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Misión imposible: esta grabación se autodestruirá en cinco segundos
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Lorenzo Mejino | 03-10-2012 | 08:05

Misión Imposible fue una gran serie de acción de finales de los sesenta que tuvo un gran éxito mundial y de la que Tom Cruise hizo una versión cinematográfica en 1996, que a su vez ha derivado en una saga de cuatro películas con gran éxito de taquilla. Como muchos de ustedes, por razones de edad, solo han visto la saga cinematográfica y lógicamente desconocen la versión original hoy vamos a hablarles de ella, una joya de su tiempo que merece ser revisada por su papel en la historia televisiva que a las personas que son de mi quinta o mayores, seguro que les trae buenos recuerdos como una serie gran reserva.

 

Ficha: Misión Imposible (Impossible Mission), 171  episodios. Sep 1966- Mar 1973, CBS (USA) La 1 (E).

Sinopsis: Una organización, la IMF (Impossible Mission Force), realiza misiones clandestinas por todo el mundo contra dictadores, organizaciones criminales y enemigos de los USA. El jefe recibe una misión, recluta a un equipo especializado y ejecuta el plan, evitando casi siempre asesinar el objetivo, dejándolo en manos de sus jefes o sicarios.

El inicio: En 1965 Bruce Geller presentó una idea original a la CBS de una serie de espionaje moderna con cierta inspiración en la película ‘Topkapi’, con planes elaborados para salvar al mundo americano de amenazas externas.

En aquella época, la parrilla televisiva americana estaba dominada por las series del Oeste tipo ‘Bonanza’, ‘La ley del revólver’,  ‘La Ponderosa’ o ‘El Virginiano’ y por otro lado las comedias tipo ‘Quiero a Lucy’ y ‘Embrujada’.

Ante este panorama  la CBS decidió probar con un producto nuevo, muy  moderno, y consiguió un éxito enorme, acaparando los Emmys en 1966 y 1967, y creando un estilo propio que ha sido imitado por muchas series posteriores y encumbrado en su paso a la pantalla grande.

En el primer vídeo que les presento pueden ver los créditos iniciales con el encendido de la  mecha y la trepidante sintonía de Lalo Schiffrin. Curiosamente, la primera parte de los créditos era un resumen muy editado de 30 segundos del capítulo que veríamos a continuación para dar paso a la presentación de los actores, por lo que la secuencia de entrada de cada episodio era diferente. Sin duda, una de los mejores sintonías de la historia:

La trama: Los episodios son completamente independientes y se pueden catalogar como mini películas de 45 minutos y tenían un esquema similar, por lo menos en las primeras escenas.

Cada capítulo empezaba por el jefe del equipo, el Sr. Briggs en la primera temporada y el Sr. Phelps en el resto, que acude a un lugar  indeterminado, donde recoge una grabación y un sobre con instrucciones. El jefe del equipo escucha la grabación, que le explica la misión a seguir en un casette diciéndoles que en caso de captura el gobierno negara conocerlos y finalizando con una de las frases que ha pasado a la historia de la televisión:  Esta grabación se autodestruirá en cinco segundos y al cabo de ese tiempo empezaba a salir humo del casette para dar cuenta de la destrucción de la cinta, como muestra este vídeo:


A continuación prendía la mecha con los títulos de crédito y en  la siguiente escena veíamos al jefe del equipo revisando un dossier con diferentes personajes, pasando las fotos de una en una y seleccionando a los que considera ideales para la misión y descartando a los que no quería (las fotos de los descartados solían ser de familiares del equipo o de ejecutivos de la cadena CBS, como broma interna).

La tercera escena era la reunión del equipo en el apartamento, donde el jefe explicaba el plan y los papeles que cada especialista iba a jugar en la misión, así como nos enseñaban los juguetitos electrónicos que se iban a usar.

En este vídeo, aunque es un capítulo completo que pueden ver si desean, tienen en acción el esquema inicial de cada capítulo a tiempo real:

La trama de cada capítulo estaba realmente bien elaborada y se reservaba siempre varias sorpresas o giros inesperados en el argumento que funcionaban con la precisión de un reloj suizo y nos mantenían pegados a la pantalla esperando la siguiente vuelta de tuerca.

Al ser una fuerza clandestina, evitaban en la medida de lo posible el asesinato del malhechor de turno, para no levantar sospechas,  prefiriendo desacreditarlo o dejarlo en evidencia frente a sus hombres o superiores para que ellos mismos se encarguen de acabar con el villano. Muchos episodios finalizaban con el equipo huyendo, una vez acabada la misión con ruido de disparos de fondo que nos hacían presagiar el final del objetivo sin mancharse las manos.

El esquema abierto de la serie permitía traer a estrellas invitadas como miembros por un día del equipo, aunque la mayoría del equipo, el actor, la chica, el chispas y el forzudo eran constantes en todas las misiones, pero siempre pasaban por el proceso de selección del dossier.

Un hecho interesante a destacar es la irrelevancia de la vida privada del equipo en la serie. El creador de la serie, Bruce Geller, consideraba que era una distracción para la trama de la serie, y tuvo muy claro que no se daba ningún dato privado de los miembros del equipo.

Este hecho permitía cambiar a los actores que hacían de miembros del equipo sin tener que dar ninguna explicación y, como nunca moría ninguno de ellos en las misiones, los cambios de actores eran directos y a palo seco.

Uno de los recursos narrativos más impactantes era el uso de máscaras que imitaban a otras personas, por lo que muchas veces pensábamos que era una persona, cuando en realidad era un miembro del equipo disfrazado, quitándose la mascara en el momento oportuno para desenmascarar, y nunca mejor dicho, al villano de turno.

En este punto tengo que decir que, revisando algunos capítulos para refrescar mi memoria, la serie se conserva mucho mejor de lo que pensaba debido a la gran calidad de los guiones con una especial atención a los giros inesperados que les tengo que confesar, aún hoy me siguen sorprendiendo y les puedo asegurar que no es fácil.

Por último, mencionar la importancia de la música en la serie. Lalo Schiffrin fue el primer compositor en crear una musica específica para cada miembro del equipo, que es la que se escuchaba cuando éste entraba en acción, reforzando la presencia y la identificación del personaje. Recurso que se ha seguido utilizando posteriormente con mucha frecuencia.

Los actores: En la primera temporada el jefe del equipo era el Sr. Briggs, al que encarnaba Steven Hill, que estuvo en el reparto inicial de la longeva ‘Ley y Orden’, y al que han podido ver en el vídeo del capitulo completo.

Debido a problemas por su observancia del Sabbath (es judío ortodoxo), que le impedía trabajar los sábados y creaba muchos problemas de producción, fue sustituido por el Sr. Phelps, al que daba vida Peter Graves en la segunda temporada, que pasó a ser la cara mas conocida de la serie.

Peter Graves era el hermano menor de la estrella televisiva James Arness, que dio vida al sheriff Matt Dillon durante veinte años en la ‘Ley del Revólver’. Graves aprovechó su oportunidad y consiguió una gran fama por su papel de jefe de equipo, lo que valió veinte años después volver a encarnar su mismo papel en el remake de la serie, del que hablaremos más adelante, aunque su cara ya no estaba tan tersa y suave como en esta foto…

En los papeles del actor imitador ( Rollin Hand) y de la chica de la serie ( Cinnamon Carter), teníamos a dos actores que eran matrimonio en la vida real , aunque en la serie no tenían ninguna relación: el gran Martin Landau y Barbara Bain.

Martin Landau era el hombre de las mil caras, disfrazándose e imitando a cualquier persona como parte integrante del plan, y Barbara Bain era la seductora que camelaba con sus encantos a quien fuera para conseguir sus objetivos. Por este papel Bain ganó tres años consecutivos el Emmy a la mejor actriz dramática, y Martin Landau dio arranque a una gran carrera cinematográfica con multitud de papeles secundarios de altísima calidad en películas como ‘Ed Wood’, ‘Tucker’ o ‘Delitos y Faltas’, y en la actualidad sigue trabajando a sus 84 años de forma continuada.

Como curiosidad, ambos marcharon de la serie al finalizar la tercera temporada para protagonizar seis años después en Inglaterra, como pareja, una serie de ciencia ficción bastante entretenida llamada ‘Espacio 1999’, que duró dos temporadas. Se separaron en el año 1993.

Los papeles más secundarios, el del mago de la electrónica y de la mecánica Barnie Collier y el del forzudo Willy Armitage, fueron a parar a manos de Greg Morris y Peter Lupus, que curiosamente fueron los únicos que estuvieron en la serie las siete temporadas.

Greg Morris fue, con Bill Cosby, una de las primeras estrellas televisivas de color de la televisión americana. Ser un mago de la electrónica y, sobre todo, sus habilidades para pasar por los conductos de aire acondicionado lo hicieron un favorito de los fans de la serie, por lo que estuvo desde el principio hasta el final. Posteriormente, pasó a una serie de relativo éxito como ‘Las Vegas’ en la década de los setenta para aparecer en el remake de la serie de 1988 y morir de cáncer de pulmón en 1996.

Peter Lupus era un culturista con las mismas dotes de actor de Mr T, y antes de esta serie era un habitual de los peplums romanos de serie B principios de los años 60 (‘Maciste’, ‘Hércules’, ‘Goliath’, etc.), pero en esta serie tenía el papel limitado del fortachón que cumplía a la perfección. Posteriormente, se ha dedicado a lo que mejor sabe hacer, el culturismo, batiendo records mundiales de levantamiento de pesas para mayores de 70 años. Sin comentarios.

Como ya hemos advertido, los cambios de actores eran constantes pero el más destacado fue la entrada de Leonard Nimoy (Sr. Spock de ‘Star Trek’) en la cuarta temporada sustituyendo a Martin Landau, con una joven Lesley Ann Warren como la seductora femenina de la serie.

En la foto pueden ver el reparto de la quinta temporada cuando empezó el declive de la serie.

El final: Los continuos cambios de actores erosionaron las audiencias y llevaron a la serie a su cancelación de forma fulminante en el año 1973, pero a alguna mente luminosa se le ocurrió resucitar la serie en 1988 con nuevos actores, pero con la continuada presencia de Peter Graves como jefe, aunque con bastantes retoques estéticos. Si a eso le añadimos un elenco de actores desconocidos, que no eran dignos ni de hacer voces en series de dibujos animados, con la excepción de Phil Morris, el actor de color, hijo del actor original de la serie, el resultado fue un remake execrable rodado en Australia para ahorrar y que apenas duró dos años, que son casi 730 días más de lo que debería haber estado en antena.

 

Consideraciones finales: Misión imposible fue la primera serie de la que tengo recuerdos de mi época infantil- juvenil, cuando en la televisión única de la época nos alimentaban con serie panfletarias tipo ‘Séneca’, ‘Plinio’ o ‘Crónicas de un Pueblo’, y llegaban muy pocas series americanas. En este caso, al luchar los americanos contra conspiradores del otro lado del muro, era un tema que al régimen de entonces le interesaba y por eso tuvo una difusión impensable en aquella época. Dejando de un lado el trasfondo político particular de aquel momento, era una serie trepidante y frenética para los cánones de la época y tengo que reconocer que su estructura cinematográfica la hacía ideal para su adaptación a la pantalla grande, como realizó el avispado Tom Cruise en 1996.

Para finalizar les muestro el vídeo de la cabecera de la cuarta entrega de la saga cinematográfica, donde queda patente que a pesar de todos los efectos especiales y versiones musicales que actualicen la idea original, el clásico siempre tiene un encanto que no superan las adaptaciones actuales, brillantes pero vacías:

Misión imposible, un clásico entre los clásicos televisivos, imprescindible para descubrir el origen de la saga cinematográfica y que a  los que ya peinamos ciertas canas nos va a traer recuerdos de nuestra juventud, cuando las opciones televisivas eran mínimas pero nunca perdíamos la esperanza de ver alguna joya como ésta.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestras cuentas de Twitter: (@jefoce) y (@lmejino). Hasta la próxima.

Mikel Madinabeitia/ Lorenzo Mejino

 

Sobre el autor Lorenzo Mejino
Las nuevas tecnologías han cambiado la forma de ver la televisión. Series para gourmets nace con la pretension de ayudar a personalizar su menú televisivo en lo que hace referencia a las series de TV. Analizaremos series actuales, novedades, pequeñas joyas olvidadas y series clásicas dando nuestra opinión personal sobre el nuevo formato de oro del siglo XXI.

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