Diario Vasco
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La alimentación como asignatura
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Ainara López | 11-03-2016 | 11:44

Ayer mi hija una vez más expuso a la hora de la cena sus quejas sobre la comida del comedor del colegio. En su día escribí el artículo ¿Sabemos lo que comen nuestros hijos en el colegio? (enlace del post), realmente lo escribí por mi preocupación de esas cinco comidas semanales que hacen cientos de escolares todas las semanas. He de decir dos cosas que ocurrieron después de escribir éste artículo que os cuento, la empresa que nombro se puso en contacto conmigo para enseñarme cómo trabajaban, poco pude ver porque a la hora que me citaron ya habían cocina absolutamente todo. Todo muy limpio y muy recogido eso si. Las explicaciones de ciertas especies de pescado, por ejemplo, no fueron para mi demasiado convincentes. También tengo que decir que otras si las entendí y valoré.

Lo hablo en el patio del colegio a las cinco y es verdad que la mayoría nos preocupamos por las “mates” o como va en inglés, pero qué han comido y cómo lo han comido para la mayoría de los progenitores es secundario. En su día me plantee solicitar comer un día con mi hija en el colegio pero después de tocar las puertas oportunas no fué posible. Ahí, con ellos sería la mejor manera de contaros qué se come y cómo trascurre ese momento que es compartir mesa. Eso si, tengo aleccionada a mi pequeñaja para que analice, saboree y si es necesario se queje de lo que ella considere oportuno. A veces por ser pequeños no se les tiene en cuenta, mi hija si es capaz de valorar si algo está salado, muy cocinado o si sabe a algo que no debería saber, para eso comparto cocina con ella en mi casa.

Imagen de Diariocompostela.es

En esta última valoración voy a argumentar este tema de la alimentación como asignatura. Primero me he ido a rastrear las redes y leer sobre lo que todos intuimos. La OMS prevé que la tasa de obesidad infantil casi se duplique en 10 años. En España el 67% de los niños tiene sobrepeso y el 8,94% son obesos. Esto a niveles ya no pido humanos, porque esa parte la clase política de este país hace mucho que lo ha perdido, pero a niveles económicos que es lo que realmente importa a los mandatarios, puede subir el coste de la seguridad social en un alto porcentaje. La gran responsabilidad, quitando la carga genética (esto ya es cuestión de suerte), es nuestra, de los padres, de los adultos que nos hacemos cargo de la alimentación de ellos.

En muchas ocasiones hablo con progenitores de esos pequeños seres, sobre qué pescado comprar, qué está de temporada o cómo cocinar algún alimento en concreto. En el caso de los pescados el desconocimiento ya no solo es de qué especie es cada una sino de valorar qué pinta tiene que tener un pescado fresco, que variable de precios y cuándo son las temporadas. Cómo cocinarlos ya sería el último paso. Pasa con las verduras, hay para muchos grandes desconocidas, si lo son para nosotros está claro que en rara ocasión haremos que nuestros peques las prueben. Lo veo en mi pequeñaja, la información siempre juega a nuestro favor, desde hablarles de los beneficios de ciertos alimentos o formas de alimentarse hasta llevártelos al mercado para que se vayan familiarizando con pescados, carnes, verduras y todo tipo de alimentos tan necesarios para que crezcan sanos.  El colofón ya seria ponerles un delantal y cocinar con ellos, pero no magdalenas o galletas que también pero darle a las verduras y ese tipo de alimentos que no siendo tan divertidos podemos que de esta manera el niño o niña en cuestión le de una oportunidad.

En mi casa siempre funcionó el cuento de Los arbolitos que nos ayudan a que nos crezcan las ramas (brócoli), Las zanahorias que un día quisieron ser naranjas y El secreto que esconden las berenjenas. Todo esta en nuestra mano y cómo se que muchos ni tenéis tiempo, ni ganas o tenéis falta de conocimientos y viendo que este está empezando a ser un problema muy serio creo que habría que darle cabida a la alimentación en los colegios. No se qué puerta habría que tocar, que corazoncito sensibilizado con este tema desde instituciones como Gobierno vasco habría que encontrar, lo que si se es que ellos tiene que aprender que para crecer, vivir y disfrutar hay que saber comer. Que para estudiar hay que estar bien alimentado y que todo lo que aprendan ahora, degusten y saboreen estará en su base de datos de por vida. No sólo de matemáticas vive el hombre ni la mujer.

 

  • yoopino

    Gran artículo, como todos los de este blog y muy interesante para padres de familia . El mejor blog de DV

    • Ainara López

      Gracias por pasar por aqui. Un saludo!

    • Ainara López

      Gracias por tu visita. Un saludo!

  • nessuno987

    De acuerdo hasta cierto punto. Me parece de cajón que hay que enseñarles a los hijos a comer bien y a elegir bien lo que se come y -más adelante- lo que vayan a comprar. Comprar no es meter cosas en el carro, es seleccionar bien los artículos, saber elegir lo más fresco, o que lo más “bonito” no siempre es lo más tierno ni saludable. Ahora bien, no sólo de brécol vive el hombre. Y, aparte de eso, la educación -también la alimentaria- se desarrolla principalmente en casa. YO no me preocuparía tanto por lo que comen en el cole, sino por las elecciones alimentarias que hacen fuera del cole. Y elegirán según se les haya enseñado en casa. Si se les enseña que da igual lo que se coma o que mejor algo rapidito para llenar el estómago que algo más elaborado, seguramente comprarán chuches o bollería industrial para merendar, porque habrán aprendido que sus padres ponen una pizza precocinada en el horno para cenar de forma habitual. En cambio, si se les educa para valorar sus elecciones y su salud (sin que eso signifique que siempre hayan de comer brécol), preferirán un bocadillo de pan con chocolate, que era una merienda típica en los años 80 y bien sanos que salimos los niños de entonces. Saludos.

    • Ainara López

      Lo primero de todo darte las gracias por leerme y por tomarte tiempo para escribir tu opinión, siempre son bienvenidas. Cuando un problema se hace social, la obesidad infantil lo es, hay que tomar medidas y no esperar en el poco sentido común de los progenitores que habitan este planeta. Por otra parte matizas lo del brócoli, tan solo he puesto algún ejemplo de alimentos que son mas complicado o difíciles. Me costó lo mío que mi pequeña aprendiera a cocinar, me tuve que exprimir los sesos porque ella nunca quería probar nada y de ahí las historias y el meterla conmigo en la cocina. A mi si me preocupa qué comen en el cole, una cosa no quita la otra, al final son cinco comidas que hacen a la semana, muchas para no tenerlas en cuenta.
      Un saludo y aquí siempre serán bienvenidos tus comentarios y opiniones.

    • Ainara López

      Lo primero de todo darte las gracias por leerme y por tomarte tiempo para escribir tu opinión, siempre son bienvenidas. Cuando un problema se hace social, la obesidad infantil lo es, hay que tomar medidas y no esperar en el poco sentido común de los progenitores que habitan este planeta. Por otra parte matizas lo del brócoli, tan solo he puesto algún ejemplo de alimentos que son mas complicado o difíciles. Me costó lo mío que mi pequeña aprendiera a comer, me tuve que exprimir los sesos porque ella nunca quería probar nada y de ahí las historias y el meterla conmigo en la cocina. A mi si me preocupa qué comen en el cole, una cosa no quita la otra, al final son cinco comidas que hacen a la semana, muchas para no tenerlas en cuenta.

      Un saludo y aquí siempre serán bienvenidos tus comentarios y opiniones

    • Ainara López

      Lo primero de todo darte las gracias por leerme y por tomarte tiempo para escribir tu opinión, siempre son bienvenidas. Cuando un problema se hace social, la obesidad infantil lo es, hay que tomar medidas y no esperar en el poco sentido común de los progenitores que habitan este planeta. Por otra parte matizas lo del brócoli, tan solo he puesto algún ejemplo de alimentos que son mas complicado o difíciles. Me costó lo mío que mi pequeña aprendiera a cocinar, me tuve que exprimir los sesos porque ella nunca quería probar nada y de ahí las historias y el meterla conmigo en la cocina. A mi si me preocupa qué comen en el cole, una cosa no quita la otra, al final son cinco comidas que hacen a la semana, muchas para no tenerlas en cuenta.
      Un saludo y aquí siempre serán bienvenidos tus comentarios y opiniones

  • Maider Pérez

    Fantástica crítica una vez más Ainara. Cuando fuiste a la empresa de catering coincidió que hubo menús nocturnos para las familias. El Slogan decía la comida de la Jangela en tu casa. Y perdona, pero cuando mis chicos se quedan en la jangela, no hay nunca merluza de Hondarribia y sí tilapia.
    La educación, también la gastronómica, nace en casa. Ir al mercado, implciarles en la lista de la compra, en la preparación de los productos y en probar cosas nuevas o no. Nosotros en los restaurantes no solemos coger menú infantil, no ofrece ningún aliciente alimentario. Ellos son más de probar y evaluar.
    Sigue con tus posts, sigue haciendo pensar.

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