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Más de lo mismo: Posesión sí, pero inoperantes en ataque
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Alfredo Del Castillo | 22-01-2018 | 07:51

Real Sociedad vs celta-21.1.18-Donosti-Fotos José María López

Real Sociedad vs celta-21.1.18-Donosti-Fotos José María López

La Real Sociedad y el Celta de Vigo eran dos equipos a los que sus entrenadores les gustaser protagonistas desde la posesión del balón para después buscar la ocasión y el momento de ser eficaces de cara al marco rival. Es una metodología de trabajo en la que ambos entrenadores se han formado con este formato de juego en la Masia, donde uno y el otro han aprendido de Cruyff y de Pep Guardiola o Luis Enrique. Queda claro que los dos adoran el balón y su continuidad en el juego.

La dificultad que estaba teniendo el equipo de Eusebio para ganar los partidos de Liga y Copa asoma de nuevo porque es verdad que de los últimos nueve encuentros oficiales jugados solo se le ganó al Sevilla. El resto de encuentros son empates y partidos perdidos. Cuando aparece esta dinámica, el conjunto se cae como un castillo de naipes y se desploma en la clasificación a los puestos  donde no te juegas nada y todo esto con un componentes de errores defensivos muy groseros y alarmantes.

Comenzó el encuentro con una Real muy enchufada y muy metida en el partido y sabiendo que cuando no era poseedora del balón tenía que realizar una presión muy alta al inicio de salida de balón del equipo Gallego. Así, después del robo estaba más cerca del área del meta Rubén Blanco y con esta táctica la defensa estaría muy adelantada y las líneas muy juntas para realizar continuas ayudas. El guión fue de muchos ataques por el costado de un activo y muy en forma Sergio Canales y la velocidad endiablada de un imparable Odriozola, donde el medio de banda Sisto nunca pudo pararlo. Se puso el partido de cara. A los nueve minutos, con un centro desde ese activo costado y un remate con despegue vuelo y contacto de un poderoso Willian José, gran gol robándole la cartera a Hugo Mallo. Pero, por lado, estaba un jugador que a espaldas de un débil Kevin nos hacía mucho daño y ese futbolista era un talentoso Iago Aspas, que se movía como pez en el agua entre líneas y llevaba todo el juego de ataque de los entrenados por Unzué. En un cambio de orientación sorprende desde atrás Hugo Mallo y Juanmi, a escondidas, mete el brazo y lo caza el juez de banda penalty que marca con habilidad y sangre fría. En esos momentos es un partido de alternativas y de ida y vuelta a ambas porterías. Y en otra entrada. por el costado derecho. donde se hacía todo el daño, Sergi Gomez derriba a Zubeldia y Mateu la Hoz decreta el penalty. Lo lanza a romper Willian a José y lo estrella contra el larguero. Poco después es Rulli quien para con el pie un mano a mano con Sisto. Terminó este periodo con un córner que desvió a su propio marco Wass y despejó con ambos puños el portero Rubén. No hubo tiempo para nada más y así nos fuimos al vestuario.

El segundo acto comenzó con una insultante posesión del balón del equipo de Eusebio, pero ese dominio siempre terminaba en el balcón del área del conjunto gallego que, con una defensa rocosa y muy implicada en tareas defensivas, despejaba una y otra vez las llegadas del equipo donostiarra. Ante este dominio las oportunidades de gol brillaron por su ausencia ante el marco de Rubén. Fueron casi veinticinco minutos de dominio ante un equipo que apostó por repliegue y contra con tres líneas de juego muy juntas y muy difíciles de superar. Pero amigos esto es fútbol: setenta y tres minutos de juego, falta que acaba en córner y de ese saque de esquina,  Maxi Gomes, con la sorprendente marca de Zubeldia, marca el segundo gol del encuentro. Ante esta situación mueve ficha Eusebio y quita a Canales, Juanmi y Prieto por Oyarzabal, Januzaj y Imanol Agirretxe, que juega de medio derecho entrando desde atrás por sorpresa ante la poblada defensa que montó Unzué.

Estos cambios no mejoraron para nada al equipo, es decir, se notó mucho la ausencia de Canales y la pillería en él área de Juanmi. Conclusión: Eusebio no acertó con los cambios y tanto fue así que los gallegos, con solo dos llegadas a las proximidades de Rulli, marcaron el gol del triunfo. Saltó como un resorte Unzué y colocó una línea de cinco en el fondo con Cabral en el eje de la zaga en plan líder y a partir de ese momento el muro fue de cemento armado porque la Real Sociedad no tiró entre los tres palos en todo estos cuarenta y ocho minutos de juego. Y cuando esto sucede y la efectividad es cero patatero el conjunto más eficaz se lleva los tres puntos en juego. Triste sí, muy triste, pero este fútbol es así y Unzué cambió la posesión por la defensa impenetrable y se llevó tres puntos de oro ante una a Real inoperante en ataque.

 

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