Diario Vasco
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El Salto del Nervión
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Maider Pérez | 27-09-2017 | 16:47

Parece que le hemos cogido gusto a esto de visitar los nacederos. Si en verano fuimos a conocer el Urederra  en otoño hemos ido a conocer el nacedero del Nervión. La gran ría de Bilbao nace en Burgos. En la confluencia de fronteras entre Araba, Bizkaia y Castilla. En el lugar donde la divisoria de aguas decide qué ríos van al Cantábrico y cuáles van al Mediterráneo. Un lugar precioso, al que merece la pena ir al menos, dos veces en la vida.

Llegamos el viernes a la tarde a Mordor. Sí, había tanta niebla que no se veía más allá de 10 metros. La carretera de pista llena de baches y agujeros, que sólo se podía ir a 5km/hora con nuestra piojita, para no dejarnos los bajos. A ver si lo que no nos lesionamos en Marruecos, nos iba a fastidiar en Orduña.

salto del nervión en autocaravana BidaiOn

Existen dos parkings, una vez que atraviesas el paso canadiense, ya que a la entrada, junto a la carretera del puerto de Orduña, también se puede aparcar, eso sí, aún te quedarán unos 4 kilómetros hasta el centro de interpretación.

salto del nervión en autocaravana. Bidai_On

Nosotros aparcamos en el último parking, en la parte de arriba para no molestar en caso de que por la mañana llegasen vehículos. La niebla nos envolvía y apenas se veía nada con la linterna. El silencio era sobrecogedor. Nos metimos a dormir en nuestra casita con ruedas, deseando que al día siguiente la niebla levantara y pudiéramos ver el paisaje.

Nos despertamos sin prisas, un pequeño cervatillo nos alegró el desayuno. A las 10 aún no había llegado nadie, nos calzamos las botas de monte y preguntamos las rutas posibles en el punto de información de la Fuente Santiago. El hombre que lo atiende, además de amable fue espléndido en las explicaciones. Nos recomendó varias rutas por las que acceder al salto, y nos dijo que no era fácil ver agua a lo largo del año. Tienen que darse varias casúisticas. Sobre todo que llueva claro, pero no es el agua de lluvia la que genera el río y por consiguiente el salto, sino que son las aguas subterráneas que al superar el nivel, desbordan y sale el chorro.

Puedes llegar por varios sitios, si vas por la pista que fuimos nosotros por la tarde en bicicleta, te pierdes el pasear por el bosque. El disfrutar del olor a otoño, a hojas, a musgo, a setas. Te pierdes el admirar el bosque en sí mismo, árboles tan altos como castillos, tan viejos como el lugar. Te pierdes las telarañas recogiendo el rocío. Las flores moradas que adornan el paseo. Nuestro pequeño aprendió además a guiarse en el bosque con las señales de montaña. Aunque también evitas el barro y los resbalones.

salto del nervión en autocaravana. Bidai_On

Antes de llegar al salto, nos esperaba otra sorpresa. Las loberas. No son donde dormían los lobos, sino más bien donde morían. En los tiempos en los que el lobo era animal non grato, esquilmaron casi la especie con técnicas de caza poco habituales. Construyeron dos paredes de piedras paralelas que terminaban en un foso en el que el lobo caía y moría. Sólo queda el recuerdo con grandes esculturas y las paredes.

salto del nervión en autocaravana. Bidai_On

Y por fin, tras una breve caminata, llegamos al desfiladero, al cañón, en el que nace el Nervión. No apto para personas que como yo, tenemos vértigo. Las paredes verticales que aquí vemos son impresionantes, espectaculares, no os podéis imaginar la sensación de altura que genera. El salto tiene una altura de 222metros. En esas paredes se pueden admirar con un poco de suerte y unos prismáticos, buitres, alimoches, halcones. En pleno vuelo y por supuesto entrando en sus nidos.

salto del nervión en autocaravana. BidaiOn

Ha sido una preciosa excursión, que también se puede hacer en el día en coche. Sin embargo la libertad que nos ofrece la autocaravana, y sobre todo la no prisa, la posibilidad de comer tranquilamente en las mesas de piedra, la siesta entre hayedos… Poder visitar por la mañana y al atardecer, con menos gente, en bici. No tiene precio.

Si la subida del puerto de Orduña nos pareció Mordor, la bajada hacia Orduña pueblo y el desnivel de 900 metros de altura en varias curvas, no tienen nada que envidiar a otros puertos ya comentados en este blog.

¿Habéis visitado el salto con agua? ¿En qué época fuisteis? Nosotros nos lo apuntamos para volver con el salto a plena ebullición.

Nos esperan preciosos fines de semana de otoño para seguir disfrutando de nuestra casa con ruedas.

salto del nervión en autocaravana. BidaiOn

Bidai_On izan. 

Sobre el autor Maider Pérez
Antes viajaba por los aires, en avión y ahora sobre ruedas en autocaravana. Viajo cerca y lejos con mi familia y en mi casa con ruedas. Me gusta recomendarte sitios aquí y allá y por eso he creado la marca #AutoCamperBloggers. Aunque es un blog de viajes en autocaravana no descarto que se me vaya la pinza y te hable de la vida en general. Puedes seguir mis andanzas en Twitter @Bidai_On y en mi otro blog.