas básicos que corresponden a la salud, la educación y la prevención del VIH/SIDA. Charlamos con él sobre la realidad cubana y el trabajo de UNICEF.

«Buenos indicadores». Es indudable que Cuba ha conseguido muchos logros gracias a los 50 años que el gobierno lleva trabajando con prioridad en la salud y la educación de la infancia. Este esfuerzo implica que hoy tienen unos indicadores de desarrollo humano y de salud de los más altos, la mortalidad infantil de las más bajas del mundo -6,5 por mil nacimientos-, una baja mortalidad materna, y una tasa de escolarización plena. Son logros que el gobierno ha conseguido en una situación difícil como la de Cuba, que es un país en vías de desarrollo. El trabajo de UNICEF consiste en aumentar la calidad de la salud en el ámbito de la prevención, garantizar la inmunización, mejorar la calidad de la educación e implementar el programa en derechos con nuestra acción de desarrollo humano local. En Cuba, nuestros programas son un poco diferentes que en el resto de América Latina y el Caribe, precisamente por la especificidades cubanas.








Trayectoria | José Juan Ortiz Bru
– Estudió derecho y economía en la Universidad Complutense de Madrid.
– Se licenció en Antropología Social por la Universidad de Sera-Je, India.
– En 1994 comenzó su labor en UNICEF como Director de Educación para el Desarrollo y Programas en el Comité Español de UNICEF.
– Tiene publicaciones en el “Mandala Review”, el “Mandala Books”, los cuadernos de la Cruz Roja Española y la editorial Blume.
– Ha impartido cursos y conferencias en diferentes universidades españolas.
– Fue Fundador y Vicepresidente del Centro de Estudios Tibetanos Nagarjuna.
– Ejerció como Asesor del Dalai Lama para Asuntos Europeos.
-Desde 2006 es el Representante de UNICEF en Cuba.

«VIH/SIDA». Los dos mayores retos, sobre todo en el ámbito de los adolescentes, son el trabajo en la prevención del embarazo de adolescentes y el aumento del VIH/SIDA.  Si bien el VIH está controlado y tenemos unos índices bajos, los jóvenes no dejan de ser la población de mayor riesgo y, por tanto, tenemos que estar vigilantes y actuar en esa área muy profundamente. Los temas que más trabajamos con los adolescentes son la educación sexual, la salud reproductiva y el control del VIH.

«La población española desconoce los Objetivos del Milenio». Para nosotros es realmente una tragedia que los países del norte no conozcan los Objetivos del Milenio. Los Objetivos del Milenio son unos objetivos marcados por los gobiernos de todo el mundo, por tanto son unos objetivos que todos los ciudadanos del planeta estamos corresponsabilizados en conseguir y debemos demandar a los poderes públicos que hagan esfuerzos muchísimo mayores para alcanzarlos. Debemos tener en cuenta que los Objetivos de Desarrollo del Milenio son excluyentes, por ejemplo, el primero es conseguir erradicar la pobreza extrema y el hambre a la mitad. Vamos a dejar parte de la población sin atender, con vulneraciones gravísimas de derechos humanos, por tanto, son unos objetivos modestos. Se prefirió hacer objetivos modestos pero realizables, que no asumir compromisos que luego no se iban a cumplir. El reto está en exigir a los gobiernos que lo cumplan, pero desgraciadamente tenemos indicadores de seguimiento  donde vemos mucha dificultad para conseguir dichos objetivos.

La necesidad absoluta de trabajar en el ámbito de la cooperación internacional, todo el planeta en una misma dirección, es fundamental. Yo creo que simplemente por haber logrado ese macroacuerdo de tener unos objetivos comunes, que ha sido uno de los grandes pasos, hay que ser optimistas en que lograremos conseguir esos objetivos. Para alcanzarlos es necesario que en los países del norte, en los países ricos, la ciudadanía asuma también esos compromisos como suyos o, cuanto menos, los conozcan.

«Una plataforma conjunta». Si la sociedad no se implica, no  presiona, y desconoce los Objetivos del Milenio, es imposible que haya una plataforma. La plataforma debe ser unitaria, es un esfuerzo que tenemos que hacer todos en conjunto, de nada vale que uno empuje por un lado y otro por el otro. Esto que parecía un logro imposible, que todos los agentes de cooperación convencieran a los gobiernos para asumir unas responsabilidades con un plazo fijo, que esas responsabilidades fueran medibles y por tanto se pudieran evaluar en el camino que estamos recorriendo, y que los resultados también sean evaluables para poder medir realmente los logros, yo creo que es una tarea maravillosa, impensable hace 20 años.











José Juan Ortiz Bru. [UNICEF] 

Ahora no podemos fracasar porque sería un retroceso en el trabajo y en la motivación de muchísima gente y, sobre todo, que ese fracaso conlleva la vulneración de derechos de millones y millones de ciudadanos del planeta.

«Previsión de huracanes». Cuba es un país vulnerable a los huracanes. Las previsiones son malas, porque con el fenómeno de “la niña” y el cambio climático, la temporada no se presenta muy halagüeña. Además, el tráfico de los huracanes es impredecible, pueden comenzar en un sitio, se trasladan o crecen. Toda la región del Caribe va a estar involucrada en un fenómeno atmosférico anual que se da, pero nunca sabes dónde va a pasar. Por eso tienes que tener toda una región, que es enorme, en alerta, porque sabemos que 3, 4 o 5 huracanes tienen que pasar por alguno de los sitios. Por ejemplo, en el programa de Cuba que acabamos de firmar con el gobierno para los próximos 5 años, el programa de emergencias es un eje transversal de todas las actividades que hacemos.








CUBA
El país
: Cuba es la mayor isla del archipiélago de las Antillas, ubicada en el Mar Caribe, cerca de la costa de los Estados Unidos y México. La República de Cuba es un país con un índice de desarrollo humano alto: en 2006 ocupaba el puesto 50 de 177. El país registra unos 11,2 millones de habitantes y es una sociedad multirracial. La población es mayoritariamente blanca (65%), con tendencia al aumento de la mestiza de origen español y africano. Por su ubicación geográfica, Cuba sufre amenazas periódicas de huracanes y tormentas tropicales.

Pobreza: Cuba ocupa el puesto 5 de un total de 104 países en el índice de pobreza humana (IPH-1). La isla atraviesa difíciles condiciones económicas, además de hallarse bajo un bloqueo económico.

Salud: La tasa de mortalidad de los menores de 5 años es muy baja (7 cada mil nacidos) y los niveles de nutrición de la población infantil son satisfactorios; sólo el 5% de niños y niñas padecen cortedad de talla (síntoma principal de malnutrición crónica). Además el 99% de la población infantil recibe vacunas sistemáticas.

Educación: El nivel de alfabetización primaria de los adultos (personas de 15 años o más) asciende a un 96%. La tasa baja unos 10 puntos en los porcentajes si nos referimos a la enseñanza secundaria. La diferencia entre hombres y mujeres es mínima.

SIDA: El VIH/SIDA se ha definido como una epidemia que crece lentamente. Actualmente la estimación de personas, de todas las edades, que viven con VIH es de 4,8 por cada mil. Esto es debido sobre todo a la escasa percepción de riesgo que hay entre la población, a la carencia de materiales educativos y al crecimiento del número de turistas en el país.

Protección: La legislación nacional protege en general a las mujeres tanto en su lugar de trabajo como en el hogar. Los accidentes en Cuba son la causa principal de mortalidad entre los niños y niñas de 1 a 18 años de edad.

«De la emergencia al desarrollo». Esta es una visión absolutamente necesaria. Las emergencias son prevenibles, no sabemos cuándo va a venir el próximo huracán en el Caribe, lo que sí sabemos es que este año empiezan las sesiones y va a haberlos, por tanto, todo el trabajo de prevención genera desarrollo. Cuando pasa la emergencia, los planes de rehabilitación de los daños, si los haces con una visión de desarrollo, utilizas incluso el daño en una energía positiva que se transforma en desarrollo. Por tanto, creo que yo estaba condenado a pasar de la emergencia al desarrollo y sobre todo en temas de infancia porque siempre he creído y creo que la infancia no es un futuro, es un presente. Necesitamos trabajar con los niños y niñas el día a día, no para prepararles un mundo mejor, sino para que con ellos construyamos un mundo mejor,  para que cuando sean adultos y cumplan 18 años se sientan ya ciudadanos activos del planeta, se sientan corresponsables.

«Trabajar con los niños y niñas». El trabajo con la infancia y con los adolescentes es fundamental, que tomen parte de los procesos de decisión y que den ideas. Sobre todo que en el ámbito de la educación para su desarrollo humano, si ellos se sienten participativos, les estamos enseñando educación para la ciudadanía, educación democrática. Si les convertimos en ajenos al mundo exterior, les estamos maleducando. Cuando antes asuman que son agentes activos, más interiorizados y aprehendidos tendrán esos valores. Esa es una labor que tenemos que continuar enfatizando. Cuando pensamos en programas políticos nunca pensamos en cómo inciden en los menores, pero luego cuando hacemos las políticas vemos los indicadores de infancia como uno de los elementos fundamentales para trabajar políticas de desarrollo. Por ello, la infancia tendrá que ser trasversal a todos los programas de cooperación al desarrollo, si mejoramos los indicadores, mejoramos la calidad de vida de esos países. Todo el trabajo que se haga en infancia redunda en beneficio clarísimo de las sociedades, es la mejor inversión que se puede hacer.

solidaridad, infancia, protección

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