Diario Vasco

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Un ejemplo de resiliencia
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Belén Casado Mendiluce | 14-12-2012 | 07:50

 

He leído con mucho interés la historia de Teresa Perales, nuestra nadadora paralímpica, ganadora de tantas medallas como Michael Phelps. Me ha emocionado su ejemplo de superación personal, de resiliencia (según la Real Academia Española: Capacidad humana de asumir con flexibilidad situaciones límite y sobreponerse a ellas.)

Comentaba con una conocida el reportaje leído y, en un momento dado, me dice: “Estas personas están hechas de una pasta especial, son fuera de serie”. Pues yo no lo creo. Más bien pienso que esa es la explicación que nos damos para convencernos de que nosotros somos personas normales que no hemos nacido con los dones que nos hagan destacar de la mayoría de los demás.

Teresa se quedó parapléjica con 19 años y me imagino que ante esa situación límite de su vida habrá tenido que vérselas pasándolas muy duras. Ella dice que hay dos clases de disminuidos: los que dicen “No puedo” y los que dicen: “¿Por qué no voy a poder?” Sabe de lo que habla por experiencia propia.

Todos tenemos capacidades de afrontar la adversidad que no imaginamos. Pero cada uno ha de recorrer su propio camino para sacarlas a la luz. Tienes que ver delante de ti tus propios miedos e inseguridades y seguir confiando en ti mismo aunque sientas el miedo agazapado en tu interior esperando saltar para atraparte.

No hay caminos de rosas. Tampoco nadie tiene una autoestima a prueba de bomba ni vive siempre con una alegría incombustible. Todos pasamos por malos momentos en los que sentimos desánimo y ganas de tirarlo todo por la borda. Es normal.

Incluso hay que experimentar el hartazgo del propio sufrimiento. Cuando la persona se da cuenta de que ya no quiere seguir quejándose de la mala vida que lleva o de las limitaciones físicas que le impone su cuerpo. Teresa sabe que no puede andar pero también dice que nadando no sabe dónde está el límite, aunque la primera vez que se metió a la piscina lo hiciera con un chaleco salvavidas.

Me ha llamado la atención su enorme sonrisa, que intuyo se habrá ganado a pulso en su vida. La sonrisa de quien sabe que su mejor medalla es su hijo, al que lleva al colegio sentado en su silla de ruedas. Gracias, Teresa, por recordarnos que todos tenemos un valiente en nuestro interior.

 

Caminamos…Belén Casado Mendiluce

belencasado@terra.es

 

 

  • luzcaminante

    Muchas veces he pensado que las personas con éxito, a parte de haberse esforzado eran personas diferentes al resto, pero leyéndote hoy he entendido que también tienen sus momentos buenos y malos como todos.

    Aunque pienso que me gustaría que me saliera más a menudo el valiente que dices llevamos todos.

    Ha sido positivo leer la historia de Teresa. Algo podremos aprender ¿no?

    Buen fin de semana

  • mara

    Hola Belén,

    Efectivamente el de Teresa es un ejemplo muy claro de superación, resulta muy vistoso por la visibilidad de su minusvalía.

    Si observamos nuestro entorno se pueden apreciar vidas con ejemplos en la misma línea …aunque pasan más desapercibidas.

    El hartazgo del propio sufrimiento también puede servir de “trampolín” para …un cambio de actitud ¿ verdad ?.

    Enhorabuena a esta mujer ,y a ti gracias por mostrarla en el Post.

    Feliz día.

  • twitch

    Como diría el cantante de Coldplay, “if you never try, you’ll never know”. Lo que hace que alguién destaque por encima de los demás normalmente se debe a situaciones que lo han motivado a esforzarse en algún campo, y no a “estar hecho de una pasta especial”.

  • Belén Casado Mendiluce

    twitch

    Tienes toda la razón. El que nunca prueba nunca sabe hasta dónde puede llegar…

    ¿No te parece que todos tenemos algún área en la que poder esforzarnos con ganas e ilusión?

    Quizás algunos no lo sepan porque les pudo el miedo…

    Saludos de bienvenida

  • Belén Casado Mendiluce

    Mara

    Yo también pienso que hay en la vida cantidad de personas anónimas que son un ejemplo de superación personal.

    Personas que renunciaron a sus sueños por cuidar a un familiar, que se han entregado en cuerpo y alma al cuidado de un hijo discapacitado, que supieron ir más allá de lo que esperaban que iba a ser su vida…

    Para mí son también ejemplos dignos de admiración. Personas como la vida misma…están ahí, a nuestro lado… y son como nosotros.

    ¿No te has preguntado alguna vez?…….¿y yo de qué he sido capaz?

    Un abrazo

  • Belén Casado Mendiluce

    Luzcaminante

    Creo que todos llevamos un valiente dentro que no sabemos valorar cuando sale…nos parece normal y, sin embargo, nos ayudó en un momento dado a seguir adelante.

    Quizás sale menos a menudo de lo que nos gustaría porque nos cuesta dar valor a nuestras cualidades, como si fuera de personas egocéntricas el hacerlo.

    Todos, en un momento dado, fuimos valientes haciendo lo que hicimos…

    Un abrazo

Sobre el autor Belén Casado Mendiluce
Soy Licenciada en Psicología y desarrollo mi trabajo en una consulta privada. Mi vocación desde joven ha sido la psicología, y a través de ella he buscado comprender a los demás y a mí misma. Desde ese trabajo interior, intento que lo que transmito sea un reflejo de aquello en lo que creo y que me sirve a mi. Me siento siempre en búsqueda, abierta a aprender de todo aquello que me haga crecer como persona. Y creo que lo que se vive como vocación no es sólo patrimonio mío sino que puede servir a los demás.

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