Diario Vasco
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Entrevista a Céline Hameury, guía Montessori
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Cristina Saraldi | 03-02-2014 | 22:54

Hace tan solo dos semanas os contaba mi experiencia durante un curso intensivo de fin de semana acerca del método educativo Montessori. Me quedé tan maravillada con dicho método como con el amor que Céline Hameury, guía Montessori, nos trasladó acerca de la aplicación de este método que creó y diseñó María Montessori, genio indiscutible, que probablemente por ser mujer no ha trascendido más allá de los ámbitos educativos.

Céline Hemeury, francesa de nacimiento,  se graduó como guía Montessori en 1999 en Dublín (Irlanda). Trabajó en escuelas Montessori en Irlanda durante cinco años antes de viajar por el mundo para ampliar su formación y experiencia como docente. Se afincó en Valencia en el año 2003 y trabajó 9 años en una escuela infantil valenciana antes de dedicarse plenamente a promover el método Montessori; dando cursos en la península y más allá del charco, además de asesorar a escuelas.

Antes de nada, gracias Céline por tu tiempo y por poder responder a estas preguntas para que los lectores de @eldiariovasco.com puedan conocer un poquito más sobre el método que creó María Montessori.

P: Para comenzar ¿por qué, como educadora, elegiste Montessori?

No fui yo quien eligió a Montessori; casi diría que Montessori fue quien vino a mí ;) Siempre, desde mi primera infancia, quise ser maestra. Fue trabajando como au-pair con una niña en Irlanda cuando descubrí este método. Ella iba a una escuela Montessori. A partir de allí, me informé, me formé y poco a poco este método se convirtió en mi filosofía de vida.

P: ¿Cómo podrías definir el método Montessori a padres que no hayan escuchado nunca antes este nombre?

Es un método de enseñanza personalizada. Es decir, que lo más importante no es seguir el curriculum al pie de la letra, sino desarrollar el potencial de cada niño/niña de forma individual.

¿Cómo lo conseguimos? Podríamos comparar, para ponerlo al alcance de todos, un salón Montessori con un restaurante “self service”. Ponemos al alcance de los niños todo tipo de material y, nosotros, los adultos, debemos ayudar a esos niños a descubrir cada uno de estos materiales, siendo ellos los que deben paulatinamente y de forma autónoma, aprender a regular su aprendizaje y crecer en conocimientos. María Montessori decía: “los niños no hacen lo que quieren sino que quieren lo que hacen”. Y en eso se basa nuestro método. Si te apasiona algo, aunque estés cansada, lo conseguirás. Los niños tienen una curiosidad innata que hay que aprovechar. Y si el ambiente les motiva a descubrir e investigar, aprenderán de forma natural. ¿Cuántos niños, ayudando a sus padres a cocinar, aprenden los números o incluso a sumar?

La pregunta es: ¿Qué quieres para el futuro de tus hijos? Un soldado, preparado para obedecer ciegamente las órdenes de sus superiores o un adulto con un alto sentido de la dignidad, con valores muy asentados, con un espíritu crítico que le ayude a valorar lo que es o no es bueno para él y sobre todo un adulto inteligente, capaz de adaptarse a este mundo en continuo movimiento?

P: ¿Por qué se le denomina Método Cósmico?

Cuando la abeja coge el polen de las flores para hacer su miel, es inconsciente de su importancia. Sin embargo, sabemos que sin las abejas, nos morimos todos. Son las que realizan la polinización de las plantas, las que nos dan esta miel tan rica y saludable… Bien, María Montessori nos explica que el aprendizaje es lo mismo. Con esto quiere decir que cuando aprendes los números o las letras del abecedario, no parecen tener en sí mucho sentido, pero con el tiempo, te das cuenta de que es la base, el hilo conductor imprescindible para crecer y entender el mundo que nos rodea: todo es matemáticas y lengua: leer una receta de cocina, una partitura de música…  Todos los aprendizajes están relacionados entre sí y no deberían estar “encajonados” en materias distintas, sino que deberían “fluir” de forma libre.

P: ¿Qué ventajas encuentras en esta manera de educar?

Es el único método que conozco que realmente se adapta al nivel madurativo de cada niño/niña. Al ser los niños quienes marcan sus aprendizajes de forma individual, podemos tener niños con necesidades especiales en la misma clase al mismo tiempo que niños con dones especiales o “súper dotados”. Y al tener a niños y niñas mezclados por edades (de 3 a 6 años; de 6 a doce 12; de 12 a 16 y finalmente de 16 a 18) evitamos la competición y, en su lugar, favorecemos la ayuda mutua y la socialización.

P: ¿Por qué piensas tú que el sistema educativo tal y como está planteado no funciona?

No he dicho que no funcione, para lo que el gobierno quiere y necesita, el sistema educativo actual funciona de maravilla… No hay que olvidar que este sistema fue creado para educar a las “masas”, para preparar a los obreros en las grandes industrias durante la Revolución Industrial. Se necesitaba entonces una mano de obra “dócil” pero con un mínimo de conocimientos. Y como lo podemos comprobar, ni la escuela ni el objetivo de la escuela actual han cambiado mucho. Seguimos calificando de buenos a los niños tranquilos, callados o trabajadores; y de malos a todos los demás.

P: ¿Qué les dirías a aquellos que opinan que es una locura juntar por edad a los niños? ¿Y cómo les explicarías que 40 niños pueden estar coordinados y aprendiendo conjuntamente con tan sólo 2 educadores?

Les diría: “vini, vidi, vinci” ;) Quiero decir, que no puedo convencer a nadie, que cada uno tiene que investigar, comprobar y elegir por sí mismo. Sin embargo, si lo hacemos, es porque la Doctora Montessori demostró de forma científica sus ventajas.

Mezclando por edades, evitamos la competición, fomentamos la ayuda entre compañeros y también la autoestima. Comprobamos que los niños han entendido el porqué de las cosas cuando son capaces de explicarlo a otra persona. Y sobre todo creamos un ambiente rico de socialización. ¿Cuantas veces en la vida real estamos con gente de exactamente nuestra edad? Casi nunca… Si queremos enseñar a los niños y niñas a adaptarse y comunicarse, a crear relaciones con los demás, tenemos que darles la oportunidad de vivir en entornos ricos y diversificados en todos los sentidos. Un número alto de alumnos y además mezclados por edades permite dar esta oportunidad de comunicarse y enriquecer la escucha activa, el respeto mutuo y la convivencia.

P: ¿Cómo responderías a la gente que dice que en Montessori se trabaja demasiado?

“Jugar es el trabajo de los niños” nos dice M. Montessori… Y los niños nunca se cansan de jugar. ;)

P: Con una simple definición, ¿cómo definirías a María Montessori?

Una gran mujer. Un alma bella que no dudó en sacrificar su vida para ayudar el Universo a encontrar la Paz Universal.

P: Sobre tus cursos, ¿cómo los planteas y a quiénes van dirigidos?

Son cursos que permiten a cualquier persona (padres, educadores o personas inquietas y curiosas) conocer la amplitud y el alcance del método Montessori, desde la vida de su creadora, sus principios fundamentales y sobre todo sus materiales (de lengua, matemáticas, sensorial, etc) de forma totalmente práctica y lúdica. Vemos en dos días y medio lo que los niños y niñas ven en un mínimo de tres años.

P: Pronto te vemos por el País Vasco

Por supuesto, ya se hicieron varios y hay más previstos. En mi blog o página web están todas las fechas  www.montessorihoy.blogspot.com

P: ¿Quieres añadir algo más?

Muchas gracias.

Gracias a ti Céline por tu tiempo y por divulgar este método único tan interesante.

No podía terminar sin dejar aquí uno de los regalos más especiales. Céline contó un cuento Montessori maravilloso en nuestro curso; y esta semana lo ha compartido tras su experiencia en Buenos Aires, con traducción incluida al lenguaje de signos. Espero que lo disfrutéis!

https://www.facebook.com/Montessorihoy

www.montessorihoy.blogspot.com

Sobre el autor Cristina Saraldi
Cada vez hay más consciencia social acerca de la importancia de escuchar al niño. Mi hija mayor fue mi acompañante y motor para el cambio que hice en mi vida: dejé mi trabajo en televisión por perseguir este sueño que un día tuve. Se llama "Froggies" y fue mi primer proyecto. En 2016 me convertí en bimadre, y esta aventura me está resultando muy intensa. Creo firmemente que los adultos tenemos mucho que cambiar para ofrecer a los niños un lugar mejor donde vivir.

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