Diario Vasco
img
The Thick of It: Las divertidas cloacas de la comunicación política
img
Lorenzo Mejino | 03-03-2017 | 06:01

Las comedias británicas nos han deparado personajes memorables desde los años sesenta, pero entre ellos destaca por méritos propios, Malcolm Tucker, el protagonista de la sátira política “The Thick Of it”, que siempre aparece en uno de los primeros lugares de cualquier lista de mejores personajes de la historia de la comedia británica, por poco criterio que tenga el autor.

Su deslenguado, malhablado y amenazante director de comunicaciones del primer ministro británico se ha convertido en todo un clásico que ademas destripa y desnuda las interioridades de lo que se cuece en el campo de la comunicación política, al manipular a todo el mundo en todo momento, como una especie de antecesor del fenómeno de los hechos alternativos o la posverdad que tan en boga se encuentra estos últimos meses.

Desgraciadamente la miopía de nuestras múltiples cadenas televisivas nunca supo ver la enorme calidad de la serie que arrasaba cada año en los premios británicos, por lo que nunca se emitió de forma regular y en abierto en nuestro país, hasta que Filmin se apuntó el enorme tanto de incluirla durante algunos años en su catalogo, lo que nos da pie a poder hablarles de una de las comedias imprescindibles para cualquier persona que le interese la sátira política de alto nivel como demostró su autor Armando Iannucci en su siguiente creación, la impagable “Veep”, su obra mas conocida.

Ficha: The Thick of It 24 episodios 30 min    May 2005- Oct 2012 Cadena: BBC2(UK) – Filmin (E)

Sinopsis: La acción se desarrolla en el Ministerio de Asuntos Sociales, al que suelen enviar a los ministros mas inofensivos en pago de ciertos favores o como consecuencia de pactos o equilibrios entre las diferentes facciones del partido.

En una de esas componendas es nombrado ministro, Hugh Abbott un político voluntarioso pero bastante mediocre, que se rodea de un equipo de dos asesores políticos y una secretaria de prensa, todos ellos controlados hasta el mas mínimo detalle, por el asesor de comunicaciones del primer ministro Malcolm Tucker, que es el que dicta la política comunicativa de todos los departamentos, con mano de hierro y lengua viperina

El inicio: El escoces de origen italiano Armando Ianucci empezó a trabajar como guionista de radio a principios de los años 90, primero en su Escocia natal y posteriormente en Londres, donde se ganó una cierta reputación con sus programas de sátira y comedia, lo que le llevó a principios de este siglo a crear su primera serie “The Armando Iannucci Show” para el Channel 4 que tuvo un cierto éxito en ciertos sectores culturales.

Un día Iannucci fue invitado a un programa de batallas de series entre dos comedias donde le tocó defender a la venerable “Si, Ministro”. De lo primero que se dio cuenta fue de las enormes variaciones que habría sufrido la política desde los años ochenta con el funcionario Sir Humphrey controlando todos los resortes de su ministerio independientemente del político que ocupe el sillón, mientras que en este siglo, esa tarea recae mas en los responsables de comunicación o “Spin doctors” que son los que dictan la política en la sombra.

Su idea fue aprobada por la BBC, por lo que Iannucci empezó a investigar sobre el tema entrevistándose con muchos políticos y asesores de comunicación, para reflejar esos cambios en la política en este siglo.

La 1T de la serie fue de escasamente tres capítulos emitidos en Mayo de 2005 con una enorme aclamación por parte de la crítica, a la que siguió una 2T de también tres capítulos en Octubre del mismo año, lo que puso a Iannucci y sus actores en la cresta de la ola, arrasando en los BAFTA a la mejor comedia en 2006.

La serie había sido aprobada para una 3T, pero gravísimos problemas legales de Chris Langham el actor que interpretaba al inepto ministro Hugh Abbott, le hicieron replantearse la serie, haciendo dos especiales de Navidad sin el ministro que enviaron a Australia de viaje oficial.

La trama: “The Thick of It” es una sátira política de los métodos de comunicación y del dictado de las políticas de una administración en el entorno del laborismo, como correspondía a los años en que se creó, cuando Tony Blair estaba en el poder.

Nada mejor para conocer la política gubernamental, que centrarse en un ministerio menor como el de asuntos sociales, que es una especie de contenedor de diferentes temas que no juegan un gran papel a nivel de la política global del país, pero que en cambio tienen bastante influencia en la vida cotidiana de la gente, por lo que cualquier metedura de pata tiene mucha amplificación en la influyente y poderosa prensa británica, desde los tabloides populares, hasta los diarios prestigiosos.

En ese contexto Iannucci,  juega con la presencia de un ministro voluntarioso e inepto como Hugh Abbott, rodeado de dos asesores políticos que han llegado rebotados y rechazados por todo el mundo, que tienen el don de convertir en un desastre potencial cualquier iniciativa política que se les ocurre, poniendo en peligro al resto del gabinete o convirtiéndose en el hazmerreir del país

Cada episodio desarrolla un incendio que crea ese equipo, ante el que debe actuar Malcolm Tucker el todopoderoso jefe de comunicaciones del Gobierno, que debe apagar todos los fuegos que se crean y se multiplican a cada ocasión que el ministro abre la boca, como podemos ver en este avance de la primera temporada

La dinámica de la crisis semanal está rodada con una técnica semidocumental de “mosca en la pared”, donde la cámara se mueve continuamente y es testigo de las conversaciones entre todas las personas, con muchos dialogos improvisados por los propios actores,  como si estuvieran ajenos a la presencia de la cámara y huyendo del plano/contraplano habitual en las series televisivas, haciendo que el espectador sea un privilegiado viendo los tejemanejes del gobierno.

El mensaje mas claro de la serie, es que la política no la dictan los ministros ni los políticos, sino un oscuro grupo de asesores gubernamentales, mas preocupados de tener buena prensa y contenta a la opinión publica en cada instante,  que en buscar la coherencia de sus políticas, sin importarles decir blanco un momento y negro al cabo de otro, porque ya lo explicaran con todo tipo de aforismos y subterfugios, con un mensaje del día que se autodestruye cada noche de forma automática.

Un ejemplo lo tenemos en el inicio de la 3T donde la desaparición de un gran numero de datos de inmigración, puede provocar una enorme crisis, pero que Malcolm Tucker consigue eludir, con su manual de “Spin Doctor”, que empieza siempre por negar todo en principio a la prensa, para ganar tiempo. En el siguiente vídeo, pueden ver la fase en que Tucker se entera del problema en persona, lo que dispara sus reacciones mas airadas y viscerales.

El segundo paso es hacer un control de riesgos para ver si se puede evitar que se conozca el problema por la prensa o se puede filtrar de una manera determinada, preparando a la opinión publica para las noticias, finalmente si el problema es grave nada mejor que encontrar un chivo expiatorio, para cargarle todos los muertos y exonerar al resto del personal con independencia de que sea el culpable.

Por último tenemos a Malcolm Tucker elaborando la nota de prensa que cierra el problema de una manera bastante expeditiva, aunque sea aterrorizando a todo el personal, con sus continuos insultos y desprecios a todo el mundo, sin importarle su cargo o su importancia, como pueden ver en este vídeo donde odia a todo el mundo.

Su estilo de matón de barrio impone un respeto absoluto y mas cuando se junta con otro personaje impagable, su ayudante Jamie, un perro de presa escocés que hace que todo el mundo prefiera hablar con su jefe que aguantar la retahila de insultos que pueden ver en el vídeo, con muchas referencias culturales.

Los chorreos de Malcom Tucker a todo el mundo eran impresionantes y legendarios, creando  expresiones populares como “tuckered” o “tuckering”, para describir ese trato despectivo y ultrajante de un jefe a su subordinado, como en este vídeo

El gran acierto de Iannucci al describir a Malcolm Tucker era conseguir que nos diéramos cuenta de que era el mas listo de todos, a pesar de sus métodos tan cuestionables y que en el fondo lo que intentaba hacer bien su trabajo y  ayudar a diseñar la política del país, pero que la banda de ineptos que le rodea se lo impide con continuas meteduras de pata y por estas razones es por las que se ha convertido en un enorme personaje de ficción.

El personaje está someramente basado en Alastair Campbell que fue jefe de comunicaciones durante el mandato de Tony Blair, y que ha declarado que la serie le ha dado mucho mas miedo cuando se han acercado mucho a la realidad que ha vivido de crisis gubernamentales, que lo que se podía imaginar a priori.

Cada temporada de la serie ha representado una evolución y un cambio en el planteamiento gubernamental, con el cambio mas importante al principio de la 3T, cuando los problemas legales del actor Chris Langham le obligaron a dejar la serie, lo que solucionaron con el nombramiento de una nueva ministra, bastante mas inteligente que su predecesor, pero que no tarda en ser desbordada por el escrutinio de su trabajo y por el control exhaustivo de Tucker.

“The Thick of It” es una enorme comedia satírica británica, de lo mejor que he visto en el tema político, que nos hace pensar si existe algún atisbo de realidad en la ficción que estamos viendo, pero lo peor es que nuestras sospechas se ven confirmadas casi a diario por los titulares que vemos sobre errores de comunicación gubernamental a todos los niveles.

La descripción de las luchas intestinas por el poder dentro del propio partido o contra la oposición es cruda y a la vez hilarante, con los hombres en la sombra controlando todos los hilos de sus marionetas políticas sin que ellos lo sepan o no quieran darse cuenta. Básicamente han llevado a la televisión muchas de las ideas de Lakoff, donde lo importante es crear continuos instantes o “frames” de comunicación, dejando de banda el relato complejo a largo plazo, porque no es rentable a nivel de opinión pública, que es mas influenciable por el lanzamiento continuo de ideas claras y sencillas de asimilar con las redes sociales como gran aliado de este esquema comunicativo.

Las escenas de Malcom Tucker insultando a cuatro “fucks” por segundo son todo un clásico de la televisión británica, con un Peter Capaldi en el que ha sido sin duda el mejor papel de su larga carrera, dejándome boquiabierto por la credibilidad con la que podía empequeñecer con su verborrea incontenible, a cualquier persona a menos de cinco metros a la redonda, como pueden comprobar en el siguiente vídeo sobre la denominada mafia caledoniana que controla los resortes gubernamentales.

Los actores:
Peter Capaldi es un actor escocés que no pasaba de ser un secundario muy solicitado tanto en cine como en televisión, pero cuya popularidad no pasaba de círculos muy pequeños. Su gran oportunidad le llegó a los 47 años, con el papel de Malcolm Tucker, que en principio estaba diseñado como un secundario importante en un reparto coral, pero que poco a poco se convirtió en el centro de la serie por su impresionante estado de cabreo perpetuo, por el que arremetía contra todo el mundo. Ver a Capaldi actuar era un verdadero espectáculo en todos los sentidos, lo que le convirtió un personaje bastante mas conocido.

De hecho esta popularidad fue la principal razón por la que fue elegido para la última reencarnación de la venerable serie de ciencia-ficción ingles Doctor Who, a pesar de que por su edad era mucho mas mayor que la pléyade de jóvenes actores que lo habían interpretado los últimos años. Ese papel le ha dado a Capaldi una gran popularidad a todos los niveles, aunque en mi opinión, su actuación está muy por debajo de su Malcolm Tucker, pero el poder de los irreductibles fans de la serie, fagocita todo lo que pasa por la Tardis.

El único personaje que conseguía estar al nivel de Tucker en las dos primeras temporadas de la serie era Chris Langham como el pusilánime Hugh Abbott, mas preocupado por medrar y que no le cesaran, que en hacer política, a pesar de tener una gran facilidad para meter la pata en todo lo que hacía.

Langham era un cómico que había aparecido en programas importantes como en el reparto original de la gran “Not the Nine o´Clock News” con Rowan Atkinson, pero que nunca tuvo mucha suerte ni continuidad, por lo que se tenía que buscar la vida con pequeños papeles, hasta que Iannucci le dio la gran oportunidad de su vida como el ministro Hugh Abbott.

El problema vino cuando Langham fue detenido en 2006, en una redada nacional para ser acusado y condenado de diversos casos de posesión de pornografía infantil, en un enorme escándalo que acabó con sus huesos en la cárcel y provocó su salida de la serie que por fin le había hecho famoso. Su caída en desgracia fue total tras su ignominiosa condena por esos actos repugnantes, apareciendo apenas en una película tras su salida de prisión.

El peso de muchas tramas secundarias de la serie recaían en los tres ayudantes primero de Hugh Abbott y luego de su sustituta Nicola Murray ( abajo centro) que fue interpretada por Rebecca Front en el mejor papel de su larga y extensa carrera que le dio el BAFTA a la mejor actriz en 2010 principalmente por plantar cara a Malcolm Tucker.

El trío de machacas lo componían un asesor joven, muy ambicioso pero bastante torpe Ollie ( Chris Addison) , un asesor veterano Glenn ( James Smith) pero muy resabiado y vago y que solo desea que no le despidan, cerrando la terna Terri, la jefa de prensa del ministro, eficiente pero carente de iniciativa.

A pesar de la evidente diferencia de edad, Chris Addison y James Smith han tenido carreras similares, como cómicos y monologuistas que han aparecido en numerosas series y especiales pero con ningún papel por el que vayan a ser recordados, si exceptuamos los dos asesores desbordados y prescindibles que siempre acababan teniendo trabajo.

Bastante mas importante ha sido la carrera de Joanna Scanlan que tras graduarse estuvo mucho años dando clases de actuación, hasta que decidió a los 35 años convertirse en actriz profesional, encadenando pequeños papeles hasta entrar en esta serie que le permitió dar un salto de calidad en su carrera,que consolidó con “Getting On” una traumedia muy crítica con el sistema sanitario británico que tuvo un remake en la HBO. Ahora tiene uno de los papeles principales como la jefa de policía en la estimable “No Offence”

Final, remake y secuelas:

La 4T emitida en 2012 representó el final de la serie evidenciado por la caída en desgracia de Malcolm Tucker, tras la defenestración de su gobierno al principio de esa temporada y sus redoblados esfuerzos para volver a atesorar el poder que tuvo. Tucker cerró la serie con una última escena con un gran monologo donde no deja títere con cabeza. Su creador Armando Iannucci ha declarado que ese personaje ya se encuentra totalmente amortizado y ya ha pasado pagina de ese capitulo de su vida, por lo que no se espera ninguna historia posterior, aunque en estos tiempos nunca se sabe.

La brillantez de su serie atrajo las miradas de las cadenas americanas siempre atentas a copiar todo lo que pueda ser de interés y la cadena ABC encargó una adaptación a Mitchell Hurwitz el creador de Arrested Development, pero sin la aportación de Ianucci. El piloto fue un desastre y la serie fue desestimada, con el propio Ianucci diciendo pestes a diestro y siniestro, sobre la bufonada que hicieron al otro lado del océano.

Mientras tanto el propio Iannucci en 2009 escribió con su equipo habitual  una secuela en forma de película “In the Loop”, en un contexto geopolítico internacional, con muchos de sus personajes británicos que repetían con Malcolm Tucker y su perro ayudante Jamie al frente.

Rodada en un estilo muy similar, la película fue un éxito inesperado de crítica y público, llegando incluso a estar nominada para los Oscar al mejor guión adaptado en 2009, promocionada con el siguiente trailer.

Como han podido comprobar en el lado americano contaron con la aportación de James Gandolfini e incluso de Anna Clumsky en un papel que con ligeras variaciones fue trasladado a la nueva serie de Iannucci “Veep”, un encargo de  HBO, que le dio carta blanca para seguir con su estilo tan personal pero dulcificando un poco  los personajes e historias para adecuarlos al gusto americano, con el enorme éxito que todos conocemos, empezando por su protagonista Julia Louis-Dreyfuss.

“The Thick of it” es una serie imprescindible para conocer la evolución de la comedia británica y su adaptación a los nuevos tiempos, con un personaje tan memorable como Malcolm Tucker que ya ha pasado a los anales de la historia televisiva, por lo que si no lo conocen, no duden en descubrirlo y conocer lo rápido que se puede insultar a la cara de una persona.

Esperamos sus opiniones y comentarios, aquí o en nuestra cuenta de twitter (@lmejino). Hasta la próxima

Lorenzo Mejino

Sobre el autor Lorenzo Mejino
Las nuevas tecnologías han cambiado la forma de ver la televisión. Series para gourmets nace con la pretension de ayudar a personalizar su menú televisivo en lo que hace referencia a las series de TV. Analizaremos series actuales, novedades, pequeñas joyas olvidadas y series clásicas dando nuestra opinión personal sobre el nuevo formato de oro del siglo XXI.

Otros Blogs de Autor