Diario Vasco
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MIKE CONLEY, EL SALTADOR TOTAL
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Juan Carlos Hernández | 14-09-2017 | 19:04

 

Hop, Step, Jump. Tres anglicismos que usamos para referirnos a las tres fases aéreas del triple salto. Aprovechando la analogía, hoy rindo homenaje a uno de sus máximos exponentes: MIKE CONLEY.

 

HOP…

 

1984: Mike Conley sails through the air in a triple jump event during the United States Olympic Trials. Mandatory Credit: Tony Duffy /Allsport

 

Los viejos aficionados al Atletismo sabemos que MIKE CONLEY es uno de los mejores saltadores en largo de todos los tiempos, y, quizá, el que mejor ha sabido compaginar el triple salto –su prueba principal– con el salto de longitud. No descubro nada nuevo. Puede que a los más jóvenes el nombre de Mike Conley les lleve al baloncesto, pero el Mike Conley de la NBA tiene un “Jr.” de coletilla tras el apellido porque antes que él la estrella deportiva de la familia fue su padre, el Mike Conley a secas, aunque ahora también le hayan añadido la coletilla de “Sr.”. En este blog de Atletismo voy a hablar, obviamente, de Mike Conley el saltador, el saltador total.

 

Mike Conley Sr con Mike Conley Jr

 

Mike Conley Sr. con Mike Conley Jr.

 

Michael “Mike” Alex Conley nació en Chicago, Illinois, el 5 de octubre de 1962. Como muchos deportistas con talento, en la escuela superior compaginó varios deportes, en su caso el Atletismo y el baloncesto. Más adelante, en la Universidad de Arkansas, se decantó por el Atletismo. Unas fotos del joven Conley:

 

Mike Conley High school baloncesto

 

Mike Conley High school baloncesto

 

Mike Conley High school Atletismo

 

Por edad le tocó coincidir con rivales como Willie Banks, Khristo Markov, Al Joyner o Charlie Simpkins en el triple salto; o Carl Lewis, Larry Myricks, Robert Emmiyan o Mike Powell en longitud. Me dejo nombres, menuda generación. Aun así su palmarés es tan espeso que es casi inabarcable. Hablamos de un atleta que estuvo 14 temporadas en el top 10 mundial del triple y 10 en el de salto de longitud.

 

Al aire libre su marca personal en triple salto es 17.87 (+1.7) en 1987 (tercer salto del vídeo de arriba), con otras dos marcas legales por encima de 17.80 y seis por encima de 17.70. Cabe reseñar que ganó los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 con un salto ventoso de 18.17 (+2.1), un suspiro de viento excesivo que le impidió ser el primer atleta de la historia en saltar legalmente más de 18 metros (antes que Conley, el 16 de julio de 1988, Willie Banks saltó 18.06 (+4.9) y 18.20 (+5.2), primeros saltos no legales por encima de los 18 metros). Al final de este artículo volveré a hablar de este salto de Barcelona. En el salto de longitud su mejor registro fue de 8.46 (+1.6) en 1996, con un salto ventoso de 8.63 (+3.9) en 1986 con el que estuvo a punto de ganar a Carl Lewis (que saltó 8.67 ventoso en el sexto intento) y otros dos ventosos más allá de 8.50 en 1985 y 1987.

 

En pista cubierta su mejor salto de longitud fue de 8.31 en 1986. Y en triple salto llegó uno de los momentos importantes de la trayectoria de Mike Conley: en el campeonato nacional de 1987 batió el récord mundial de Simpkins (17.50) con un salto de 17.76 metros. Treinta años después sigue siendo la plusmarca nacional estadounidense y 5º atleta indoor de todos los tiempos. He subido el vídeo a YouTube:

 

 

Tampoco era cojo corriendo, con marcas personales de 10″36 (1985) en el 100 y 20″21 (1986) en el 200. Pruebas a las que no creo que prestase demasiada atención.

 

Para seguir desgranando su palmarés y su versatilidad se me ocurre añadir que fue campeón universitario de los Estados Unidos de salto de longitud y de triple salto, tanto en pista cubierta como al aire libre, en 1984 y 1985.

 

Y en los campeonatos nacionales absolutos fue tres veces campeón de salto de longitud: 1985 (indoor y outdoor) y 1986 (indoor); y diez veces de triple salto: indoor en 1985, 86, 87 y 92, y outdoor en 1987, 88, 89, 93, 94 y 95. Y cuento solo las victorias, aunque en Estados Unidos se puede quedar segundo en el campeonato nacional saltando 17.71, como le pasó a Conley en 1985 el día que Willie Banks batió el récord mundial con 17.97 metros (lo tenía Joao Carlos de Oliveira con 17.89 metros desde 1975). O saltando 8.63 ventoso en longitud, como ya he descrito antes.

 

En Estados Unidos, además de los campeonatos universitarios y el campeonato nacional, conviene echar un vistazo a las pruebas de selección olímpicas, los Trials, porque suelen verse resultados asombrosos.

 

Mike Conley participó en longitud y triple en cuatro Trials, de 1984 a 1996. De esos ocho concursos “solo” logró ser olímpico tres veces en triple salto y ninguna en longitud, pero, ojo al dato: ¡¡¡en 1988 no fue a los Juegos de Seúl al quedar 4º en triple con 17.62 (+3.3) a un centímetro de Robert Cannon, 17.63 (+4.3), y 5º en longitud con 8.23 (0.0)!!! Y en 1996 también quedó 4º en longitud con un salto de 8.27 (+0.2), justo detrás de Carl Lewis con 8.30 metros. Así de crueles pueden llegar a ser los Trials estadounidenses.

 

Si abrimos el espectro de sus resultados a nivel mundial podemos apreciar su maravilloso palmarés: campeón olímpico de triple salto en 1992 (salto del que me ocuparé más adelante como ya he comentado) más una plata en 1984 y un cuarto puesto en 1996. Campeón del mundo en 1993, más una plata y un bronce en 1987 y 1991 cuando los mundiales se disputaban cada cuatro años, más un bronce en longitud en 1983. Y campeón del mundo indoor de triple salto en 1987 y 1989, con un bronce en longitud en 1989. Un cuadro resumen (en francés entendible)

 

Mike Conley palmarés

 

…STEP…

 

No sé qué grado de reconocimiento público alcanzó Mike Conley en los Estados Unidos, un país volcado en sus grandes ligas y que solo presta atención al Atletismo cada cuatro años con motivo de los Juegos Olímpicos. Como atleta probablemente poco. Pero Mike Conley sí era un deportista conocido… por su participación en los concursos de mates Foot Locker Slam Fest, torneo “baloncestístico” que ganó los años 1988, 1989 y 1992, y del que fue finalista algunos años más.

 

El Foot Locker Slam Fest era una competición de mates en la que participaban deportistas profesionales que no fueran jugadores de baloncesto, principalmente jugadores de fútbol americano, jugadores de béisbol y atletas. 50000 dólares para el ganador y 25000 para el segundo. Y aquí es donde gracias a su pasado en las canchas de baloncesto Mike Conley se hizo un hueco en la retina de los telespectadores estadounidenses y se reveló como uno de los mejores “matadores” del mundo, a la altura de los profesionales. He subido esta recopilación a YouTube. Disfrutadla:

 

 

Ahora pongo el foco en el último mate del vídeo, porque mientras nadie me lo desmienta se trata del mate con la batida más lejana a la canasta de todos los tiempos. A tener en cuenta que Mike Conley solo mide 1.85. Desde aquí saltó Mike Conley, unos quince centímetros antes de la línea de tiros libres:

 

Mike Conley mate desde línea de personal

 

Toma aérea de la batida:

 

Mike Conley mate desde línea de tiros libres

 

Aquí podéis ver otros mates desde la línea de tiros libres para apreciar la diferencia. En aquellos años 80/90 la referencia más obvia en el mundo del baloncesto y de los mates era Michael Jordan. Como anécdota y como muestra de admiración y respeto de Mike Conley hacia el fenómeno del baloncesto, sus dos hijos mayores se llaman Michael Conley y Jordan Conley. El mayor es, como he dicho al principio, una de las actuales estrellas de la NBA. Aquí les vemos viendo a su padre en 1996

 

Michael Conley y Jordan Conley

 

El pequeño Michael tenía muy claro desde dónde debía saltar su padre

 

Michael Conley hijo

 

En el mate final de aquel año intentó repetir, sin éxito, el más difícil todavía, y saltó desde aquí:

 

Mike Conley mate fallado

 

No llegó, por un pelo pero no llegó

 

Mike Conley mate fallado

 

…JUMP

 

Mike Conley 18.17 Barcelona 92

 

Para terminar mi homenaje a Mike Conley retomo su último salto en la final de Barcelona 92, el del 18.17 (+2.1). Conley iba en cabeza del concurso desde la segunda ronda con un intento de 17.63 (+0.5), récord olímpico en ese momento, al que tan solo se acercó Charlie Simpkins en su último intento con 17.60 (+0.7). Merece la pena ver el vídeo del 18.17 para disfrutar del salto y comprobar la mezcla de alegría por la victoria más importante de su vida y la rabia por haber perdido un brillante trozo de historia deportiva por esa décima de segundo de viento a favor que invalidaba el salto a efectos de récord

 

 

Esa brizna de viento a favor resulta especialmente dolorosa al comprobar que de los 40 saltos válidos que hubo aquella tarde, solo fue ventoso el 18.17 de Conley. De los otros 39 saltos, nada menos que doce fueron con viento nulo o en contra (hasta -1.0), quince entre +0.1 y +1.0, nueve entre +1.1 y +1.4, dos saltos tuvieron +1.8 y uno +1.9. Repito, el único que se salió de la legalidad fue el +2.1 del 18.17 de Mike Conley.

 

En Barcelona 92 las mediciones y cronometrajes corrieron a cargo de la marca Seiko. Las mediciones del viento ya se hacían electrónicamente y el +2.1 se supo a los pocos segundos del aterrizaje de Conley, antes, incluso, que la medida del salto. Con esto quiero decir por adelantado que no pongo en cuestión la veracidad del dato ni la validez de la medición, pero sí quiero mostrar algunas observaciones que me sugieren que pudo haber algún error, y que si alguna racha de viento se coló en el anemómetro dudo que empujara la espalda de Mike Conley.

 

En los vídeos podemos comprobar que junto al pasillo había dos cintas que mostraban la presencia y dirección del viento, una al principio de la carrerilla y otra poco antes de la tabla de batida. Cuando Conley inicia su carrera vemos la primera en la toma lateral y apreciamos un ligerísimo viento a favor

 

Mike Conley 18.17 cinta viento

 

En la repetición frontal del vídeo podemos hacer el seguimiento de la cinta durante toda la carrera. No se aprecia movimiento alguno. Justo antes de la batida aparece en escena la otra cinta, a la izquierda de la pantalla. ¿Qué se ve? Apenas nada, una ligera brisa lateral

 

Mike Conley 18.17 cintas viento

 

Comparemos la imagen con otra equivalente de Charlie Simpkins en su 17.60 (+0.7) (También puedes ver el vídeo aquí)

 

Charlie Simpkins 17.60 Barcelona 92

 

¿Y qué vemos en este fotograma? Pues yo veo que, aparentemente, soplaba más viento a favor de Simpkins que de Conley.

 

O también podemos comparar con un fotograma del 17.63 (+0.5) del mismo Conley en la segunda ronda

 

Mike Conley 17.63 cinta viento

 

No me gusta pensar que un error tecnológico, humano o de cualquier otro tipo privó a un atleta excepcional como Mike Conley de escribir la que hubiera sido una de las grandes páginas de oro de los Juegos de Barcelona, pero veo las imágenes, veo esas cintas ahí, casi clavadas durante toda su carrera y su salto y no puedo evitar pensar que algo falló.

 

Por supuesto esto es una opinión y un juego, sé que hablo por hablar. Así que aquí termina mi homenaje a Mike Conley, un auténtico gigante del salto al que realmente admiro. Espero que os haya gustado.

 

Mike Conley 18.17 Barcelona 92