Diario Vasco
img
Autor: aminondo
¿Ha muerto la distancia?
img
Asier Minondo | 09-05-2017 | 6:39| 0

Como escribían Keith Head y Thierry Mayer hace algunos años, si uno se pasea por la sección de empresa de una librería se encuentra con títulos como “El Mundo sin fronteras” o “La distancia ha muerto”. Estos libros defienden que las nuevas tecnologías de la comunicación han eliminado las distancias y, ahora, podemos trabajar y comunicarnos desde cualquier parte del mundo.

Sin embargo, algunas tendencias que observamos en nuestras sociedades no casan bien con esta conclusión. Por ejemplo, las ciudades han crecido en población durante los últimos años y las personas están dispuestas a pagar precios muy altos por el alquiler o la compra de una vivienda en algunas ciudades. Asimismo, la introducción de las nuevas tecnologías de la información no ha hecho descender los viajes de negocio.

Estas tendencias se explican si la comunicación cara a cara todavía tiene un efecto muy positivo sobre la productividad. Un trabajo reciente, realizado por Diego Battiston, Jordi Blanes i Vidal y Tom Kirchmaier, utiliza las llamadas a la policía de Manchester para comprobar si realmente la comunicación cara a cara mejora la productividad. Cuando una persona llama a la policía de Manchester, un operador recibe la llamada y abre un parte de incidente en el que describe cuál es el problema. Este parte aparece en la pantalla del coordinador de la policía de la zona en que se ha producido el suceso. El coordinador de zona, tras leer el parte, decide a qué agente o agentes asignar el suceso. La productividad se mide por el tiempo que transcurre entre el momento en que el coordinador de zona recibe el parte y se produce la asignación del agente. Cuanto menor sea el tiempo transcurrido, mayor será la productividad del servicio.

Un elemento interesante de este estudio es que en algunas ocasiones el operador que recibe la llamada y el coordinador de zona están en la misma sala. En esos casos, existe la posibilidad de que el coordinador de zona se acerque al operador para recabar cara a cara una mayor información sobre el incidente. Los autores muestran que cuando el operador de la llamada y el coordinador de zona están en la misma sala el tiempo necesario para asignar un agente es menor; es decir, poder comunicarse cara a cara mejora la productividad.

¿Por qué el poder hablar cara a cara mejora la productividad? Los autores apuntan diferentes motivos. En primer lugar, como todos sabemos, hablar es una forma muy eficiente de comunicarnos. En segundo lugar, el lenguaje no verbal añade información al lenguaje verbal, información que en muchos casos sería difícil de transmitir por escrito. En tercer lugar, al hablar podemos utilizar términos coloquiales que ofrecen mucha información sobre lo que está ocurriendo, que necesitarían de más desarrollo si los tuviésemos que explicar con términos más formales (los autores señalan, además, que no está bien visto utilizar términos coloquiales por escrito). Los autores confirman estas ideas al comprobar que la productividad de la comunicación cara a cara es mayor cuando el incidente es más complejo de explicar, cuando es más urgente, y cuando los coordinadores de zona tienen más carga de trabajo.

Por tanto, si tienen que decir algo importante a su compañero de trabajo, olvídense del correo y del whatsapp, y comuníquenlo cara a cara. Será mucho más eficiente.

Ver Post >
¿Sacan ventaja competitiva las empresas que entran como pioneras en un nuevo mercado? Evidencias de líderes en nichos de mercado internacionales
img
Asier Minondo | 02-05-2017 | 11:26| 0

Hoy tenemos un post invitado de Bart Kamp, Investigador Sénior de Orkestra-Instituto Vasco de Competitividad

 

A partir de finales de los años ’80, autores como Lieberman y Montgomery abrieron un debate académico sobre si conviene para las empresas ser el primero en abrir nuevos mercados, o si es mejor esperar a que lo hagan los competidores.

En la estela de las publicaciones de dichos autores, se publicaron –por una parte- obras que postulan que efectivamente existen ventajas para el pionero que abre un nuevo mercado; las llamadas “First mover advantages” (véase por ejemplo Carpenter y Nakamoto (1989) o Kim y Mauborgne (2005)), y –por otra parte- obras que enfatizaron que más que el pionero, son los seguidores “diligentes” quienes sacan partido del esfuerzo realizado por un entrante temprano para dar forma a una nueva demanda; las llamadas “Second mover advantages” (véase por ejemplo Golder y Tellis (1993), Tegarden et al. (1999) y Markides y Geroski (2005)).

Principalmente, en los EE.UU. ha habido investigadores que han intentado poner a prueba empíricamente las afirmaciones de las respectivas teorías de las (des)ventajas del primer entrante haciendo uso del banco de datos “PIMS” (Profit Impact of Market Strategy). Véase por ejemplo Kerin et al. (1992) o Boulding y Markus (2003).

Por su parte, en Europa o España, no existen bases de datos que permitan efectuar análisis similares, ya que ni el Community Innovation Survey de Eurostat, ni la Encuesta Sobre Estrategias Empresariales de la Fundación SEPI son adecuadas para realizar tales estudios. Consecuentemente, en el viejo continente ha habido bastante escasez en este tipo de estudios (sobre todo si buscamos ejemplos que se basan en una amplia muestra de empresas).

No obstante, los estudios que ponen el enfoque en empresas que lideran en sus respectivos mercados ofrecen particulares posibilidades para poner en perspectiva las cuestiones antes mencionadas.

Así, por ejemplo puede servir el reciente estudio sobre líderes en nichos de mercado internacionales (“INMLs”) y demás empresas con un destacado perfil internacional (“non-INMLs”) de Euskadi que realizó el Instituto Vasco de Competitividad (Orkestra).

En ese estudio, entre otras cuestiones, se analizó la posición que ocupan las empresas participantes en los nichos de mercado donde compiten y el “timing” de entrada que aplicaron para ser competidores relevantes en dichos nichos.

Los hallazgos del estudio nos enseñan que más del 60% de las empresas vascas analizadas declara haber sido pionera en el nicho de mercado que aborda,  y que en dos tercios de dicha fracción, esa actitud de entrante temprano permitió alcanzar un status de líder en el nicho de mercado internacional en cuestión.

 

Grafico 1: Timing de entrar en los nichos de mercado que abordan las empresas analizadas

N = 58; número de INMLs = 29; número de non-INMLs = 29

Fuente: http://www.orkestra.deusto.es/images/investigacion/publicaciones/cuadernos/Mapeo-INML.pdf

 

En base al grafico anterior se ve que claramente que los INMLs han actuado más como pioneros en los nichos de mercado que atienden que los non-INMLs, entre los cuales predomina el comportamiento de haber entrado cuando a dichos nichos se les podía considerar ya como “made markets”. A la vez cabe señalar que donde la entrada temprana es con distancia el modus operandi que más exhiben los INMLs, también hay una buena parte de los non-INMLs que han entrado así (aunque no consiguieron alcanzar las primeras posiciones en el nicho en cuestión)

Por consecuencia, estos resultados se podrían interpretar como una confirmación de la teoría de ventajas del primer entrante, y como una “refutación” de las afirmaciones de Markides y Geroski (2005) y publicaciones en la misma dirección.

Para llegar a una opinión más equilibrada, cabe destacar que el tipo de empresas que participaron en el estudio de Orkestra y las empresas que funcionaron como objetos de análisis en las investigaciones que llevaron a las teorías sobre las ventajas del seguidor, muestran ciertas diferencias.

Por ejemplo, una diferencia importante es que las empresas del estudio de Orkestra son sin excepción empresas que operan en mercados business-to-business (B2B), mientras que analistas como Golder y Tellis (1993), Tegarden et al. (1999) y Markides y Geroski (2005) se centran en empresas que actúan en mercados que tienen en consumidor final como destinatario (business-to-final customer markets: B2C). Se focalizan, por lo tanto, en productos y mercados con mayor visibilidad y reconocimiento. No son nichos y jugadores “ocultos” que sí son características de las empresas analizadas en el estudio de Orkestra.

Es posible que esa falta de visibilidad aumenta/incrementa la posibilidad de los entrantes tempranos para establecer ventajas que luego son complicadas de neutralizar para sus competidores.

En este contexto, hay diferentes mecanismos que pueden entrar en juego y que ayudan a explicar que el monopolio temporal de un entrante temprano se convierta en una ventaja competitiva duradera:

Uno puede resultar del hecho de que si un pionero “se anida” en un nuevo mercado antes de que se convierta en un mercado lucrativo, tal pionero tiene la posibilidad de tejer relaciones con los launching customers. Esto es, ganar su confianza y obtener información privilegiada respecto a la dirección en que evolucionan los deseos y la demanda del mercado.

También es posible que el hecho de gozar del aura de haber estado al origen de un nuevo producto y mercado tenga un efecto beneficioso que, si se cuida bien en el tiempo, puede generar una repercusión perdurable.

En cualquier caso, los resultados del estudio que realizó Orkestra hacen entender que es recomendable ser proactivo en los mercados que una empresa quiere abordar. A la vez, hacen pensar que es mejor practicar innovación genuina (es decir: lanzar proposiciones que son novedosas en comparación con el estado del arte) que innovación incremental (que representa un progreso marginal respecto a lo que ya está en el mercado).

Obviamente, el ser pionero no es suficiente para garantizarse una posición privilegiada en el mercado, pero sí ayuda. Es más: disponer de la capacidad de ir por delante del mercado es una virtud que las empresas tienen que desarrollar y cultivar si aspiran a ser un líder en los mercados donde compiten.

Ver Post >
El elefante de la desigualdad
img
Asier Minondo | 04-04-2017 | 6:29| 0

Un elefante se ha hecho famoso en la economía: el elefante de la desigualdad de Branko Milanovic. Este economista de origen serbio, profesor de la City University de Nueva York, y que trabajó en el Banco Mundial durante más de 20 años, es uno de los mayores expertos en desigualdad en el mundo. El pasado año publicó un libro titulado Global Inequality: A New Approach for the Age of Globalization, en el que se incluía un gráfico similar al que aparece abajo y que, efectivamente, tiene la forma de un elefante levantando la trompa (yo tomo el gráfico de un trabajo anterior que publicó Milanovic con Lakner en 2015).

 

Fuente: Lakner y Milanovic (2015).

 

Para construir este gráfico, Milanovic utiliza datos de 120 países, que representan el 90% de la población mundial y el 95% de su PIB. En el eje horizontal se ordenan todas las rentas per cápita del mundo, de las más baja a la más alta. Milanovic no mide las rentas en valores absolutos (en euros o en dólares), sino en valores relativos, que se conocen como percentiles. Por ejemplo, el percentil 10 es la renta per cápita que deja debajo de sí al 10% de las rentas per cápita más bajas del mundo. El eje vertical mide cuánto ha crecido la renta per cápita en cada percentil durante el periodo 1988-2008. Este periodo es muy interesante, ya que durante el mismo se intensificó notablemente la integración de la economía mundial, con acontecimientos como la caída del Muro de Berlín, o la incorporación de China a la Organización Mundial de Comercio.

El gráfico muestra tres hitos importantes: 1) El crecimiento más alto se produce en las rentas per cápita que están en la mitad de la distribución (Punto A en el gráfico). 2) Las rentas que se sitúan alrededor del percentil 80 apenas experimentan crecimiento (las rentas alrededor del Punto B en el gráfico). 3) Las rentas muy altas tienen un fuerte crecimiento (el punto C en el gráfico). ¿Qué personas del mundo se encuentran en cada uno de estos puntos? Los habitantes que han visto crecer más su renta per cápita son los habitantes de China e India que en 1988 tenían una renta per cápita media en sus países. De hecho, el 90% de las personas que han visto crecer más su renta vivían en Asia. La mayoría de los habitantes con un menor crecimiento de la renta son las personas que en 1988 vivían en países como Austria, Alemania, Dinamarca y Estados Unidos, y que contaban con una renta media-baja en esos países. Finalmente, las personas con una renta per cápita muy alta, y que han visto crecer su renta de forma notable en el periodo 1998-2008, vivían mayoritariamente en países occidentales, y la mitad de ellos en Estados Unidos.

Como señala Milanovic, es razonable preguntarse si existe alguna relación entre el crecimiento de las rentas en los países asiáticos y el menor crecimiento de las rentas medias y bajas en los países occidentales. La globalización ofrece un nexo entre ambas rentas, ya que aumenta la demanda de productos intensivos en cualificación baja y media producidos en Asia y la renta de las personas que fabrican dichos bienes; y reduce la producción de esos bienes en las economías occidentales, haciendo descender la demanda de trabajadores que se situaban en los rangos de renta media-baja en esos países. Este es uno de los argumentos que ha utilizado Trump para ganar el voto de muchas personas cuyas rentas apenas han variado en términos reales en Estados Unidos durante las últimas dos décadas.

El gráfico muestra que la renta ha mejorado para el conjunto de la población mundial. Además, el mayor crecimiento de la renta en las clases medias de países como China e India ha permitido reducir, aunque muy levemente, las desigualdades a nivel global. El estudio también muestra que, a pesar de que exista desigualdad en renta dentro de cada país, las mayores diferencias se producen entre países. En concreto, si tomamos dos personas al azar en el mundo y comparamos su renta, el 75% de la diferencia se explicaría por el país en el que viven, y el 25% por la posición que ocupan en la distribución de la renta en cada país.

De acuerdo a Milanovic, si China, India e Indonesia siguen creciendo al ritmo actual la desigualdad disminuirá en el mundo. Esperemos que dentro de algunos años encontremos al elefante con la cola levantada y la trompa recogida.

Ver Post >
Euskadi: ¿Tierra natal de campeones ocultos?
img
Asier Minondo | 28-03-2017 | 6:29| 0

Hoy tenemos un post invitado de Bart Kamp, Investigador Sénior de Orkestra-Instituto Vasco de Competitividad

 

Entre la fauna de empresas que habitan en el ecosistema económico de un territorio hay una especie que suscita un creciente interés: el llamado ‘campeón oculto’ o en un término más operacional: el “líder de nicho”. Este término se refiere a empresas de tamaño mediano que actúan en nichos de mercados, a veces poco llamativos, donde pueden presumir de ser (uno de los) líder(es) a nivel mundial con una alta cuota de mercado. Son empresas para quienes las ventas en el exterior son de gran importancia; de hecho, una alta parte de su output es vendido en el extranjero. En muchos casos comercializan sus productos y servicios en decenas de países en todos los continentes del mundo. Tanto por su tamaño y porque en muchas ocasiones sus productos y servicios no se destinan al gran consumo, el perfil público de estas empresas es típicamente discreto.

El negocio de estas empresas consiste, típicamente, en proporcionar a otras compañías ciertos componentes, sistemas o máquinas que sirven para que estas últimas desarrollen un producto propio que luego introducen en el mercado final. De ahí que muchos líderes en nichos de mercado queden fuera de la vista del consumidor final. Para ilustrar este punto sirva este ejemplo: todos conocemos la marca de coche que conducimos, ¿pero cuántos conocen el fabricante de los airbags?

Estudios del Instituto Vasco de Competitividad han revelado que Euskadi cuenta con una densidad relativamente alta de esta especie de empresas: una ratio de aproximadamente 14 campeones ocultos por cada millón de habitantes. El siguiente mapa da un overview de ellos y, a título ilustrativo, se puede referir a empresas como Fuchosa, Lantek y Salto para tener una idea del tipo de empresas que se trata.

Ilustración 1: Muestra de líderes en nichos de mercado internacionales en Euskadi

Fuente: Orkestra-Instituto Vasco de Competitividad.

Un resultado nada desdeñable en comparación con otros países donde se han hecho inventarios similares, como por ejemplo Francia y Alemania.

La pregunta “¿por qué alberga Euskadi un considerable número de líderes en nichos de mercado?” intriga a más de uno. Y desde que estudiamos este tema hemos oído diferentes conjeturas para explicarlo. Una que nunca hemos oído, pero que hemos deducido en base a observaciones propias y constataciones en el extranjero, es la siguiente: para explicar el fenómeno y la presencia de campeones ocultos en un territorio “hay que pensar que la periferia es el centro”. Aunque esta frase pueda sonar algo críptica, tiene su lógica. El hecho de que los campeones ocultos no vendan a consumidores finales obviamente hace que sean menos visibles o conocidos para el gran público. Pero no por eso tienen que estar o abundar en algún sitio geográfico concreto.

Por otra parte suelen ser empresas muy centradas en sus negocios, y muchas de ellas opinan que la exposición a los medios de comunicación o redes sociales les distrae de su misión central. Una misión que consiste en: servir de la mejor manera a su mercado objetivo; construir y vigilar su reputación en ese mercado; competir a escala mundial para desarrollar y mantener una posición de líder en los nichos que atienden. Pero tampoco por ello tienen que estar en algún sitio en particular.

¿Por qué entonces se encuentra una alta densidad de líderes en nichos de mercado internacionales (o: INMLs, por sus siglas en inglés) en zonas relativamente alejadas de los grandes centros de poder? En Alemania, por ejemplo, se encuentran en zonas como Baden-Württemberg (extremo Sur), y no cerca de Berlín. En Italia están sobre todo presentes en el eje septentrional entre Torino y Venecia, y no cerca de Roma. Y por lo que respecta a España, Euskadi es un claro hotspot y no es precisamente una zona vecina a Madrid.

Ilustración 2: Concentraciones de INMLs por países y distancia media a los capitales de país

Fuente: elaboración propia.

Para explicar este fenómeno hay que recurrir a razones que son en parte históricas y en parte sociológicas (véase también el post de Asier Minondo). En estudios alemanes al respecto se insiste mucho en la importancia de la des-centralización de los poderes en Alemania (y su federación de Länder) para comprender por qué se encuentran concentraciones de campeones ocultos en zonas periféricas. Algo similar ocurre en Italia: un país o estado que es la suma de reinos y condados separados que se unieron relativamente tarde, y donde las tensiones entre la capital y las zonas del norte sigue vivo. España, por su parte, ha tenido diferentes etapas y estilos de gobierno desde la primera revolución industrial. Probablemente ha sido más de carácter centrista en líneas globales. Aun así, dentro de este contexto Euskadi siempre ha intentado conservar (con más o menos éxito en el tiempo) su singularidad y soberanía. La distancia con el centro del país y del poder estatal ha sido, sin embargo, una constante.

Esa distancia y ese anhelo de libertad ¿en qué se traduce a nivel de las empresas? Entre otros aspectos, impulsa a las personas y las empresas a valerse por sí mismas. A no mirar a un Estado protector para sacar un negocio adelante. A no ser oportunista y a enfocar el negocio a largo plazo. Es por ello también que muchos líderes en nichos de mercado son empresas muy longevas y con un carácter familiar o cooperativo.

Estas empresas familiares y cooperativas son a su vez más fáciles de encontrar entre empresas industriales en zonas periféricas que en zonas urbanas o en capitales de países. Además, contribuyen frecuentemente a la cohesión entre empresas y su entorno, ya que suelen contar con directivos arraigados en la región, aunque tengan una orientación global para su negocio. Y aunque estos ingredientes son factores soft detrás de un eventual éxito en mercados mundiales, aportan consistencia al cocktail de iniciativa propia, de perseverancia, de enfoque y de unión de fuerzas, que hace más probable que emerjan y prosperen este tipo de campeones ocultos en un territorio.

Ahora bien, por todo lo anteriormente dicho, ¿puede esperarse una concentración de líderes en nichos de mercado internacionales en cualquier región periférica? En base a nuestras investigaciones, pensamos que la densidad de tales líderes en un territorio guarda relación con el porcentaje del Producto Interior Bruto territorial que proviene de actividades industriales por parte de empresas de origen local y con la presencia en mercados internacionales de dichas empresas. Junto a esto, inferimos que también tiene relación con la Weltanschauung (visión del mundo en su acepción alemana) de los empresarios y con las estructuras socio-políticas y tradiciones socio-económicas locales.

Ver Post >
Las diferencias de renta entre las comunidades autónomas y la velocidad de la Reconquista
img
Asier Minondo | 07-03-2017 | 7:31| 0

El mapa que aparece abajo muestra el PIB per cápita de las comunidades autónomas españolas en 2015. Un color más intenso significa un mayor PIB per cápita y un color menos intenso un menor PIB per cápita. Es interesante observar que a medida que bajamos de norte a sur, a excepción de Madrid que fue la comunidad autónoma con mayor PIB per cápita en 2015, el color se va haciendo menos intenso. De hecho, las comunidades con un menor PIB per cápita en 2015 son las que se sitúan al sur: Extremadura, Andalucía, Castilla – La Mancha y Murcia.



¿Por qué las comunidades del sur de España tienen una menor renta per cápita? La renta per cápita se puede descomponer en dos ratios: 1) el número de ocupados entre la población total y 2) el PIB por ocupado. Las comunidades autónomas del sur de España tienen una menor tasa de ocupación, lo cual contribuye a su menor PIB per cápita. Sin embargo, las diferencias más importantes se producen en el PIB por ocupado, o productividad de los trabajadores. Estas diferencias se explican por la composición sectorial de la economía (por ejemplo, los trabajadores en la industria son mucho más productivos que en la agricultura), la formación de los trabajadores, la infraestructura y el espíritu empresarial.

Un estudio reciente, realizado por los profesores Daniel Oto Peralías y Diego Romero Ávila, sostiene que las diferencias en renta entre las comunidades autónomas pudieron nacer de un proceso histórico que concluyó hace más de 500 años: la Reconquista. Los autores muestran que en un primer periodo, de 711 a 1062, el proceso de Reconquista fue lento. En este primer periodo, las zonas liberadas se fueran repoblando de forma ordenada, con pequeños propietarios, y con una distribución de la tierra relativamente equitativa. Las zonas que se reconquistaron en este primer periodo se encuentran entre el río Duero y Tajo. Sin embargo, en un segundo periodo, de 1062 a 1266, y especialmente después de la Batalla de las Navas de Tolosa en 1212, el proceso de reconquista fue mucho más acelerado. Como el territorio liberado era mucho más amplio, la Corona no podía repoblarlo con pequeños colonos. Por ello, otorgó estas tierras a la nobleza, generando una gran desigualdad en la distribución de la propiedad. En definitiva, un proceso de reconquista lento generó una distribución de la tierra más igualitaria y una mayor capacidad de participar en el proceso político en algunas regiones; por el contrario, un proceso más acelerado generó una gran concentración del poder económico y político en otras regiones.

Los autores argumentan que estas diferencias en la concentración del poder político y de la riqueza perjudicaron a las regiones de reconquista rápida cuando llegó el proceso de industrialización. Los grandes terratenientes de estas zonas se opusieron al proceso de industrialización porque podía aupar al poder económico y social a nuevas clases, poniendo en cuestión el status quo. Además, para que se produjese un proceso de industrialización se requería de la participación de emprendedores y de una clase media con acceso a medios económicos y formación de las que carecían las regiones en las que la Reconquista fue rápida.

Mediante estimaciones econométricas los autores confirman que las regiones en las que la Reconquista fue más rápida tienen un PIB per cápita menor en la actualidad que el resto de regiones españolas. Los autores muestran, además, que este menor PIB per cápita se pudo deber a las peores condiciones de partida de las regiones donde la Reconquista fue más rápida cuando llegó el proceso de industrialización. En concreto, estas regiones tenían peores índices de formación, de salud, y una peor distribución de la riqueza.

A pesar de que el ritmo de Reconquista pudo frenar el proceso de industrialización en las zonas del sur de España, ¿no deberían de haber desaparecido ya las diferencias en PIB per cápita entre las regiones gracias a la mejora en la sanidad y en la educación en todas las regiones españolas durante el último siglo? ¿realmente puede perdurar tanto el efecto económico de un acontecimiento histórico? Los autores creen que sí. Un argumento poderoso es que la propia actividad industrial genera fuerzas que la conducen a seguir localizada en el mismo lugar. Así, una región que cuente con una ventaja de partida para industrializarse tenderá a mantener dicha industrialización en el tiempo. Además, la industrialización conlleva una mejora de las infraestructuras, la formación y la innovación que favorece a las regiones que contaban con una ventaja de partida.

El ritmo de la Reconquista es otro ejemplo de procesos históricos que tienen efectos económicos perdurables en el tiempo. En post anteriores analizamos los efectos de la esclavitud y de las misiones jesuitas. Para que luego digan que la historia no importa.

Ver Post >

Etiquetas

No hay tags a mostrar

Categorías

Otros Blogs de Autor