{"id":459,"date":"2013-12-05T12:36:35","date_gmt":"2013-12-05T11:36:35","guid":{"rendered":"http:\/\/blogs.diariovasco.com\/viajeros\/?p=459"},"modified":"2013-12-05T12:36:35","modified_gmt":"2013-12-05T11:36:35","slug":"orbaizeta-oculta-por-la-sombra-de-irati","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/viajeros\/2013\/12\/05\/orbaizeta-oculta-por-la-sombra-de-irati\/","title":{"rendered":"Orbaizeta, oculta por la sombra de Irati"},"content":{"rendered":"<p>ANJE RIBERA. \/ La selva navarra de Irati concentra toda la atenci\u00f3n y eclipsa cualquier otra visi\u00f3n. Por ello, muchos de los millones de personas que han recorrido su hayedo, bien sea desde Otxagabia o desde Orbaizeta, se han perdido las riquezas que existen en sus alrededores. Pueblos como Garralda, Aribe, Hiriberri, Garaioa, las dos Aubarrea o el m\u00e1s distante Eugi quedan al margen de las rutas por la premura que imponen las ansias de degustar toda la belleza del paisaje crom\u00e1tico que ofrece el anillo de verdes y ocres que cada primavera u oto\u00f1o, seg\u00fan el color que agrade, rodea el embalse de Irabia, regulador del r\u00edo que da nombre al bosque.<\/p>\n<p>Oculta por la alargada sombra de Irati est\u00e1, por ejemplo, una de las muestras m\u00e1s importantes de la primitiva arqueolog\u00eda industrial que se puede encontrar en el norte de la pen\u00ednsula. Las ruinas de la real f\u00e1brica de armas de Orbaizeta pasan desapercibidas para el viajero, cuyos ojos se ven cegados por el derrame de naturaleza que desprende la mancha verde mejor conservada de Europa y sus 17.000 hect\u00e1reas de extensi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"attachment_460\" style=\"width: 657px\" class=\"wp-caption aligncenter\"><a href=\"\/viajeros\/wp-content\/uploads\/sites\/35\/2013\/12\/orbaizeta.jpg\"><img aria-describedby=\"caption-attachment-460\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-460\" title=\"orbaizeta\" src=\"\/viajeros\/wp-content\/uploads\/sites\/35\/2013\/12\/orbaizeta.jpg\" alt=\"\" width=\"647\" height=\"321\" srcset=\"https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/35\/2013\/12\/orbaizeta.jpg 647w, https:\/\/static-blogs.diariovasco.com\/wp-content\/uploads\/sites\/35\/2013\/12\/orbaizeta-300x149.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 647px) 100vw, 647px\" \/><\/a><p id=\"caption-attachment-460\" class=\"wp-caption-text\">Ruinas de la real f\u00e1brica de armas de Orbaizeta. \/ Diario de Navarra.<\/p><\/div>\n<p>S\u00f3lo los amantes de la monta\u00f1a tropiezan con los vestigios de la antigua factor\u00eda construida bajo el mandato de Carlos III en el siglo XVIII, concretamente en 1784. Lo hacen cuando buscan las cimas que separan Espa\u00f1a de Francia y su contraste brutal con Irati por una alopecia arb\u00f3rea fruto de siglos de desforestaci\u00f3n para fines y objetivos militares. Pero de esa zona se hablar\u00e1 al final.<\/p>\n<p>La riqueza maderera de esta zona del norte de Navarra, la relativa proximidad de distintas minas de hierro y los inagotables cauces de las corrientes de agua que nacen en los Pirineos llevaron al conde de Lazy y a los expertos del cuerpo de infanter\u00eda a elegir Orbaizeta \u2013a cinco kil\u00f3metros de una frontera enemiga\u2013 para ubicar all\u00ed la principal f\u00e1brica de armas que abasteciera al ej\u00e9rcito del monarca Borb\u00f3n tras el decaimiento de la que se estableci\u00f3 previamente en la localidad asturiana de Trubia.<\/p>\n<p>Ampar\u00e1ndose en la m\u00e1s poderosa de las razones, que no es otra que la propia raz\u00f3n, se situ\u00f3 la factor\u00eda en este municipio del valle de Aezkoa, en el mismo lugar donde al parecer ya hubo una explotaci\u00f3n romana y m\u00e1s tarde \u2013en el siglo XV\u2013 existi\u00f3 una vieja ferrer\u00eda explotada por la nobleza francesa. Justo en medio de un desfiladero que separa los montes de Mendilatz y Arlekia.<\/p>\n<p id=\"U307153329750mXD\"><strong>La fuerza del Legarda<\/strong><\/p>\n<p>El r\u00edo Legarda, deb\u00eddamente canalizado y frenado por presas, fue el encargado de aportar la fuerza motriz y el agua para enfriar las piezas. Los vecinos y propietarios de terrenos no constituyeron ning\u00fan problema. Fueron v\u00edctimas de su inocente candor y, convencidos por la fuerza de las armas o comprados a cambio de un empleo poco menos peligroso que el de soldado, cedieron sus bosques.<\/p>\n<p>Sin embargo, en los primeros albores de lo que hoy llamamos bienestar social, para la masa obrera se cre\u00f3 un peque\u00f1o asentamiento \u2013con iglesia incluida\u2013 que ha resistido al paso del tiempo. All\u00ed vivieron los distintos directivos de la f\u00e1brica \u2013todos militares\u2013, la guarnici\u00f3n que la custodiaba y los propios obreros. La dotaci\u00f3n para su cuidado estaba compuesta por un m\u00e9dico, dos maestros de escuela y, por supuesto, un capell\u00e1n.<\/p>\n<p>La producci\u00f3n era variada, desde todo tipo de bombas de hierro colado hasta granadas, pasando por munici\u00f3n de distintos calibres. La estructura de trabajo se basaba en un planteamiento industrial importado de Inglaterra o copiado del modelo enciclop\u00e9dico franc\u00e9s, con una separaci\u00f3n clara de los distintos espacios de trabajo.<\/p>\n<p>El complejo estaba dividido en cuatro l\u00edneas paralelas de proyecci\u00f3n longitudinal, otros tantos hornos, un sistema que conectaba las carboneras y los almacenes de mineral con la propia boca de las fundiciones a trav\u00e9s de unas plataformas a\u00e9reas. Las instalaciones tambi\u00e9n contaban con talleres de carpinter\u00eda y cerrajer\u00eda, adem\u00e1s de almacenes cubiertos y al aire libre. Hoy en d\u00eda hace falta algo de imaginaci\u00f3n para divisar in situ este esqueleto. La se\u00f1alizaci\u00f3n y los carteles que lo explican son claramente insuficientes.<\/p>\n<p><strong>Una vieja bruja en las instalaciones<\/strong><\/p>\n<p>La factor\u00eda de Orbaizeta vivi\u00f3 varios per\u00edodos operativos y sufri\u00f3 tambi\u00e9n espacios de tiempo en los que dej\u00f3 de funcionar tras ataques de las tropas francesas en la guerra de la Convenci\u00f3n (1784) y la invasi\u00f3n napole\u00f3nica de la Guerra de la Independencia (1808), y durante la contienda carlista (1834), adem\u00e1s de por incendios fortuitos en 1869 y 1871. Fue reconstruida una y otra vez hasta que a finales del siglo XIX cerr\u00f3 definitivamente sus portones.<\/p>\n<p>Las instalaciones y viviendas cayeron en manos de particulares. Las destinaron a explotaci\u00f3n agraria, ganadera y forestal. Las casas siguen habitables, aunque sin apenas moradores. Las instalaciones industriales, por contra, viven un estado de avanzada ruina y son devoradas sin prisa pero sin pausa por la insaciable vocaci\u00f3n invasora de la vegetaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aun as\u00ed, su visita es m\u00e1s que recomendable. Alojarse en la modesta casa rural colindante puede ser una buena idea, m\u00e1s si fructifica un proyecto que quiere convertir los vestigios en un centro de interpretaci\u00f3n de arqueolog\u00eda industrial. El primer paso debe ser declarar las ruinas bien de inter\u00e9s cultural, para luego poder solicitar subvenciones y sacar adelante el proyecto.<\/p>\n<p>No hay que temer a la vieja bruja que, seg\u00fan la leyenda, deambula por las instalaciones. Si la encuentran preg\u00fantele sin miedo, porque ella conocer\u00e1 mejor que nadie las azarosas historias que atesoran las h\u00famedas y mudas paredes de la real f\u00e1brica. Hemingway o Valle Incl\u00e1n la desafiaron durante las visitas documentadas que realizaron.<\/p>\n<p>Otra ocurrencia brillante puede ser utilizar las ruinas de la factor\u00eda de Orbaizeta como p\u00f3rtico de acceso a rincones tan interesantes como el puerto y el refugio de Azpegi, Txangoa, el monte de Urkulu o la cueva de Arpea. Sin darse cuenta el visitante cruzar\u00e1 la frontera y se adentrar\u00e1 en Francia. Un mensaje de su compa\u00f1\u00eda telef\u00f3nica recordar\u00e1 a su m\u00f3vil que ya est\u00e1 en situaci\u00f3n de suma vulnerabilidad ante el inexplicable y temible roaming. All\u00ed todav\u00eda la imaginaci\u00f3n traslada al turista a los pasados tiempos de los contrabandistas o de los mugalaris que durante la Segunda Guerra Mundial introduc\u00edan en Espa\u00f1a \u2013con destino final en Portugal\u2013 a los aviadores aliados que ca\u00edan en la Francia ocupada por los nazis. Hoy s\u00f3lo es posible divisar a caballos y pottokas que pastan y a excursionistas del otro lado de la frontera. Y, por supuesto, vistas sin fin.<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ANJE RIBERA. \/ La selva navarra de Irati concentra toda la atenci\u00f3n y eclipsa cualquier otra visi\u00f3n. Por ello, muchos de los millones de personas que han recorrido su hayedo, bien sea desde Otxagabia o desde Orbaizeta, se han perdido las riquezas que existen en sus alrededores. Pueblos como Garralda, Aribe, Hiriberri, Garaioa, las dos [&hellip;]<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[2],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/viajeros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/459"}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/viajeros\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/viajeros\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/viajeros\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/viajeros\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=459"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/viajeros\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/459\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/viajeros\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=459"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/viajeros\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=459"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.diariovasco.com\/viajeros\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=459"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}