Diario Vasco
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Los consejos del fabricante
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Ainara López | 11-02-2016 | 09:52

¿Tenemos que hacer caso a lo que nos aconsejan los fabricantes de comida? ¿Son acertados estos consejos? ¿Tenemos que seguirlos a pie juntillas como si de una verdad absoluta se tratara?

Hoy vamos a hablar de esos consejos que a mí en la mayoría de los casos me ponen los pelos de punta. Me imagino a uno o mil incautos pensando en cuanto tiempo tiene que cocer la pasta, qué cantidad de levadura hay que usar o cuánto es una ración de arroz. La verdad es que en muchos casos, marcas muy conocidas, te planteas si realmente tirar de una gabinete de asesoramiento o simplemente es tan poco importante para ellos que se dedican a ponerlo al tuntún.

Empecemos por la pasta. Hubo un tiempo dónde los paquetes de pasta recomendaban un tiempo concreto de cocción, la mayoría de las veces este tiempo era digno de fabricantes de chicle y no de pasta. Recuerdo aquellos macarrones blandos y enormes, tan sólo por seguir los consejos del fabricante y no de tu sentido común. Esto es como cuando uno va con el GPS en el coche, sabe que se está perdiendo pero sigue haciendo caso a un aparato porque sabe mas que tu propio sentido común. Recuerdo de pequeña que mi madre tiraba un espagueti a las baldosas de la cocina y si se quedaba pegado ya estaba cocida. Yo no voy a hacer que hagáis experimentos de Mc. Giver pero os voy a dar varias pautas para que no os perdáis en esa horquilla de tiempos que nos recomiendan hoy en día. La pasta la tenemos que cocer con agua hirviendo y un poco de sal. Tenemos que tener en cuenta para qué vamos utilizarla, si la vamos a saltear con alguna salsa tenemos que dejarla menos cocida para que se termine de cocinar con los demás ingredientes. Si por el contrario vamos a utilizarla para una ensalada la coceremos mas al punto y la escurriremos y enfriaremos con agua. Los fabricantes para no mojarse demasiado ahora nos ponen dos tiempos de cocción, yo os recomiendo siempre probar la pasta cuando hayáis llegado al mínimo de tiempo, éste suele ser el mas acertado.

Antes de dejar a los fabricantes de pasta respirar tranquilos quiero hablar de una nueva moda, esa de poner qué cantidad de pasta por persona debemos comer. Un conocido fabricante de pasta nos asesora, imagino que desde los momentos de crisis, para decirnos que de un paquete de medio kilo de pasta pueden comer 12 personas. Nada mas lejos de la realidad, la recomendación de cantidad de pasta para un adulto es de unos 80/100 granos aproximadamente para una persona adulta. Nos gustaría pensar que por unos pocos eurillos podemos dar de comer a medio edificio pero siento deciros que esto no es verdad. Lo quer no he tenido en cuenta es que quizás se refiere a ese tipo de personas que comen como pequeños gorrioncillos, esos que antes de comer están calculando cuántas calorías tiene un alimento (pereza absoluta).

Por otro lado los fabricantes de levadura fresca de panadero quieres hacer el agosto a costa del consumidor, aparte de que sus recomendaciones nos llevarán a tener panes llenos de sabor a levadura por no hablar de la espantosa textura que lograremos. Por cada medio kilo de harina veinticinco gramos de levadura. ¡Un 5%! ¿en serio? El máximo que os recomendaría es un 2´5%. La gran leyenda urbana de los panaderos caseros es que si le pones más levadura el pan subirá mucho mas. Nada mas lejos de la realidad, esto es como querer engordar una salsa con mucha harina o algún espesante similar, la salsa tendrá una textura dudosa y un peor sabor. No lograremos nunca de esta manera tener un sabor concentrado y sabroso. Con el pan nos pasará lo mismo, un pan con mucha levadura no tendrá el tiempo suficiente para desarrollar y tendremos como resultado un pan sin sabor, sin color y con una textura muy gomosa. Otro día si queréis ahondamos más en esta problemática, sé que hay mucho panadero casero y no estaría de más hablar un poco del diferente comportamiento de las harinas y demás ingredientes para elaborar un buen pan.

No soy muy especialista en las pastillas de caldo concentrado porque en mi casa preferimos un guiso lento o rápido con menos sabor que añadirle algo tan sospechosos como esas pastillas marrones que se que muchos utilizáis. Acostumbrarse al sabor (para mi gusto distinguible y muy sospechoso) es muy fácil, es algo educacional, si lo comes desde pequeño es posible que no sepas vivir sin ellas. He leído en alguna cajita que se debe usar una pastillas de estas por cada medio litro de agua. Teniendo en cuenta la cantidad de sal, grasa y todas esas grasas sospechosas y docenas de ingredientes me hace sospechar que quizás lo que hay ahí dentro sea una guarrada sin límites.

Esto respecta a las recomendaciones de los fabricantes, otro día hablaremos de esas bonitas etiquetas que nos anuncian aceite de oliva, omega-3, calcio y un largo etc para ver cuando nos ponemos a leer esa pequeñísima letra dónde nos ponen los ingredientes qué es lo que podemos encontrar. La industria alimentaria, muchos de ellos, cada vez lo hacen peor y somos nosotros los que nos tenemos que responsabilizar de qué comemos y cómo lo comemos. El sentido común es como pasar del GPS y dejarse guiar por tu buena orientación. si sabías ir para qué cojones haces caso a un aparato.