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El triángulo ideal: Berlín, Barcelona, Tolosa

2012 febrero 17
por Mitxel Ezquiaga

La Agenda Portátil / La Berlinale de un ñoñostiarra, con Aduriz entre gafapastas /Ganan el Lagun Aro, Gipuzkoa y hasta San Sebastián 2016 con el apoyo de Barcelona /  Los Oscar son este año en Donostia

 

Es más brillante poner a parir al prójimo que hablar bien de la gente. Había una destacada política guipuzcoana que definía esta página como «ese sitio donde te metes con los personajes conocidos». Era hace años: hoy soy la Abuelita Paz. Quizás resulta más aburrido, pero así dormimos mejor: usted se duerme leyéndome y mi conciencia descansa tanquila.

Esta semana podría haber grabado un ‘Guipuzcoanos por el Mundo’ con giputxis que hacen bien las cosas por ahí. Empecé el lunes en Berlín viendo cómo los alemanes aplaudían el cine y la cena de Andoni Luis Aduriz y terminé el jueves en Barcelona disfrutando con un Lagun Aro que paseó su alma de noble guerrero por el Palau San Jordi. Entre Berlín y Barcelona aún pasé por Tolosa, que es tanto como decir que estuve en el ombligo del mundo mundial…

 

Una txalaparta suena en Berlín entre la nieve

 

Hace casi veinte años llegué a Berlín en un Opel Corsa con la princesa rubia . El muro aún seguía en pie, pero ya abierto: los del Este pasaban en procesión al Oeste para comprar televisores gigantes y lavaplatos. Donde estaba el muro hoy hay edificios gigantes de cristal. La vitalidad ‘hard’ de entonces es ahora una vitalidad de diseño. Es como la transformación de Bilbao pero a lo grande, y con Merkel en medio.

Ese Berlín de nieve y cristal vive su festival de cine. Paseas por su alfombra roja y piensas que nuestro Zinemaldi es más txikito, pero intentas conformarte imaginando que artísticamente quizás sea más matón o juguetón. Lo pequeño es hermoso.

En el marasmo de actividades que es la Berlinale se celebraba el lunes el Basque Day, gracias a una feliz conjunción de esfuerzos en la que muchos ponían un poco: las consejerías de Cultura y Agricultura, Turismo, el Instituto Etxepare, el Basque Culinary Center o el propio Zinemaldi.

El talento de Elena Arzak, Eneko Atxa y Jesús Santamaría, de Bokado, respaldó la primera parte del día, una fiesta en la embajada en la que oficiaba feliz Karmele Miranda, donostiarra y esposa del embajador. Y por la noche llegó el estreno de ‘Mugaritz BSO’ y la cena ofrecida por el equipo de Aduriz a unos alemanes qe aplaudían entusiasmados.

Vascos en Berlín. Una pica en Merkelandia. A la misma hora en que Angelina Jolie, Brad Pitt y Catherine Deneuve protagonizaban sólo unos metros más allá una cena benéfica de gala, Euskadi daba de cenar a berlineses gafapastas. Y el ‘glamour’ surgía, además de entre las hierbas de Aduriz, de la taxalaparta de Felipe Ugarte, construida con maderas salvadas del incendio que destruyó la cocina del Mugaritz. En ese reciclaje artístico se encierra una metáfora, seguro, pero perdonen: yo estoy ya camino de Barcelona.

 

A veces se gana perdiendo (fiesta en el Sant Jordi)

 

En Berlín la cocina y el cine tendieron puentes con Alemania; en Barcelona fue el baloncesto el que resucitó la vieja complicidad entre Donostia y la capital catalana.

Mediodía de jueves, Euskal Etxea, en el corazón del Born, a varios portales del Museo Picasso. Las gentes del Lagun Aro y los vascos de Barcelona promueven una copa de confraternización. No es la Copa del Rey (esa llegará por la tarde), sino la copa del buen rollo entre las dos ciudades. El teniente de alcalde de Barcelona, Jaume Ciurana, destaca la vinculación entre las dos urbes y ofrece todo el apoyo de su ciudad a la capitalidad cultural europea de Donostia. El alcalde donostiarra, Juan Karlos Izagirre, asiente complacido. Y luego, sin cámaras, los mandatarios charlan en privado para dar contenido real a las palabras.

Entre los asistentes, la rama catalana de San Sebastian Gastronomika con Roser Torras a la cabeza, otro ejemplo de que la colaboración guipuzcoano-barcelonesa permite los mejores logros. Nekane Arzallus, Gorka Ramoneda, Miguel Santos y los buenos oficios de Iñaki Galdos, ex de tantas cosas, como él mismo dice, han permitido este aperitivo.

Pero lo importante llega a la tarde. En el Palau Sant Jordi el Gipuzkoa Basket cumple su mayoría de edad con el debut en la Copa. El escenario es impresionante, con un aforo para 16.000 personas. El partido, una montaña rusa de emociones: durante mucho rato pensamos que sí se puede y empujamos desde la grada. Al final se pierde, con dignidad y con el objetivo logrado: hasta los más escépticos se toman ya en serio el baloncesto en Gipuzkoa.

Despido la jornada con un gin-tonic en el Majestic. Qué bien se está aquí, pero joder, a doce euros la copa (¿o eran catorce?: la noche me confunde).

Esa sí es la copa del Rey.

 

Tolosa, mon amour (o así)

 

Pero entre Berlín y Barcelona hice escala técnica en Tolosa: es el triángulo de ciudades perfecto (si lo convertimos en cuadrado con Donostia añadida, claro). El martes grabamos Keridos Monstruos en ese lujo de edificio que es el Topic: ¿a qué esperas para conocerlo si aún no lo has visitado? Los carnavaleros desfilaron por el escenario. Y yo, mañana, espero cerrar la semana viajera comiendo en Tolosa. (Ya tengo la txilaba preparada).

 

P.d. Los Oscar son este año en Donostia. La fiesta organizada el Príncipe el domingo 26 para vivir en directo la ceremonia de Hollywood es un ejemplo de cómo puede combinarse imaginación, buen rollo y gestión. Habrá alfombra roja, copetín, photo-call, sorpresas y, por supuesto, la gala en pantalla grande. Zorionak a los organizadores, entre los que figura mucha kerida monstrua… Los detalles, en www.koskars.com

 

mezquiaga@diariovasco.com

  • Luisa Fernanda

    Querido amigo,
    Mejor le iría a San Sebastián si tuviera más de Berlín, de Barcelona y hasta de Tolosa.
    Con Txapela el del basket San Sebastiàn es más Orexa.

  • EtxebeRia

    Ya es hora de que por aquí la gente y las instituciones se den cuenta de que hay más cosas que la Real. Gora Erreala, bai, baina Gora GBC ere!

  • Gorka-Jordi

    Muchos pensaban que el buen rollo entre Barcelona y Donosti era cosa de Maragall y Odon, pero las buenas relaciones se mantienen con Bildu y Convergencia. Que bien porque son mis dos ciudades.